8.6.11

Firpo: "Las editoriales deberían volver a aportar algo, garantizar la calidad de los contenidos"

Federico Firpo, es argentino y acaba de editar su primera novela, Matalobos, después de publicar previamente su contenido en Internet
Firpo, presenta su novela debut, autoeditada por él mismo después de publicarla previamente en su blog personal.foto:Ruben Izquierdo.fuente:lavanguardia.com

Apasionado de la literatura latinoamericana y convencido de que en Internet hay un amplio margen de maniobra para los autores noveles que pretenden abrirse mercado, Firpo fue protagonista de nuestra sección Tengo un blog hace unos meses. Hemos vuelto a hablar con él para que nos explique el devenir de Matalobos y sus expectativas sobre sus próximos pasos como autor.

Recientemente has publicado Matalobos, novela que ha seguido un peculiar sistema de creación. ¿Puedes contarnos el proceso?

En realidad, Matalobos siguió dos procesos independientes. El primero, más íntimo, está relacionado con una novela que yo estaba escribiendo desde 2009. Titulada Álgebra Maldita, contaba con cuatro hilos narrativos independientes que acababan confluyendo, de los cuales Matalobos era uno más. Por su estructura inicial, pensada para formar parte de una obra mayor, no era adecuada para una novela, así que tuve que reestructurarla y reescribir una buena parte de la misma.

¿Y el segundo?

En paralelo, mi blog Reflexiones de un Aprendiz de Brujo comenzaba a tener un movimiento interesante, así que, conociendo algunas iniciativas parecidas, decidí abrir un nuevo blog (http://www.matalobos.net) y publicar allí Matalobos, con un sistema de entregas semanales. A partir de ahí el proyecto tiró hacia adelante y fue creciendo hasta llegar a la novela actual.

¿Cómo fue el seguimiento de cada post?

La experiencia en su conjunto fue genial. La publicación duro veintidós semanas. Comenzamos con aproximadamente ochenta lectores, pero luego Internet y el boca a boca operaron su magia, y al finalizar la publicación, Matalobos tenía un seguimiento medio de casi quinientas personas. Por alguna razón que a día de hoy desconozco, la mayoría de ellos preferían hacerme comentarios por email privado en lugar de en los mismos posts del blog, así que fueron días de intensa correspondencia con los lectores.

Tuviste, pues, un 'feedback' muy intenso

Como escritor, jamás había imaginado un 'feedback' tan inmediato y potente, porque en intimidad las personas se sueltan más, y dejan de decirte solamente lo maravilloso que es todo, para hacerte también – y con mucho respeto siempre – críticas verdaderas.

¿Fuiste modificando la novela en función de su recepción?

Al publicar así, asumes un riesgo importante. Comencé la publicación cuando solamente tenía corregida y adaptada la mitad del texto, y por lo tanto ese incentivo de correr delante de la publicación, sumado a la correspondencia electrónica con los lectores, me permitió hacer pequeños cambios sobre la marcha. No hubieron cambios de fondo, pero sí que la trama cambió ligeramente.

Hablabas de la correspondencia con los usuarios del blog. ¿Qué relación has acabado teniendo con ellos?

Los lectores del blog hacen posible que el día a día del escritor sea mucho menos solitario. En ese sentido, la presencia de los lectores es muy saludable, porque es bastante sincera. Te felicitan, te critican, acuerdan y disienten permanentemente, con inmediatez, respeto y cariño. Fueron los mismos lectores los que pidieron la novela en papel. Antes jamás me había planteado hacer una publicación de autor – sin editor -, pero que muchas personas lo pidieran hizo que tomase la decisión, y no me arrepiento en lo más mínimo.

Aunque es tu primera novela, anteriormente publicaste una compilación de varios artículos tuyos…

Cuando Reflexiones de un Aprendiz de Brujo cumplía su primer año online, ni yo mismo podía creer el seguimiento que tenía. Lectores de más de treinta países me leían habitualmente. Las personas acostumbradas a leer literatura, aunque participen en internet, siempre añoran el formato papel. Te lo dicen, te lo piden. Así que, como celebración de ese primer año tan satisfactorio, decidí escoger los que para mí eran los veinticinco mejores artículos y publicar un volumen conmemorativo

De nuevo Internet muy vinculado a tu producción literaria...

Internet es un medio incomparable. Y aunque el tipo de literatura que yo escribo, probablemente no sea de consumo masivo, hay mucha gente a la que le gusta. Internet hace posible que esas personas estén conectadas, y compartan entre ellas contenidos que consideran de calidad. Si tienes la suerte, como la tuve yo, de que tu trabajo sea bien recibido, entonces, tarde o temprano, todo llega. Desde luego, sin el soporte de la red todo lo bueno que me está sucediendo como escritor no hubiese sido posible.

¿En qué genero te has sentido más cómodo?

Sin ningún tipo de duda, mi elemento es la novela. Soy un narrador, ante todo, y no hay manera humana de negar en mi producción literaria mis raíces latinoamericanas, ni mi inclinación ideológica, ni mis múltiples influencias literarias. Pero también es cierto que a partir de Reflexiones de un Aprendiz de Brujo descubrí una veta muy interesante con los artículos. Es un formato que te permite abordar un tema aparentemente menor, o pequeño, y en pocas palabras expresar sentimientos auténticos, mezclados con una realidad ficcionada. Me gusta mucho el género, y también me encuentro muy cómodo en él. Me permito hablar de mis hijos, de mi familia, y también de Baltasar Garzón. Es un espacio muy genuino, y a esta altura, es parte de mi forma de vida.

Háblanos de tu relación con lavanguardia.es

Estoy convencido de que La Vanguardia.es forma parte de una cadena de factores que me han traído hasta donde estoy hoy. Como te contaba antes, Internet ha sido hasta ahora el único medio de difusión de mi obra. En consecuencia, suelo enviar e-mails a diferentes redacciones de contenidos digitales intentando buscar un punto de encuentro para hacer cosas juntos. Contacté con Lavanguardia.es por mail, sin ninguna recomendación ni más aval que el que puede verse en la red, y desde el principio fueron muy receptivos. Se interesaron por mi trabajo, publicaron una reseña de mi blog – que por cierto hizo que las visitas subieran bastante -, y desde entonces hemos mantenido el contacto.

¿Cómo valoras la sección Tengo un blog?

Creo que es una excelente iniciativa. Con casi 300 millones de blogs en el aire, es muy difícil distinguir lo que vale la pena de lo que no. Tengo un blog, para quienes producen contenidos de calidad, es una oportunidad real y al alcance de la mano de conseguir difusión. Sus redactores verifican los contenidos, y creo que escogen con buen criterio los blogs que incluyen en la sección. Suelo visitarlos, y todos tienen un mínimo de calidad garantizada, cada uno en su especialidad, claro está.

¿Es Internet el futuro de la autoedición?

Hace quince años nadie sabía cómo sería, y nadie sabe cómo será dentro de otros quince. De lo que estoy convencido es que el concepto de internet sí que es el futuro. La industria editorial debe cambiar por completo, de acuerdo a las exigencias del mundo actual. Si vas a publicar a Gabriel García Márquez, sabes que venderás un millón de ejemplares sin darte cuenta, pero si vas a apostar por un autor desconocido, es absurdo, desde el punto de vista financiero, y más aún desde el ecológico, imprimir dos mil libros que probablemente acaben juntando polvo en un depósito. La impresión bajo demanda es la respuesta a eso, porque hoy se puede producir un libro a un coste medio de quince euros, imprimiéndolo cuando el lector lo pide. En este escenario, las editoriales realmente podrían volver a aportar valor, escogiendo autores con criterios novedosos, y haciendo una apuesta publicitaria que signifique una inversión mucho menor que la de hacer una tirada de libros. Lo importante en este caso sería lograr que los sellos editoriales garanticen la calidad de los contenidos, y que los lectores puedan saber que si les ha gustado una novela, probablemente las demás obras de la misma colección también les vayan a gustar.

¿Qué le recomendarías a un autor que empieza de cero, sin contactos con las editoriales?

Desde el punto de vista práctico, no se me ocurre que a día de hoy un escritor pueda no tener un blog. Es fundamental, y es imprescindible publicar en él artículos escritos y trabajados con seriedad. Cada autor tiene por delante un camino diferente, y casi siempre muy difícil, por lo que creo sinceramente que la única recomendación válida para todos es la perseverancia. Lo que hagas nunca le gustará a todo el mundo, y quizás lo más difícil es encontrar tu público, las personas que van a disfrutar leyéndote. Mientras tanto, no hay más recetas que trabajar duro, ser disciplinado, creer en uno mismo, saber aceptar las críticas y valorar a las personas que te apoyan.

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