27.5.12

El cuento del domingo


Dalton Trevisan

Pedrinho 


El niño jaló la falda de la mamá quejándose de un dolorcito de cabeza. Bueno, que vaya a jugar con el hermano; jugando el dolor pasaba. Ella ya estaba atrasada con la cena. 
La familia reunida alrededor de la mesa. 
- ¿Dónde está Pedrinho? – preguntó el papá.           

- Jugando allá afuera – respondió la mujer.           
- No con nosotros – añadió el hermano. 
La madre se asomó por la ventana: 
- Vecina, ¿no vio a Pedrinho?

Regresando del cuarto el hermano contó que Pedrinho estaba allá, en la oscuridad, él, el más miedoso de la familia.  
- ¡Echado con zapatos, mi hijo! 
El niño tenía los ojos abiertos en la oscuridad. El papá encendió la luz, le alisó el cabello, le descalzó el zapato de suela ahuecada.  

- Quiero unas zapatillas, papá.          
- Después te las compro. ¿Te duele? 
- Un poco. 
- Tu mamá te traerá una sopita. 
Él lloró que no, con los ojos fijos en la lámpara. 
- No mires hacia la luz, mi hijo. 

El niño pidió para que la apagase. 
- ¿No tienes miedo? 
Sábado frío, con garúa. El papá llevó en los brazos a Pedrinho hasta la farmacia de la esquina. Resfriado, sentenciaba el farmacéutico, después de espiar en la lengua del niño. Recetó un jarabe, una cucharada cada dos horas. El domingo Pedrinho no quiso salir de la cama. El hermano se cansó de jalarle el cabello, él ni lloró. El papá abrió la ventana. 
- ¿No irás a jugar, Pedrinho?

Susurró bajito que no. 
- ¿Todavía con el dolor de cabeza? 

- Sólo un poquito.
- ¿Qué cuente una historia? 
El niño fijaba los ojos en la lámpara apagada. No hizo ni una pregunta, prueba de que no escuchaba. Allá afuera el hermano corría a los gritos. En el almuerzo tomó sopita, por la tarde pestañeó. La madre cosía al lado de la ventana, y, para saber la hora del jarabe, iba a mirar el reloj en la sala. El reloj estaba antes en el cuarto, hasta que el niño hizo señal con la mano, de un día para otro muy pálido. 
- El reloj mamá. Duele…

El tic-tac le estremecía la cabeza. La mamá alejó el reloj y, de dos en dos horas, daba a Pedrinho una cucharada del segundo vidrio del jarabe. El niño con la mirada fija en la lámpara. 
De la cocina la mamá escuchó que la llamaba: 
- Agua, mamá. Agua.

 - ¿Duele la cabeza mi hijo? 
Que sí, con el párpado, bajándolo en el ojo vacío. Tanteaba distraído en el aire. Ella le dirigió la mano que se cerró en el vaso. 
La luz encendida, Pedrinho lloriqueaba. Fue enrolado una hoja de papel alrededor de la lámpara. El papá tocó la puerta de la farmacia. El niño no estaba bien, tenía mucha fiebre, y aquel dolorcito en la cabeza.  

- No es nada – dijo el farmacéutico. – Es gripe. Es igual a mi bronquitis – y comenzó a toser, llevando la mano a su boca desdentada. Al día siguiente el niño no quiso almorzar. La mamá le ponía el vaso en la mano: él bebía, con los ojitos cerrados. De la cocina ella escuchó:        
- André, dame la pelota. ¡Mamá…! Mira a André.
Llegó a la puerta con el secador en las manos.        
- ¿Qué pasa mi hijo?         
- Nada, mamá.-         
- ¿Su hermano está aquí en el cuarto?-        
- No mamá. Era una broma. 
La mujer regresó a la cocina.        
- André, dame la pelota. ¡Mamá…! André no quiere. ¡André me está jalando el cabello mamá! 
Ella corrió hasta la esquina, vino con el farmacéutico.        

- Don Juca, ¿no cree que pueda ser …?         
- ¡Qué esperanza, doña!
Levantó con cuidado la cabeza del niño. 
- ¿Él se quejó?          

- No.         
- ¿Vio usted? Si fuese aquella enfermedad, gritaría de dolor.        
- No para de gemir, el pobrecito. 
A las seis, del regreso del trabajo, el papá entró en el cuarto. 

- Él gimió el día entero – advirtió la mujer.-         
- ¿Qué tiene mi machito? -         
- Dolor, papá.
- Ya pasa mi hijo. 
No se movía en la cama, muy grande para él, de ojos abiertos en la obscuridad. Lloriqueaba, hasta dormido. El papá saltaba de la silla. Venía a acariciarle la frente: ardía. 
Por la mañana pidió las canicas coloridas. Se agitaba con ellas debajo de la sábana. 

Al retornar del trabajo, el papá vio desde la esquina a los vecinos delante de la casa. 
- ¿Por qué demoró tanto hombre de Dios? 

La mujer lloraba en pie, con la cabeza apoyada en la pared. Una vecina restregaba vinagre en los pulsos del niño desmayado. El papá se inclinó en la cama, el niño puso los ojos blancos. 
- ¡Pedrinho…! ¡Pedrinho! 
Rechinaba los dientes que ni ataque de perros. Morado de tanto retorcerse, el cuerpo en arco desde la nuca hasta los talones. Después de cada convulsión cerraba penosamente los ojos. Una mosca vino a importunarlo, retiró la mano de la frazada para espantarla. Ella le andaba por el rostro, el niño daba golpes en la oreja. El papá le alisó el cabello sin ver la mosca. 

- Pss…, pss… Duerme hijito. 
Con sed, el chibolo con los labios agrietados. Empezó a gemir, no dejó que le inclinasen la cabeza, volteándola en la almohada. Cerraba la mano vacía sin alcanzar el vaso. De súbito un salto en la cama. 

- Desvariando, el pobre – dijo la vecina. 
Aquella mosca empezó a volar, él la espantaba con la mano libre. El papá le agarró los dedos. 
- Pss…, pss… 
La mamá le inclinó la cabeza y Pedrinho gritó. De noche, el niño de ojos perdidos en la lámpara. Con el papel de color verde no le dolían los ojos. La mujer salió del cuarto, el papá agitó la mano delante del rostro de su hijo: estaba ciego. 
A las once horas el niño gimió de nuevo: 
- ¿Te duele mi hijito? 
Tieso en la cama, los ojos presos en la lámpara. El papá llamó a la mujer, ni bien vio al hijo, ella se echó a llorar. Se debatía con la mano libre, un gemido allá en lo hondo. Tragando en seco, agitaba la cabeza en la almohada mojado en sudor. La boca chueca quería morder la oreja como un perrito muerde sus pulgas. 

La mamá rezaba de rodillas al lado de la cama. Pedrinho de ojos quietos. Ella soltó un grito:  
- ¡Murió…..! ¡Mi hijito murió! 
- No llore, mujer. Soy el papá, y no estoy llorando. 
Con la ayuda de un pariente el papá lo bañó. El niño permaneció duro sobre la tina, no pudieron sentarlo en el agua. Después la mamá lo vistió, ni era domingo; pantalón azul, camisa blanca, con saco, como un hombrecito. No calzó los viejos zapatos. Lo abrazó tan fuerte, quería ser enterrada con él en el mismo cajón –el hijo tenía miedo a la oscuridad. 

El papá compró las zapatillas dos números mayores. Con el paquete bajo el brazo vio, entre cuatro velas prendidas, al hijo que descansaba sobre la mesa. Calzó las zapatillas blancas, nuevas, en los pies fríos. Al peinarle el rubio cabello constató la cabeza: todavía hervía.  
Se acurrucó en un lado, encendió un cigarro. El cigarro cayó de la boca, y se le partió el corazón en siete pedazos.

Dalton Jérson Trevisan (Curitiba, 14 de junio de 1925) es un escritor brasileño, autor de una reconocida obra cuentística, que incluye El Vampiro de Curitiba (1965). En 1946 fundó la influyente revista cultural Joaquim.
Trevisan trabajó en su juventud en una fábrica de vidrios familiar, y ejerció la abogacía durante 7 años, después de graduarse en la Facultad de Derecho de Paraná, hoy parte de la actual Universidad Federal de Paraná. En su época de estudiante, ya publicaba poesía y sus primeros cuentos en modestos folletos.
Lideró el grupo que editó la revista Joaquim, publicada en Curitiba, entre abril de 1946 y diciembre de 1948. La publicación alcanzó difusión nacional y se convirtió en portavoz de autores ya reconocidos y de otros que conformarían una importante generación de escritores, críticos, poetas y artistas gráficos modernistas que pasó a ser conocida como la Generación del 45. Algunos de los autores reunidos en torno a Joaquim fueron Antonio Cândido, Mario de Andrade, Otto Maria Carpeaux, Carlos Drummond de Andrade, Vinicius de Moraes y Sérgio Milliet. También se publicaron traducciones de Joyce, Proust, Kafka, Sartre y Gide. La revista era ilustrada por artistas como Cândido Portinari, Poty, Di Cavalcanti, Heitor dos Prazeres y Fayga Ostrower.1
En esta revista, Trevisan publicó el material de sus primeras obras de ficción, incluyendo Sonata ao Luar (1945) y Sete Anos de Pastor (1948), dos libros de los cuales luego renegaría. En 1954 publicó Guia Histórico de Curitiba, Crônicas da Província de Curitiba, O Dia de Marcos y Os Domingos o Ao Armazém do Lucas, en forma de ediciones populares con formato de folleto.2
Es uno los mejores cuentistas de la literatura brasileña moderna. A pesar de su notoriedad, durante décadas ha evitado sistemáticamente entrevistas en los medios de comunicación, creando una atmósfera de misterio en torno a su nombre. Incluso ha enviado representantes al momento de retirar los numerosos premios que su obra mereció, y apenas firma sus trabajos como «D. Trevis». Debido a esta conducta, recibió el sobrenombre de «El Vampiro de Curitiba», título de una de sus obras más conocidas.3
Inspirado en los habitantes de su ciudad natal, creó personajes y situaciones de significación universal, en el que las tramas psicológicas y las costumbres son recreados por medio de un lenguaje conciso y popular, que rescata incidentes cotidianos signados por el sufrimiento y la angustia.
A Polaquinha (1985) es la única novela de su vasta obra cuentística. Recibió dos veces el Premio Jabuti de la Cámara Brasileña del Libro por Novelas nada Exemplares (1959) y por Cemitério de Elefantes (1964). Con este último libro también obtuvo el Premio Fernando Chinaglia, de la Unión Brasileña de Escritores. Noites de Amor em Granada y Morte na Praça (1964) recibieron el Premio Luís Cláudio de Sousas, del Pen Club de Brasil. En 1996 recibió el Premio de Literatura del Ministerio de Cultura por el conjunto de su obra. En 2003, compartió con Bernardo Carvalho el Primer Premio Portugal Telecom de Literatura Brasileña, por su libro Pico na veia.4 Su obra A Guerra Conjugal (1969) fue llevada al cine por Joaquim Pedro de Andrade en 1976.5.
También acaba de obtener el Premio Camoes a su obra, siendo el tercero escritor brasileño en obtenerlo.
Algunas traducciones de sus obras en español. Novelas Nada Ejemplares - traducción de Juan García Gayo, Monte Ávila - Caracas (1970). El Vampiro de Curitiba - traducción de Haydée M. J. Barroso, Sudamericana - Buenos Aires (1976).
Novelas nada exemplares, 1959 Editora Record, 1979 
El primer libro publicado por el maestro del cuento brasileño es este, que tanto alboroto causó en su momento: no estaban preparados para tanta frialdad. Pareciera que hasta entonces no habían plasmado la verdad cruda en historia alguna, y al salir esta obra con sus treinta relatos extraídos de la realidad curitibana, que puede extenderse a la brasileña y latinoamericana, fue albo de duras reseñas y feroces críticas que podrían relegar al olvido a cualquier joven escritor, y más cuando vienen de personajes tan respetados en el ambiente cultural de la época, como Otto Maria Carpeaux, ensayista y crítico literario austríaco radicado en Brasil. 
En todos los relatos se percibe que como nunca la ficción está muy unida a la realidad, como si el escritor hubiese sido testigo presencial en cada historia, para poder describir los detalles –parpadeos, tics, sudores, olores, hedores, silencios, etc- más mínimos para las diversas escenas que grafica con maestría.
Aunque todas las historias aquí tienen su encanto –desde la más pícara hasta la más triste- los que más disfruté fueron “Pedrinho” que abre el conjunto, donde la tristeza es total: estremece, abruma, desde un principio ronda esa ausencia total de esperanza; “João Nicolau” donde nos presenta las vicisitudes del João del título, un paria, desde su juventud hasta su muerte, relato corto que con mucha habilidad nos entrega lo peor en la vida de aquel tipo; “La sopa”, en la intimidad de una familia humilde, la señora hará una confesión al marido, confesión mucho más dura que una infidelidad; “Penélope”, donde los silencios llegan a ser ensordecedores. 
Algo en común entre todos los relatos es esa tristeza y desánimo que hay en los personajes aunque ante un tercero parezcan felices, normales. Son esos momentos más tensos y duros por los que todos pasamos en alguna etapa de la vida los que Trevisan llega a “cazar” y plasmar en sus historias. 
Al repasar lo que el escritor Carlos Heitor Cony –quien se manda con la reseña e información en las lengüetas- indica, imagino que lo que Carpeaux hizo con su crítica, sin querer, fue atraer la atención de la gente, despertando la curiosidad por saber quién era éste loco por quien el “maestroCarpeaux” –como lo llama Cony- dedicaba tiempo en este libro. 
El maestro Trevisan sigue en pleno proceso de creación y lo que es mejor, publicando: en el 2011 salió su último libro de cuentos “O anão e a ninfeta” (“El enano y la ninfa”); yo por ahora sigo descubriendo sus obras más antiguas, conforme las vaya encontrando. 
Hasta ahora las historias de Dalton Trevisan son un manjar que no empalaga.
Reseña sobre Novelas Nada Ejemplares.
Semblanza biográfica: Wikipedia. Foto, texto y reseña: www.paperblog.com

26.5.12

Gabo y la primavera del cuento

En el mundo de la literatura  ya circula la idea de que, bajo la influencia de los medios digitales, los relatos cortos volverán a estar de moda: los lectores buscan textos breves y los escritores experimentan con pocos caracteres. En este contexto, se publica un libro que reúne la cuentística total de Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez cumplió 85 años. Cien años de soledad lleva 45 años de su publicación.El otorgamiento del Premio Nobel de Literatura cuenta 35 años. Homenaje: 85.45.30 durante el segundo semestre del 2012 en BibloRed. foto.fuente:revistaarcadia.com
En Todos los cuentos, Mondadori reúne, por primera vez en un mismo volumen, 41 relatos imprescindibles que recorren la trayectoria del autor de Cien años de soledad. El libro ya está a la venta en España y en América Latina.
El lector encontrará sus relatos tempranos, recogidos bajo el título Ojos de perro azul, entre los que se incluye "Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo".
El libro cuenta, además, con obras escritas en plena madurez del autor: "La siesta del martes", "Un día de estos" y "En este pueblo no hay ladrones" son algunos de sus clásicos. También está, por supuesto, "Los funerales de la Mamá Grande", cuyas primeras líneas son todavía recordadas por los amantes de las letras: “Esta es, incrédulos del mundo entero, la verídica historia de la Mamá Grande, soberana absoluta del reino de Macondo, que vivió en función de dominio durante 92 años y murió en olor de santidad un martes del setiembre pasado, y a cuyos funerales vino el Sumo Pontífice”.
Otras obras memorables hacen parte del libro, como "La increíble y triste historia de la cándida Eréndida y de su abuela desalmada" –uno de los cuentos más extensos de su trayectoria literaria– y "Un señor muy viejo con una alas enormes", que narra la historia del que podría ser el ángel más desgraciado del universo: “Su única virtud sobrenatural parecía ser la paciencia. Sobre todo en los primeros tiempos, cuando le picoteaban las gallinas en busca de los parásitos estelares que proliferaban en sus alas, y los baldados le arrancaban plumas para tocarse con ellas sus defectos, y hasta los más piadosos le tiraban piedras tratando de que se levantara para verlo de cuerpo entero”.
Sus relatos más recientes son los que se publicaron en "Doce cuentos peregrinos", que transcurren en Europa, a diferencia de los anteriores, en los que la ambientación caribe y latinoamericana sobresalía. Son historias de latinoamericanos que enfrentan el día a día lejos de sus raíces. Algunas de las más recordadas son "El rastro de tu sangre en la nieve", "Solo vine a hablar por teléfono" y "La santa".
Gabriel García Márquez, nacido en Aracataca, Colombia en 1928, es una de las figuras más importantes e influyentes de la literatura universal. Ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982, es además cuentista, ensayista, crítico cinematográfico, autor de guiones y, sobre todo, un intelectual comprometido con los grandes problemas actuales.
Máxima figura del llamado "realismo mágico", entre sus novelas más importantes figuran Cien años de soledad, El coronel no tiene quien le escriba, La mala hora, El otoño del patriarca, Crónica de una muerte anunciada El general en su laberinto, El amor en los tiempos de cólera, Diatriba de amor contra un hombre sentado, un intenso monólogo, además, su único texto dramático pensado para el teatro.
En el año 2002 publicó la primera parte de su autobiografía, Vivir para contarla, y en 2010 un compendio de sus discursos más célebres, Yo no vengo a decir un discurso.

Fernando Vallejo plasmará realidad sobre la vida y la muerte en próxima obra

"La vida como la he vivido es sumamente compleja y lo que busco en esta obra es mostrar lo que es para uno, para todos; ricos o pobres, cultos e ignorantes, que sabemos que la vida es desgarradora e inmensamente dolorosa"

Fernando Vallejo durante la pasada Feria del Libro de Bogotá- FILbo2012, donde cual rockstar de las letras, es admirado y querido por su creciente masa de lectores.foto:archivo.fuente:lainformacion.com

El escritor colombiano Fernando Vallejo adelantó hoy que trabaja en una obra aún sin género definido sobre la "terrible realidad" que enfrenta el ser humano, ricos y pobres, ante la vida y la muerte, y que ha titulado "El desastre".
"La vida como la he vivido es sumamente compleja y lo que busco en esta obra es mostrar lo que es para uno, para todos; ricos o pobres, cultos e ignorantes, que sabemos que la vida es desgarradora e inmensamente dolorosa", explicó en una charla en Ciudad de México el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2011 y Premio Rómulo Gallegos 2003.
Vallejo (Medellín, Colombia 1942) asistió esta tarde al festejo del primer aniversario de la creación de la Escuela Mexicana de Escritores donde convivió con decenas de estudiantes y maestros por más de tres horas.
Ahí, confesó que "El desastre" será uno de sus mayores retos como escritor pues además de ser una obra "que aún no le encuentro género", busca "conmover, perturbar y emocionar a las personas" de tal forma que "les llegue al corazón".
El escritor colombiano recordó que anteriormente escribió "El don de la vida", una reflexión sobre la vejez y "una burla a muchas cosas, ante todo a la muerte".
Sin embargo, dijo que a diferencia de su obra pasada buscará dejar un "testamento literario" de los dos conceptos.
Vallejo, quién desde hace 42 años radica en México, compartió con los jóvenes algunas experiencias, gustos y disgustos literarios, musicales, y sin dejar de lado su desprecio por temas religiosos y políticos.
Con el buen humor, sarcasmo e ironía, que siempre lo caracterizan, señaló que en hispanoamérica se emplea mal la gramática y la sintaxis por lo que recomendó aprender a utilizarlas para evitar errores, en particular la deformación del lenguaje verbal y escrito.
Un ejemplo de ello, dijo en tono de broma, son los comentarios de algunos aspirantes Presidenciales de México.
El autor de "La virgen de los sicarios" y "La puta de Babilonia" lamentó que el idioma español "esté sufriendo cambios terroríficos" que lo "vuelven casi incomprensible", aunque aclaró que los modismos o palabras regionales o locales siempre han existido.
Ante una pregunta sobre si se están perdiendo los escritores que formaron parte del "boom latinoamericano", respondió que cada uno de ellos nace y "debe morir con sus obras" pues salvo algunas excepciones, "ninguno de sus libros han dejado algún aporte sustancial", ni tampoco "han sabido definir los géneros de cada una de sus obras".
Finalmente, lamentó que hoy en día se estén deteriorando otras artes tales como el cine y la música, que "actualmente no están aportando nada".

“Magris:"Ni pesimismo ante el futuro ni nostalgia del pasado"

El escritor italiano Claudio Magris inauguró las actividades culturales de la Feria del Libro de Madrid. Asegura que hay "una guerra mundial económica"

El escritor Claudio Magris. foto:Samuel Sánchez. fuente:elpais.com

Claudio Magris (Trieste, 1939) es una potencia intelectual, una inteligencia que comprende literatura, historia y política y "un verdadero europeo", como dijo de él su amigo Jorge Semprún. Ayer llegó a Madrid poco antes de la hora en que debía inaugurar, con un discurso, la Feria del Libro de Madrid que este año tiene a Italia como huésped de honor. Cuando todavía se recuperaba de los estragos del viaje junto a los directivos del Instituto Italiano de Cultura que lo agasajaron, el autor de Danubio glosó los versos que Bertolt Brecht escribió sobre su versión de Antígona, de Sófocles, que fue el tema de su disertación en la fiesta del libro. Dijo Brecht: "Por los sacrificios bárbaros/ de un gris tiempo primordial, la humanidad/ se levantó grande".
Se puede decir ahora de Europa, está en un tiempo gris, ¿es posible que se levante grande? Él cree que los tiempos de Brecht (que también dijo que se podía cantar en los tiempos oscuros) estaban las cosas mucho peor. "Yo no hubiera querido vivir en aquellos tiempos. Estoy contento de vivir ahora. Es evidente que la literatura no es una crónica, pero debe contar los tiempos tristes que estamos pasando, ha de reflejar nuestras preocupaciones. Pero a largo plazo yo no me siento pesimista".
Ha superado Europa muchas barreras. La segunda guerra mundial; la tercera (que ganó el bloque occidental en 1989). Y ahora estamos en la cuarta, dice Magris, "que es una guerra mundial económica" en la que el dólar quiere derribar el euro, "y en la que se juega el predominio económico del mundo". Pero la idea de Europa, que él ha defendido en libros, en declaraciones, en conferencias, y hasta caminando para deshacer fronteras, se diluye, como si tuviera un gusano dentro que se la come. "Y sólo se levantará y se hará grande si se convierte Europa en unos verdaderos Estados Unidos de Europa, se acaba con la unanimidad, que no es un proceso democrático, se proyecta una auténtica soberanía y se ocupa de todos los problemas de los países desde una sola perspectiva, la perspectiva europea".
La crisis económica lo ha desorientado, "pero como a cualquier ciudadano", y como cualquier ciudadano del común "yo no me siento un individuo especializado capaz de lanzar juicios indecorosos sobre lo que sucede. No entiendo la situación de Europa, no la conozco. Sé, por lo que ha pasado en Italia, que las viejas formas políticas están en crisis y que se ha creado un clima inquietante en las instituciones europeas".
Le inquieta a Magris cómo se está resquebrajando el sistema tradicional y siente "como si se estuviera acabando una época". Pero se resiste a hablar de ello como un experto. "Los cirujanos se dedican a intervenir a los enfermos que necesitan ser operados, y saben de ello. Si un cirujano se pone a contar historia de la medicina es posible que el enfermo no resista… Y lo mismo pasa con las ideas que estoy diciendo: soy un hombre que hace historia, no entiendo de veras qué debe hacerse".
Pero es optimista a largo plazo. ¿Y con respecto a la cultura del libro? Está aquí en una feria que lo celebra. ¿Comparte la inquietud de Mario Vargas Llosa sobre la banalización de la cultura escrita y de la cultura en general? "Creo que el criterio de evaluación cultural ha cambiado. Nadie pensaba que un día se iba a equiparar cantidad con valores, y eso lo está poniendo en pie lo que yo llamo ´la lumpenbourgeoisie`…, que no es sino una burguesía de las formas y que ha decidido que mucho es igual a interesante. Pero no, no estoy preocupado por la cultura, y no estoy tampoco preocupado por la cultura del libro. Y sobre todo, no tengo nostalgia del pasado. ¡Nada de nostalgia del pasado!"

Grass critica en un nuevo poema política europea y sale en defensa de Grecia

El escritor acusa a Europa de dar de beber a Grecia de la copa de cicuta, en alusión al destino del filósofo griego Sócrates, y de alejarse del país que sirvió de cuna a la civilización europea

Günter Grass arremete contra la política económica de la UE implementada en Grecia, cuna de la civilización.foto:archivo.fuentes:lainformacion.com.elpais.com

Casi dos meses después de su controvertido poema crítico contra Israel, el Premio Nobel de Literatura Günter Grass publica otros versos en los que arremete contra la política europea en la crisis griega y que adelanta hoy el "Süddeutsche Zeitung" en su edición digital.
En el poema, que lleva por título "La vergüenza de Europa", el literato alemán lamenta que Grecia, por deudora, es puesta en la picota y desposeída de sus derechos, mientras los que ejercen el poder le aprietan cada vez más el cinturón.
En sus doce estrofas, de dos versos cada una, Grass advierte de que Grecia, próxima al caos por no estar a la altura del mercado, está condenada a la pobreza, al tiempo que se muestra comprensivo con la ira de los griegos.
El escritor acusa a Europa de dar de beber Grecia de la copa de cicuta, en alusión al destino del filósofo griego Sócrates, y de alejarse del país que sirvió de cuna a la civilización europea.
Al final del texto, Grass advierte de la maldición en coro de los dioses del Olimpo y recuerda a Europa que sin el país cuyo espíritu la ideó, acabará marchitándose.
El anterior poema publicado por Grass a principios de abril en varios grandes diarios de todo el mundo y en el que el escritor se opone abiertamente a un ataque de Israel contra Irán, despertó una oleada de indignación y tuvo como consecuencia que Estado israelí le declarara persona non grata.

La vergüenza de Europa

Günter Grass
Aunque próxima al caos, por no agradar al mercado, lejos estás de la tierra que tu cuna fue.
Lo que con el alma buscaste y creíste encontrar
hoy lo desechas, peor que chatarra valorado.
Desnuda en la picota del deudor, sufre una nación a la que dar las gracias era antaño lo más natural.
País condenado a ser pobre, cuya riqueza
adorna cuidados museos: botín por ti vigilado.
Los que invadieron con armas esa tierra bendita de islas llevaban, con su uniforme, a Hölderlin en la mochila.
País tolerado ya apenas, a cuyos coroneles
toleraste un día en calidad de aliados.
País sin ley al que el poder, que siempre tiene razón, aprieta el cinturón más y más.
Desafiándote viste de negro Antígona, y en el país entero hoy lleva luto el pueblo cuyo huésped eras.
Pero, fuera de ese país, el cortejo de parientes de Creso ha acumulado en tus cámaras cuanto brillaba dorado.
¡Bebe de una vez, bebe! grita la clac de los comisarios, pero airado te devuelve Sócrates su copa a rebosar.
Maldecirán los dioses a coro lo que te pertenece, pero sin tu permiso no se podrá expropiar el Olimpo.
Sin ese país te marchitarás, Europa, privada del espíritu que un día te concibió.
Traducción de Miguel Sáenz.

Uruguay se lanza a una lectura maratónica del Quijote por el Día del Libro

La lectura contará con la participación de los uruguayos del exterior, que se conectarán por teléfono o por Internet para leer su parte del texto

Los orientales, según los orilleros de los cuentos de Borges, leerán la novela de Don Quijote para sentir la vigencia del texto cervantino. foto:archivo.fuente:lainformacion.com
Uruguay se lanzó hoy a una lectura maratónica del Quijote en conmemoración del Día del Libro en el país suramericano, con la que se pretende leer en 24 horas ininterrumpidas el texto más emblemático de la literatura en castellano.
Esta es la segunda ocasión en la que el legado de Cervantes se celebra de este modo en Uruguay, en una actividad organizada por la Embajada de España en Montevideo y el Sodre, el servicio público de radiotelevisión uruguayo, en cuyo auditorio se realiza la lectura.
En torno a las 10.30 hora local (13.30 GMT) la niña Ana García Casillas, española residente en Uruguay, comenzó la lectura del Quijote, para poco después dar el relevo al expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000).
Poco después llegó el presidente uruguayo José Mujica, un confeso admirador del Caballero de la Triste Figura, quien seleccionó para leer el parlamento que Don Quijote realiza ante un grupo de cabreros en el monte en el que se alaba la vida del hombre antiguo, vinculado a la tierra generosa y en una sociedad sin propiedad ni clases.
Consultado por la prensa tras su lectura, y con el tono filosófico que es habitual en él, el presidente reflexionó sobre el texto que eligió leer y apuntó que durante "una edad muy larga la humanidad, este animalito que se llama hombre, vivió así".
"El hombre es un animal político porque es un animal social y no puede vivir aislado. Y así vivió, en esas condiciones, la mayor parte de su existencia. En solo un diez por ciento de ese tiempo se construyó la sociedad mercantilista actual. Adentro los hombres dicen que tenemos memoria genética. Y eso es lo que hay, una contradicción entre nuestra biología y lo que ha construido la civilización", dijo.
Para Mujica la vigencia de un texto como el Quijote es tal "que no se discute, existe" y señaló que él personalmente se identifica tanto con el Quijote como con Sancho Panza, porque representan "las dos patas de la condición humana".
Según explicó a Efe María Eugenia Menéndez, consejera de Cultura de la Embajada de España, la organización de esta lectura fue relativamente fácil después del éxito que tuvo la iniciativa del año pasado, cuando el respaldo popular fue "impresionante".
"En la primera edición no sabíamos cómo iba a reaccionar la gente y fue un reto, pero tuvo un éxito tremendo. Y eso fue lo que nos animó a hacerlo otra vez, incluso el Sodre nos pidió repetir con la idea de convertirlo en una tradición en Uruguay, con lo cual esto fue más sencillo, porque sabíamos qué expectación había y que mucha gente preguntaba por esto", indicó la diplomática.
Este año, "para hacer cosas distintas", la lectura contará con la participación de los uruguayos del exterior, que se conectarán por teléfono o por Internet para leer su parte del texto, particularmente en horas de la madrugada del Uruguay.
"Desde Estados Unidos los uruguayos se han organizado perfectamente en cada ciudad, y desde una biblioteca hispana de Nueva Zelanda que dirige una uruguaya nos están esperando para leer a las seis de la madrugada", apuntó Menéndez.
Además de la presencia de destacados representantes de la vida política, social y cultural de Uruguay que anunciaron su participación en la lectura, el grueso de los participantes serán ciudadanos anónimos, muchos de ellos escolares, que se apuntaron a participar "en esta aventura quijotesca", según reconoció Menéndez.
Otra particularidad será la lectura de partes del texto en lenguas tan dispares como el inglés, el amárico o el afrikaans, como muestra de que "el Quijote es un libro que nos acerca a todos y va más allá de un idioma. Las traspasa", dijo la diplomática.

25.5.12

Cinco librerías para descubrir en Bogotá

 Estas cinco librerías son mucho más que los libros que ofrecen y el local donde están: son espacios gratos para los que gustan de los libros, o para quienes sienten curiosidad por ellos


Casa tomada
Todas tienen libreros y no meros vendedores, y su espacio de exhibición es reducido. Por ello, tienen un surtido selecto, con personalidad. fotos: Carlos Hernández LLamas.fuente:publimetro

¿Qué tiene de especial? La hermosa casa donde está instalada, en Teusaquillo. No es un lugar que uno se encuentre al paso, así que la responsable de la librería ha acondicionado el sitio para recibir a las visitas sin prisas: cuenta con una muy nutrida oferta de libros seleccionados, buen café, tentempiés y disposición a la conversación. Todas las semanas pasan cosas en el zarzo del tercer piso: talleres de ilustración, clubes de lectura, conversaciones de autores con sus lectores… ¿A quién hay que agradecerle? A Ana María Aragón, que le ha puesto amor a esta casa y la ha dispuesto metro por metro al lado de su esposo, Fabrizio Ciurlo. ¿Dónde queda? Transversal 19 bis nº 45 D 23 / Teléfono:   245 16 55 / libreriacasatomada@gmail.com. Dos libros para comprar en Casa Tomada según Ana María Aragón: Wilkie Collins, La piedra lunar (DeBolsillo) y Mark Twain, Los diarios de Adán y Eva, ilustrado (Libros del Zorro Rojo).

San Librario
Todas organizan conversaciones, presentaciones y otros eventos que convocan a lectores y amigos a compartir entusiasmos.

¿Qué tiene de especial? Ofrece libros descatalogados, primeras ediciones, clásicos de todas las tradiciones literarias con un énfasis leve en la literatura latinoamericana. Ha editado más de cincuenta títulos de libros de poesía y relatos. Ofrece libros leídos, pero todos sin excepción están en perfecto estado; también tienen unas pocas novedades. ¿A quién hay que agradecerle? A Álvaro Castillo Granada y Camilo Delgado, dos bibliófilos que saben bien que para un lector, querer leer un libro es necesitar leerlo, así que ellos se empeñan en encontrarlo si no lo tienen en la librería. ¿Dónde queda? Calle 70 nº 12-48 / Teléfono: 310 17 38 / Tienen una buena página web: http://www.sanlibrario.com/ Dos libros para comprar en San Librario según Álvaro Castillo: Fina García Marruz, Cancioncillas (Ediciones San Librario), y de varios autores, Un libro con muchos gatos, ilustrado (Ediciones Unión).

Tornamesa

Todas alientan más el paseo que la búsqueda específica; es decir, puede que uno encuentre en ellas el libro que está buscando.

¿Qué tiene de especial? La exquisita selección de libros, música rara y vinos. En libros tienen un catálogo notable de novela gráfica, fotografía, arte, diseño y periodismo; en música, desde los discos estándar del género clásico hasta el jazz más arriesgado, pasando por música colombiana contemporánea, rock y músicas tradicionales de medio mundo. Una rareza es que vende discos  vinilo, usados y nuevos. Pero no crea que es un lugar solemne con esnobs discutiendo el nombre del intérprete del címbalo en una sinfonía de Dvorak: es un sitio cálido para quienes les gustan las cosas bonitas. ¿A quién hay que agradecerle? A Camilo de Mendoza, exdirector de programación de la emisora de la Universidad Javeriana cuando era la mejor del dial y exdirector de la estupenda revista 91.9. ¿Dónde queda? En el Centro Comercial Granahorrar, local 236 / Teléfono: 322 16 39 / contacto@latornamesa.com. Un libro y un disco para comprar en Tornamesa según Camilo de Mendoza: Pilar Gutiérrez, Bola de agua (Tragaluz), y de varios músicos, Jende Ri Palenge, música de Palenque (SoulJazz).

La Madriguera del Conejo
son librerías para ir a caminar entre los estantes, hojear, ojear, tomar un café, antojarse y comprar uno o dos libros.

¿Qué tiene de especial? Su nutrida oferta de libros de editoriales independientes colombianas y extranjeras; los fanzines y revistas de aquí y allá; el local, un cajoncito en la carrera 11 de Bogotá, con un par de mesas afuera para tomarse un café y ojear la compra. Es otra librería donde casi todos los días pasa algo: conversaciones, presentaciones, lecturas para chicos y grandes. ¿A quién hay que agradecerle? A David Roa, un joven librero que parece viejo, pero no por su barba de náufrago sino porque ha leído mucho y habla con propiedad y entusiasmo de sus lecturas. Construyó La Madriguera a su medida, con el apoyo de varios socios. ¿Dónde queda?   Carrera 11 nº 85-52 / Teléfono: 483 40 19 / Tiene una buena página web: www.lamadrigueradelconejo.com. Dos libros para comprar en La Madriguera según David Roa: Georges Perec, La cámara oscura (Impedimenta) y Alejandro Dumas, Diccionario de cocina (Gadir).

Arteletra
Aquí están cinco librerías para descubrir en Bogotá, o para visitar de nuevo.

¿Qué tiene de especial? La vitrina: siempre saben poner los volúmenes apropiados para picar la curiosidad de lectores inquietos que pasan por allí. También es especial por su local pequeño y desordenado, absolutamente tomado por los libros, que evoca las librerías de barrio de ciudades europeas. Ellos mismos importan según su criterio, por lo que se pueden conseguir libros de buenas editoriales españolas, argentinas o mexicanas. El fuerte es pensamiento contemporáneo y filosofía, pero Arteletra también ofrece literatura europea clásica y contemporánea, fotografía, cine y arquitectura. ¿A quién hay que agradecerle? A Adriana Leganis, defensora desde hace años de las librerías y las editoriales independientes, con carácter, con personalidad. ¿Dónde queda? Carrera 7 nº 70-18 / Teléfono: 255 06 81 / arteletralibros@gmail.com   Dos libros para comprar en Arteletra según Adriana Leganis: Chiminanda Gnozi, Medio sol amarillo (Mondadori) y Daron Acemglou y James A. Robinson, Why Nations Fail (Crown Bussiness).