2.11.13

La estrategia de las editoriales alternativas para acaparar mercado

Con obras originales, editores que no hacen parte de grandes grupos son una alternativa

En la Feria del Libro, editores independientes presentaron sus libros en un solo lugar de Corferias./eltiempo.com

Si bien la movida de los editores independientes ha sido, desde hace varios años, una opción de libros alternativos para los lectores colombianos, diferentes a los ‘best seller’ tradicionales de los grandes grupos editoriales, su crecimiento en los últimos tres años, con propuestas innovadoras, los convierte en un jugador llamativo del mercado, no tanto en lo que a cifras de volúmenes de ventas se refiere todavía, sino como figura de negocio interesante de cara al futuro del libro impreso.
Así lo reflejan, al menos, los importantes logros que han alcanzado, como se lo contaron varios de estos editores a El Tiempo, que además de los positivos resultados en las ferias del libro de Bogotá, en el primer semestre, han seguido cosechando triunfos. Estuvieron en LeaLa (una de las más importantes para el mundo hispano, que se realiza en Los Ángeles, EE. UU.) y en las regionales de Medellín, Bucaramanga, Cúcuta, y Manizales.
Además, serán las ‘cartas’ que lleva Colombia para la de Feria del Libro de Quito (del 22 de noviembre al primero de diciembre), en la que somos el país invitado de honor, y en la de Guadalajara (México), que se inicia el próximo 30 de noviembre, y es considerada la más importante de América Latina.
De ser jugadores solitarios con novedades para ciertos lectores, este tipo de editores decidieron organizarse como grupo hace varios años con la Red de Editoriales Independientes Colombiana (Reic), que hoy cuenta con 13 integrantes. A ellos se unen una nueva movida, denominada Ruta de la Independencia, conformada por una generación más joven de editores, que le están apostando al libro como objeto.
John Naranjo, de Rey Naranjo Editores, quien hace parte de la Ruta de la Independencia y ha publicado obras como la novela gráfica ‘Gabo, memorias de una vida mágica’, atribuye este fenómeno a la misma crisis del sector, como la que enfrentó el de la música en su momento, obligándolo a reinventarse.
Agrega que las editoriales grandes tienen unas estructuras que las obliga a depender mucho del ‘best seller’ y de la acumulación de novedades, “sin tener en cuenta, muchas veces, la calidad de lo que se publica”. “Mientras que los independientes sí tienen que dedicarse a sacar unos pocos proyectos muy certeros, porque no se pueden dar el lujo de salir con obras en las que no crean y no vayan sobre seguro”, explica.
Naranjo anota que el movimiento editorial independiente colombiano está llamando mucho la atención en el extranjero y “ya el país está en el radar de los agentes literarios mundiales”, como ocurrió en la Feria del Libro capitalina, que acaba de terminar, en la que varios agentes se llevaron novedades y mostraron su interés por adquirir los derechos de otras.
“Creo que ya no estamos mostrando solo la capacidad de maquila editorial colombiana sino una oferta cultural y de contenidos valiosa”, dice el editor.
A esto se une la visibilidad que han ganado estas editoriales, como lo anota Juan David Correa, de El Peregrino Ediciones. “Este año no solo se conquistó casi un corredor entero en la Feria, sino que cada vez se nos tiene más en cuenta”, comenta el editor, al explicar que entidades como el Ministerio de Cultura y la Secretaría de Cultura de Bogotá han mostrado su interés en trabajar proyectos con ellos.
A lo anterior, se une el hecho de que, por primera vez, la Cámara Colombiana del Libro creó un comité de ediciones independientes y aceptó que este grupo tenga un asiento en la junta directiva de la entidad. “El gran reto ahora es sostener este impulso”, anota Correa.
Si bien, no existen cifras consolidadas de este grupo de editores, como tal, la mayoría reporta un crecimiento constante tanto de sus ventas como en el número de novedades que han sacado al mercado en los últimos años. Por ejemplo, Rey Naranjo, reportó un incremento del 50 por ciento en la Feria de este año, en comparación con las del año pasado.
"En términos de títulos, pasamos de uno, en el 2010 (la primera vez que participamos en la Feria), a dos o tres, en el año siguiente. En nuestra tercera participación en la Feria, ya ofrecimos 40 y este año llevamos 70 títulos", anota John Naranjo.
En la misma línea se mueve La Silueta Ediciones, como lo comenta Juan Pablo Fajardo, uno de sus socios. "Nosotros duplicamos las ventas del año pasado a este año, que para nosotros es algo enorme. En número de títulos pasamos de ofrecer 30 el año pasado a tener unos 40 este año, lo que representa un incremento del 33 por ciento".

Libreros y autores, los otros coequiperos

Naranjo explica que gran parte de estos logros, se los deben, sin duda, al trabajo en equipo, a través de una figura de negocio, que cada vez gana más adeptos, denominada en inglés ‘coopetition’, en la que un grupo de emprendedores con un perfil similar unen sinergias para fortalecerse en materia de distribución, consumo y mercadeo, entre otros temas.
Uno de los ejemplos más claros de este trabajo en equipo es la unión de lo que podría denominarse el ‘dream team’ de esta pequeña industria editorial contemporánea: la unión del autor independiente, el editor independiente y la librería independiente, estos últimos otros de los eslabones importantes en una cadena que ya comienza a recoger frutos.
“El librero independiente es el socio clave porque es quien tiene contacto directo con los que compran el libro y termina siendo la voz del autor y de la editorial”, explica, por su parte, Andrés Fresneda, de La Silueta Ediciones, al destacar casos como La madriguera del conejo, Casa Tomada, Prólogo y Babel Libros, en Bogotá.
Según algunos editores, además del lector, el autor es otro de los grandes beneficiados con esta nueva figura, pues no solo encuentra opciones para editar su libro, sino que recibe un acompañamiento más personalizado.
“Hay un trato directo con el autor, hay una conversación previa con él sobre los libros. Inclusive, en muchos casos, uno como editor se inventa los libros y le propone al autor. El libro empieza desde que surge la idea y es un desarrollo permanente. El editor es una guía para el autor no solo en el libro, sino, a veces, hasta en la vida”, explica Gustavo Mauricio García, de Icono Editorial, quien pertenece a la Reic y ha sido uno de los pioneros en el tema de la edición independiente.
De allí que aunque aplauda todo lo que se ha logrado en este campo, también prenda las alarmas sobre algunos peligros en lo que no se puede caer.
“Es fundamental que el autor independiente no se sienta editor independiente, porque ahí sí está cometiendo un error, que lo puede llevar al fracaso”, explica García al destacar que cuando el autor se autoedita, primero corre el peligro de no tener asegurada la parte de distribución, fundamental en este negocio. Pero también “no tiene una primera lectura de un editor que le diga si vale la pena lo que está haciendo o no, o de indicarle si se está equivocando en la construcción de ciertos párrafos, en el planteamiento de una novela o en el enfoque de una investigación en el caso de los libros de no ficción”.
El escritor bogotano Ricardo Silva Romero, quien ha tenido la oportunidad de trabajar tanto con los grandes grupos editoriales como con los independientes, aplaude este resurgir de “editores nuevos y buenos, y de libreros sensibles”, pero reconoce que ha tenido también buenos editores en los grandes grupos.
“La ventaja de las independientes es que, por la naturaleza de esas empresas, los editores no sólo pueden sino que tienen que estar más cerca de la presentación del libro a los lectores. Pero en las grandes editoriales, también hay editores brillantes y arriesgados; lo que pasa es que tienen que venderle el libro a una cadena de intermediarios, en la que muchas veces parecen jugando al teléfono roto”.
Sin embargo, agrega que el fenómeno editorial independiente “es señal de que el mundo cada vez se cierra menos y ya nadie tiene el poder. Nadie tiene por qué hacer fila hoy en las mismas editoriales de siempre, sino que se pueden abrir nuevos caminos que quizás lleven a nuevos lectores. Los editores independientes han alcanzado hoy visibilidad, pero ojo: no son buenos por ser independientes, sino buenos en la medida en que conformen catálogos de autores que queramos leer”.
A esto se une el llamado de Gustavo Mauricio García, quien, a manera de crítica constructiva, ve con preocupación que haya un creciente interés por la propuesta gráfica sobre el contenido, en algunos de los jóvenes editores.
“Lo que sí no está muy claro es el espíritu crítico social de las antiguas editoriales independientes, que no se está sintiendo entre los más jóvenes. No sé si esto obedece a un hecho generacional, pero como que no les importa lo que pasa, entonces hay un interés centrado en las palabras, pero no en lo que está pasando en el país”, concluye.
Como todo proceso innovador que busca abrirse camino, lo cierto es que son más las ventajas que los contras de este fenómeno editorial, que, muy seguramente, continuará dando la lucha por el libro impreso y por el futuro de un negocio que, en el fondo, trabaja con el libro y la lectura, uno de los actos más agradecidos. Como anota John Naranjo, “el libro es un producto de consumo para el placer y el engrandecimiento individual”.

¿A qué le están apostando?

Si bien, algunos como Icono Editorial le apuestan a contenidos más de corte crítico con la realidad nacional, el grupo más joven de editores está más enfocado en el libro como objeto, como producto de una concepción artística, ya sea con obras de literatura, de libros ilustrados para niños o libros de artista.
“Creo que hay una apuesta general del libro como experiencia cuidadosa y que no se puede repetir en lo digital”, anota John Naranjo. Entre las temáticas que abordan, están la poesía, el rescate de libros históricos, de temáticas artísticas, la crónica, la novela gráfica y el dibujo como mecanismo de comunicación, todo en la búsqueda de un nicho.

Algunos de los nuevos editores

Ruta de la Independencia

- Rey Naranjo Editores
- El Peregrino Ediciones
- La Silueta Ediciones
- Babel Libros
- Laguna Libros
- Luna Libros
- Destiempo Libros
- Tragaluz Editores (Medellín)
- Editorial Robot
- elibros
- Jardín Editores
- La valija de fuego

Reic (Red de Editoriales Independientes Colombiana)

- Icono Editorial
- Torre Gráfica
- Taller de Edición Rocca
- La serpiente emplumada
- Silvia Patiño Ed. (Cali)
- La iguana ciega (Barranquilla)
- Cuadernos negros (Calarcá)
- Común Presencia
- La Carrerta

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