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19.8.10

Leonardo Padura trabaja en el guión de 'Siete días en La Habana'

El escritor cubano declara que participa en un película en la que están implicados siete directores

Leonardo Padura Fuentes, autor de Adiós, Hemingway, metido a guionista.foto:archivo.fuente:elpais.com


Siete días en La Habana es el título de la película en la que trabaja el escritor y guionista cubano Leonardo Padura . El autor de Adiós, Hemingway, ha adelantado esta mañana su participación en el proyecto, que comenzará a rodarse el año que viene, desde la Universidad Internacional Menéndez Pelayo donde imparte un curso de novela policiaca.

La película, una producción de Morena films, consta de siete historias diferentes, bajo la mirada de "seis directores internacionales y uno cubano", según ha explicado. Padura está trabajando en el guión de dos de esas historias junto a Juan Carlos Tabío y Benicio del Toro .

El autor de El hombre que amaba a los perros ha revelado también que "un importante director y productor norteamericano" se ha interesado por la adaptación al cine de su serie de novela policiaca protagonizada por el investigador Mario Conde, pero no ha querido revelar el nombre, ya que "hace 12 años" que acaricia la idea de ver alguna de estas obras en la gran pantalla y no quiere gafar el proyecto.

29.7.10

Castro regresa con un libro de memorias de la lucha guerrillera

El antiguo líder comunista relata su visión de la batalla de Sierra Maestra en 1958

Fidel Castro, el líder de su revolución, vivito y escribiendo sus memorias.foto.fuente:el pais.com

Ya lo decía hace días una vecina de este corresponsal: "Fidel esta suelto y sin vacunar". Y otro habanero agregaba: "Está que se regala". Ambas expresiones, andar "suelto y sin vacunar" y "regalarse", se emplean en Cuba para explicar que alguien va embalado y que no hay quien lo pare. También funcionan a modo de aviso: "¡Cuidado¡" o "¡Hay Peligro¡". Sin duda, tras cuatro años alejado de los escenarios públicos, las recientes reapariciones del viejo líder comunista (siete en menos de tres semanas) confirman que de está de regreso y peleando. En su última presentación, el 26 de julio, ante un centenar de intelectuales y artistas, Castro adelantó que pronto publicaría un libro sobre pasajes de la lucha guerrillera en el que llevaba meses trabajando.

Dicho y hecho. Ayer mismo, el diario Granma difundió un artículo suyo en el que reveló contenidos de 'La victoria estratégica', título del testimonio, y anunció que saldría a la luz "a principios de agosto". Además, a punto de cumplir 84 años, Castro expresó su "animo" de escribir un segundo volumen de memorias guerrilleras, para el que incluso ya tiene nombre: "La contraofensiva estratégica final".

En La Victoria estratégica narra episodios de la batalla librada el verano de 1958 en la Sierra Maestra contra las tropas de Fulgencio Batista. Fue el último intento de aniquilar a los revolucionarios. Según Castro, aquellos combates enfrentaron a unos 300 barbudos con 10.000 soldados batistianos. "La derrota de la ofensiva enemiga, después de 74 días de incesante combate, significó el viraje estratégico de la guerra. A partir de ese momento la suerte de la tiranía quedó definitivamente echada", pues, asegura, se hizo "evidente la inminencia de su colapso militar."

El libro, con el detallismo típico de Castro, hace un recuento exhaustivo de acciones militares y pretende ser un balance definitivo sobre ese capítulo de la guerra. Las fuerzas rebeldes, dice, perdieron 31 hombres. "El enemigo sufrió más de mil bajas, de ellas más de 300 muertos y 443 prisioneros, y no menos de cinco grandes unidades completas de sus fuerzas fueron aniquiladas, capturadas o desarticuladas. Quedaron en nuestro poder 507 armas, incluidas dos tanques, diez morteros, varias bazucas y doce ametralladoras calibre 30". Castro agrega que "a todo ello habría que añadir el efecto moral de este desenlace y su trascendencia en la marcha de la guerra". "La Sierra Maestra", afirma en tono épico, " quedaba liberada por siempre".

Estas primeras memorias constan de 25 capítulos y, según reveló el ex mandatario, el volumen contiene abundantes fotos, "de la calidad posible en aquellas circunstancias", así como mapas y "esquemas gráficos sobre los tipos de armas que utilizaron ambos contendientes". Para aquellos que no son historiadores ni tienen especial interés en batallas de hace medio siglo, probablemente será más atrayente la "pequeña autobiografía" que Castro incluye en el libro por motivos que él mismo explica: "No deseaba esperar que se publicaran un día las respuestas a incontables preguntas que me hicieran sobre la niñez, la adolescencia y la juventud, etapas que me convirtieron en revolucionario y combatiente armado". Castro anda suelto. Esperen más noticias.


26.4.10

Los fantasmas de la revolución

El cubano Leonardo Padura desanda los caminos del asesinato de Trotski. Indaga el hecho, crucial para el siglo XX, a través de la víctima y su victimario, Ramón Mercader

Letras libres. La prosa de Padura, cada vez más política.fOTO;fUENTE:Revista Ñ

"Agosto de 1940. Coyoacán. México. "El grito (de Trotski)... removió los cimientos de la fortaleza". Y su muerte, su eco, tan real como simbólico, desnudó las miserias del estalinismo. Ese hecho, con los grises que correspondan, es la llave de El hombre que amaba a los perros, la novela en la que el cubano Leonardo Padura desovilla esta historia crucial, y sobre todo triste, para el sueño de la revolución socialista. El autor tiene un mirador privilegiado para narrar la tragedia. Se para en la misma isla caribeña y se calza el traje de un personaje ficticio, el escritor Iván Cárdenas Maturell, quien en 1977 conoce a un tal López, un enigmático personaje que pasea por la playa dos hermosos galgos rusos, ese hombre dispuesto a confiarle los detalles más profundos de la vida de Ramón Mercader, el verdugo de Trotski. A partir de ese nudo, son tres los personajes que motorizan el relato: Mercader, el comunista español enceguecido por la directiva soviética que lo convirtió en un soldado de la NKVD; Trotski, depositario de la furia de Stalin, que ya viejo y exiliado dará vueltas por el mundo tratando de desnudar a su enemigo, el
sepulturero de la revolución; e Iván, el escritor cubano que representa a la masa, metáfora de una generación y resultado de una derrota histórica que muchos comprendieron tarde. El mismo Padura lo explicita a través de su alter ego: en su intención de entender a Mercader, tenía que entender, mostrar y conocer la magnitud de la víctima. Y todo ello sin dejar de hablar de Cuba, donde transcurre el tiempo real de esta historia, que empieza a escribirse en 1977, un año antes de la muerte de Mercader en La Habana, y termina, si es que le cabe un fin, en este siglo XXI. Va y viene Padura entre sus tres personajes centrales y repite muchos pasajes cruzando sus puntos de vista. Se nota ese esfuerzo que a veces abruma.

En el libro, Liev Davídovich Bronstein, Trotski, es sólo un ejemplo de la furia de Stalin, tal vez el más vital por haber sido un actor crucial de la revolución del 17 y por convertirse con los años en el gran teórico marxista. Pero esa furia también arrasó a figuras como Andreu Nin, el trotskista español que timoneó el POUM, a Erwin Wolf y a los mismísimos hijos de Trotski. Padura también desanda esos vínculos. Lo cuenta tan bien, a veces, que conmueve con la implosión de aquella España ensagrentada por la Guerra Civil, un país que tuvo la Revolución al alcance de la mano y que "sacrificó ese destino porque los dueños del socialismo supremo (los comunistas rusos comandados por el georgiano Stalin )", se volvieron funcionales a las falanges de Franco. ¿Qué hubiera sido de Europa con una España socialista? ¿Qué de la Unión Soviética si Trotski se hubiera impuesto a Stalin? Padura hurga sin ofrecer antídoto en un mundo lleno de mezquindades y delaciones, en el que un titiritero maneja cientos de marionetas, soldados del miedo o de la ceguera. Y nos da su visión de cómo fue que se pervirtió "la mayor utopía que alguna vez los hombres tuvimos al alcance de la mano". Antes y después del crimen, Ramón Mercader, Jacques Mornard o Jacson, algunos de sus nombres, va dando pistas de ese destino, a veces aceptando sus errores, otras veces negándolos maquinalmente.

En esa evolución de los hechos Iván, el personaje cubano, se va arrastrando hacia la escritura con dolor. Y ese dolor se siente y se transmite en las páginas de El hombre que amaba a los perros. Pasa él mismo de las bonanzas de la Cuba ochentista a las penurias del período especial, tras el fin abrupto de la URSS. Deja en claro Padura que la revolución cubana, que nació 20 años después del asesinato de Trotski, demoró en distanciarse de la manipulación y el ocultamiento de una historia que fue escrita y reescrita a merced del poder. Del mismísimo Stalin. "En Cuba era poca la gente que sabía de Trotski", dice Padura. Tampoco en España entendieron el juego de Stalin a tiempo, y ya era tarde cuando convirtieron a Mercader en el símbolo de un gran error para los comunistas españoles. Eso también lo sugiere el libro. En cuanto a Stalin, a Hitler y al final cantado de la URSS, las profecías de Trotski terminaron por cumplirse. Iván, tal vez Padura, convivió casi 30 años con esta historia lacerante.

Lo nuevo en su obra es la historia de Mercader. En una biografía ficcionada, reconstruye la trayectoria de este hombre que nunca dejó de escuchar el grito de Trotski. También es ameno y exhaustivo el relato del penoso exilio del líder e impactante ese fresco de la URSS de Stalin, capaz de crear un nuevo sistema de explotación, "otra clase de dictadura adornada con la retórica y sostenida en mentiras y miedos". La revolución traicionada escribió Trotski. Y Padura rubrica. Costará en cambio sentir la compasión que siente Iván por Ramón Mercader, moldeado para cometer uno de los crímenes más reveladores de la historia del siglo XX. Tal vez sienta él mismo el soplo de Trotski en la nuca y escriba empujado por ese influjo. Trae muchas respuestas El hombre que amaba a los perros, aunque sea ficción. Pero trae sobre todo preguntas. Podremos pensar cómo hacer la revolución del futuro, pero la pregunta es si, alguna vez, superaremos estos odios. La revolución fue traicionada, y éstos son algunos de sus fantasmas.

15.4.10

Gabriel García Márquez dona una de sus guayaberas a un museo cubano

Donó una guayabera al Museo Provincial de la ciudad cubana de Sancti Spíritus, donde ya hay unas cien prendas similares

Gabriel García Márquez, Nobel colombiano. Autor de Cien años de soledad. fOTO:aRCHIVO.fUENTE:Revista Ñ

"La guayabera del novelista, que será expuesta desde el sábado próximo, fue entregada por su esposa, Mercedes Barcha, al escritor Senel Paz, vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, por medio de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, creada por García Marquez.

El Nobel de Literatura colombiano, Gabriel García Márquez, donó una guayabera al Museo Provincial de la ciudad cubana de Sancti Spíritus, donde ya hay unas cien prendas similares del ex presidente Fidel Castro y otras personalidades, informaron hoy medios oficiales.

Fidel Castro donó para esa colección la guayabera blanca por la que sustituyó por primera vez en público su histórico uniforme verde olivo, en la IV Cumbre Iberoamericana, celebrada en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias en 1994.

Medios oficiales cubanos han publicado que la idea de Castro de usar esa prenda tropical en aquella ocasión le fue sugerida por su amigo García Márquez.

El "Proyecto Cultural La Guayabera" de Sancti Spíritus, a 350 kilómetros al sureste de La Habana, también tiene prendas del actual presidente cubano, general Raúl Castro, y del fallecido Nobel de Literatura guatemalteco, Miguel Ángel Asturias.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, donó el año pasado al museo una guayabera roja que le regaló su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva.

4.4.10

Cuba mantiene el espíritu de los libros incunables

Ediciones Vigía, con sede en la ciudad de Matanzas y fundada en 1985, resiste la digitalización editando ejemplares únicos con papel reciclado e ilustrados a mano

IRREPETIBLES. La editorial cubana también publica revistas para grandes y chicos con un diseño muy artesanal.fOTO;fUENTE:Revista Ñ

"Una pequeña editorial de la ciudad cubana de Matanzas (oeste) brega desde hace un cuarto de siglo por crear, como en la Edad Media, obras "incunables" con páginas ilustradas a mano.

"Nuestro objetivo es hacer un libro humano, un objeto íntimo, precioso, tanto por su contenido como por su forma. Nuestra filosofía se contrapone a la del libro de bolsillo, hecho para ser manipulado sin cuidado u olvidado sobre un mostrador", explica Rolando Estévez, de 57 años y uno de los fundadores de "Ediciones Vigía".

"Algunos se preguntan si el libro de papel va a desaparecer, pero no lo creo. Mientras exista el hombre, habrá libros de papel", añade Estévez, poeta, pintor y encargado del diseño de la portada de los atractivos libros.

Desde su fundación en 1985, "Editorial Vigía" se instaló en "la casona colonial más antigua" de Matanzas, ciudad considerada la "Atenas de Cuba" -100 km al este de La Habana-, pero con frecuencia ignorada por los turistas que viajan entre la capital y el famoso balneario de Varadero.

"Quisimos publicar a nuestros autores y, sin medios, comenzamos a crear nuestros libros como los incunables del Medioevo", asegura Estévez.

Vigía, que cuenta con unos 10 trabajadores publica cada año hasta 20 volúmenes con 200 ejemplares (el texto se imprime a máquina), con la ayuda financiera del Ministerio cubano de Cultura y materiales donados por universidades norteamericanas y organizaciones europeas.

"Por ejemplo, el papel para hacer esta recopilación del poeta ruso, Sergei Esenin (1895-1925), fue donado por la agencia noticiosa rusa Ria Novosti, pues el papel reciclado es muy difícil de encontrar en Cuba", comenta Agustina Ponce, de 51 años y una de las responsables de la casa editorial.

"Al principio, nuestro objetivo era ofrecer gratuitamente los libros que hacíamos con el papel ecológico usado para envolver dulces. Pero fue imposible regalarlo todo. No obstante, los textos se venden a precios accesibles para los cubanos, entre 5 y 50 pesos cubanos (2 dólares), y hasta 25 dólares para los extranjeros", apunta.

Vigía dispone de ocho colecciones que publican clásicos de la literatura cubana y extranjera, pero sobre todo las "novedades cubanas", entre ellas las de autores de Matanzas, elegidas por su Comité Editorial. También edita una revista anual de creación literaria, hecha de recortes y dibujos."

16.3.10

La revolución sexual

INÉDITO
Miriam Gómez, viuda de Cabrera Infante, publica la novela inédita Cuerpos divinos
Cronista de su tiempo, Cabrera Infante, a la izquierda, junto a su primera esposa, Marta Calvo, en 1959. fOTO: ARCHIVO / AFP fUENTE:Elperiodico.com

"Cuando Miriam Gómez, la esposa, la compañera, la religión de un solo fiel de Guillermo Cabrera Infante, se enfrentó a la lectura de Cuerpos divinos (Galaxia Gutenberg),
creyó desfallecer. Especialmente cuando en el libro, uno de los inéditos dejados tras su muerte por el más famoso exiliado cubano, y autobiografía poco velada en los años bisagra de la llegada de Fidel Castro al poder, tuvo que leer las páginas en las que su marido contaba cómo se conocieron.
«Las leí con miedo, porque en el libro cuenta con mucho detalle las relaciones sexuales con otras mujeres antes de conocerme a mí y era posible que nuestro encuentro tuviera el mismo tono». Como para certificar esa pasión de casi medio siglo, Miriam menciona la correspondencia amorosa cruzada entre ambos y cómo algunas de esas cartas son casi pornográficas. «Pero son tan hermosas que seguramente acabaré publicándolas».
La Miriam Gómez que Cabrera entrevió en 1958 en una parada de autobús de La Habana tenía tanto estilo como para que el vestirse con unos reciclados pantalones y una camisa de hombre pareciera un prodigio de originalidad. Trabajaba separando la broza de los restos de tabaco destinado a los cigarrillos norteamericanos. Un tiempo más tarde, cuando Cabrera –todavía casado con su primera mujer– y Miriam se conocieron de verdad, ella estaba muy disgustada: «Dos de los modistos más famosos de la isla querían que yo trabajara como modelo para ellos, pero el sueldo que me ofrecían era menos de lo que yo ganaba en la fábrica de tabaco y mi hermana se negó en redondo. La familia no se lo podía permitir».
Crónica erótico-política
Cuerpos divinos es una crónica erótica, pero también histórica y política, a la que Miriam Gómez ha añadido dos posdatas seleccionadas de un ingente número de fragmentos que seguían a las 588 páginas iniciales y ha trufado –según las indicaciones testamentarias de su marido– con tres evocaciones de Ernest Hemingway. «Tomé la decisión de publicarla porque recientemente decidieron editar un cuento de Guillermo en Cuba, al que siempre habían negado la ciudadanía. Ahora dicen que es patrimonio nacional y están reescribiendo la historia. Este va a ser un libro muy importante para todos los cubanos, porque aquí se cuenta lo que realmente ocurrió». Sostiene la viuda que si Cabrera nunca acabó el libro que inició en 1966 fue porque «le dolía demasiado», al tratarse de una historia sobre las traiciones internas de todos los grupos opuestos a Batista.
A punto de cumplir 70 años, Miriam bulle de proyectos. El inmediato, dar inicio en noviembre a las Obras completas del autor con sus críticas de cine habaneras y acompañarlas de una exposición cinéfila en Barcelona."

Para ilustrar las señales de divertimento de la prosa de Cabrera Infante, aquí les anexo estas divertidas muestras.

CANCIÓN CUBANA

Guillermo Cabrera Infante
¡Ay, José, así no se puede!
¡Ay, José, así no sé!
¡Ay, José, así no!
¡Ay, José, así!
¡Ay, José!
¡Ay!

9.2.10

Recuperado "El gran Zoo", el bestiario que Nicolás Guillén dedicó al mundo

Es un objeto libro con unas impresionantes ilustraciones en color que ha dibujado el catalán Arnal Ballerter


Portada de el bestiario recuperado.fOTO; fUENTE:Lainformacion.com

"El pasado año se celebró el 20 aniversario de la muerte del poeta cubano Nicolás Guillén, símbolo de la lírica antillana junto con José Martí. Ahora, con este motivo, se recupera en España uno de sus libros más singulares, "El gran zoo", un bestiario irónico y crítico con ilustraciones de Arnal Ballester.

Publicado por Libro del Zorro Rojo, "El gran Zoo" es un objeto libro con unas impresionantes ilustraciones en color que ha dibujado el catalán Arnal Ballerter, Premio Nacional de Ilustración en 2008, y que acompañan a cada uno de estos poemas plagados de humor y que en ocasiones se convierten en fábulas con moraleja.

Unos textos en los que Guillén (Camagüey, 1902-La Habana,1989), cuya vida estuvo marcada por el fuerte compromiso social y político, se torna jovial, irónico y mordaz para construir un zoo como metáfora del mundo. Aunque algunos críticos lo señalan como la metáfora de Cuba y de los cubanos.

Nicolás Guillén, la voz de la poesía negra y mulata, comenzó a escribir los primeros poemas de "El Gran Zoo" en 1958, durante su exilio en Buenos Aires, y los publicó sueltos un año más tarde en la revista "Lunes de Revolución". Finalmente, en 1967 fueron reunidos en un volumen, publicado por el Instituto Cubano del Libro.

Considerada obra clave de la poesía del siglo XX, el propio Guillén dijo que era el vínculo que le unía a las figuras elegidas, amigos, enemigos o conocidos.

Para Selena Millares, en "El Gran Zoo" "se alternan los grandes espacios, el de los agentes del bien y del mal, respectivamente; naturaleza y civilización. El primero identifica un mundo primigenio de inocencia ultrajada que se quiere recuperar, y el segundo, toda una plaga de maldiciones, que habla de represión, racismo y miseria.

Aquí, en este libro, Guillén da también forma de animal al hambre y la mete entre las rejas de este zoo para decir y gritar: "Ésta es el hambre. Un animal/todo colmillo y ojo/No se harta en una mesa/Nadie lo engaña ni distrae/No se contenta con un almuerzo o una cena/Anuncia siempre sangre/Ruge como león, aprieta como boa/piensa como persona/No acercarse".

Poemas, todos ellos, a los que acompaña los trazos potentes y expresivos de Arnal Balleter en estampas que aúnan belleza y crítica social.

Un libro que el propio Guillén define así: "Estos son, señoras y señores, señoritas, niños, viejos, jóvenes y paseantes, éstos son los poemas del Gran Zoo, en que las bestias no son animales, sino lo que enseguida verá la audiencia y que yo iré mentando para que resuenen con la voz que les pertenece: montañas, ríos, nubes, cánceres, kukux klanes, usureros..."

El poeta y abogado Nicolás Guillén, hijo de padres mulatos, desde muy joven mostró su inclinación por el periodismo y la tipografía. Y además de defender y dar voz a la poesía afrocubana, pasó por una primera etapa romanticismo y modernista y para después dejarse llevar por su influencia y profunda admiración por los escritores del Siglo de Oro español, sobre todo por Cervantes, Góngora y Quevedo, y por Rubén Darío.

Viajero eterno, Guillén estuvo en España durante la Guerra Civil, combatiendo en las filas republicanas.

Considerado el Poeta Nacional de Cuba, entre sus obras destacan "Motivos del son", "La rueda dentada", "Por el mar de las Antillas anda un barco de papel" o "Música de cámara". Traducido a números idiomas, entre otros galardones es Premio Viareggio", Jrísto Botev de la República de Bulgaría, Nacional de Literatura de Cuba o Internacional de Poesía Asan."

20.1.10

Cuba y EE.UU. seguirán colaborando para conservar el legado de Hemingway

"Contribuyen a mejorar el conocimiento sobre la vida y obra de Hemingway"
Aspecto de la sala de la casa de El Vigía convertida en museo Hemingway. fUENTE:La información.com

"Instituciones culturales de Cuba y Estados Unidos continuarán cooperando en la conservación de documentos que pertenecieron al escritor norteamericano Ernest Hemingway y se guardan en la finca "La Vigía", su casa en la isla convertida en museo tras su muerte, informaron hoy medios oficiales.

La presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio de Cuba, Margarita Ruiz, y los copresidentes de la fundación estadounidense "Finca Vigía", Jenny Phillips y Robert Vila, firmaron un acuerdo para seguir la colaboración iniciada en 2002, dijo la estatal Agencia de Información Nacional (AIN).

Las partes consideraron que de esta manera "contribuyen a mejorar el conocimiento sobre la vida y obra de Hemingway" durante el período que vivió en la isla, indicó la fuente.

Desde que se iniciaron los trabajos de conservación y digitalización de la colección se han restaurado más de 3.000 cartas y papelería del escritor.

Durante 21 años "Finca Vigía" fue la residencia de Hermingway en Cuba, donde vivió largas temporadas y escribió una de sus novelas más famosas, "El viejo y el mar", que le valió el premio Pulitzer en 1953.

El museo conserva más de 22.000 piezas, entre libros, fotos, filmes, trofeos de caza, armas y objetos deportivos y de pesca."

20.10.09

Gabo, el perseguido

Un Nobel politicamente incómodo
Las noticias sobre los espionajes de la DFS al escritor colombiano son sólo un episodio más en la larga lista de señalamientos, persecuciones y exilios que ha padecido.
Esta es una de las célebres fotos tomadas en marzo de 1981 cuando Gabo y su esposa, Mercedes, parten para México por los supuestos rumores de un auto de detención en su contra. Archivo El Espectador.


Por: Angélica Gallón Salazar
“Gabo fue vigilado por la desaparecida DFS (un equivalente a la CIA o al KGB en México) desde 1967 hasta 1985”, reveló el diario Universal de México el domingo en la noche. Los archivos exponen una conversación captada entre García Márquez y el director de la agencia de noticias cubana Prensa Latina, Jorge Timossi, en la que queda en evidencia que el literato había cedido los derechos de su libro Crónica de una muerte anunciada al gobierno de Cuba. Además, confirman que Gabriel García Márquez era “pro cubano, pro soviético y un agente de propaganda al servicio de la Dirección de Inteligencia cubana”.
Este nuevo y polémico episodio es sólo uno más de la larga lista de espionajes, persecuciones y exilios que ha padecido el escritor de Cien años de soledad, quien durante décadas, sobre todo antes de recibir el Premio Nobel —que para muchos se convirtió en su mejor blindaje—, fue visto con recelo por sus ideas de izquierda y su incómoda proximidad con el dirigente cubano Fidel Castro.
Antes de que estuviera en la mira de la DFS y de la CIA —que también lleva su nombre en muchos archivos—, el escritor colombiano, en 1967, recién publicada su obra maestra sobre Macondo, fue censurado en algunas escuelas y colegios de Colombia por el supuesto contenido soez, pecaminoso y escandaloso de la obra. Su libro, por ejemplo, fue prohibido en un colegio de Zipaquirá, como lo recuerda el candidato presidencial Gustavo Petro. Pero no fue el único plantel educativo donde ocurrió algo similar.
Luego vendría en 1974 la creación de la revista Alternativa, de la que García Márquez no sólo fue su director, sino que encarnó el espíritu ideológico de la publicación. Por eso, en más de un número, casó peleas a muerte contra los promotores y defensores del llamado Estatuto de Seguridad, decretado el 6 de septiembre de 1978 por el entonces presidente Julio César Turbay con el propósito de fortalecer al Estado en su lucha contrainsurgente.
Sus letras duras y directas contra ese régimen especial que le había dado facultades extras a los militares en materia judicial, lo pusieron aún más en la mira de las autoridades, y aunque nunca se supo a ciencia cierta quiénes fueron los autores materiales e intelectuales, también lo hizo víctima, a él y a sus compañeros de la revista, de una bomba que causó serios destrozos en la sede.
La tensión nunca aflojó, al punto que el 26 de marzo de 1981, de mano de unos amigos, “entre ellos unos funcionarios del Gobierno”, el escritor se enteró de que contra él había sido dictado un auto de detención. Gabriel García Márquez y su esposa, Mercedes, partieron al siguiente día para México, en donde sin saber, cambiaron una persecución por otra, esta vez una más soterrada que logró mantenerse oculta hasta estos días cuando se expone en la prensa. Un nuevo episodio que no hace más que revelar cómo Gabo, antes del Nobel (1982), era un personaje para muchos políticamente incorrecto.

3.10.09

El adiós a Cintio Vitier, el poeta de las razones cubanas

Intelectual, católico y comunista, dedicó su vida a la escritura y al estudio y divulgación de la obra de Martí. Murió ayer en La Habana, a los 88 años.



DESPEDIDA Los cubanos elogiaron la obra y el compromiso del escritor. (Granma)
El ex presidente cubano Fidel Castro y su hermano y actual mandatario, Raúl Castro, enviaron ofrendas florales en tributo al poeta e intelectual cubano Cintio Vitier, fallecido el jueves a los 88 años y cuyos restos mortales fueron exhumados hoy en La Habana.

Vitier, quien fuera diputado y ganador del Premio Nacional de Literatura de Cuba 1988 y del Premio Juan Rulfo 2002 recibe ahora el afecto del pueblo tras un funeral católico al que asistieron entre otros el vicepresidente cubano Esteban Lazo, el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, y el ministro de cultura, Abel Prieto.

"El parlamento de la cultura cubana ha perdido una de sus columnas, pero no temamos, la sostendrá su obra, una obra imperecedera que nace de una vocación enraizada a lo largo del tiempo por varias generaciones", afirmó durante el sepelio el historiador de la ciudad de La Habana, Eusebio Leal, calificando al fallecido de
"caballero de las causas verdaderas, de los nobles empeños y de los sueños".

Los restos mortales de Vitier habían sido expuestos anteriormente ya desde la noche del jueves en el Centro de Estudios Martianos de La Habana, cubiertos por la bandera nacional. Según afirmó Leal durante el funeral, entre los que acudieron a rendir tributo al fallecido en la noche se encontró el presidente Raúl Castro.

"Allí junto a tu féretro estaba la corona de Fidel, a quien quisiste con entrañable sentimiento. Y anoche, en las últimas horas, un amigo inesperado llegó para tener el último detalle, para cuidar en el último momento a nombre de la patria, el general presidente", dijo Leal, en imágenes mostradas por la televisión cubana.

Vitier fue uno de los fundadores de la revista cubana "Orígenes", de gran importancia para la cultura en la isla, y dedicó buena parte de su vida al estudio y la promoción del pensamiento del poeta y héroe nacional cubano José Martí.

El diario "Granma" afirmó que "entre las huellas más hondas, perdurables e iluminadoras del quehacer intelectual del siglo XX en esta isla, estará siempre la de Cintio Vitier". "Era un cubano real, fiel a la razón poética y a la pasión martiana que animó toda su vida", añadió el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, entregó su talento y su voz a la revolución cubana, a contrapelo de prejuicios e incomprensiones derivados de su filiación católica".

Por su parte, la agencia de noticias oficial AIN lo calificó de "maestro de generaciones" y consideró que con él "la cultura cubana pierde uno de sus pilares más sólidos y coherentes". "Hombre que nunca dudó ante las decisiones vitales de la Patria, Vitier representa lo más sano y honesto de la poesía insular", agregó.

Entre sus obras más destacadas se encuentran los poemarios "Vísperas" y "Testimonios", la novela de "Peña Pobre" y los ensayos "Lo cubano en la poesía" y "Ese sol del mundo moral". Entre otras condecoraciones era portador desde 1996 de la Orden José Martí, la máxima distinción otorgada por el Estado cubano.

14.9.09

Tania Bruguera: Una hija fiel de la revolución

ARTISTA VISUAL Vive y trabaja entre La Habana e Illinois. Nació en Cuba, en 1968.
Tania Bruguera es la artista visual cubana contempo­ránea más reputada de su país. No pinta, no dibuja, no videa. Ella se dedica casi exclusivamente a la performance. Pone el eje de su obra en su propio cuerpo in­tervenido y desde ahí parten sus creaciones.
Estuvo hace días de visita en Buenos Aires, invitada por el Cen­tro de Investigaciones Creativas (CIC), dirigido por Roberto Ja­coby, para dar un taller: "Arte de conducta - creando una profesión".
Allí trató los aspectos más intolera­bles de la vida social mediante la puesta en juego de la subjetividad hasta arribar a la creación de iden­tidades profesionales, en un reco­rrido desde lo privado a lo público, desde el rechazo personal hasta la imaginación de actividades y roles profesionales diseñados para en­frentarlos.
La charla con ella tiene lugar una tarde de agosto en la sede del CIC. "Quiero proponer el tipo de artista que se pueda meter en lo social –dice– con el privilegio que tiene el artista de meterse donde otros no se pueden meter. Me in­teresa el artista como un incenti­vador social y responsable. No me interesa ir a un espacio a decir algo sino a hacer."
Su reciente creación para la última Bienal de Venecia descri­be de un modo indudable hasta dónde llega su pregonado concep­to de arte político, intervención y ejemplo. Esto hizo en una perfor­mance que llamó "Autosabotaje": mientras leía un texto sobre arte, sentada a una mesa, apuntaba con su mano derecha con un revólver a su sien. El revólver era de verdad y estaba cargado con una bala de verdad. Hablaba y disparaba en una suerte de demente ruleta rusa. La bala nunca se disparó.
Al cuarto intento, disparó al aire. Todo esto sucedió en el marco de La sociedad del miedo , en el Pabellón de Mur­cia curado por el artista peruano Jota Castro. Casi un centenar de espectadores asistieron al sabota­je. Castro intentó parar la acción después del tercer disparo –"yo he visto la bala y me parecía real", di­jo después–, y el artista austríaco Hans Haacke, otro de los partici­pantes en la propuesta murciana, arremetió contra Tania Bruguera tras acabar la acción. No hacía falta saber alemán para entender que le preguntaba, ofuscado, si se había vuelto loca. Unos quince minutos transcurrieron desde que la artista cargó la pistola a la detonación.
Yo la había escuchado contar esta experiencia en la charla que dio en el Espacio Fundación Tele­fónica el día anterior a mi entrevis­ta. Ahora que la tengo delante, no puedo evitar volver sobre el asunto y preguntarle que "cuántas balas, que si eran de verdad, que por qué, que si no temía que se le disparara sobre su cabeza". Responde en or­den: "Una bala de verdad, porque hago arte político en serio y quiero que se vean las consecuencias, es­taba dispuesta a morir".
Y luego de todo esto, uno le cree cuando habla de arte social y político. No está blufeando. Lo dice en serio y actúa en consecuencia.
Bruguera nació y estudió en La Habana, hija de un cónsul que tuvo una parada en la Argentina pero que nunca la trajo a conocer el país; fue criada en el marco de los preceptos de la revolución.
Sin embargo, ostenta una mirada nada ortodoxa sobre la manoseada pala­bra en juego: revolución. "Me pasó recientemente –ex­plica– que muchas personas me pidieron que me definiera si es­taba a favor o en contra. No estoy de acuerdo con esa categorización. Cuba es un país demasiado com­plejo para esa simplificación. Me interesa proponer una tercera op­ción y decir qué es lo que me tocó, que vamos a trabajar con lo que tenemos y a aprovecharlo y que lo que no funciona hay que quitarlo. Esta tercera opción da la posibi­lidad de abrir un espacio nuevo indefinido. Yo soy revolucionaria y, para mí, revolución es ser capaz de responder a las necesidades del momento. El concepto revolucio­nario desde el punto de vista oficial tiene que ver con una lealtad con las personas que dirigen el país; para mí, revolución es responder a las necesidades del momento creativamente y trabajar para los demás. Mi lealtad es con los idea­les y no con las personas. Quizá en ese punto entro en conflicto, pero es lo que pienso y actúo en consecuencia."
Servir a los otros
Tania hoy vive y trabaja entre su ciudad natal e Illinois, Chicago, donde es profesora de performan­ce en el Departamento de Artes Vi­suales. Ahora está por emprender un año sabático en el que vivirá en París, autogestionando su nuevo proyecto, la creación de un Parti­do del Pueblo Migrante (PPM). Le pregunto si no le parece un poco mesiánico que una cubana llegue a Francia a tratar de organizar a los sin papeles: "La estrategia es empezar a hacerlo yo como auto­ra y luego que la siga la gente, es jugar con la idea de que el artista es el que puede hacer lo que otros no pueden. Quiero que el partido tenga verdadero poder y se pueda presentar a elecciones".
Alrededor de este proyecto, ex­plica con precisión y detalle su idea del arte: "El arte social contempo­ráneo se queda en denunciar. Eso no me interesa, el artista contem­poráneo debe intervenir, meterse en esos espacios sociales no defi­nidos que están fuera de la ley, no por ilegales sino por no considera­dos. Tú puedes comer el arroz de China pero no quieres al chino que vive al lado de tu casa. Así no vale. Voy a trabajar con los sin papeles pero también con los legales y con los hijos de inmigrantes y con los políticos. Y no me parece mesiá­nico –aclara– porque como artista me tomo todos los derechos".
En la última Bienal de La Ha­bana también se hizo notar con la performance, "Susurro de Tatlin N° 6". En ella, dos falsos milita­res custodiaban un micrófono al que cualquiera tenía acceso para hablar libremente un minuto es­tricto, luego del cual –hubiese o no terminado su discurso– era desalojado. El espacio fue tomado para reclamar pacíficamente por aquello que los cubanos conside­ran reivindicaciones básicas: des­de el acceso irrestricto a Internet hasta aspectos controvertidos de la vida cotidiana.
Fiel a sí misma y conside­rando ya que las tecnologías de la performance tales como las conocemos hasta ahora están agotadas, Bruguera hizo un pac­to con el peruano Jota Castro. Se donaron mutuamente sus cuer­pos. Aquel que muera primero tendrá derecho sobre el cadáver del otro para intervenirlo como le dé la gana. Este certificado de de­función ya comenzó a redactarlo en Venecia y lo cerró con su pac­to con Castro (nada que ver con el Comandante).
Ahora Bruguera sale de su pro­pio cuerpo y apuesta a las perfor­mances delegadas, tal será el caso de su trabajo con los migrantes que llegan a Francia. Un buen co­mienzo para cerrar lo que ella de­fine sin pudor como arte político: "Yo fui educada en el socialismo, en el que el arte debía servir a los otros y en definitiva, aunque le den muchas vueltas, es lo que siempre termino haciendo". literalmente se jugó la vida en la que consideró una obra de arte político. Radical, no quiere denunciar, quiere hacer. Y hace.

8.8.09

Castro en 1.978 frases

Presentan en La Habana el 'Diccionario de Pensamientos'





El autor, Salomón Susi. AFP
Cientos de personas asistieron en La Habana a la presentación de un 'Diccionario de Pensamientos' del líder cubano Fidel Castro, que reúne 1.978 frases enunciadas por el ex presidente en discursos y entrevistas de los últimos 50 años.
El libro incluye más de 490 entradas ordenadas alfabéticamente, con precisión de dónde y cuándo fueron pronunciadas, y entre los temas que ocupan más páginas están el capitalismo, la educación, el hombre, las ideas, el partido, el pueblo, la revolución y el socialismo.
El volumen, publicado por la Editorial Política (estatal), es obra del investigador cubano Salomón Susi, quien desde 1979 estudia la oratoria de Castro y ahora presenta su recopilación como un "regalo" para el ex gobernante, a cinco días de que cumpla 83 años.

Susi explicó que es "un modesto esfuerzo que requiere de ampliación", pero tiene la "esencia" del "pensamiento dialéctico" de Castro, que no aparece en público desde julio de 2006, cuando enfermó y cedió la presidencia a su hermano menor, Raúl, tras casi medio siglo en el poder ejecutivo.
El investigador resaltó en declaraciones a la prensa que las ideas de Castro mantienen su "actualidad" y dijo no saber si la editorial planea publicar el volumen fuera de la isla.
Los 700 ejemplares puestos a la venta en la sede del Instituto Cubano del Libro no alcanzaron para el numeroso público que acudió al lanzamiento, en el que no había autoridades de alto nivel ni estatales ni del gobernante Partido Comunista.
"Lo del Comandante se vende como pan caliente, por eso tenían que haber hecho una tirada de al menos 2.000", dijo Magaly, de 71 años, quien no pudo conseguir el libro a pesar de haber llegado con cuatro horas de antelación.
Uno de los compradores, René Cortina, de 32 años, aseguró que el diccionario es "un arma para cada joven porque contiene las ideas que han guiado a Cuba durante 50 años y que mantienen total vigencia".
En los últimos años las editoriales cubanas han publicado decenas de títulos del ex presidente o sobre él. En diciembre pasado salió a la luz 'Así es Fidel', un resumen de anécdotas contadas por figuras como el escritor colombiano Gabriel García Márquez, el filósofo francés Jean Paul Sartre o el político español Santiago Carrillo.
En 2008 también se publicó 'La Paz en Colombia', de Castro, quien revisa las claves del conflicto de ese país con documentos y análisis sobre hechos y personajes. Un año antes apareció el volumen de entrevistas 'Cien horas con Fidel', del periodista hispano-francés Ignacio Ramonet, el más vendido de la Feria del Libro de La Habana de 2007.
fuenteEFE http://delcastilloencantado.blogspot.com