22.11.11

Marilyn Monroe, el mito sigue vivo

Una nueva película, un libro y la subasta de uno de sus vestidos perpetúan el mito de la estrella
Marilyn Monroe, vive el mito. foto. fuente:lavanguardia.com

Elvis Presley, Michael Jackson y Marilyn Monroe son los tres personajes que han generado más dinero en todo el mundo después de su muerte. De los tres, Marilyn es la que está viviendo otra oleada de adoración. Un filme en marcha (estrenado en noviembre en EE.UU.), subasta de sus vestidos a precios astronómicos, publicación de un libro con sus pensamientos autobiográficos, un desfile de moda en Versalles... Y el mercado. Porque en los famosos almacenes Harrods de Londres, sección regalos, los dos calendarios que más se venden siguen siendo los de las sensuales fotos en blanco y negro de Audrey Hepburn y Marilyn Monroe.

Parece que lo que hace que perviva un mito por encima de otros es el concepto de lo eterno (nunca veremos una Marilyn vieja y arrugada o un James Dean con barriga cervecera), la foto fija con la que nos dejó. "Nos continúa gustando porque, pase lo que pase, Marilyn seguirá siendo sexy", resume una adolescente de dieciocho años cuya habitación acoge, entre otros símbolos, dos pósters de la actriz.

"Muerta hace cincuenta años –ya no puede cometer errores ni habrá cambios perjudiciales en la consistencia de su imagen– Marilyn vuelve a aparecer, cada año, entre los diez iconos, marcas humanas, más reconocidos del mundo, intocables", señala Gerard Costa, profesor de Marketing de ESADE. La actriz aportaría elementos muy buscados actualmente, unidos al concepto libre "como lo demuestra haber sido contratada como imagen de algunas agencias junto a Bob Marley".

Según los expertos, el nivel de notoriedad visual de Marilyn es altísimo y la franja que más valoraría la imagen de la actriz coincide con los mayores de treinta años. "Aporta valores ocultos deseados tanto por hombres como por mujeres: la mezcla de sexualidad y vulnerabilidad, por ejemplo", detalla Gerard Costa.

Mi semana con Marilyn ha sido la última entrega de esta adoración. En la nueva película sobre del icono de Hollywood, encarna el mito la actriz Michelle Williams –nominada al Oscar dos veces– en lo que resulta un verdadero milagro de la estética. La que fue pareja de Heath Ledger (actor de Brokeback Mountain al que encontraron muerto en su apartamento neoyorquino en 2008) y con quien tuvo una hija mantiene cierto parecido con la actriz. Tras horas de maquillaje, detallado vestuario y primoroso estudio gestual, My week with Marilyn se rodó en Londres y todavía tardará en llegar a España.

También el mundo editorial aprovechó el tirón. Amén de la biografía de Donald Spoto, surgieron otros textos.El pasado año, por ejemplo, se publicaba Marilyn Monroe: fragmentos (Seix Barral), donde aparecían textos inéditos escritos por la actriz entre los años 1943 y 1962. Prologaba Antonio Tabucchi destacando que "esos documentos nos revelan la complejidad del alma que se encontraba tras esa imagen".

Tras la sonrisa y el glamur, alguien torturado. Un alma, un cerebro y un cuerpo, nacidos bajo el nombre de Norma Jean, que sin estar a gusto con su tiempo decidieron darse tregua cuando el 5 de agosto de 1962 la actriz, de 36 años, se quitaba la vida con una sobredosis de barbitúricos y en circunstancias todavía poco esclarecidas.

"Otro de los valores con tendencia al alza es la nostalgia", explica Gerard Costa. "Algunos productos se crean con la idea de diferenciarse del resto a través de un mensaje identificable: la figura o el rostro de Marilyn son un ejemplo clarísimo de ello". Se trata de las llamadas marcas de transición, que desean ser vistas como atemporales, siempre reconocibles, con valores que superan los cambios de moda.

Este último año la marilynmanía se ha disparado. En junio la casa de subastas Profiles in History logró una puja altísima con la venta del mítico vestido blanco que llevaba la rubia explosiva en La tentación vive arriba. La pieza, en manos de la actriz Debbie Reynolds, se despedía de su propietaria por la cantidad de... ¡3,2 millones de euros! Tres meses después la marca Dior conseguía reunir, en el palacio de Versalles y gracias a la magia de la tecnología, a tres rubias históricas: Charlize Theron, Marlene Dietrich y... Marilyn Monroe. La marca Christian Dior lograba con esta evocación un exclusivo desfile de modelos. Para entender con qué intensidad y bajo qué lemas llegan los mensajes con su imagen basta con recordar el anuncio de Citroën DS3 con Marilyn y Lennon: actúa por tu cuenta, no mires el pasado, invéntate tu propio estilo, vive tu vida aquí y ahora...

Su peligro está en caer en el hastío de los símbolos que nunca desaparecen. "Yo le echaría la culpa a Warhol, un artista que no dudó en elevar la po(p)sterizable imagen de esta paradójica rubia de bote al mismo nivel que elevó al no menos famoso bote de sopa Campbell", explica el crítico de cine y televisión Fernando de Felipe. Doctor en Bellas Artes y profesor universitario de Historia del Cine, teme que algún día el símbolo se extinga. "El problema con Marilyn es que, siendo un icono que nunca va a la baja, al final termina convirtiéndose en un fetiche propenso a los usos y abusos más bajos y caricaturescos".

El abandono, el mayor miedo

La gran contradicción de Marilyn era que su imagen externa y explosiva no se correspondía con su pánico interior. Abandonada por su madre, siempre se sintió vulnerable y su gran error fue confiar demasiado en la gente. Incluso en su propio psicoanalista, Ralph Greenson, que inició un viaje justo cuando ella más le necesitaba. "Me abandonó".

El temor, la soledad y la impuntualidad. "Marilyn llegaba siempre tarde. Era su defecto más recurrente. Llegaba tarde a los rodajes, a las citas, a las fiestas. Y, al principio, llegaba tarde a las sesiones de terapia con Ralph Greenson, el último confesor de sus desgracias. Le gustaba hacerse esperar. Eso la hacía sentirse deseada, querida", explicaba Michel Schneider en Últimas sesiones con Marilyn (Alfaguara). Pero sus verdaderos pensamientos pueden leerse como lacerantes premoniciones en los poemas, notas y cartas publicados en Marilyn Monroe. fragmentos (Seix Barral).

En 1956, seis años antes de su muerte, recién instalada en Londres junto a su marido Arthur Miller, Marilyn encuentra un diario personal que el famoso dramaturgo ha dejado abierto en un descuido. Descubre así que su marido está decepcionado con ella, que a veces se avergüenza de su comportamiento en pública, que duda de su amor...

La actriz escribe en esa época oscura poemas como éste: "creo que siempre me ha/aterrorizado profundamente ser realmente la esposa/de alguien/pues sé por la vida/que no se puede amar a otra persona,/nunca, realmente". El mismo año de su muerte declaró en una entrevista: "tengo miedo al mundo. Sólo me interesa el amor a mi trabajo y a unos cuantos seres humanos dignos de confianza".

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