1.8.11

Editoriales explotan el mundo virtual

Lo de hoy es difundir títulos en correos electrónicos, Twitter, Facebook y blogs
Los jóvenes son quienes tienen más comunicación con las editoriales y los propios autores. foto:Esperanza Ore.fuente:eluniversal.com.mx

Las redes sociales son lo que antes era el boca a boca. "Nada más que ahora ya no te lo recomiendo a ti solamente, sino a mis 150 amigos o a los 2 mil 500 seguidores que tengo en mi Twitter o en Facebook". Esa capacidad divulgativa que tienen entre los jóvenes y los no tan jóvenes, ha ejercido una gran atracción para las grandes editoriales comerciales que han encontrado allí un vehículo amplísimo para difundir sus novedades literarias.

En ese gran mundo virtual donde más de mil 100 millones de personas socializan -según cifras de 2009-, empresas editoras como Planeta, Santillana, Tusquets y Random House Mondadori han hallado un espacio idóneo para promocionar sus libros y en ello se ayudan además de cuentas de correos, Twitter y Facebook, de blogs, páginas oficiales del autor y de la editorial.

Hoy en día, los libros de vampiros, magos, sirenas, monstruos y cazavampiros llegan a través de book trailers, timelines y videos en YouTube; hay espacios para establecer clubes de lectura en torno a trilogías que hablan de hechizos, amores y pócimas; para poner en comunicación con sus lectores a autores que hablan de amistades, vidas eternas o reencarnaciones.

En las redes sociales la literatura cobra otras formas, o mejor aún, se amplifican sus posibilidad y su impacto. Allí hay páginas dedicadas a un solo libro, a una saga completa o a hablar de toda la obra de un autor; allí hay decenas de blogs administrados por jovencitos, la mayoría mujeres, que apenas rebasan los 18 años; allí hay decenas de cuentas de Twitter y Facebook creadas por las editoriales porque saben que los lectores se han diversificado y ahora las recomendaciones o denostaciones de una obra son más masivas que antes.

Cada lanzamiento en las redes lleva elementos extras con el fin de hacerlos más atractivos. Cristina Rivera-Garza emprendió en Twitter un "taller de reescritura" de su novela más reciente, Verde Shanghai; cada nuevo libro de Paulo Coelho sale con un concurso para que sus lectores hablen de la trama.

También en cada libro para jóvenes las editoriales crean artículos promocionales extras, como cajas de té para el mal de amores, velas de manzana para recordar la lucha entre licántropos y vampiros en Crepúsculo, adelantos de la siguiente entrega de la saga, playeras, plumas o pulseras, cosas que tienen que ver con las historias.

Ampliando los horizontes

El interés por promover libros en las redes sociales comenzó en nuestro país con fuerza durante el lanzamiento de la saga Crepúsculo, de Stephenie Meyer, y en muchos de los siguientes lanzamientos de Alfaguara Juvenil han estado mucho más enfocados a blogs de fans que fueron surgiendo alrededor de este fenómeno. "Surgían muchísimos blogs y la mayoría de ellos entraban en contacto con nosotros o participaban en los concursos web que llevábamos a cabo", señala Adriana Beltrán, editora de Alfaguara Juvenil.

Hoy en día es una práctica común entre las editoriales, está más que comprobado que entrar a las redes sociales es incrementar el número de lectores y de ventas. Los datos confirman el impacto; Random House reporta que sus seguidores en Megustaleer.com ascienden a cerca de 70 mil "lo que en efecto nos habla de una gran respuesta en la utilización y seguimiento de las redes", señala Sandra Montoya, gerente de comunicación en México.

Verónica Flores, directora editorial de Tusquets México, dice que la experiencia es gratificante por la respuesta favorable y rápida de los lectores.

"En tres meses hemos duplicado nuestros seguidores de Twitter (España), de 700 a mil 400".

En la red hay toda la diversidad de público objetivo. Adriana Beltrán reconoce que las redes sociales tienen un público muy variado "de hecho, hace poco leía una encuesta donde 90% de los usuarios de Internet (en México hay más de 34 millones) reconocen haberse inscrito o participado en alguna red social", eso hace que el mercado sea idóneo y deseable.

Ese mundo virtual que es aprovechable por todas las editoriales, sigue generado sorpresas para los editores y empresarios de todo el mundo.

Jóvenes que se autopromueven

En ese espacio virtual, una chica estadounidense de 27 años llamada Amanda Hocking, se convirtió no sólo en autora de tres trilogías, sino también en la más poderosa editora independiente en línea, ella comercializa sus libros sin necesidad de un sello editorial.

Esa chica que vende sus novelas en Amazon y Kindle en tres dólares y algunos títulos en 99 centavos y que ha comercializado más de un millón de ejemplares -ha llegado a vender 100 mil copias cada mes- se convertirá en el gran lanzamiento de Planeta, del tercer trimestre de este 2011, cuando lancen al mercado de toda América Latina Lazos de sangre, la primera de una de sus tres trilogías que han influenciado a muchos otros jóvenes.

Tatiana Nogueira, gerente de Mercadotecnia de Planeta México, asegura que "mucha de la literatura que va a venir está influencia de la literatura de esta chica, pues como cibernauta está interesada en los temas de vampiros, ángeles, sirenas, todo este universo mágico de Tolkien, que ha influenciado a estas nuevas generaciones".

Con esta contratación que nació en la red, Tatiana Nogueira asegura que en su promoción, obviamente, seguirán el curso natural de la autora. "Somos una editorial que escucha a sus lectores y sabemos que a través de las redes sociales es la mejor manera de comunicarse con ellos, mediante esas cuentas sabemos qué les gusta y qué no les gusta".

Promocionar ¿para quién?

"Perseguimos fidelizar a nuestros lectores y llegar a nuevos grupos. Los targets son muy variopintos, depende de la temática del libro, pues hoy en día prácticamente todos los lectores pueden acceder a Internet para encontrar lo que les interesa", señala Verónica Flores, quien asegura que es muy enriquecedor "tener acceso al perfil de cada uno de nuestros seguidores y constatar que a muchos de ellos los define su gusto por los libros y la literatura".

Por su parte, Adriana Beltrán dice que hoy los jóvenes son no sólo consumidores de los contenidos que les gustan sino pro-sumidores de los mismos. "Ellos llevan a cabo una importante labor de difusión y además de elaborar reseñas increíbles son unos críticos muy sinceros, lo que ofrece también a los editores una fuente de información sobre sus gustos muy importante".

Por eso, Tatiana Nogueira afirma que las editoriales más que aprovechar las redes sociales para promocionar sus libros, están al tanto de las cosas que suceden en éstas.

"Por la cantidad de información a la que tenemos disponibilidad, la gente busca síntesis, en eso nos ayuda el Facebook pues nos sirve para mantener informados a los lectores, contrario al twitter, donde es una comunicación inmediata, aquí podemos subir varios recursos como los videos que también tenemos en YouTube, que por cierto, muchos de ellos son hechos por los propios lectores", dice Tatiana Nogueira.

Las redes sociales propician además clubes de lectores; incluso hay editoriales, como Alfaguara Juvenil, que cuentan con una amplia base de datos de blogs y jóvenes que los administran. Otras editoriales, como Tusquets, mantienen activos espacios de encuentro para los admiradores de Henning Mankell, Cristina Rivera-Garza y Almudena Grandes; hay también páginas especiales para 1Q84, del escritor japonés Haruki Murakami.

"Es posible constatar en Facebook que autores de Tusquets, como Milan Kundera, sin tener absolutamente ninguna actividad en esa red social, reúne sólo con su nombre a más de 151 mil personas", señala Verónica Flores.

Los autores son promovidos constantemente en las redes sociales e incluso las editoriales se suman a las propias actividades en redes que los escritores tienen; allí anuncian lanzamientos, presentaciones, comentarios.

Nuevas estrategias en la red

La misma Verónica Flores dice que para el crecimiento es importante ampliar su presencia en los espacios virtuales, por eso, siempre intentan acompañar las promociones con material extra como book trailers, timelines y lecturas, o con el incentivo de participar en algún concurso donde podrán ganar desde un libro firmado por el autor hasta un premio más sustancial, un iPad, cámara de fotos o un iPod.

Entre las novedades más recientes para jóvenes, está el lanzamiento de Alfaguara Infantil: Hacia el fin del mundo, el primer libro de la Trilogía del malamor, del escritor chileno José Ignacio Valenzuela, quien asegura estar sorprendido de que en menos de dos semanas del lanzamiento, los cibernautas lo han hecho, lo recomiendan de tecla en tecla, que es como un boca a boca, porque ha sido una salida multimediática que ha generado una reacción".

"Tanto en Twitter como en Facebook se han armado verdaderas cofradías de gente que me escribe, que me pregunta, que me mandan entrevistas; de esa manera, la salida de mi libro está adquiriendo una nueva dimensión para mí. Tengo un diálogo directo con mis lectores, me felicitan, me regañan, me interpelan o me explican cosas del libro; eso para mi ha sido el descubrimiento del siglo", aseguró Valenzuela.

Para alcanzar esos logros que han tenido ese y otros libros, en especial de jóvenes, las editoriales trabajan fuerte en redes sociales. Por ejemplo, la estrategia para promocionar Verde Shanghai de Cristina Rivera-Garza, fue proponer a los lectores tres diferentes fragmentos para que pudieran reescribirlos.

"La autora revisó uno a uno los trabajos entregados y eligió los mejores que, además del premio (un ejemplar de Verde Shanghai y artículos promocionales) quedaron muy satisfechos con la retroalimentación a sus trabajos", cuenta Verónica Flores.

Por su parte, Sandra Montoya dice que en Random House Mondadori harán el lanzamiento, en unos días, de Aleph, el nuevo libro de Paulo Coelho, "que vendrá acompañado de una campaña virtual impresionante: Facebook, Twitter, YouTube, aplicaciones de Facebook y rediseño de la página: www.eshoradeelegir.com".

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