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20.8.10

Google tendrá su propia película

Primero la novela y ahora el salto a la gran pantalla

El dios-buscador tiene novela y va a tener película. foto.fuente:Ecodiario.es

La historia de la formación de Google da para mucho. Primero vino la novela ('Googled: The End of the World As We Know it') y ahora la adaptación cinematográfica de esta. Hollywood es conocedor del poder del buscador y relata la historia de Sergey Brin y Larry page, los dos fundadores de Google.

Una película sobre Facebook

"Se trata de narrar cómo estos dos chicos jóvenes crearon una empresa que cambió el mundo, y de cómo a su vez el mundo los cambió a ellos?, ha explicado Michael London, dueño de Groundswell Productions, a Deadline.

London, por su parte, ha desvelado algunos de los entresijos de la película que analizará la rapidez con que Google logró consolidarse en el mercado. ¿Puedes mantenerte fiel a tus principios y convertirte en rico y poderoso como ellos lo lograron?, se pregunta.

Un proyecto que viene en consonancia con la película 'La red social' ('The social network'), que trata sobre el 'boom' de Facebook. El cineasta David Fincher se embarca en retratar el fenómeno de la red social que ha revolucionaodo el mundo. El filme llegará a las salas estadounidenses el 24 de septiembre.

Groundswell Productions se ha asociado con John Morris para adquirir los derechos cinematográficos de la novela que trata sobre el buscador, 'Googled: The End of the World As We Know it'.

8.7.10

Castells: "El negocio de Google es vender libertad"

Invitado por la Fundación OSDE y la Universidad Nacional de San Martín, el sociólogo español pasó por Buenos Aires para hablar de Comunicación y poder en la sociedad red, tema de su último libro

Manuel Castells, sociologo español.foto.fuente:Revista Ñ

Explicó conceptos como el de la automediación y la autocomunicación y dijo que "twitter es fantástico para hacer la revolución, pero cuando hay que explicar el programa revolucionario nos vamos a Facebook"
Expertos de la comunicación, investigadores, periodistas, los cholulos de siempre y algunos figurones inclasificables componían el auditorio que en la sede porteña de la Fundación Osde se disponía a escuchar al sociólogo español Manuel Castells. Entre todos, tal vez haya sido Gustavo Grobocopatel, el hombre estigmatizado con el título de rey de la soja, quien recibía la mayor cantidad de saludos y agradecimientos por su presencia a esta ponencia magistral sobre Comunicación y poder en la sociedad red, un tema con el que viene coqueteando casi tanto como con su banda de folklore Los Grobo. Sabiamente puntual, el antropólogo Alejandro Grimson, se encargó de subir al pedestal al orador de la noche. Contó rápido que Alain Touraine había sido su mentor y que Castells estaba entre los cinco teóricos sociales más referenciados de los últimos tiempos, a la par de figuras como Habermas, Giddens, Sassen y Beck. Mencionó varias veces a su archiconocida trilogía La era de la información pero dejó claro que Castells llegó a Buenos Aires para presentar su último trabajo, Comunicación y poder, un texto todavía no editado en la Argentina que, según su autor, es el resultado de una investigación que le llevó diez años. De resultado incierto, diría el propio Castells, ya que "tan pronto como se seca la tinta empiezo a cambiar de idea".

Bien informático, Castells arrancó diciendo que "en las relaciones de poder se encuentra el código fuente de cualquier sociedad". Y habló de una dialéctica, que no es la materialista en términos marxistas por cierto, pero es la que para él encierra el debate principal sobre estos tiempos. Cien por ciento gramsciano, el sociólogo definió: "Donde hay poder hay contrapoder, donde hay dominación hay resistencia". Y explicó luego que de esas relaciones surgen compromisos parciales que generan cambios y nuevas normas. Nada nuevo hasta allí. Apenas algo de contexto para aclimatar la dirección de su charla. "El poder es una relación, no se lo toma", avisó entonces categórico, aunque sobren ejemplos de que una cosa no impida la otra. "Ese poder, esa capacidad relacional se usa para influenciar y defender los valores e intereses del empoderado. Y de allí surge la batalla para influenciar nuestras mentes", esbozó.

Habló Castells de las dos vías para ostentar ese poder, a través del monopolio de la violencia o a través de construcción de significados. "Si no te convenzo, te mato", graficó. Una violencia e intimidación que puede construir tanto adhesión como resignación. Otra vez calcó la definición de hegemonía de Gramsci para quien el poder de las clases dominantes sobre las clases sometidas en el modo de producción capitalista no está dado solo por el control de los aparatos represivos del Estado sino fundado en la "hegemonía" cultural que las clases dominantes logran ejercer a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. Esos mecanismos consensuales de la dominación burguesa han entrado en una nueva etapa según Castells. No es que hayan desaparecido pero ahora se definen cada vez más en la sociedad red.

Suficiente contexto para que Castells se lanzara con todo su peso sobre el tema que lo trajo aquí. "El poder en la sociedad red es multidimensional y todas esas dimensiones dependen del sistema de comunicación", arriesgó. Algo así como decir que los intentos de cambio social y político dependerán casi exclusivamente de la posibilidad de transformar ese sistema de comunicaciones. Se basa en la teoría de la inteligencia afectiva Castells para avisar de los riesgos que implicaría perder las batallas de la comunicación. Batallas que sólo pueden llevarse a cabo si conservamos esos terrenos comunales que son las redes de comunicación que Internet ha hecho posible . La tarea no es sencilla. Ya lo viene advirtiendo Richard Stallman con un activismo más extremo desde hace años. Quienes ostentan el poder en la sociedad red buscan cercar la comunicación mediante redes comercializadas y/o vigiladas con el fin de cerrar la mente pública programando la conexión entre comunicación y poder. Algo que ya hicieron en el mundo real, plusvalía mediante. Pero que ahora la suma de individuos con espíritu colaborativo puede torcer en el mundo virtual. ¿Puede?

El éxito en Internet, que todavía es un espacio libre pero no tan libre al decir de Derrick de Kerkhove, muchas veces está ligado a impulsar la autonomía ciudadana. Castells sitúa entre estos impulsores a compañías como Google o Facebook. Y no porque sean seguidores de Stallman, sino porque ése es su negocio. "Google vende libertad. Si no lo hace, mañana aparecen dos chicos que crean un nuevo Google y le quitan la audiencia". Para Castells, en este sentido la competencia sigue siendo amplia y abierta. Menos democráticos y abiertos, son los operadores, que según el sociólogo (varios ejemplos le dan la razón) buscan acabar con esa neutralidad. "Quieren cerrar las tierras comunales, ese es el gran problema", dice Castells. Todo un atentado contra la preservación de las libertades. (Bastaría citar el caso de Filadelfia, que reculó con su wifi gratuito ante el asedio de AT&T) Y luego Castells insistirá con algo que ya ha repetido mil veces: "Los gobiernos odian Internet". Aunque más tarde sea menos categórico cuando sostengan que, en realidad, lo que todos los gobiernos se preguntan, es cómo controlarla. Y allí usan los latiguillos de siempre. Hay que proteger a los niños, bloquear tal o cual cosa. ¿Por qué no protegen a los niños de verdad? ¿Qué hacen contra el hambre, la miseria? "Los gobiernos tienen perdida la batalla, dice Castells. Pueden matar al mensajero, pero al mensaje no"

Y esa es una de las claves de lo que Castells llama autocomunicación. Un modo desintermediado de producir, acceder y compartir mensajes. Por oposición a los medios y basado en las redes sociales. No es que lo mediático haya desaparecido, todavía es a ése formato que debe adaptarse el lenguaje de la política. Para Castells los partidos políticos siguen siendo importantes, pero tienen que contar con un líder y necesariamente deben pasar por los medios. Medios que, por lo general cuando quieren destruir o generar desconfianza apelan a la política del escándalo. Una política que se basa en armas tales como la investigación opositiva, que se ha vuelto una industria, o en el latiguillo de que en la política todo el mundo está financiado ilegalmente. Según Castells esa política del escándalo está produciendo efectos variables. Y desde hace un tiempo, a las crisis de legitimidad o a la desconfianza generalizada, que suelen ser los efectos buscados, se opone lo que Castells llama fatiga del escándalo, un efecto colateral por el que todos aparecen como igualmente corruptos. "Como todos son iguales, yo me quedo con mi mentiroso, que es más simpático". Frente a este desgaste de la relación entre comunicación y poder, una verdadera crisis de legitimidad, surgen estas formas que Castells llama Autocomunicación.

Un concepto para el que obviamente Internet y los dispositivos móviles serán claves y dónde las redes sociales son, hoy, el pilar de esa comunidad. "Twitter es fantástico para hacer la revolución, pero cuando hay que explicar el programa revolucionario nos vamos a Facebook", dice Castells. ¿Puede alguien creer que la revolución vendrá a partir de estas herramientas tecnológicas, de las comunidades que se arman a través de ellas? ¿Siendo Twitter y Facebook empresas, qué clase de revolución permitirían? En realidad, lo que Castells sugiere es que las redes sociales, llámense como se llamen, están abiertas tanto a los activistas como a los ideólogos. Y que lentamente vamos a un proceso de desintermediación comunicativa. La sociedad sería entonces capaz de automediatizarse dando fin a los monopolios. O desbaratando cualquier tipo de intento por tergiversar la información. Castells rescató para ilustrarlo un ejemplo bien conocido, cuando el PP de Aznar buscó adjudicarle los atentados de Atocha en Madrid a ETA para ganar tiempo en las elecciones que finalmente perdió cuando se supo había sido Al Qaeda.

Confía en una autocomunicación de masas Castells. En una sociedad dispuesta a producir cambios. Y no cree para nada en las segmentaciones forzadas que hablan de mundos virtuales y reales. "No hay separación, todos vivimos en un híbrido. Todo lo que hacemos es virtual y a la vez físico", dice el sociólogo. Y agrega: "El debate se hace cada vez más por Internet, pero el compromiso se manifiesta en la calle. Aunque también se puedan cortar calles en Internet". De allí la importancia de defender ese espacio público híbrido, fundamental en todas las sociedades. Pero el salto, para Castells, está en ese paso de la esfera institucional a la comunicativa. "El poder se debate y se lucha en las redes sociales", dice Castells. ¿Volverán las ideologías a estar en debate por sobre la política del escándalo? El mensaje de Castells suena posmoderno a veces, pero él mismo le cede la palabra a la inteligencia colectiva, colaborativa. En pro de la confianza mutua, la liberación de los internautas será obra de los internautas mismos... Ya lo dijo alguien, ¿no?

27.5.10

Aceptan la demanda de un novelista chino contra Google

Un tribunal de Pekín aceptó juzgar la demanda que el novelista chino Mian Mian interpuso contra Google después de que la firma estadounidense escaneara y publicara una obra suya en internet

Google, ¿piratea en Chino? foto.fuente:lainformación.com
El abogado afirmó que el autor de "Acid House", de 29 años, no es el único escritor que se ha enfrentado a Google y no descarta que otros novelistas se sumen con más demandas similares.

Según confirmó hoy a Efe su abogado, Sun Jingwei, la demanda se presentó en octubre, cuando el autor en cuestión descubrió que Google Books -la aplicación para libros del gigante de internet- tenía en su directorio la novela "Acid House".

El escritor contactó con Google, que retiró la obra de sus servidores, pero las dos partes no llegaron a ponerse de acuerdo para una compensación económica.

"Los contactos con Google están limitados al tribunal, fuera de él no hemos recibido ninguna señal de voluntad de negociación", aseguró el abogado.

Ahora, Mian Mian exige una disculpa pública de Google por la vulneración de sus derechos y reclama una compensación económica de 61.000 yuanes (7.300 euros) por los daños causados.

El abogado afirmó que el autor de "Acid House", de 29 años, no es el único escritor que se ha enfrentado a Google y no descarta que otros novelistas se sumen con más demandas similares.

"Otros autores están observado la evolución del caso, pero hay más casos que ya han llegado a un acuerdo prejudicial con Google", expuso Sun.

El mayor buscador del mundo pretende crear una gigantesca biblioteca virtual con libros completos, un proyecto que se ha encontrado con numerosos opositores en todo el mundo.

En noviembre del año pasado, Google admitió haber digitalizado más de 20.000 libros que se encontraban sujetos a protección de derechos de autor en China.

La Asociación de Escritores de China manifestó su apoyo al demandante y acusó a la empresa estadounidense de infringir los derechos de los autores chinos.

Ante la polémica, Google decidió enviar a un representante a Pekín para tratar con las autoridades chinas el asunto de los derechos de autor, aunque no trascendió ningún acuerdo concreto al respecto.

La decisión del tribunal pequinés se suma a los problemas que Google tuvo a principios de año con el Gobierno chino, al que acusó de perpetrar ataques informáticos contra cuentas de correo alojadas en sus servidores y que terminaron con la retirada de la versión china del buscador (Google.cn)

10.2.10

Google convierte a Gmail en un rival directo de Facebook

El buscador de Internet anunció su entrada en el mundo de las redes sociales con Google Buzz.
Google Buzz

Foto: Reuters fUENTE: EFE

"Gmail es el tercer servicio de correo electrónico del mundo, con 176,5 millones de visitantes únicos en diciembre.

Esta es una herramienta integrada dentro de su servicio de correo electrónico Gmail con funciones similares a las de la popular red social Facebook.

Google Buzz permitirá a los usuarios de Gmail publicar comentarios o su estado de ánimo, algo similar a la casilla de 'últimas noticias' de Facebook, para que el resto de sus contactos en ese mismo servicio de correo electrónico pueda leerlos.

Además, la herramienta permitirá compartir videos, fotos o enlaces de Internet, como es también posible en Facebook u otras redes sociales como Twitter.

"Google Buzz es una nueva forma de iniciar conversaciones sobre las cosas que consideras interesantes", escribió Todd Jackson, responsable de producto para Gmail y Google Buzz, en el blog corporativo de Google.

"Está integrado dentro de Gmail, así que no es necesario volver a crear un grupo de amigos o contactos", añadió. Google Buzz tendrá también una versión para móviles, explicó el buscador.

Google Buzz puede vincular información de servicios web como Picasa, Google Reader, YouTube, Flickr, Blogger y Twitter.

De momento, sólo un 1 por ciento de los usuarios de Gmail podrá acceder al nuevo servicio, pero Google espera hacerlo accesible al resto a lo largo de esta semana.

A diferencia de otras redes sociales, en Google Buzz no será posible "invitar" a internautas que no sean usuarios de Gmail, si bien Google señaló que no descarta modificar este requisito en el futuro.

El buscador permitía hasta ahora acceder a los contenidos de las redes sociales mediante herramientas como 'real-time search' o 'social search', pero su única incursión real en el sector ha sido Orkut, una red social popular en Brasil pero que no ha cuajado en ningún otro país.

Era de esperar que Google, que participa activamente en sectores tan dispares como la telefonía celular o los navegadores de Internet, entrara en algún momento en un área que se ha convertido en la revolución de Internet en los últimos dos años y que ofrece interesantes oportunidades de negocio.

El líder absoluto de las redes sociales, con 400 millones de usuarios, es Facebook, que se ha convertido en un riesgo potencial para los ingresos publicitarios de Google en Internet."

Google se apunta al tren de las redes sociales

8.2.10

Google retirará cientos de textos franceses de su biblioteca digital

DERECHOS DE AUTOR

Por orden judicial, la empresa eliminará de su catálogo virtual numerosos títulos de origen francés que había incluido sin autorización. Ahora sí entonces el gobierno le popondrá al "gigante" de Internet firmar un acuerdo oficial.


Fuente: EFE.

"El gigante Google retirará de su biblioteca virtual un centenar de obras francesas que había incluido sin autorización en su polémico catálogo de libros digitales. Una portavoz del grupo estadounidense confirmó hoy la noticia publicada por el diario "Le Figaro", según la cual Google ha apelado parte de la decisión del Tribunal de Gran Instancia de París, que condenó a la firma estadounidense por "falsificación de derechos de autor".

La empresa de Silicon Valley retirará las más de cien obras de la editorial Lamartine señaladas por el tribunal, pero intentará que la Justicia la exima de publicar dicha sentencia en el apartado "Libros" de su página web durante quince días.

Fuentes de Google explicaron que la decisión de retirar las obras se enmarca dentro de la estrategia habitual de la empresa, que retira las obras de los editores que lo soliciten, sin necesidad de iniciar un proceso legal.

Económicamente, la decisión judicial podría costarle a Google unos 300.000 euros, según las estimaciones de la casa de edición La Martini?re, sociedad que no descarta un futuro acuerdo con Google.

La decisión de Google se produce a pocas semanas de la reunión prevista entre los directivos de la empresa estadounidense y el ministro francés de cultura, Frédéric Mitterrand, quien visitará la sede del gigante estadounidense en California.

El ministro ya ha anunciado que propondrá a la empresa de internet un acuerdo sobre la digitalización de libros, pero basado en "un intercambio de ficheros sin confidencialidad ni exclusividad, con transparencia y respetando a los autores", y ha anunciado que, si Google no accede, "hay otros operadores privados potenciales".

Además, el Gobierno francés dedicará 750 millones de euros a la digitalización de libros y reforzará su portal propio, Gallica, al tiempo que pretende impulsar la biblioteca en Red de la Unión Europea (UE), conocida como Europeana.

Mientras, Google ultima el lanzamiento de su biblioteca digital de pago Google Editions, que pondrá simultáneamente en marcha "la próxima primavera" en Francia, España, Estados Unidos, Alemania, Italia, Holanda y Japón, y que contará con un fondo de 12 millones de libros, de los que unos 8,5 millones mantienen los derechos de autor."

8.1.10

Francia estudia crear un «impuesto Google» para apoyar a los creadores

Podría aplicarse a todos los «motores» de búsqueda y otros servicios online, como Facebook y Yahoo!
Foto Internet. fUENTE ABC.es
¿Google será gravado con impuestos?

"Una comisión asesora sugiere a Nicolas Sarkozy la creación de un «impuesto Google», que pudiera aplicarse a todos los «motores» de búsqueda y otros servicios online, como Facebook y Yahoo!. La comisión Zelnik, integrada por el director general de una casa discográfica (Patrick Zelnik), productor de artistas como Carla Bruni; un ex ministro de Justicia (Jacques Toubon) y el presidente de Sotheby's France (Guillaume Cerutti) fue creada para «buscar pistas» destinadas a «mejorar» la oferta cultural en internet. Sus primeras sugerencias consisten en crear nuevos impuestos y reclamar ventajas o penalizaciones fiscales con «vocación cultural».
La proposición más llamativa de la comisión Zelnik es crear un impuesto de nuevo cuño, un «impuesto Google», acompañado de un cierto «hostigamiento jurídico» contra el gran grupo californiano, acusado de «distorsión de la competencia y el mercado publicitario». Sarkozy adoptará o no esa u otras medidas de la comisión, pero, de entrada, los especialistas han abierto un nuevo debate de fondo: ¿Cómo imponer fiscalmente a unos «motores» de búsquedas, en internet, instalados en California y trabajando en varios continentes? Un impuesto de ese tipo debiera estar armonizado a escala europea. Los miembros de la comisión Zelnik consideran plausible su idea, afirmando que una imposición «modesta» permitiría financiar otras «actividades culturales» con los impuestos pagados por Google y otros buscadores."

2.12.09

Contra la dictadura digital

EN RED
Frank Schirrmacher es el autor del ensayo del momento en Alemania. En Payback dispara contra el totalitarismo de las computadoras y los motores de búsqueda y aboga por recuperar la imprevisibilidad, las emociones y la intuición.
RESISTENCIA. "Debemos saber y recordar qué indican los sentimientos, que son mucho más importantes que los cálculos de Google", dice Schirrmacher.
El flujo de informaciones, el dominio de las computadoras, de Internet, del mundo digital, amenaza con volvernos esclavos de la inteligencia artificial. La humanidad debe defenderse y tiene apuro de pensar estrategias para apropiarse otra vez de la imprevisibilidad y las emociones. Dos valores constituyentes que la inteligencia humana ostenta y las máquinas jamás tendrán. Si no, sucumbirá a los motores de búsqueda. Esta es la tesis que Frank Schirrmacher, director de la Frankfurter Allgemeine, expone en su nuevo libro Payback, el ensayo sociopolítico del momento en Alemania. Escuchémoslo.

Doctor Schirrmacher, ¿Internet y las computadoras ya no son más una conquista sino una opresión de la que debemos liberarnos?
Hoy comunicamos, leemos y escribimos solo con las computadoras y/o Internet. Pero las computadoras no son nada más que computadoras, sino una gigantesca red de datos. Desde algunos años es posible, gracias a la inmensa mole de informaciones, elaborar cálculos muy precisos sobre los individuos. Venimos siempre más transformados en fórmulas matemáticas. La pregunta es quién gobierna a quién: nosotros a las computadoras, o las computadoras a nosotros. En nuestra sociedades, el multitasking, hacer varias cosas (y totalmente diferentes) al mismo tiempo, se ha vuelto una religión. Sms, emails, más ventanas abiertas en las computadoras y casi siempre conectados. Ahora comenzamos a darnos cuenta de que el cerebro humano no está en condiciones de aguantar siempre este proceso.

¿Qué consecuencias alberga este proceso?
Esta inundación de flujo informativo tiene efectos negativos. Se ven especialmente entre los jóvenes: falta de memoria, dificultad para concentrarse y comunicarse, y una incapacidad para reconocer por sí mismos cuáles informaciones son importantes y cuáles no. Recibimos pasivamente todo sin distinguir qué informaciones son en verdad necesarias. Es un cambio de época. Muchos dicen que exagero, me recomiendan que apague mi celular. Pero la red está tan crecida que cualquiera nos juzga con ayuda de las máquinas. Las empresas tienen tantos datos personales para poder decidir con la ayuda de las máquinas qué trabajadores se desempeñarían bien juntos y cuáles no, cuáles deben ser ascendidos y cuáles suspendidos. Haga la prueba de comprar un libro en Amazon: llega junto con la próxima oferta que usted observó. Bien distinto a ir solo a una librería.

¿Y en el mundo del trabajo específicamente, ¿cuáles serán las conseuencias?
En Estados Unidos, de hecho, con los datos de los trabajadores, las máquinas les dicen a los directivos sugieren a quién promover y a quién licenciar. El dominio del cálculo matemático sobre los individuos y sobre la mente humana se extiende en todos los campos y es muy peligroso.

¿Le teme más a las computadoras y los softwares o a las computadoras y los motores de búsqueda?
Crecieron juntos, en sinergia, se complementan. Ahora tenemos Internet en tiempo real, en los celulares. Solo los motores de búsqueda pueden gobernar semejante volumen de información. Pero los motores de búsqueda no son seres humanos, sino nada más que un software. Ahora ayudan a elegir un buen restauranto o para comparar precios, pero dentro de poco juzgará qué seres humanos son buenos y cuáles malos, peligrosos o inútiles. El primer paso, aunque necesario, lo vemos en los motores de búsqueda utilizados en la lucha contra el terrorismo. Veo un peligro: desaprendemos a vivir en la dimensión de lo imprevisible, un momento constituyente del ser humano.

¿El riesgo es entonces perder o atrofiar la imprevisibilidad del alma y de las emociones?
Absolutamente. Este es el problema y este es el peligro. Es un círculo cerrado. Dentro de algunos años emergerán dirigentes o personalidades mediáticas influyentes que pensarán y decidirán adaptándose a las conclusiones y requerimientos de las máquinas. Y, de improviso, sólo importará aquello que cuaje dentro de los esquemas de las computadoras y los motores de búsqueda. En Estados Unidos, por ejemplo, los avances tecnológicos en materia médica, ayudan a curar enfermedades, pero el médico tradicional todavía tiene una experiencia directa insistituible parar curar y diagnosticar a cada paciente. Si renunciamos a la imprevisibilidad, al elemento incalculable de la mente humana, viviremos en un mundo en el que todo está predestinado y decidido por la matemática. Los hombres se transformán en realidades matemáticas. También el periodismo lo sufre en su correlato cibernético. Se escriben artículos para que Google u otros motores de búsqueda los encuentren y posicionen. Es decir, se escribe para las máquinas, ya no para los lectores. Es urgente reflexionar sobre esto.

¿Corremos el peligro de un totalitarismo digital?
Absolutamente. Strowger, uno de los matemáticos estadounidenses más importantes, ha dicho que las matemáticas en los últimos años han resuelto problemas de extrema complejidad gracias a las computadoras, lo que quiere decir que ahora se conoce sólo el resultado, sin tener en cuenta todo el proceso matemático que nos lleva a él. Esto conduce a un nuevo autoritarismo de las máquinas. Es peligrosísimo, puede imponerse en la biología, en la ciencia e incluso en la política. Internet es importante y útil, pero nos equivocamos al pensarlo como si fuera un juguete. Es un espacio vital y perfectamente capitalista. Google es una multinacional para que la millones de personas trabajan –de hecho- gratis, igual que en el amanecer del capitalismo. El mundo digital recuerda la sociedad industrial del siglo XVIII, con todas sus realidades de provecho y aceptación de las masas por esas aprovechamiento.


Recuerda un poco a "1984", de Orwell o a "El Mundo Feliz", de Huxley.
No es parecido Orwell, que en 1984 describe una dictadura hecha y derecha, con decretos y libros prohibidos. Es, en cambio, similar al mundo feliz que describe Huxley, donde no hay libros prohibidos, pero donde la gente ya no está interesada en leer. Nosotros vamos hacia un bello mundo nuevo, seductor, en el que –como en las páginas de Huxley- las emociones están prohibidas y hay aceptación de esa pérdida de curiosidad o emociones. Todo es aceptado y recibido como natural por la mayoría. No estoy contra Internet, pero la agresividad que domina es un fenómeno de la comunicación digital y de los problemas de memoria y concentración derivados de la Red y de las computadoras, que puede provocar una demencia digital masiva. Cada vez somos más dependientes de las máquinas. El otro día el pregunté a un colega qué música prefiere. No pudo responderme inmediatamente, porque no sabía responder espontáneamente. Primero debió fijarse en su Blackberry la lista de tracks descargadas. La comunicación entre las máquinas y los hombres puede volverse como la música. Larry Page, fundador de Google, dijo hace algunos años que su aspiración es conectar Google directamente al cerebro. Cuando los hermanos Wright volaron el primer avión, no previeron el nivel tecnológico de los jets actuales y su rol en nuestra cotidianeidad.

¿También es un peligro para la escena política?
Cambia drásticamente el modo de hacer política. Angela Merkel ya gobierna enviando mensajes de texto.

¿Cómo podemos defendernos de la avanzada digital?
Por primera vez en la Historia afrontamos una nueva legitimación de arte y creatividad. Debemos defender nuestros conceptos constituyentes: las computadoras no son creativas ni tolerantes ni tienen fantasía. Esos son los valores que debemos defender, que tienen una importancia increíble para el futuro de nuestras sociedades. En las escuelas y universidades no debemos enseñar más nociones sobre geografía e historia, sino el modo de utilizar el pensamiento, las emociones e intuiciones. Así tendremos la chance de gobernar la simbiosis con la dimensión de las computadoras antes que las computadoras nos digan a qué concierto ir o con qué mujer casarnos. De hecho, ya son todo un suceso los portales que ofrecen buscar "almas gemelas" calculando algoritmos y datos personales. Algo inquietante.

Entonces depende de cuánto la humanidad sabrá o querrá valorar defender la imprevisilbdad y las emociones.
Exactamente, y de cuánto honrará estos valores y sentimientos. Debemos saber y recordar qué indican los sentimientos, que son mucho más importantes que los cálculos de Google. Es decisivo no transformarlos en matemática y entender que la lectura, la concentración y la meditación son nuestros instrumentos de defensa decisivos.

© La Republica y Clarín

24.11.09

Google exhibirá tesoros del museo de Irak en Internet

Google documentará los tesoros del Museo Nacional de Irak y subirá a la Red fotografías de piezas pertenecientes a las antiguas civilizaciones a partir de 2010, anunció el director del coloso cibernético, Eric Schmidt.

El museo fue saqueado durante el caos que siguió al derrocamiento de Saddam Hussein en abril del 2003, y recién fue reabierto al público a principios de este año. Schmidt, que recorrió el martes el museo con el embajador estadounidense Christopher Hill, dijo que era importante que el mundo viera el rico patrimonio de Irak y su contribución a la civilización occidental.

"La historia de los orígenes, prácticamente, de la civilización tuvo lugar aquí y ha sido preservada en este museo", destacó Schmidt en una ceremonia a la que asistieron funcionarios iraquíes.

"No puedo pensar en mejor manera de usar nuestro tiempo y nuestros recursos que poner las imágenes e ideas de su civilización, desde el mismo comienzo, a disposición de miles de millones de personas en todo el mundo'', señaló.

Schmidt dijo que Google ha tomado 14.000 fotografías del museo y sus piezas, y las imágenes estarán disponibles en Internet a principios del 2010.

Las antigüedades que se encuentran en el amplio depósito del museo y las piezas de otros lugares del país también serán fotografiadas conforme estén disponibles y a continuación serán colocadas en Internet, indicó.

El museo figura entre muchas entidades, inclusive universidades, hospitales, bibliotecas y galerías de arte, que fueron saqueadas o incendiadas por todo Irak en los días y semanas que siguieron a la caída de Saddam.

El museo contiene piezas desde la Edad de Piedra hasta la era de Babilonia, la cultura asiria y los períodos islámicos. La riqueza de su colección y su importancia como el conservador de las reliquias de las primeras civilizaciones provocaron una protesta en todo el mundo.

Las tropas estadounidenses, el único poder en la ciudad en ese momento, recibieron fuertes críticas por no proteger los tesoros del museo y otras instituciones culturales como la biblioteca nacional y el Centro de Arte Saddam, un museo de arte moderno iraquí.
En Irak, las estatuas de artistas y escritores suplantan a las de Saddam Hussein
Ryan Lucas /AP
Revista Ñ