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14.9.10

Mario Vargas Llosa

"Detrás de la crisis financiera hay una moral degradada por la codicia. Y ésa es una forma terrible de incultura"

Mario Vargas Llosa. foto: Sergio Enríquez-Nistal.fuente:elcultural.es

Este otoño Mario Vargas Llosa publica El sueño del celta, novela mayor entre las suyas. El escritor recorre en ella el rastro fascinante de Roger Casement, diplomático británico, héroe de la independencia de Irlanda y testigo del horror de la colonización belga del Congo. Un personaje de novela que ha llevado a Vargas Llosa al infierno de la crueldad colonizadora y al cielo (o casi) de un hombre de leyenda. El viaje ha durado tres años y su relato es apasionante. Lo va filtrando el escritor en una larga y apacible conversación por la que se cuelan escepticismos y preocupaciones varias. Vargas Llosa avisa: "la degradación moral y cultural nos lleva al abismo"

Roger Casement entró en la vida de Mario Vargas Llosa de una manera casual. Leía el escritor una nueva biografía de Conrad, y por ahí andaba ese tipo extraordinario y fascinante llamado Casement, que le atrapó hasta el tuétano y le ha tenido absorbido durante tres años largos. Es el protagonista absoluto de su novela El sueño del celta (Alfaguara) y también, claro, de nuestra conversación, una tarde de estas sofocantes, en su casa de Madrid, donde todo era, sin embargo, silencio y frescor, espacio, orden.

Que anduviera todavía suelto, sin haber sido encerrado en las páginas de un libro, un personaje como Roger Casement resulta asombroso cuando oyes a Vargas Llosa contar su peripecia vital, tan heróica y oscura al mismo tiempo. Casement fue la primera persona que Conrad conoció en su primer viaje al Congo como capitán de un barquito contratado por la compañía del rey Leopoldo II. Se hicieron muy amigos y fue Casement, diplomático británico que llevaba años viviendo en África y conocía ya todo lo que ocurría, quien le abre los ojos a Conrad sobre el mundo que se va a encontrar. Casement desempeñó por tanto un papel fundamental en la gestación de El corazón de las tinieblas, como el propio Conrad reconoce en su correspondencia.

Una doble vida maravillosa
"Yo me quedé muy intrigado -dice el escritor- al ver que Casement había jugado un papel tan importante denunciando las atrocidades que se cometían en el Congo durante la época del caucho, y que también había hecho una investigación sobre la situación de los indígenas en la Amazonía, en la misma época. Así que, sin pensar en escribir sobre él, empecé a buscar documentación y me encontré con un personaje interesantísimo, realmente novelesco, con no una sino muchas vidas, algunas de ellas oscuras, vidas que parecían poco compatibles.... y de pronto ocurrió lo mismo que me ha sucedido con todo lo que he escrito: que me vi, sin haberlo previsto, trabajando en una posible novela, tomando notas, con ideas que brotaban a partir de las lecturas, de los descubrimientos del personaje, y la verdad es que ha sido una experiencia maravillosa, porque, además, me ha llevado a mundos que desconocía casi por completo: el Congo, imagínate; Irlanda, la primera guerra mundial, los movimientos independentistas irlandeses...".

Cuanto más averiguaba, más ideas le suscitaba la peripecia y el coraje desconcertante del personaje. Cuenta el escritor que Casement era también el arquetipo perfecto "para desmitificar a los héroes y describirlos en su dimensión real. Seres en los que encontramos actos heróicos y las miserias propias de un hombre que vive en una permanente contradicción personal: diplomático británico trabajando para los nacionalistas radicales irlandeses y manteniendo una doble vida también en la personal. Un hombre tremendamente generoso, y al mismo tiempo, supongo, profundamente desgraciado, porque en el mundo puritano británico de entonces ser homosexual era un riesgo muy grande, era vivir al borde de la condena criminal".

Una explotación monstruosa
El caso es que Casement fue de las primeras figuras europeas que se enfrenta al colonialismo con argumentos, con razones fundadas en la experiencia directa, no en razones abstractas, morales, intelectuales...

"Él vive el colonialismo -insiste Vargas-. Él va al África convencido de que el colonialismo es un movimiento benéfico para los indígenas, porque les aporta el cristianismo, les aporta la civilización, y descubre que el colonialismo es una explotación monstruosa que degrada al colonizador y al colonizado, que es un sistema profundamente destructor de la moral y de todos los valores que él admiraba. Y entonces experimenta una transformación radical, que traduce en una conducta extraordinariamente valiente, sacrificada y prolongada en el tiempo.Transformación respecto a su tradición más arraigada: enfrentarse a una Inglaterra que admiraba, a la que veía como el emblema de la civilización, y preguntarse, bueno, si realmente estoy en contra de la colonización del Congo por los belgas, ¿por qué voy a estar a favor de la colonización de Irlanda por los ingleses? Todo ello le lleva a un cambio de sí mismo tan radical, con una fuerza moral tan extraordinaria..."

Vargas Llosa termina su relato apasionado con esta frase de Bataille: "El ser humano es el abismo donde los contrarios se funden". Yo creo -añade Vargas Llosa- que es como una descripción de Casement. Todos los abismos se funden".

Tan contradictorio fue el personaje, tan dramático, que la tragedia sobrevive a su ejecución, que se llevó a cabo "sin el menor obstáculo" en la Torre de Londres en 1916. Antes, Casement fue sometido a humillaciones varias debido a "sus perversiones sexuales" y fue finalmente enterrado "sin lápida, ni cruz, ni iniciales". Durante medio siglo le fue negada a su familia la posibilidad de darle sepultura cristiana. "Todavía hoy -dice el escritor- vas a Irlanda y la gente se pone muy incómoda con el nombre de Casement. Se le reconoce, sí, que fue una de los héroes de la Independencia, pero nadie quiere hablar de él. Prefieren mirar hacia otro lado".

La tragedia eterna del Congo
- Después del espanto de crímenes y crueldad de los belgas durante el reinado de Leopoldo II (1835-1909), las cosas no mejoran; pasan los años, un siglo entero, y en el Congo siguen muriendo millones de personas...
- Yo creo que el Congo vive en esa tragedia permanente porque jamás se recuperó del trauma que significó el colonialismo de Leopoldo II, que fue un verdadero genocida, quizá el primer gran genocida moderno, porque concibe todo un sistema, que además está montado sobre la hipocresía, presentando la colonización belga como una empresa evangélica, civilizadora, y en realidad todo eso es una cortina de humo detrás de la cual hay una crueldad vertiginosa, y un exterminio de millones de africanos, y algo más: esa sociedad quedó tan destruida que no tiene la posibilidad de reconstituirse, y ha fracasado una y otra vez en todos los intentos de civilización ya que las estructuras básicas del país quedaron profundamente dañadas, deshechas. El caos absoluto que es el Congo lo arrastra desde la colonización, porque ¿qué ha venido después? Guerras civiles, la dictadura de Mobutu, en la que el país sigue desangrándose, saqueado por los propios congoleses.

-¿Y Leopoldo II salió impune de semejante atrocidad?
-Leopoldo II nunca pisó el Congo. Al final, y gracias a los informes y campañas, que partieron de Inglaterra y se extendieron luego por Europa, el rey tuvo que ceder el Congo al estado belga, porque hasta entonces era una propiedad suya, se lo habían regalado. Es un hecho extraordinario, sí, que te da una idea de lo mucho que ha evolucionado el mundo: se reúnen catorce países en Berlín, donde no hay un solo congolés y le regalan el Congo, una extensión que es casi como toda Europa Occidental, a Leopoldo II para que lo civilice, lo cristianice, y lo abra al comercio mundial. Y el rey belga, durante más de 20 años, explota el país como un botín personal. Es una historia absolutamente increíble. Fíjate, después de todo, Leopoldo II fue considerado como el gran monarca humanitario. Increíble.

La codicia puede con todo
-Y todo ello por la codicia, la codicia humana que parece no tener límite, y que sigue, todavía hoy, siendo la causante de los grandes males del mundo.
-Digamos que la codicia robustece el prejuicio que hace considerar a los africanos como seres infrahumanos, como animales: la codicia está en la base del prejuicio racial, de ese sistema discriminatorio en el que el pobre congolés no tenía acceso a la educación, a un tratamiento mínimamente humano, porque era un simple objeto, un animal de carga al que se podía explotar impunemente. Pero lo que está detrás es la codicia, sí, y sin instituciones que la frenaran, que obstaculizaran el desencadenamiento de la barbarie. Ocurrió ayer y las secuelas están vivas en nuestros días...

-La humanidad va produciendo cada vez más tiranos, se dice en una de las páginas de El sueño del celta. Pero, sin embargo, siempre le he oído a usted mostrarse optimista con respecto a la marcha del mundo.
-Creo que sí, que vamos a mejor, pero en ese momento, en la situación política que él vive, era muy difícil ser optimista. Fíjate que él vive la experiencia atroz de la Primera Guerra mundial, que es una de las matanzas más espantosas, vive la experiencia del Congo, vive la experiencia de la Amazonía, la experiencia de Irlanda... Más bien lo extraordinario es que no se dejara abatir por esa montaña de injusticia y barbarie y que pensara que era posible actuar... El siglo XX ha sido un siglo de horror, con dos guerras mundiales en las que prácticamente la humanidad se desangró; hemos conocido los regímenes más ferozmente criminales de la historia, el fascismo y el comunismo; hemos vivido dictaduras como las de los países tercermundistas, y, pese a todo, el progreso es considerable.

El nacionalismo siempre es contra alguien - Bernard Shaw, lo recuerda Casement, decía que el patriotismo es una religión, un acto de fe.
- Yo creo que el patriotismo es un sentimiento positivo, en lo que tiene de adhesión a la tierra en la que naciste, a la lengua que hablas, a los usos, costumbres, a las creencias en las que te formaste... Ahora bien, cuando el patriotismo se convierte en nacionalismo se vuelve negativo. El nacionalismo siempre es contra alguien, contra los otros, es una manera de proclamar una diferencia que secretamente quiere decir una superioridad sobre el resto. Por eso el nacionalismo tiene siempre un carácter peligroso, divisorio y violento.

"Ahora bien, dentro de una situación colonial, de invasión, de explotación, es lógico que el nacionalismo asuma una valencia positiva. Pero eso sólo transitoriamente. Fíjate en lo que ocurrió en África. Los pueblos africanos tenían todo el derecho de levantarse contra los colonizadores que los explotaban. Pero ¿en qué se convierte el nacionalismo una vez que esos países alcanzan la independencia?: en un instrumento de poder sobre el cual se construyen dictaduras absolutamente corrompidas y violentas".

Habla Vargas Llosa de "los peligrosos extremos". "Amar a tu país, sí, pero no dándole la razón cuando no la tiene. Eso es un chantaje, es el nacionalismo del chantaje. Criticar a un gobierno no es criticar a un país, muchas veces es justamente lo contrario: criticas al gobierno porque amas al país".

-Hábleme del suyo, del Perú de hoy, con Fujimori en prisión.
-Es una cosa que me enorgullece mucho. Creo que es la primera vez en la historia del Perú que un gobierno democrático lleva a un dictador a los tribunales civiles, y lo juzga concediéndole todos los derechos de defensa, con observadores internacionales, y lo condena a 25 años de cárcel por asesino y ladrón. Y no solamente a él, por lo menos a una veintena de militares y dirigentes políticos de la dictadura. Es un ejemplo para el mundo. Ojalá todos los dictadores acabaran en la cárcel, presos, condenados por tribunales civiles. Perú está viviendo, creo, un buen momento. Desde que cayó la dictadura ha habido una continuidad política muy provechosa. El Perú podría dar el salto que ya ha dado Chile, por ejemplo: está creciendo la clase media, que es la que proporciona la estabilidad.

Cuba y Chávez
-Decía que Cuba está dando las últimas boqueadas....
-Sí, las últimas boquedas, creo que una vez que se muera Castro, que es un símbolo que está allí, congelando el país, el desplome será inevitable. Pero un régimen que sólo es ya un cadáver putrefacto que sólo ha traido miseria, que mantiene a la gente en un limbo cortado del mundo...no puede continuar...

Vargas LLosa añade que lo que ya no tiene Cuba son los defensores.. Los intelectuales cuando tienen vergüenza no dan la cara. Por eso ya no hablan de Cuba, no se atreven a decir: "nos equivocamos, fue un error". Algunos lo han hecho. Porque, ¿con qué argumentos puedes defender Cuba?, un país que se cae a pedazos, donde la miseria generalizada es la característica más general, donde el sueño de la inmensa mayoría de los cubanos es escapar, salir de allí, aunque se los coman los tiburones... ¿cómo vas a defender eso? Qué fracaso tan absolutamente evidente, tan explícito... Bueno, ya hay una izquierda que ha aprendido y digamos que, aunque a regañadientes, reconocen que Cuba es un fracaso, y la prueba es que en America Latina tienes hoy una serie de paises con gobiernos de izquierda que respetan la economía de mercado, la empresa privada... Chile, Brasil, Uruguay...casos muy interesantes, que han renunciado a todas las recetas socialistas en el campo económico, y están prosperando. Están desapareciendo los extremos.

- Bueno, ahí está Chavez.
- Pero esa es una dictadura tan corrompida, con una oposición tan fuerte dentro del país, no es un modelo que pueda extenderse, no lo creo, me parece un caso más bien excepcional y creo que muy transitorio. El personaje es tan ridículo, tan mediocre, es una especie de caricatura de Fidel Castro... y ademas la oposición interna es tan viva en Venezuela, los venezolanos no quieren que siga ese modelo fracasado en el mundo entero.

"Yo me he equivocado mucho, y mi unico mérito es haberlo reconocido", confiesa el escritor. Y añade: "Lo grave es perseverar en el error, por fanatismo, por vanidad... Desde que yo rompi con el mito marxista, he tratado de ser muy coherente en mi defensa de una cultura y una política democrática, porque sigue siendo lo menos bárbaro y cruel, y lo menos desastroso desde el punto de vista económico"

Pantalla y estupidez
Con Casement todavía en el corazón y en el aire que respira, Mario Vargas trabaja ya en un próximo ensayo que le aleje de la sensación de vacío. Se llamará La civilización del espectáculo y, aunque el título es suficientemente explícito, el escritor despliega su inmisericorde decepción contra las nuevas tecnologías, la pantalla, la tv, que según él fomentan la frivolización, la negación del pensamiento, y nos envía a una especie de vacío animado. ¿Tanto?

-Es que no quiero que esta tecnología acabe con la cultura que me ha formado a mí, que te ha formado a ti, que es la cultura del libro. Y ésa no es la cultura de la pantalla. Creo que la literatura que se hace para el libro es más compleja, más profunda que aquella que se va hacer para la pantalla. ¿Por qué la frivolidad, el amarillismo, la estupidez han copado la totalidad de las televisiones del mundo, incluso en los países más cultos? ¿Por qué? Por el medio. La manera de llegar al gran público es apuntar a lo más bajo, eso es sabido desde siempre. El medio ha dado una determinada orientación a la cultura y me temo que eso no va a cambiar ya.

"Al libro hay que defenderlo al mismo tiempo que se desarrolla toda esa cultura audiovisual, que es una realidad de nuestro tiempo y tiene aspectos muy positivos. Pero lo que se refiere a la cultura de creación, de hechos culturales, la pantalla va a frivolizar y banalizar extraordinariamente la cultura. Ya lo ha hecho, lo está haciendo, y si algo puede defendernos de ese fenómeno de la frivolización, que es el fenómeno cultural más importante de nuestro tiempo, es leer a Tolstoi, a Víctor Hugo, a Joyce, el Quijote..."

-A todos ellos los puede leer en un e-book.
-Si, yo sé, yo sé, los conozco... Sé que esos objetos están aquí, pero, en fin, vamos a proteger el libro. Yo espero que no desaparezca el libro. El humanismo ha quedo relegado al cuarto de los trastos viejos. Es una curiosidad, una especie de anacronismo en este mundo de gadgets.

-Me está usted diciendo que pantalla es casi casi sinónimo de estupidez.
-Sí, hay un tipo de estupidez contemporánea que tiene mucho que ver con la cultura audiovisual de nuestro tiempo. Es un hecho. Yo he vivido en Inglaterra cuando la tv en Inglaterra era un modelo. Sólo había dos cadenas, eran una maravilla, pero eso ya ha desaparecido. La estupidez ha entrado masivamente, apoyada además por una tecnología punta, y los programas que podemos llamar de alto nivel son mínimos, y además relegados al último rincón, para minorías excéntricas. ¿Y Francia? ¿Tú sabes cuál es el grueso del alimento televisivo para los franceses?: la estupidez.

-Sí, pero una cosa es la producción televisiva y otra muy distinta la producción editorial nueva, tecnológicamente hablando, es decir, una nueva posibilidad de leer...
-(Con ganas de zanjar el asunto) Mira, yo quiero que tú tengas razón. Yo quiero esquivocarme, quiero estar en el error, pero... pienso que no. Lo que se lee en una pantalla nunca puede ser lo mismo que lo que leemos en un libro. La pantalla es el espectáculo, una forma de diversión muy respetable, siempre que exista lo otro. Pero si reemplaza a lo otro, creo que entramos de lleno en un vacío animado. Me temo que todo el pensamiento que conforma lo mejor de la creatividad humana va a desaparecer.

Degradados por la codicia -¿Dónde se ha quedado su optimismo respecto al progreso del mundo?
-En el sentido material, sí, pero lo que va a colapsar es lo otro, los valores, los principios, la cultura, la ética, que están en absoluta decadencia. Piensa en la corrupción mostruosa que está detrás de la crisis que vivimos hoy. Esa crisis no es una crisis, digamos, puramente financiera. Detrás de la conducta de los grandes banqueros, de los grandes empresarios, hay una moral degradada, profundamente depravada por la codicia. Y esa es una forma terrible de incultura . De eso hablaban todos los grandes pensadores liberales, desde Adam Smith hasta Hayek o Popper. Decían: la libertad, que es el gran instrumento del progreso, si no viene sólidamente fundada, sostenida, por una espiritualidad y una cultura rica, creativa, crítica, en constante renovación, puede llevarnos al abismo. Es exactamente lo que está ocurriendo con la cultura. El progreso moderno es un progreso tecnológico, material, pero el otro se ha degradado a unos extremos...

"Veo a España con mucha preocupación"

Vargas Llosa vive unos cinco meses al año en España ("es donde más a gusto me siento, sí"). El resto los reparte entre Londres y Perú, fundamentalmente. Así que tiene una idea muy precisa de la actualidad política y económica de nuestro país. Y le preocupa.

"La veo con mucha preocupación, sí. Porque la crisis que, desde luego, es global, en España tiene una gravedad particular y esto es preocupante, teniendo en cuenta que España fue, o parecía ser, la historia feliz de los tiempos modernos. Hasta hace poco, cuando tu mirabas alrededor, el caso exitoso era el español: había pasado de una dictadura a una democracia, de ser un país más bien tercermundista a ser un país del primer mundo, de ser un país de grandes desigualdades, a ser un país de clases medias, en un periodo relativamente corto y prácticamente sin violencia. Era un ejemplo para el mundo. Y de pronto, vemos que las cosas no eran tan bellas como parecían, que en realidad debajo había una serie de problemas no resueltos, que de pronto han levantado cabeza y, hombre, no creo que se vaya a retroceder al pasado pero, clarísimamente, el optimismo que se justificaba hace diez años, hoy día ya no se justifica. Yo creía que el gran éxito de la Transición había sido enterrar las rivalidades, la intolerancia, pero veo que no estaban tan enterradas, y, ¡ojo! que unas minorías consiguen muchas veces, dadas ciertas circunstancias, arrastrar a la mayoría. Yo creo que hay esperanza, que la crisis se sorteará, pero no hay que confiarse. Nunca hay que confiarse".

31.8.10

La nueva novela de Mario Vargas Llosa estará en las librerías el 3 de noviembre

Cuatro años después de su anterior novela, Travesuras de la niña mala, el escritor peruano verá su nuevo libro publicado a la vez en Latinoamérica y el mercado en español de los Estados Unidos
Vargas LLosa, entrega su nueva novela El sueño del celta.foto:archivo.fuente:elmundo.es

El sueño del celta' está basada en la apasionante vida del irlandés Roger Casement, personaje real inspirador de este trabajo que, en palabras de Vargas Llosa, "tuvo una vida muy aventurera y realmente novelesca".

Tres años ha dedicado el autor a reconstruir la vida de este defensor de los derechos humanos, que fue diplomático británico y que acabó militando activamente en la causa del nacionalismo irlandés. "No me acuerdo cuando descubrí este personaje, pero sí que fue al leer una biografía de Joseph Conrad. Al principio me despertó la curiosidad, sobre todo porque vi que había estado en la Amazonía, en el Perú amazónico. Empecé a buscar materiales sobre él y cuando me quise dar cuenta ya me había atrapado", explica.

"Una conciencia clara"
Roger Casement (1864-1916) fue cónsul británico en el Congo Belga y dedicó dos décadas de su vida a denunciar las atrocidades del régimen de Leopoldo II en el país africano. Tras su actuación en el Congo, el gobierno británico le encomendó investigar la situación de los indígenas que trabajaban en la extracción del caucho en la Amazonía, en la región del Putumayo, zona fronteriza entre Colombia y Perú.
Fruto de esos viajes, Casement escribió dos informes sobrecogedores, de gran repercusión en la época, que detallaban los terribles abusos contra los indígenas. "Roger Casement es uno de los primeros europeos que tuvieron una conciencia clara de lo que fue el colonialismo y que denunció sus tropelías", apunta el escritor. Mario Vargas Llosa narra la evolución de un personaje que vivió sus propias contradicciones. Siendo diplomático al servicio del gobierno británico inglés y anglicano, se hace independentista irlandés y católico.

En Nueva York estableció contacto con los nacionalistas irlandeses exiliados, viajó a Berlín para conspirar contra el Reino Unido en plena I Guerra Mundial y participó en el Alzamiento de Pascua de 1916. Tras varios meses en prisión, Roger Casement acabó condenado a muerte acusado de traición tras un juicio que conmovió a la sociedad inglesa por el aireamiento de unos diarios donde supuestamente Casement relataba escabrosas aventuras homosexuales, y cuya autenticidad sigue siendo una incógnita.

"Casement es un personaje que incomoda mucho a los propios irlandeses, porque hay toda una leyenda muy controvertida sobre supuestas prácticas sexuales homosexuales que se le atribuyeron, nunca se sabe si con una base de realidad o como parte de una operación de la inteligencia británica para desprestigiarlo".

'El sueño del celta' narra, en definitiva, la peripecia vital de un aventurero, un idealista al que la vida le esperaba como una metáfora de la maldad.

29.7.10

Bryce Echenique: "En la foto del boom no están todos los que son"

"Autores como Manuel Puig, José Balza u Oswaldo Soriano quedaron en los márgenes por su temática, aunque luego hayan tenido mucha influencia", dijo el escritor peruano durante la inauguración del curso "Escritores en los márgenes del Boom" que imparte dentro del programa estival de la Universidad Complutense en El Escorial

¿QUIEN FALTA? Gabriel García Márquez, Jorge Edwards, Mario Vargas Llosa, José Donoso y Muñoz Suaz, en casa de Carmen Balcells, en Barcelona (1974).foto.fuente: Revista Ñ

"Ni son todos los que están ni están todos lo que son", ha advertido hoy Alfredo Bryce Echenique en relación al 'boom latinoamericano' del que fueron relegados una serie de escritores por ser "demasiado lúcidos y originales".

Para Bryce Echenique los escritores de referencia del boom utilizaron sus respectivos países "como cotos privados de caza", en el sentido de que su literatura se ocupó de los "grandes temas nacionales" de forma "totalizadora".

Una literatura, la de los escritores del boom, que careció "de humor, de ternura y de vida sentimental en los personajes", en opinión de Bryce, a diferencia de la de los autores ubicados en los márgenes, quienes sí se atrevieron "a bajar a las tabernas" para hablar de cine, de las clases medias y de la subcultura.

El "escritor puente", por ser el más rupturista, entre estos escritores del Boom y los ubicados en los márgenes, señaló Bryce, fue el argentino Julio Cortazar (1914-1984).

"Por su enorme desenvoltura para el tratamiento del idioma, porque ya no se trataba de la corrección de la frase académica sino de ser juguetones con el idioma, de inventar palabras; por su ironía y su humor", argumentó.

Un ejemplo "atrevido" de ese tipo de literatura "lúcida", la encuentra Bryce Echenique en la novela "El beso de la mujer araña" del escritor argentino Manuel Puig (1932-1990), una historia que relata la transformación de la relación que mantienen dos presos políticos, un guerrillero urbano y un homosexual, mientras comparten la misma celda.

"El beso de la mujer araña" destaca, en opinión de Bryce, por su "extraña presentación" estructural, al disponer de una combinación de diálogos y notas a pie de página de carácter científico que ejemplifican un "intento muy atrevido" de reacción ante la potestad del narrador omnisciente.

Así, en la novela el narrador desaparece, y los diálogos que mantienen ambos reos tienen la finalidad de que el lector conozca "directamente" a los personajes a través de lo que estos dicen, una técnica que utiliza Puig, afirmó el peruano, para "aparentar objetividad".

Pero el que permanece invisible es el narrador, no el "autor", aclaró el autor de "Un mundo para Julius", y apuntó que Puig vuelca su subjetividad de forma "astuta y con maneras subrepticias" que hacen que éstas no parezcan impuestas.

"Desde la invisibilidad, y de modo sinuoso, Puig organiza su material literario a través de sus demonios personales, él encadena los episodios, él elige los acontecimientos reveladores", dijo Bryce, para concluir que de esta forma el autor argentino "contamina" al lector.

Las notas a pie de página de la obra, todas de carácter científico en torno a temas como el psicoanálisis y la homosexualidad, "son un complemento que enriquece la narración y que ofrece una síntesis del estado actual de una cuestión", apuntó Bryce.

A través de las películas "cursis" que el preso homosexual cuenta al guerrillero, Puig logra una "renovación del diálogo y de lo que es literatura o subliteratura", explicó el escritor peruano, que agregó que la novelística del escritor argentino es una "reminiscencia del melodrama que revive lo folletinesco".

"Ésta es la principal novela de Puig, y lo sitúa con todo derecho entre los escritores al margen del boom, porque su preocupación ya no es la patria, la metáfora totalizadora, sino la subcultura", concluyó el autor peruano.

22.4.10

Vargas Llosa terminó su nueva novela, "El sueño del celta"

NOVELA
El escritor peruano concluyó la novela en la que andaba embarcado hacía más de dos años

El escritor peruano, autor de La ciudad y los perros.fOTO:EFE.fUENTE:vive.in

"El sueño del celta" está basada en un personaje histórico, el irlandés Roger Casement, cónsul británico en el Congo a principios del siglo XX y amigo del escritor Joseph Conrad.

Vargas Llosa se refirió a su nueva novela, que Alfaguara publicará "probablemente" antes de fin de año, tras entregar los Premios NH de Relatos que llevan su nombre y que en esta edición ganaron la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi y los españoles Gustavo Martín Garzo, Juan Bonilla y Carlos Castán.


La vida de Roger Casement, explicó Vargas Llosa, fue "muy aventurera, realmente novelesca", y en parte se desarrolló en la Amazonía y en el Congo, en la época del "boom" del caucho.


Casement (1864-1916), político nacionalista irlandés, "viajó con Conrad por el río Congo, y fue quien le abrió los ojos al escritor sobre lo que realmente ocurría allí cuando el Congo era la propiedad privada de Leopoldo II", rey de los belgas; un período en el que se cometieron "iniquidades casi inconcebibles, de una crueldad monstruosa. Fue un verdadero genocidio", aseguraba Vargas Llosa en una reciente entrevista con Efe.


Tras su actuación en el Congo, fue ennoblecido por la corona británica, y cuando se supo que en la Amazonía también se cometían "terribles abusos" contra los indígenas, lo pusieron al frente de una comisión para investigar lo que sucedía en la región del Putumayo, en la zona fronteriza entre Colombia y Perú.


Pero la suerte de sir Roger Casement cambió pronto. Durante la Primera Guerra Mundial fue acusado de facilitar armas a los nacionalistas irlandeses. Fue condenado a muerte.


Este "controvertido" personaje, contó hoy Vargas Llosa, escribió sobre el Congo y la Amazonía unos informes que tuvieron "una gran repercusión", ya que denunciaba en ellos las condiciones en las que trabajaban los indígenas de las caucherías.


Al mismo tiempo, Casement llevó una vida "muy vinculada al nacionalismo irlandés", a pesar de que en su juventud había estado "muy identificado con el Imperio británico, convencido de que llevaba el progreso y la civilización a los países que colonizaba".


Con esa creencia se fue a África, y allí la realidad hizo que "cambiara radicalmente de manera de pensar y se volviera un nacionalista que durante muchos años trabajó anónimamente para ese movimiento".


"Es un personaje que tuvo varias vidas, muy contradictorias. Llegó a ser muy famoso, luego fue execrado y considerado un traidor", afirmó el gran escritor peruano, para quien "los blancos" que hay en la vida de Roger Casement le permiten a un novelista "ejercitar su imaginación".


El personaje "fascinó" desde el principio a Vargas Llosa, quien no oculta que escribir esta novela fue "una aventura", porque le hizo sumergirse en mundos que desconocía "casi por completo", como el Congo e Irlanda.


De hecho, Vargas Llosa viajó al Congo cuando preparaba esta novela, y una de las cosas que le sorprendieron es "el desconocimiento absoluto" que había sobre Casement, que dedicó "muchos años de su vida a estudiar el país y a recorrerlo en condiciones dificilísimas".

Lo mismo ocurre en la Amazonía, donde, "fuera de los círculos académicos, también es una figura desconocida".


Por si fuera poco, Casement es además un personaje que "incomoda mucho a los propios irlandeses, porque hay toda una leyenda muy controvertida sobre supuestas prácticas sexuales heterodoxas que se le atribuyeron, nunca se sabe si con una base de realidad o como parte de una operación de la inteligencia británica para desprestigiarlo".

En definitiva, el protagonista de "El sueño del celta" (el título es el de un poema de Casement, que no se llegó a publicar) es una persona "difícil, incómoda y sobre la que existen más leyendas que certezas históricas", señaló Vargas Llosa.

15.4.10

Bryce Echenique insiste en negar que cometió plagios

"Si quieren que me disculpe por algo que no hice, me disculparé, pero no siento haber plagiado a nadie. Esto algún día se aclarará"

Alfredo Bryce Echenique, autor peruano de Un mundo para Julius.fOTO:epdlp.fUENTE:eluniversal.com

"El novelista peruano Alfredo Bryce Echenique negó de nuevo que haya cometido plagios en artículos periodísticos, pese a que se le han documentado 32 casos y a que incluso las autoridades peruanas le impusieron una multa que está en apelación.

"Si quieren que me disculpe por algo que no hice, me disculparé, pero no siento haber plagiado a nadie. Esto algún día se aclarará. Acá ha habido un montaje siniestro", afirmó Bryce Echenique en una entrevista que publica hoy el diario limeño "Perú 21".

"Me han dicho, 'si has cometido este error, reconócelo', pero yo no considero que haya plagiado a nadie. No le dejo de dar la razón a usted, sin embargo no acepto que esto sea la total realidad. No le estoy diciendo que miente, entiéndame bien", añadió el escritor en la entrevista con Gonzalo Pajares, quien documentó varios casos, reseñó DPA.

Bryce Echenique, de 71 años, insistió en alegatos que ya había hecho, como que fueron errores de una secretaria que envió a diarios o revistas textos equivocados, que sólo tomó algunos conceptos de quienes se dicen plagiados, que fueron artículos escritos a cuatro manos o que los medios se confundieron y mezclaron notas atribuyéndole algunas que no eran suyas.

"El plagio, como decía (Jorge Luis) Borges, es incluso un homenaje. Borges le plagió a medio mundo. Yo no siento haber plagiado a nadie", agregó el autor de "Un mundo para Julius".

El Instituto de Defensa de la Competencia y la Propiedad Intelectual del Perú (Indecopi), multó el año pasado a Bryce Echenique con 177.500 soles (unos 36.000 dólares) al considerar probado que plagió 16 artículos. La prensa ha añadido por lo menos 16 casos más que no fueron incluidos en el proceso.

El escritor apeló, pero con argumentos de forma, como que Indecopi no tiene jurisdicción o que no fue notificado correctamente.

El tema quedó sobre el tapete desde varios meses atrás, cuando un ensayista peruano hasta entonces amigo de Bryce Echenique, Herbert Morote, denunció que éste publicó como propio un artículo suyo, y presentó pruebas. Eso dio lugar a las pesquisas, en las que se encontraron más víctimas, sobre todo autores peruanos y españoles.

El autor de "La vida exagerada de Martín Romaña" sólo reconoce un plagio, cometido con un artículo del diplomático peruano Oswaldo de Rivero, a quien presentó disculpas. Investigaciones periodísticas mostraron casos en que textos firmados por el novelista coinciden en más de un 90 por ciento con notas publicadas antes por otros.

El escritor, considerado uno de los mayores novelistas de América Latina, en especial por la maestría con que describe las vivencias de las clases altas peruanas, le dio la entrevista a "Perú 21" días después de que se publicara el libro "Alfredo Bryce Echenique: una vida de novela", que reúne varias notas referidas a su trayectoria.

9.4.10

Vargas Llosa: "No cambiaré mis convicciones"

El escritor peruano Mario Vargas Llosa afirmó que no cambiará sus opiniones políticas por premios

Mario Vargas Llosa, autor de La ciudad y los perros.fOTO:aRCHIVO.fUENTE:EFE

"En una entrevista publicada hoy por el diario de Perú La República y que coincide con su 74 cumpleaños, el reconocido autor habló sobre literatura y afirmó que "intenta ser coherente con las cosas" en las que cree y que "el ejercicio del escritor no puede agotarse en lo literario".

El premio Cervantes de 1994 respondió a la pregunta sobre la tesis que señala que "no le dan el Premio Nobel por su militancia liberal" afirmando que "no sabe si eso es cierto".

"Pero si es así, no cambiaré mis convicciones por premios literarios", agregó.

Vargas Llosa argumentó que el tipo de literatura que hace responde a las ideas que aprendió de joven leyendo al francés Jean-Paul Sartre, un autor que en su opinión "envejeció muy rápido" debido a la falta de espontaneidad de sus escritos, pero con el que coincide en lo que respecta al "escritor comprometido".

"Sartre carecía de espontaneidad. Ese elemento vital, espontáneo, inesperado, la impredecibilidad de la vida. Ese es un elemento fundamental en toda gran literatura. En Sartre eso nunca existió", afirmó el autor de "Conversación en La Catedral".

El peruano definió también el tipo de sociedad a la que cree que América Latina debe aspirar: "Una sociedad democrática, liberal y antiautoritaria, abierta e integrada al mundo", un camino que, en su opinión, permitirá más progreso, reducir la violencia y elevar los niveles de vida de la gente.

"Y esas cosas en las que yo creo (son las) que me llevan a conflictos y polémicas con regímenes como Fidel Castro o (Hugo) Chávez, y antes con (Augusto) Pinochet", agregó.

No obstante, reconoció que a veces se equivoca, ya que la única forma de no hacerlo es mantenerse mudo, algo que, en su opinión, no va con su forma de ser.

Precisamente, el autor de "La Casa Verde" o "La fiesta del Chivo" criticó a aquellos escritores "que se encierran con sus libros", a los jóvenes literatos, en los que encuentra "mucho desprecio por la política".

"Y eso no me parece, si la política se queda en manos sólo de los políticos se corre el riesgo de que se pudra", sentenció.

12.3.10

Muere la «tía Julia», primera mujer de Mario Vargas Llosa

Inspiró el personaje homónimo de la famosa novela del escritor

Vargas Llosa y Julia Urquidi, en Londres.
Vargas Llosa y JuliaUrquidi, enLondres.fOTO;fUENTE:Elperiodico de Catalunya

"Es sabido. La tía Julia, el personaje de la novela de Mario Vargas Llosa, La tía Julia y el escribidor existió. Julia Urquidi, la Julia real, primera esposa del escritor peruano falleció el miércoles en La Paz, Bolivia, de donde era originaria, a los 84 años, si se tiene en cuenta la versión oficial y a los 88, según otras fuentes.
El incipiente escritor conoció a la hermana pequeña de Olga, esposa de su tío, Lucho Llosa, apenas abandonada la adolescencia. Ella, recién divorciada, tenía 32 años y él 19, y un intenso deseo de convertirse en escritor y volar lejos. Aunque no hay consanguinidad, el escándalo, en la cerrada sociedad limeña fue importante. En la novela se relatan los hechos dejando pocos resquicios a la imaginación: relación amorosa, fuga y boda con final feliz en Madrid y posteriormente en el anhelado París. Allí nueve años más tarde, Vargas Llosa se enamoraría de Patricia, su actual esposa, madre de sus tres hijos y prima carnal. Todo volvía a quedar en familia.

DIFERENCIAS IRRECONCILIABLES

La tía Julia y el escribidor, publicada en 1977, sin embargo, se convirtió en una gran fuente de disputa para los exesposos. Seis años más tarde de su aparición y especialmente, cuando la historia se hizo popular al convertirse en un culebrón televisivo, Urquidi se decidió a escribir su propia versión del asunto en el libro Lo que Varguitas no dijo, un libelo en el que reveló detalles íntimos de la infidelidad del autor que desembocó en su separación y en la boda con Patricia, pero también testifica el generoso apoyo que le brindó en un periodo de grandes privaciones para ambos.
Los años oscuros de la tía Julia, la real, se desmarcan drásticamente de los tiempos rebeldes pasados junto a su ex, que más tarde abrazará posiciones liberales. En su regreso a Bolivia Urquidi trabajó como secretaria del presidente René Barrientos, responsable directo de la muerte del Che Guevara. Más tarde también fue secretaria de la esposa del dictador Hugo Banzer.

10.12.09

Magris y Vargas Llosa coinciden en que la literatura nace del lado oscuro

Dos eternos candidatos al Nobel de Literatura, el peruano Mario Vargas Llosay el italiano Claudio Magris, coincidieron este miércoles en Lima en que la mejor literatura de ficción no nace de la razón, sino del lado oscuro e irracional del ser humano.
Mario Vargas Llosa (izquierda) y Claudio Magris (derecha) . | Efe

Los dos escritores participaron en la Biblioteca Nacional de Perú en una conferencia-debate organizada por el Instituto Italiano de Cultura sobre 'Novela, cultura y sociedad', en la que desgranaron algunas de sus ideas sobre la literatura y la sociedad, dado el carácter profundamente comprometido de ambos con su tiempo.

En esta reivindicación de lo irracional como germen de la mejor literatura, Magris lo comparó a "escribir con la mano o escribir con la cabeza" y, según él, los mejores escritores son los primeros, pues en ellos habita el genio, mientras los otros son los que se rigen por la inteligencia.

Para Vargas Llosa, la novela se escribe "con la totalidad humana", pero reconoció que "de la parte oscura y escondida" de su personalidad, que también llamó demonios y fantasmas, que "brota muchas veces una vivencia que da una riqueza mayor" a la literatura.

El peruano reivindicó la distinción entre los géneros literarios ahora tan discutidos, ya que para él el ensayo es "un gran esfuerzo de comprensión racional" de hechos, personas u obras literarias, mientras que la novela se escribe "con la razón humana, pero también con los fondos oscuros de los que somos vagamente conscientes y que al escribir van reflotando".

También reflexionaron sobre la construcción del tiempo en la literatura, mucho más compleja de lo que parece, y Magris comparó la labor del escritor, cuando trata de recomponer el fragmentario tiempo contemporáneo, con el hilo de Ariadna, el que servía para conducir a Teseo a la puerta del laberinto tejido por el Minotauro.

Vargas Llosa recordó que el tiempo literario, incluso en las obras clásicas, es siempre un artificio, pero "nunca arbitrario, sino necesario para la construcción del relato", y se mostró convencido de que muchas obras de ficción triunfan o fracasan por el buen o mal manejo de las sutilezas de la construcción temporal.

Subyugados por la figura de Ulises, los dos escritores pusieron de relieve no solo al Ulises-aventurero que todos los lectores sueñan con ser, sino también al Ulises-narrador que al regreso a Ítaca cuenta sus peripecias a Penélope y desliza exageraciones o incluso mentiras, es decir, una actitud por excelencia literaria.

Crisis de identidades

Pero no solo de literatura versó el debate, ya que ambos fueron requeridos por el moderador, el escritor peruano Enrique Planas, para que se pronunciaran sobre problemas sociales contemporáneos, y concretamente el conflicto creciente entre la identidad occidental y la oriental que suponen las comunidades de emigrantes en Europa.

Magris recordó que para resolver el "miedo al otro" es fundamental una apertura y un diálogo, un permanente cuestionamiento de las ideas propias, pero trazando límites sobre los principios que consideró innegociables, como la igualdad de las personas.

Vargas Llosa se mostró de acuerdo, pero fue escéptico al "no ver una solución pronta y rápida" a los conflictos que crea el apego a las identidades colectivas, particularmente de las comunidades musulmanas en Europa, cuando colisionan con los derechos humanos.

Así, consideró que "grandes conquistas de la democracia se resquebrajan en nombre de la identidad", y puso como ejemplo el que existan reclamos abiertos para practicar cosas como los matrimonios negociados o la ablación del clítoris en nombre del respeto a la identidad y las tradiciones.

fuente: elmundos.es