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14.12.09

Los tesoros de Cela que quiere Feijóo

La fundación de Iria conserva todos los manuscritos, 95.000 cartas y 529 pinturas


Efigie de Camilo José Cela

Al fondo de la planta baja, en la primera de las cinco Casas dos Coengos que ocupa la Fundación Camilo José Cela se encuentra el sancta sanctorum del legado. Lo más valioso, tanto como los propios inmuebles declarados Bien de Interés Cultural por la Xunta, son los manuscritos del Nobel, que él mismo se preocupó de reunir en vida "antes de que el inclemente viento de la historia de cada cual" pudiera esparcirlos "por el mundo adelante". Y ahí están, bastantes de ellos a la vista, detrás de un cristal blindado pero amenazados por una mancha de humedad en el techo que recuerda que en estos últimos tiempos ha habido inundaciones. Estos accidentes, el más cercano el julio pasado, hicieron peligrar los originales abiertos de toda las novelas de Cela, escritos de su puño y letra; según la propia fundación, la única colección completa de manuscritos de un autor reunidos bajo un mismo techo en todo el planeta.

En total son 58 textos originales: 14 novelas y cuatro novelas cortas, ocho libros de viajes, dos poemarios, un romancero de ciego, 12 cuentos, fábulas y otros textos breves, dos memorias, 50 archivadores de artículos, tres obras de teatro, tres adaptaciones y el Diccionario Secreto al completo.

Pero en el legado que dejó Cela a Galicia, y que ahora el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha propuesto a la viuda del escritor, Marina Castaño, trasladar a la Cidade da Cultura, hay también bastantes manuscritos de otros autores. En la sede de la fundación en Iria Flavia están, por ejemplo, seis obras teatrales de Jardiel Poncela, dos de Baroja, un ensayo de Jorge Guillén, un cuento de Aleixandre, poemas de Lorca, Alberti, Gerardo Diego, textos de Max Aub, Luis Rosales y González Ruano y una copia de La cueva de Meliso, Mago, atribuida a Quevedo.

No obstante, a los manuscritos, a los 42.700 libros de Cela y los 19.000 que llegaron después (procedentes de los legados de José García Nieto, José María Sánchez Silva y Fernando Huarte Mortón), hay que sumar otra partida valiosísima: el epistolario. La Fundación ha conseguido clasificar "unas 95.000 cartas" de "aproximadamente 12.960 autores de talla". La mayoría son consecuencia del intenso intercambio de misivas entre Cela y personajes como Américo Castro (300 cartas), Aleixandre (100), Alberti (80), María Zambrano (70) o Luis Cernuda (60). Pero en los inmuebles que fue comprando la fundación frente a la colegiata de Iria y la tumba del escritor, también se conservan las 5.000 epístolas del legado de García Nieto (con una de Juan Ramón Jiménez y otra de José Zorrilla) o las 225 del dibujante granadino Eduardo Correa.

La hemeroteca guarda 48.300 ejemplares de 1.200 revistas y periódicos. Cincuenta y tres son publicaciones del siglo XIX. Y la pinacoteca, con sus 529 obras originales, es una de las más amplias de Galicia. Hay 12 picassos, siete mirós, ocho zabaletas, seis ulbrichts, otras pinturas de Viola, Guinovart, Úrculo, Pedro Bueno o Luis Caruncho y dibujos de Benjamín Palencia, Eduardo Vicente o Lorenzo Goñi. En la sede padronesa también hay esculturas, y 21 cuadros pintados por el propio Cela.

Uno de los lienzos de Miró está en el baño personal del Nobel de 1989, y dos tablas medievales se encuentran colgadas sobre un radiador porque el escritor lo quiso así. Ex trabajadores de la fundación denunciaban en septiembre que las condiciones de conservación de estas piezas eran preocupantes, y revelaban la peculiar solución técnica que ideó el ahora recién dimitido gerente, Tomás Cavanna, para evitar que la humedad de las paredes devorase los cuadros: forrar con plástico el reverso, con lo que las telas no transpiraban. Todo este patrimonio entregado por Cela a su tierra (y que ningún heredero puede reclamar) ronda los 12 millones de euros, pero en la trastienda de la fundación, según estos ex trabajadores, todavía permanecen hacinados y sin inventariar numerosos bienes.

SILVIA R. PONTEVEDRA

fuente: elpais.com

13.11.09

Un museo íntimo dedicado a Borges

Lo está haciendo la Fundación que dirige su viuda. Tendrá réplicas de su cuarto y de su biblioteca.

CASI. El museo funcionará en una casa vecina a la del escritor.

Suena el timbre en Anchorena 1660, sede de la Fundación Jorge Luis Borges. No se asoma un ordenanza ni un guardia de seguridad ni una secretaria. Aunque la visita no fue anunciada, la que aparece en la puerta es la viuda del escritor, María Kodama. "No, no se puede entrar. Todavía estamos armando todo para el sábado y las piezas no están en la vitrina", explica.

Allí, en la casona donde a partir de 2010 funcionará el museo del escritor que incluirá una réplica (con los muebles y objetos originales) de su habitación y su biblioteca, preparan un adelanto que se podrá ver el sábado, durante la Noche de los Museos: libros con anotaciones manuscritas, objetos que compró en sus viajes o una copia de la mano de Borges hecha en bronce. "La idea es abrir para el cumpleaños capicúa, en 2010 él cumpliría ciento once".

De alguna manera, cuenta Kodama, la idea de hacer una casa-museo en la que estén los objetos de la vida cotidiana del escritor se la dio el propio Borges. "Tuvimos varias conversaciones con él cuando visitamos la casa de Victor Hugo en París, las de Poe en Estados Unidos o la de Rudyard Kipling en Inglaterra. El decía que a diferencia de un músico o un actor, el trabajo de un escritor es siempre íntimo y por eso las casas siempre eran los mejores museos".

En realidad, Borges nunca vivió en la casona donde hoy está la Fundación, sino en la casa vecina. "La primera vez que vine a la que ahora es la sede de la Fundación no pensaba en comprar la casa, vine porque quería ver la casa de al lado, donde él había vivido después de que murió su padre (Nota: entre 1938 y 1943). El me contaba que en el jardín de esa casa había escrito mi cuento favorito, Las ruinas circulares, y yo quería verlo", recuerda. Entonces, pidió permiso a los vecinos para espiar, por encima de la medianera, el jardín de la que fuera la casa del escritor. Los vecinos se lo permitieron y le contaron que su casa estaba en venta.

En la entrada, Kodama dice que hoy no se puede visitar la casa "porque ya una vez desapareció una pieza mientras armábamos una muestra", pero invita a tomar un café enfrente y adelanta algo de lo que podrá verse el sábado y qué otras cosas se añadirán para la apertura oficial del museo. "Va a haber varios objetos familiares, varios de sus libros escandinavos y una edición de Chuan Tzu fechada en 1916, que leyó de joven y que tiene anotaciones como casi todos sus libros. Es interesante ver cómo ahí todavía tenía una letra de tamaño normal, que después fue achicando por culpa de la miopía".

Kodama cuenta que el lugar no es demasiado grande pero que eso puede ser una ventaja porque lo convierte en un museo vivo, donde las piezas irán cambiando. "Hay cosas, como su colección de sombreros, que todavía no puedo exponer porque no tengo los maniquíes". El sábado sólo estará habilitada la planta baja del futuro museo. Cuando abra definitivamente, en el piso de arriba se podrán visitar la habitación y la biblioteca de Borges. "Aunque yo sé que él no está, para mí es maravilloso verlas porque lo siento presente. Imaginate que esa biblioteca fue lo primero que vi en su casa, cuando yo tenía 16 años".

fuente: Revista Ñ

26.10.09

Venderían cartas y primeras ediciones de Benedetti

La Fundación Mario Benedetti respeta la intención del hermano del escritor uruguayo de vender sus cartas y primeras ediciones de sus obras, porque "son cosas que Mario le regaló y puede hacer lo que quiera con ellas", advirtió el gerente de la institución, Ariel Silva.

A LA VENTA. Según trascendidos el hermano del autor remataría las primeras ediciones de "Montevideanos" (1951), "Poemas de la oficina" (1956) y "La víspera indeleble", el primer libro de poesía del escritor, financiado y editado en 1945 por el propio Benedetti.
Según publicó el semanario uruguayo "Búsqueda" en su último número, el hermano del poeta, Raúl Benedetti, pretende vender la colección de cartas que aquél le envió durante su exilio en París, Palma de Mallorca y Madrid, así como una veintena de ejemplares de sus obras dedicados a él y a sus padres, muchos de ellos primeras ediciones.

La intención es financiar con ese dinero un documental sobre Mario Benedetti en el que se incluirían los testimonios de su hermano.

Silva, ex secretario de Mario Benedetti (1920-2009) y gerente de su fundación, evitó dar opiniones y se limitó a afirmar: "las cosas que Mario le regaló a Raúl son de él y, por tanto, puede hacer lo que quiera con ellas".

"Desde la fundación no queremos formular ninguna reacción ante lo publicado", aseveró.

Sin embargo, la presidenta de la institución, la poeta Sylvia Lago, calificó la decisión de "increíble" y afirmó que "eso es todo una confabulación que hay ahí, con las personas que están alrededor de él (Raúl Benedetti)" en declaraciones publicadas hoy por el periódico uruguayo "El País".

Entre los ejemplares que quiere poner a la venta figuran las primeras ediciones de "Montevideanos" (1951), "Poemas de la oficina" (1956) y "La víspera indeleble", el primer libro de poesía del escritor, financiado y editado en 1945 por el propio Mario Benedetti, informó "Búsqueda".
Asimismo, el hermano del poeta venderá la colección de cartas que Benedetti le envió en el exilio, en la que se incluye una misiva donde relata su traslado de Mallorca a Madrid, debido a que la humedad era perjudicial para su asma, y otra, de 1983, en la que reflexiona sobre el inminente retorno de la democracia a Uruguay, que finalmente ocurriría dos años después.

Según dijo Raúl Benedetti al semanario, el anuncio de la venta se realizará a través de Internet para permitir el acceso a coleccionistas de todo el mundo y especialmente de España.

Agregó que ya se han iniciado contactos con cineastas locales para la realización del proyectado documental sobre el autor de "La Tregua" (1960), que se pretende financiar con el dinero recaudado por la venta de ese legado.
El hermano del poeta subrayó su deseo de que este material no sea adquirido por la Fundación Mario Benedetti, designada heredera universal de los bienes del autor.

"Ahí hay gente que no me interesa que conserve esas cosas", dijo Raúl Benedetti, quien el pasado junio cuestionó la legitimidad del testamento del autor y llegó a insinuar la posibilidad de emprender acciones legales contra los miembros de la institución.

En este sentido, Silva dijo a la agencia EFE que la fundación "no quiere entrar ahora" en la posibilidad de comprar ese material, pues "aún sigue en marcha el proceso sucesorio" y "hay plazos legales que cumplir".

No obstante, indicó que los trámites evolucionan "sin impedimentos" y "pronto" podrá abrirse el apartamento que Benedetti poseía en el centro de Montevideo, que por el momento permanece cerrado y bajo vigilancia y cuyos bienes pasarán a formar parte de la institución, previo inventario judicial.

La Fundación Mario Benedetti fue lanzada en Montevideo el pasado 14 de septiembre, coincidiendo con la fecha de nacimiento del escritor.
fuente: EFE
http://delcastilloencantado.blogspot.com

14.9.09

En su cumpleaños, se abre la Fundación Benedetti

BENEDETTI. La Fundación profundizará el estudio de su obra.

Va a publicar el último libro del autor, ayudar a autores jóvenes y trabajar en Derechos Humanos.
Hoy, día en el que Mario Benedetti cumpliría 89 años, se presenta oficialmente en Montevideo la Fundación que lleva su nombre. La entidad tendrá varios cometidos, producto de la voluntad expresada por el escritor en su testamento. Uno de ellos, y quizás el más esperado por los seguidores de su obra, es la publicación de Biografía para encontrarme, su último libro de poemas, aún inédito. "Son muy diversas las actividades que llevará a cabo la Fundación", explicó a Clarín su presidenta, la escritora Sylvia Lago. "Una es la que tiene que ver con el estudio de su obra, ordenamiento y fichaje de su archivo, la idea es que haya una biblioteca y un museo con todos los bienes que Mario tenía en su casa, aunque para esto vamos a tener que esperar ya que primero hay que hacer un inventario y, mientras dure el proceso de la sucesión, nadie podrá entrar a su apartamento".
Según pudo saber este diario, la sucesión concluiría en unos tres meses aproximadamente."También nos ocuparemos de cuestiones que tienen que ver con literatura en nuestra lengua, atendiendo especialmente a autores uruguayos, con un afán especial en los jóvenes. Organizaremos concursos literarios, les daremos becas, posibilidades para publicar e investigar y para realizar estudios, cursos y talleres", dice Lago, quien fuera una de las buenas amigas de Benedetti.
"La otra línea en la que trabajaremos, marcada expresamente por él en el testamento, será en el tema de los Derechos Humanos. El foco será apoyar a los familiares de desaparecidos en Uruguay y a las personas que trabajan en ese tema", puntualizó Lago.
Por ahora la Fundación Mario Benedetti funcionará en la Asociación General de Autores del Uruguay (AGADU), hasta que termine la sucesión y pueda ponerse a la venta el apartamento en el que el poeta vivió sus últimas horas. "Mario dejó indicado eso en su testamento. Con el dinero que se obtenga de esa venta, más otra suma que él dejó especialmente, se comprará una casa que oficiará como sede". Benedetti pidió especialmente que la casa fuera en la Ciudad Vieja, donde él vivió durante algunos años. ¿Cómo se financiarán estas ideas que pronto comenzarán a cristalizarse?
"Para empezar -dice Lago- Mario dejó destinado un dinero, pero luego se mantendrá, fundamentalmente, con los derechos de autor que recibirá la fundación, que es ahora la heredera de su obra".Con Lago, integrarán también la Fundación el cantautor Daniel Viglietti, el escritor Eduardo Galeano, el ex diputado socialista Guillermo Chifflet, el doctor Ricardo Elena y Ariel Silva, secretario personal de Benedetti por años, quien se encargará de la gerencia. Silva señaló que uno de los mayores logros del escritor uruguayo fue "tomar las cosas de la gente común y universalizarlas", en una "labor de traducción" que se vio reflejada en sus versos y su prosa. "A partir de ese montevideano común" -dijo- la literatura de Mario Benedetti "trascendió, primero cruzando a la Argentina y luego al resto del mundo".