Mostrando entradas con la etiqueta bicentenario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bicentenario. Mostrar todas las entradas

16.9.10

Un monumento enciclopédico a la historia de América Latina

400 expertos reinterpretan 200 años del continente en 95 volúmenes

Simón Bolívar en una batalla contra los españoles en el fresco La epopeya boliviana, de Fernando Leal.fuente:elpais.com

Volver a escribir la historia contemporánea de América Latina y de los países europeos que se relacionan con ella, hacerlo de acuerdo con nuevos métodos de estudio, las nuevas escuelas latinoamericanas de historiografía, y presentar todo ello en una colección que tendrá 95 volúmenes y en la que intervendrán más de 400 especialistas de 25 países, es el proyecto editorial presentado ayer en Buenos Aires, en el contexto del I Congreso Iberoamericano de Educación. Al acto asistió la infanta Elena de Borbón.

América Latina en la Historia Contemporánea, editado por el grupo Santillana y el Instituto de Cultura de la Fundación MAPFRE, propone reflexionar sobre el papel que ha desempeñado América Latina en los últimos 200 años, desde las perspectivas económica, política, cultural y social, y conjugando, además, la historia de los diferentes países americanos y la de los países europeos que ejercieron influencia en ese desarrollo.

"Es una manera nueva de vincular la realidad nacional de cada país con la gran historia americana y esta, a su vez, con la historia europea de los últimos dos siglos", explicó Emiliano Martínez, presidente de Santillana, que resaltó la importancia del empeño y el compromiso de su grupo de conseguir "los lectores que la obra merece" en todos los países. Los responsables de Mapfre y de su Fundación cultural, Diego Sobrini y Pablo Jiménez Burillo, explicaron la envergadura del proyecto y aseguraron que la colección contará con el apoyo presupuestario que necesite.

El profesor Carlos Malamud, que integra el comité editorial de la colección, explicó la importancia de que cada tomo se elabore con el mismo criterio en cuanto a división por periodos cronológicos y por el seguimiento de un esquema común que permita comparar los diferentes procesos históricos. Los libros están escritos con espíritu de "alta divulgación", en el sentido que el contenido sea de fácil acceso y lectura para cualquier persona interesada en la historia y no solo para especialistas, resaltó por su parte el historiador argentino Jorge Gelman, que coordinó los seis tomos dedicados a su país. La colección, elaborada por la editorial Taurus, parte de la ruptura del modelo colonial y la invasión napoleónica de la península Ibérica y se abre con tres volúmenes simultáneos que estudian la "crisis imperial e independencia" (1808-1830), desde Argentina, Chile y España.

El esquema previsto incluye dos fases: en la primera, con 50 volúmenes, se analizarán de forma paralela los grandes países del continente desde ese periodo hasta hoy: México, Colombia, Venezuela, Perú, Brasil, Argentina y Chile, además de España, Portugal y EE UU. La segunda fase se dedicará a Bolivia (tres tomos), Canadá (2), Centroamérica (6), Cuba (3), Ecuador (3), Paraguay (3), República Dominicana (3), Uruguay (3) y Europa (4 tomos). En cada uno de los países, ha sido un historiador de reconocido prestigio quien se ha encargado de seleccionar y coordinar el trabajo de los demás expertos.

La iniciativa de Santillana (que forma parte del Grupo PRISA, editora también de EL PAÍS) tiene un segundo aspecto novedoso: en cada país se realiza simultáneamente un trabajo de localización de fotografías que dará origen a grandes exposiciones pero que, sobre todo, permitirá contar en 2012 de uno de los mayores y más importantes bancos de imágenes del mundo sobre la historia latinoamericana.

3.6.10

Ambigüedad

BICENTENARIO
Antonio Caballero analiza el nuevo comercial del Ministerio de Defensa en donde se hermana al ejército libertador de la Independencia con el ejército nacional

Bolívar, El Libertador.foto.internet.fuente:arcadia.com


Antonio Caballero

¿Se trata de incitar al alzamiento en armas contra las autoridades constituidas, como el de los rebeldes criollos de hace dos siglos contra España? ¿O, al contrario, de propiciar la fraternización entre soldados y campesinos? ¿Y qué entiende exactamente la severa voz solemne por la palabra libertad? ¿Y a qué soberanía apuntan esos Black Hawks del Plan Colombia que se levantan detrás? Y la seguridad que menciona ¿es la de quién? Por mucho que haya costado, ese anuncio de televisión no quedó bien hecho.

Sale en televisión varias veces al día, en horario "triple A", un anuncio del Ministerio de Defensa más largo y ambicioso que un anuncio normal: casi como un cortometraje de sobreprecio. Y debió costar bastante producirlo, con sus centenares de extras, sus docenas de caballos al galope, sus cuatro o cinco helicópteros artillados en vuelo rasante y su derroche de utilería y guardarropía: ruanas blancas y pardas y casacas rojas de botones dorados, machetes y fusiles, cascos de punta que evocan alguna decimonónica guerra europea y otros más nuevos, con redecilla para las hojas del camuflaje, de la más reciente de los gringos en Vietnam. Cañones, bayonetas, visores infrarrojos. Un campesino de corrosca con la cara tiznada de pólvora comenta en medio del combate:

–Está duro, ¿no?

Y un más moderno soldado "carapintada", fusil Galil en mano, le responde en tono firme de candidato presidencial:

–¡Pero se puede!

Una solemne voz en off informa a los televidentes:

–Pueden haber cambiado los tiempos. El objetivo sigue siendo el mismo: luchar por la libertad, la soberanía y la seguridad de Colombia.

Pero no queda claro el sentido del mensaje. ¿Se trata de incitar al alzamiento en armas contra las autoridades constituidas, como el de los rebeldes criollos de hace dos siglos contra España? ¿O, al contrario, de propiciar la fraternización entre soldados y campesinos? ¿Y qué entiende exactamente la severa voz solemne por la palabra libertad? ¿Y a qué soberanía apuntan esos Black Hawks del Plan Colombia que se levantan detrás? Y la seguridad que menciona ¿es la de quién? Por mucho que haya costado, ese anuncio de televisión no quedó bien hecho.

Concluye la solemne voz en off:

–Los héroes en Colombia ¡sí existen!

Pero ¿cuáles son? Porque en Colombia, país en conflicto, cada cual considera héroes a los combatientes del propio bando y criminales a todos los demás. Para el Ejército nacional, promotor del anuncio, los héroes son sus soldados, como es natural. Pero los hoy presos narcoparamilitares de las AUC se llamaban a sí mismos "Héroes de Tolová", o "de los Llanos", o "de los Montes de María", o nada menos que "Héroes Libertadores del Sur", para dejar bien claro que también para ellos "el objetivo sigue siendo el mismo". Como lo es para los narcoguerrilleros de las Farc y del ELN, que siguen hablando de "la segunda Independencia" y celebran el "Día del guerrillero heroico".

Los héroes lo son, o no, dependiendo de quién los mira.

Aunque hay algunos que, al revés, terminan siendo reclamados como propios por los más enconados adversarios. Es el caso de Bolívar, tan llevado y traído y tironeado para aquí y para allá con ocasión de este Bicentenario de la Independencia a que alude el anuncio de la televisión. (Bicentenario que, por otra parte, poco tiene que ver con Bolívar, y menos con la Independencia: es el de las patrias bobas y ensangrentadas de nuestras primeras guerras civiles). Todos lo reclaman como suyo. La "revolución bolivariana" de Hugo Chávez y la "seguridad democrática" de Álvaro Uribe; la "Coordinadora bolivariana" de las Farc y la "Academia bolivariana" de los militares en retiro. No había terminado de agonizar Simón Bolívar, huyendo de las traiciones de los suyos, cuando ya esos mismos despresaban su herencia ideológica y política como el cadáver de un pollo: sus palabras, sus acciones, sin tener en cuenta –o por eso mismo– que muchas veces las unas se contradecían con las otras.

Porque Bolívares hay muchos. Hace ya bastantes años el sabio polígrafo Enrique Uribe White editó un libro espléndido titulado Iconografía del Libertador, copiosamente ilustrado. No solo con imágenes, retratos del natural o pintados de oídas, sino con descripciones escritas del personaje, también de testigos que lo conocieron en vida o de fisiólogos que analizaron sus restos después de la muerte. Y no hay dos que se parezcan.

19.4.10

Arranca la Feria del Libro de Buenos Aires

FILBN

Es una de las más prestigiosas de América Latina que comienza el jueves, bajo el signo del Bicentenario


COMO EN OTRAS EDICIONES, Este año también se celebra la noche de la ciudad, con entrada gratuita.fOTO;fUENTE:Revista Ñ

"Los miles y miles de estantes ya están instalados en La Rural, repletos de la inmensa variedad de ejemplares que se exhibirán y venderán durante la 36ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que mañana pondrá en marcha sus jornadas profesionales y que el jueves abrirá sus puertas al público general ­desde las 18 en forma gratuita­, hasta el 10 de mayo, en una nueva edición del evento editorial más importante de la Argentina. El Bicentenario, gran leitmotiv de actos y charlas de este año, inspiró el lema: Festejar con libros 200 años de historias. Sobre el tema se hablará en el acto de inauguración el jueves, que aún no tiene orador principal confirmado, y durante los 19 días que dura la convocatoria.


Como siempre, visitarán la Feria invitados del exterior, entre los que destacan el italiano Alessandro Baricco, los españoles Antonio Gamoneda, Enrique Vila-Matas y Rosa Montero, y el estadounidense John Katzenbach. En Facebook, que la organización está usando más que nunca, junto a Twitter, hubo, entre los casi 5 mil seguidores, pedidos por Isabel Allende y por Paul Auster.

Los encuentros tradicionales, como el de Narradores, el Festival Internacional de Poesía y la Maratón de Lectura, también tienen su lugar asegurado en la agenda, ya convertidos en clásicos. Lo mismo sucede con la cuarta edición La Noche de la Ciudad en la Feria, que se celebrará el sábado 1° de Mayo: no sólo habrá entrada gratuita a partir de las 21, sino que antes, en la avenida Sarmiento, habrá un recital también de acceso libre del que participarán Sandra Mihanovich, quien homenajeará a Eladia Blázquez, Tania Libertad, que hará lo propio con Mario Benedetti, y, como cierre, Caetano Veloso.

"Son tres grandes músicos de Latinoamérica, muy vinculados a la poesía, creo que será el gran aperitivo para que la gente después entre a la Feria y la recorra", comentó el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, quien explicó que en esta edición, la Ciudad eligió distribuir su presencia en varios espacios y en distintas actividades por sobre concentrarla en un stand institucional. "El eje será impulsar a Buenos Aires como Capital Internacional del Libro 2011, declarada por la Unesco, y que la presencia de Buenos Aires se note en todo el espacio, mediante la acción; para eso triplicamos el presupuesto destinado, llevándolo a 1.200.000 pesos", sostuvo.

El Estado nacional montará el Espacio del Bicentenario, en el cual se concentrarán todas las dependencias oficiales de la Presidencia, tales como la Biblioteca Nacional, el Fondo Nacional de las Artes y la Secretaría de Cultura, cuyo titular, Jorge Coscia, es el único funcionario invitado que ya confirmó su presencia en el acto de inauguración del jueves.

Como novedad, este año se montará durante el 8 y 9 de mayo el Espacio Cómic, con charlas y exhibiciones. Además, Francisco Solano López, el dibujante de El Eternauta, entregará por primera vez el premio que lleva su nombre a una obra del género. La II Bienal Borges­Kafka / Buenos Aires­Praga será otro de los platos fuertes de esta edición, para la que concurrirán escritores y funcionarios checos.

Reducida en dimensiones ­este año ocupará 37 mil metros cuadrados, mientras que desde 2007 abarcaba 45 mil­, la Feria cuenta con 50 expositores más que el año pasado, que representan a 38 países del mundo. "Cuando empezó la planificación de esta edición, en agosto de 2009, se consideró que la crisis frenaría la demanda de espacio, por lo que se decidió no alquilar el pabellón ocre; luego, la situación mejoró pero era tarde, el pabellón ya estaba tomado, por eso quedó una lista de espera de unos 20 interesados", cuenta Marta Díaz, directora de Ferias de la Fundación El Libro, entidad que organiza el evento. El aumento en la cantidad de expositores indirectos, es decir, aquellos que ofrecen su material a través de stands de librerías, distribuidoras o países, balancea la reducción física, así como la instalación de tres carpas en espacios exteriores, según explica Díaz, que espera "una Feria a la altura de su gran prestigio".

Instalar un stand en La Rural cuesta entre 588 y 1313 pesos el metro cuadrado, dependiendo del pabellón en el que vaya a ubicarse. Pero el costo no es lo más difícil de sortear: la adjudicación de espacio se va haciendo según la antigüedad en la Feria, por lo que las opciones ­de ubicación, de tamaño y de costo­ se acotan para las editoriales más nuevas. Así, ingresar como expositor es todo un mérito para quienes se lo proponen.

"Nos costó entrar lo mismo que les cuesta a todos los nuevos editores: las mejores ubicaciones se van rápido y cuando te toca elegir tal vez queda algo que no te sirve, por dimensión, por costo; creo que el sistema es mejorable, aunque la Fundación siempre escucha a los expositores más chicos y es dinámica a la hora de reacomodar el espacio para ampliar las oportunidades", cuenta Ileana Lotersztain, directora de la editorial Iamiqué, que participa desde 2007 de la Feria, y agrega: "Eso sí, una vez que entrás, no podés dejar de ir; hay público, hay especialistas, estás en el catálogo, es la inversión en publicidad más importante de todo el año".

Michelle Keningstein es la presidenta de la comisión de Biblodiversidad, el grupo de 28 editoriales independientes que expondrán y venderán sus títulos en un stand colectivo de la Cámara Argentina del Libro. "Esta participación es el primer paso para abrirse camino en la Feria, que es el evento en el que hay que hacer presencia porque la recorre más de un millón de personas y porque durante las jornadas podés hacer negocios", cuenta, y explica que en general, no tener stand propio tiene que ver con que el volumen de títulos publicados es aún reducido y, a la vez, con los costos.

Como en cada abril, las alfombras de colores ya están desplegadas, las salas de conferencias preparadas, las pilas y pilas de libros con olor a nuevo acomodadas. Sólo falta el aporte imprescindible de los cientos de miles de visitantes que distinguen a cada edición de la Feria, y la hacen única.
Las propuestas de Clarín y la Revista Ñ
Con el destacado escritor italiano Alessandro Baricco como plato fuerte, Clarín y Ñ tendrán en esta Feria Internacional del Libro de Buenos Aires ­como ya es habitual­ una cargada agenda de actividades, charlas, presentaciones y mesas redondas de gran atractivo.

Las propuestas arrancan el viernes 23 con la mesa redonda ¿Qué conmemoramos? El Bicentenario en perspectiva histórica, de la que participarán Ariel Denkberg, Noemí Goldman e Hilda Sábato (a las 19 en la sala Bioy Casares). El lunes 26, junto a la Editorial Anagrama y la Fundación el Libro, se presentan Baricco, en una conversación con Diego Fischerman y Guillermo Piro (a las 20.30 en la sala Ocampo). El autor de Seda también dialogará con Claudia Piñeiro el martes 27 (a las 20.30 en la sala Ocampo).

El jueves 29 se presentará en la Feria Más liviano que el aire, la novela de Federico Jeanmaire ganadora del Premio Clarín 2009 (a las 18.30 en la sala Ocampo).

La agenda prevé además una serie de mesas redondas, entre ellas: Representaciones de la venganza, en la que dialogarán Reynaldo Sietecase, Marisa Grinstein y Eduardo Sacheri (30/4 a las 19.30 en la sala Ocampo); Cuando la vejez es protagonista, con la participación de Claudia Piñeiro, Jeanmaire, Martín Kohan y Ariel Magnus (2/5 a las 18 en la sala Borges); y Algo nuevo por decir. Las escritoras del momento, una mesa que reunirá a Romina Paula, Patricia Kolesnicov, Gabriela Cabezón Cámara y Laura Meradi (6/5 a las 18.30 en la sala Ocampo).

El cierre de lujo será con una entrevista al español Enrique Vila-Matas, organizada junto a Planeta, el sábado 8 de mayo a las 19 en la sala Ocampo.

2.2.10

¡Viva el rey! ¡Abajo el imperio!

BICENTENARIO
¿Libertadores épicos o estereotipados? - Una oleada de libros indaga en el
proceso de las independencias latinoamericanas en su bicentenario

Foto;fUENTE:El País.com


"La desaparición del imperio español, si se parece a algo, es al fin del imperio soviético en 1989", afirma Manuel Lucena Giraldo, autor de Naciones rebeldes (Taurus). "Se deshizo desde el centro a la periferia". Doctor en Historia, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y profesor visitante en Harvard, Lucena Giraldo es uno de los muchos especialistas que fijan en estos tiempos su interés en el proceso libertador de Latinoamérica. La ocasión editorial lo merece.

Lucena Giraldo: "El proceso se parece al fin del imperio soviético"

Simón Bolívar es protagonista de 'Los libertadores', de Robert Harvey

La revolución cumple 200 años. Concretamente, el 19 de abril, aniversario de la creación de la Junta Suprema de Caracas, fecha señalada por la mayoría de los historiadores como el arranque de un proceso que culminaría 14 años después en el campo de batalla de Ayacucho, Perú, y que puso fin a la presencia de la monarquía española en el continente americano. Naciones rebeldes es una de las aportaciones más lúcidas de cuantas inundan las librerías. Una lista que incluye un clásico de la literatura histórica británica, Los libertadores, de Robert Harvey (RBA).


El libro de Harvey se centra en las biografías de siete personajes que tuvieron papeles importantes en las luchas por la independencia: Simón Bolívar, que soñó con una América unida; el precursor, conspirador y revolucionario Francisco de Miranda; el héroe argentino José San Martín; el prócer chileno Bernardo O'Higgins; el emperador mexicano Agustín de Iturbide; el rey de Brasil Pedro I; y Thomas Cochrane, almirante, aventurero y héroe en Chile y Brasil. Son más de 500 páginas de prosa brillante y amena.


Una estructura que recuerda a la obra del cubano Rafael Rojas Repúblicas de aire (Taurus), que se alzó con el I Premio de Ensayo Isabel Polanco con un inspirado retrato de los primeros republicanos del continente. Una mirada más en profundidad sobre el proceso es lo que ofrece Las independencias de América (Catarata), de Manuel Chust e Ivana Frasquet. O el libro de Lucena Giraldo, que se refiere al derrumbe del Antiguo Régimen por la invasión napoleónica y al surgimiento del liberalismo que nació en las Cortes de Cádiz y se extendió por buena parte de América.


Manuel Chust, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Jaume I de Castellón, abunda en esa corriente de la historiografía que ha abierto un debate sobre la supuesta inevitabilidad de las independencias, que valora los aportes de la historia económica y social y procura el "desmonte del culto a los héroes".


Y culto a esas heroicidades es lo que inspira Los libertadores, de Harvey, autor de un buen número de biografías y ensayos de historia militar y política. Su espléndida narración de la lucha por la independencia desde 1810 a 1830 tiene como protagonista indiscutible a Simón Bolívar. Su audacia militar, pese a su falta de experiencia previa, su visión estratégica y su brillante pluma quedan bien reflejadas en el libro. Tres personajes le acompañan en esta gran aventura: Francisco de Miranda, venezolano como él, militar español, agente inglés, revolucionario en Francia, y el gran animador de la lucha por la independencia. El argentino José de San Martín, oficial español que combatió a los franceses en Bailén y que después creó el ejército de los Andes, clave en la independencia de Argentina, Chile y Perú. Y Bernardo O'Higgins, hijo de un militar irlandés que sirvió al servicio de la Corona española, fue virrey de Perú y padre de la patria en Chile.


En ese cuadro de audaces conspiradores, siempre auspiciados discreta o explícitamente por la Corona británica, no podía faltar un marino como Thomas Cochrane, capitán de navío, tan valiente como turbio en su peripecia vital, cuya leyenda sólo es superada, en esa época, por la de Horatio Nelson. Los dos restantes libertadores son de un perfil diferente: Pedro de Braganza, rey de Brasil, el más "insólito", el único que pertenecía a una familia real, y el general Agustín de Iturbide, que proclamó la independencia sin disparar un tiro, relegado hoy en la memoria mexicana en favor del cura Hidalgo, que el 16 de septiembre de 1810 enarboló un estandarte con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de México, en el que se leía: "Viva la religión. Viva nuestra madre santísima de Guadalupe. Viva Fernando VII. Viva la América y muera el mal gobierno". Fue llamado el Grito de Dolores, que se celebra como el inicio de la independencia.


Pero el problema de los relatos épicos es la tendencia a establecer estereotipos. Manuel Lucena Giraldo, en Naciones rebeldes, que figuró entre los libros de historia del año en el The Times Literary Supplement, señala que los relatos dedicados a edificar una mitología nacional son una versión de las élites blanca y criolla. "Los peninsulares, malos, rencorosos y avariciosos, agravian a los americanos, buenos y virtuosos", sería el estereotipo más convencional, versión de la leyenda negra española.


En su ensayo destaca que el optimismo que animó el cambio político frente a la crisis del imperio español tiene actualidad. "Si se intentan superar los sólidos lugares comunes que cimientan el excepcionalismo latinoamericano, centrado en la idea del fracaso permanente frente al éxito de Estados Unidos, Europa y demás primeros mundos, el mensaje del bicentenario radica en que existe un nuevo futuro posible, porque así ocurrió en el pasado".


Los procesos revolucionarios de esa época, según Manuel Chust, van a afectar a las monarquías absolutistas y las van a abocar a su disolución. Por ello, Lucena Giraldo no comparte la opinión de una política venezolana de que España no tiene nada que decir en el bicentenario: "Los españoles tienen algo que decir porque de ese imperio venimos 22 repúblicas latinoamericanas y una monarquía parlamentaria europea, que es España".





    14.1.10

    Tras el soldado de la Independencia

    BICENTENARIO LIBROS
    En 26 relatos cortos, Gonzalo España intenta darle rostro a quienes lucharon por nuestra libertad.
    El historiador Gonzalo España hace parte de la Comisión de Honor del Bicentenario.Foto: Néstor Gómez/EL TIEMPO. fUENTE: VIVE.IN

    "Hace doscientos años era completamente impensable una fotografía. Las imágenes más cercanas que nos llegaban eran las de los artistas, que se dieron a la tarea de inmortalizar en sus cuadros alguna batalla o momento histórico memorable.

    "El fantasma vivo que el obturador de una cámara retiene de lo que fue real, el instante congelado, la imagen que no puede arrebatarse a la muerte, no llegó hasta nosotros en imágenes, el soldado de la Independencia se difuminó entre la niebla", cuenta el escritor Gonzalo España, quien se inspiró en esta última imagen, para titular y dar vida los 26 relatos de su nuevo libro.

    "La verdad es que siempre quise verle la cara al soldado de la Independencia. Cómo era, qué pensaba, qué lo afligía. Leí sobre todas las independencias americanas buscando esa cara y me encontré con un arrume de anécdotas maravillosas", agrega España.

    ¿Qué papel desempeñaron las mujeres en este proceso?

    Las mujeres fueron el elemento más vital de la Independencia. Lo que colmó la copa y puso a toda la población de Colombia contra los españoles, fue el fusilamiento de la 'Pola'. Cuando España ofendió a la mujer, la privó de sus hijos o cometió el error de herirla, en cualquier forma que lo hiciera, el mundo se le vino encima. Las mujeres lucharon como leonas.

    ¿Fue el amor un arma de doble filo?

    Hubo amores entre mujeres realistas y soldados patriotas, entre mujeres patriotas y soldados realistas. El amor nunca reconoce barreras. Pero el amor también fue un arma de guerra. Se sedujo al enemigo para hacerlo desertar, para arrancarle un secreto, para llevarlo a la perdición. La guerra rompió muchas ataduras sociales y familiares; las mujeres amaron con mayor libertad. En últimas, el premio de exponerse a la muerte era el amor.

    ¿Qué tan marcado fue el tráfico de armas en esa época?

    Como en todas las guerras, en la Independencia las armas fueron vitales. Se pagaba un alto precio por tenerlas, o por no tenerlas. Todo el siglo XIX las naciones hispanoamericanas estuvieron pagando el costo de las armas adquiridas para independizarse, los barcos, los cañones, los sables, los uniformes traídos de Londres. Perú entregó sus islas guaneras, Chile sus salitreras, Colombia su oro. Fue una guerra muy costosa, en vidas y en dinero.

    ¿Qué tan grave era caer prisionero del otro ejército?

    El mayor problema para escribir mi libro fue el grado de crueldad que transpira todo el conflicto independentista. Ambos contendores incurrieron en prácticas de crueldad inaudita. La suerte de los prisioneros era espantosa. Sólo después del Pacto de Santa Ana entre Bolívar y Morillo, la guerra se humanizó. Este es quizás el logro más importante de todo el proceso. Algunos, todavía en pleno siglo XXI, siguen dándole a los prisioneros un trato que patriotas y realistas lograron superar, y los dejan podrirse en la selva.

    ¿Cómo se definían las batallas si casi nunca se ganaban ni se perdían?

    Nuestra guerra de Independencia tomó más de tres lustros. Fueron varias guerras a la vez, guerra civil, guerra racial, guerra anticolonial. Incluso existieron asomos de guerra religiosa. Ninguna nación obtuvo su independencia con facilidad, casi todas conocieron los horrores de la reconquista. Todos decían que la guerra se iba ganando, pero nadie sabía nada. Ocurrió un desgaste incesante. Al final, España se quedó sin aliento para proseguir.

    ¿Cuál fue el problema de las lealtades?

    La lealtad al rey tenía más de tres siglos. Los pueblos americanos se sentían orgullosos de ser súbditos reales. Todavía hay quienes dicen que la separación de España fue un error. La locura de emanciparse la inventaron los criollos. La gente los seguía, pero a los primeros tropiezos les volvían la espalda y los abandonaban a su suerte. Si España, en lugar de mandar a unos militares crueles, envía a unos políticos inteligentes y conciliadores, otra hubiera sido la historia.

    ¿Cómo se fue el proceso de asimilación de las técnicas disciplinarias de los ejércitos americanos?

    Para ganar la guerra fue necesario consolidar una clase militar, explica Gonzalo España. Sin militares profesionales, entrenados y disciplinados, no se podía ganarle a un ejército que había combatido contra Napoleón, y que se declaraba vencedor de dos mundos. El cura Hidalgo levantó en México una montonera de 150 mil indios y labriegos pobres que causaron mucho estrago y metieron mucho miedo, pero los ejércitos realistas los derrotaron. Las montoneras no servían, se necesitaba un ejército más disciplinado, más audaz y más valiente que el español. En Ayacucho ya lo teníamos de lujo. Después de la Independencia, el problema fue desmontar y someter ese ejército al poder civil.

    ¿Quiénes fueron los legionarios?

    La Legión Británica, y en general el aporte de los legionarios, fueron definitivos. Chile, un país de rotos, tuvo armada porque ingleses y franceses le enseñaron la ciencia del mar. Al general Páez los ingleses le enseñaron a comer con cubiertos, a lucir un uniforme y a bailar. La artillería, el empleo de la infantería en cuadros cerrados y muchas otras tácticas militares corrió de cuenta de los legionarios. Lo que no se sabe es cómo se las arreglaron para hacer la guerra sin whisky. En Suramérica no había whisky.

    ¿Por qué la presencia de los niños en los ejércitos fue triste?

    La presencia de los niños en los ejércitos siempre será triste. Los niños pagaron un precio muy alto en la guerra de independencia. Lo terrible es que en pleno siglo XXI continúen existiendo bárbaros que reclutan niños para sus ejércitos.

    ¿En qué forma la música jugó un papel primordial en este proceso?

    Al tiempo que luchaba, América bailó sin cesar. Es una demostración de su pujanza para emanciparse. La batalla de Pichincha se ganó al son de la Güaneña. La música era el espíritu, la moral, el arrebato guerrero. Bolìvar llevaba a todas partes una pequeña orquesta."

    El soldado que desapareció entre la niebla
    Gonzalo España
    Planeta

    12.1.10

    La British Library expondrá documentos de la independencia hispanoamericana

    La famosa institución británica guarda en sus archivos material muy importante que documenta el proceso independentista del continente
    Grabado de la expo.fUENTE: ABC.ES

    "La British Library (Biblioteca Británica) prepara para finales de mayo una exposición de documentos relacionados con los movimientos de independencia de Hispanoamérica, a los que contribuyó poderosamente el Reino Unido por motivos tanto políticos como comerciales.
    La famosa institución británica guarda en sus archivos material muy importante que documenta el proceso independentista del continente, como libros, manuscritos, cartas de los libertadores, panfletos políticos, colecciones de periódicos, diarios de viaje, así como estampillas de correos.
    Durante el período colonial, importantes sectores de la población criolla se sintieron cada vez más frustrados con el gobierno de la lejana metrópoli y, de modo especial, con sus políticas administrativas, fiscales y comerciales, que sentían que les impedían desarrollarse como deseaban.
    La ocupación del territorio español por las tropas napoleónicas en 1808 allanó el camino para la independencia de los territorios americanos, y la crisis constitucional creada por la prisión de Fernando VII en Francia creó una oportunidad que aprovecharon los criollos para comenzar un proceso de revueltas y revoluciones que desembocaría en la independencia de las distintas repúblicas.
    Movimientos de emancipaciónEl brasileño Aquiles Alencar Brayner, cuidador de las colecciones latinoamericanas de la Biblioteca Británica mostró a EFE varios importantes documentos que se conservan en esa institución, entre ellos cartas del general venezolano Francisco de Miranda, considerado el precursor de los movimientos de emancipación del continente. Entre esas cartas manuscritas hay varias dirigidas en 1914, desde el calabozo del penal de las Cuatro Torres del arsenal de Carraca (Cádiz), a un protector suyo, un comerciante y político británico llamado Nicholas Vausittart, en las que se queja amargamente de sus condiciones de detención a la vez que solicita dinero.
    Otros documentos interesantes del período son los mapas del continente americano compilados por el cartógrafo, astrónomo, político liberal y capitán de navío español Felipe Bauzá (1764-1834), que murió en el exilio inglés y fue enterrado con honores en la abadía de Westminster. Bauzá formó parte de la expedición que entre 1789 y 1794 llevó a cabo el marino italiano al servicio de España Alejandro Malaspina a las posesiones españolas de América y Asia y que a su regreso presentó un informe titulado "Viaje político-científico alrededor del mundo".
    Éste incluía observaciones críticas de carácter político sobre las instituciones coloniales españolas y era favorable a una amplia autonomía para las colonias españolas dentro de una confederación de estados relacionados mediante el comercio. Bauzá recopiló distintos mapas, todos ellos de diferente formato y calidad, que fue recogiendo en los territorios americanos visitados desde Argentina hasta el México de entonces, que anotó y corrigió oportunamente, y que se llevó consigo a Londres, donde se exilió a raíz de la vuelta del absolutismo fernandino.
    Según explicó Alencar a EFE, el Museo Británico compró parte de los mapas de Bauzá, aunque el resto, los relacionados con Venezuela y el norte del Brasil, se vendieron a Venezuela sin que al menos en Londres se sepa actualmente su paradero. El cuidador de las colecciones latinoamericanas señaló también a EFE la existencia de una colección completa de "El Pensador mexicano", panfletos impresos en México de contenido antinapoleónico que incluyen satíricas ilustraciones en las que se representa a Napoleón como Don Quijote, montado sobre un rocín que figura a Manuel Godoy, y a Sancho Panza como el mariscal francés Murat.
    Formarán parte también de la exposición numerosos periódicos de la época como "La Gazeta de Buenos Ayres", los primeros que se editaron en México y las primera Gaceta del Gobierno de Lima Independiente (de julio de 1821). Se exhibirán asimismo un pequeño y curioso calendario "dedicado a las señoritas americanas" del que es autor el mexicano José Joaquín Fernández de Lizardi (1776-1827), y una primera edición de la novela de ese liberal, conocido como "El Pensador Mexicano", la titulada "El Periquillo Sarmiento".
    También podrán verse numerosos diarios de viajeros ingleses por tierras americanas, entre ellos el del marino y pintor inglés Emeric Essex Vidal, cuyas acuarelas de paisajes urbanos y tipos de Buenos Aires y Montevideo publicaría en Inglaterra Rudolf Ackermann. Este famoso impresor publicó también escritos del erudito venezolano Andrés Bello así como una colección de los llamados catecismos políticos, que proliferaron en la América hispana.
    Otros documentos que formarán parte de la exposición son "Las Noticias Secretas de América", que redactaron en 1747 los marinos españoles Jorge Juan y Antonio de Ulloa a su regreso de una expedición científica al Ecuador para el secretario de Marina, marqués de la Ensenada, sobre la realidad hispanoamericana que habían conocido en su misión. El informe, de carácter reservado y que vieron sólo el rey Fernando VI y sus colaboradores más cercanos, se publicaría luego en Londres, y en él se denuncian los abusos y desidia de las autoridades, la explotación de los indios y otros abusos."