PLACER. Lectura sin apuro ni objetivos, paladeando las palabras. Fuente: Revista Ñ 17.12.09
De Lectura: A favor de la lentitud.
PLACER. Lectura sin apuro ni objetivos, paladeando las palabras. Fuente: Revista Ñ 2.12.09
La Biblioteca Cervantes apuesta por el «e-book»
«Se fomenta, por una parte, la lectura digital, y por otra, la lectura de obras de un reconocido valor literario»

El acuerdo supone un avance importante en la digitalización de obras clásicas, cuyo paso al dispositivo de lectura electrónico se suponía todavía lejano para las obras más antiguas de la literatura clásica. Por otra parte, uno de los objetivos es el fomento de la lectura digital a través del lanzamiento paulatino de obras clásicas a dispositivos de lectura.
1.12.09
Un ratoncito de biblioteca
Festival de lectura en BibloRed
Los programas de la Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá promueven el hábito de la lectura en los más pequeños
Foto: David Campuzano Manuela Galeano, de dos años de edad, es usuaria del programa “Leo con mi bebé”.Manuela está sentada y sobre la mesa hay unos cuantos libros esperando para que ella los lea. Su mamá, María Lucía, abre ¿Cuál es el animal más feroz? Así comienzan una travesía entre palabras e imágenes que la niña de dos años graba en su memoria.
El programa Red Capital de Bibliotecas Públicas de Bogotá, BibloRed, de la Secretaría de Educación del Distrito a cargo de la Alcaldía Mayor de la ciudad, cuenta con programas que incentivan la lectura, como “Leo en familia” y “Leo con mi bebé”, este último dirigido a niños entre cuatro meses y tres años. Los talleres se realizan todos los sábados a las 10:00 a.m. y 3:00 p.m., y a ellos asiste Marcela Sepúlveda, promotora de lectura de la sala infantil, experta en el manejo literario para niños.
Cuando María Lucía y su hija, Manuela, llegaron a Bogotá provenientes de Medellín preguntaron qué planes había para hacer en la ciudad y la única respuesta que encontraron fue “ir a parques o a los centros comerciales”’. Esto no animó mucho a María Lucía, sin embargo un día fueron a un centro comercial en donde encontraron una librería, entraron y se pusieron a leer. Para su sorpresa, un vendedor le dijo que esos libros eran de adorno y no se podían coger. Ella siguió averiguando por los planes bogotanos, hasta que una amiga le propuso llevar a Manuela a la Biblioteca Virgilio Barco.
En agosto llegaron a este lugar, en donde se encontraron con un mundo lleno de experiencias y cosas por hacer. María Lucía y la niña empezaron a ir todos los sábados en la tarde al taller “Leo con mi bebé”. Luego sacaron el carné para llevarse los libros a la casa y continuar con el proceso de aprendizaje de la pequeña Manuela.
Ir a la biblioteca se ha convertido para la niña en un ritual que no puede faltar en su agenda, el cual le ha permitido tener grandes avances frente a los otros niños de su colegio, a tal punto que han descubierto que Manuela tiene una gran memoria, pues a su corta edad ya sabe más libros de lo normal.
Junto con Manuela, otros participantes de los talleres celebrarán mañana el quinto año de la “Fiesta leer en familia” en las bibliotecas Virgilio Barco, (Avenida Carrera 60 N° 57-60 ), El Tintal (Avenida Ciudad de Cali N° 6C-09) y Parque El Tunal (Calle 48 sur N° 21-13) de 9 de la mañana a 1 de la tarde. El único requisito es inscribirse en una de estas bibliotecas y tener toda la disponibilidad para participar de las actividades que se realizarán.
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Nathalia Monroy Veloza | EL ESPECTADOR
16.9.09

Es el número de títulos de libros que hay en el mundo, al menos hasta el viernes pasado, según Google Books: 168.178.719 Si una persona viviese un promedio de 75 años con sus bisiestos, es decir unos 27.394 días, y suponiendo que comienza a leer desde su primer minuto de vida (cosa improbable, pero no hago la cuenta porque no quiero hacer más cálculos), debería leer 6.139 libros cada 24 horas para despacharlos a todos. O sea, 4,2 libros por minuto. Hace un par de meses, la BBC difundió una noticia sobre Louise Brown, una mujer de 91 años (nada que ver con la primera bebé de probeta homónima), que había retirado su libro número 25.000 de la biblioteca de su localidad, Castle Douglas (Escocia). Desde hace 63 años, la anciana venía leyendo un promedio de seis libros por semana, llegando a una docena en los últimos años. Una hazaña sólo comparable a la del ratoncito Firmin.
26.8.09
Yo me pasié...:Otra mirada sobre lo mismo ...o casi(2)
Lo mejor: el pabellón de México...
En el lanzamiento de varios libros, entre otros de " Crónicas de guerras y guerreros" de Óscar Bustos.
Una de tantas conferencias: esta llamada "Viaje" moderó Conrado Zuluaga. De izquierda a derecha:Julio Paredes, Juan Gabriel Vázquez y Gabriela Alemán
Un puesto de PPP(punto de puesto para parques) programa para fomentar la lectura en los barrios...Yo me pasié(a propósito de A.C.) por dentro y por fuera de la FILB. Y sentía como estar en un libreto tantas veces repetido: los escritores mexicanos, menores y desconocidos, para la mayoría de la población que guarda cierta retentiva con los mayores,que igual se repetían. Con su mismo discurso, con su mismo libro. Consumismo. Sentía una especie de vértigo existencial. Y al menos, que todos, todos desecharon para siempre en las sendas mesas redondas, orondas(hacen juego de rima sonante) la jodísima palabreja "conversatorio" que, no en sí detesto ya no la dijeron. Creo que hubo acuerdo tácito de no decirla jámas... Cliqueaba siempre antes de salir, la página de la feria. Y ésta nunca decía nada de ella. Error. ¡Pusieron fotos de la feria pasada! Yo con yo me decía, si un potencial y deseoso lector quiere ir a la feria, lo mínimo es mirar la programación del día en su natural hábitat como lo es su página web, y no encuentra sino el menú institucional y de la programación diaria,Nada de nada.
Ahora los tres primeros días uno preguntaba al entrar de la separata que sacaba Arcadia, que no ha llegado. Y cuando llegó la compartimentaron en varios ejemplares distintos esta vez, dizque para hacerla más especializada. Uno iba a sus páginas, y si: muy bien diseñada con portadas elocuentes de lo que se trataba pero de aquello de lo que uno quería saber: Literatura, nada. Esta separata, muy insulsa y escualida llegó al quinto día por cajas, y ya después la gente la botaba por ahí, dándole más trabajo a las huestes privadas del aseo.Ahora el locutor que anuncia siempre cometía todos los horrores con la programación, él era el primero en crear una especie de sabotaje desinformando, porque leía la programación que igualmente hizo México y la feria, y muchos, a última hora fueron cambiados y para el recien llegado, se sentaba tranquilo y confiado a la tal conferencia con los poetas y le decía alguien a última hora que se había cambiado al pabellón de México. Y ahí era el despelote. Se cruzaba el mismo moderador a la misma hora en distintas mesas redondas.Uno empezaba a envidiarlo de su ubicuidad omnisciente y presente como la de Dios a todas horas en todas partes...Definitivamente México lindo y querido se llevó todos los aplausos y loas y felicitaciones, pues su pabellón fue lo mejor de la feria. El diseño, las exposicionesy sus cantantes ya la de la apertura como la de la clausura. Como buen mexicanofilo me les quito el sombrero. Ir a México es ir a México. El lunar, que dentro del espacio implementaron una cosa rara donde uno se esforzaba mucho para oir al poeta o al conferenciante de turno, pero de lo demás todo muy bien...