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4.1.10

Con la biblioteca a cuestas

Los expertos predicen un futuro efìmero a los e-books. Aquí dos alegatos en contra de la forma actual de los libros electrónicos.

INCOMPLETO. El libro electrónico carece de algunos de los últimos avances informáticos.fUENTE Revista Ñ

El libro como lo conocemos desde que nos acordamos de él, es un objeto de culto.Lo coleccionamos y formamos nuestra biblioteca, y vamos a el cuando queremos Extraemos de su cuerpo, los textos que nos impactaron, lo subrayamos; aunque particularmente nunca hago esta acción criminal con ningún libro: extraigo, en notas lo que me gusta y resaltó entre comillas aparte en una libreta especializada en citas bibliográficas.
Creo que voy a demorarme muchísimo tiempo para adquirir uno de estos adminínculos tecnológicos, porque no quiero echar en saco roto mi dinero. También porque toda tecnología sufre irrremediablemente de obsolescencia inmediata. La cosa es tan efìmera como señala el artículo siguiente, que lo transcribo completo:

"L a primera imagen social de un e-book se produce en el metro de Nueva York. Una mujer sostiene entre sus manos una pantalla. Gracias a una de esas miradas de soslayo, el curioso certifica que en esa superficie no aparecen los habituales monigotes de los videojuegos. No. "Es cómodo", explica. "Este simple objeto me permite cargar con libros y documentos".

Esa visión, que luego se repetirá en sucesivos días, hace que el reader se convierta en un objeto de interés. Cuando alguien ha tenido que hacer una mudanza y ha dejado allá su biblioteca, esa pieza electrónica, que abulta incluso menos que cualquier ejemplar de bolsillo, aparece como la solución contra la nostalgia de algunas lecturas o de datos para la elaboración de un artículo. Es una manera de mudarse con la biblioteca a cuestas, sin cargar nada y sin tasas por el sobrepeso.
De forma reiterada, los medios neoyorquinos van ofreciendo informaciones sobre el mercado que se ha creado a partir de este objeto, en el que también se pueden leer las ediciones de los principales diarios de Estados Unidos. Se habla de la guerra de precios entre compañías, liderada por Amazon, que dejan el coste on line de los principales superventas - Sarah Palin o Dan Brown-en la mitad de lo que se paga en una librería. O más.

Así que la decisión de hacerse con uno toma cuerpo. Entonces llega el momento de decidirse. El bombardeo publicitario de Barnes and Noble sobre la aparición de su "moderno" Nook hace que el interesado se encamine a uno de estos establecimientos. Además, la compra es real y no virtual como sucede con otros.

En el interior de B& N han montado espacios para la comercialización de la novedad. Cuando el curioso pregunta cuándo puede tener uno, el empleado le responde "ahora mismo". De acuerdo, para qué esperar más. "Perdone - añade el dependiente-,me refería a bajar uno de los ejemplares al aparato, pero usted ya ha de tener el Nook. Si aún no lo ha comprado, le pongo en la lista de espera. Hasta mediados de enero no hay disponibles".

La conversación, mantenida hace un par de semanas, denota la "fiebre" que en determinados sectores despierta esta pizarra electrónica. El interesado, ahora indeciso, llama a un amigo, otro periodista, un experto en la materia, para que le aconseje. "No te lo compres, espera, para febrero se anuncia el iTablet de Apple".

- ¿Cómo?
- Los e-books no son más que lectores de documentos. El iTablet será un pequeño ordenador que te permitirá bajar libros, pero también enviar y recibir emails. ¿Para qué quieres un iPod si tienes un iPhone?

El colega, ante la zozobra causada, cambia su discurso. "Si tanto te gusta leer... No se puede estar siempre esperando la novedad". Y aconseja el Sony. "Es el mejor, aunque necesitas un orde nador para bajar los libros". En Kindle o en el Nook, no.

El precio del Sony se mueve en la misma franja. Una vez en marcha, el funcionamiento no resulta complejo, aunque el manual de instrucciones no destaca por su minuciosidad y detalles. Una vez que el libro se ha bajado del portátil y se ha transferido al reader,un proceso de segundos, la operatividad resulta convincente. La primera experiencia - la lectura de un volumen para hacer una entrevista-aporta elementos de comodidad. En el papel, hay que volver atrás para ver los pasajes subrayados, dar con la página o tomar notas. Este aparato facilita de manera grata esta tarea. Se gana tiempo y calidad. Subrayar y copiar párrafos se hace al instante y es fácil de consultar.
Sin embargo, no resulta nada difícil imaginar el efímero destino de estos aparatos, su incipiente obsolescencia en la novedad. Como había dicho el colega periodista, se hace más que evidente que, en breve, habrá portátiles que aportarán la biblioteca, como un elemento más de su núcleo. Los e-book se convertirán en piezas del museo de las prisas tecnológicas y la impaciencia de los compradores.

Pero, como en tantas ocasiones, esta es otra historia."

© La Vanguardia y Clarín

12.11.09

Los fondos de la Biblioteca Miguel de Cervantes, en Bubok

La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y Bubok han inaugurado hoy un portal a través del cual se facilita la compra de una parte de los fondos de la Cervantes,en formato de papel o electrónico.

Imagen del nuevo portal de Bubok y la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes /ABC
La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y Bubok han inaugurado hoy un portal a través del cual se facilita la compra de una parte de los fondos de la Cervantes, en formato papel o electrónico. El comprador podrá recibir en su domicilio las obras que solicite, a un precio muy asequible, en tiradas a partir de un ejemplar.
El catálogo que presenta el nuevo espacio virtual, y que se incrementará progresivamente, ofrece en estos momentos 555 obras de autores fundamentales de la literatura en español. Son ediciones realizadas para la Cervantes, entre las que se encuentran las que integran su Colección 10.º Aniversario, una selección de 35 libros elegidos por los asesores científicos de la Biblioteca Virtual para celebrar, en este 2009, su primera década de existencia.
«El Libro de Buen Amor», del Arcipreste de Hita; «La Celestina», de Fernando de Rojas, «El Lazarillo de Tormes» o «El Quijote» son algunos de los títulos reunidos en la citada Colección 10.º Aniversario, que incluye también creaciones de Sor Juana Inés de la Cruz («Obras escogidas»), José Hernández («El gaucho Martín Fierro»), Rubén Darío («Prosas profanas») y José Martí («Amistad funesta»), así como sonetos de Garcilaso de la Vega y Góngora, obras dramáticas de Lope y Calderón, artículos de Larra y novelas de Galdós, Clarín y Emilia Pardo Bazán, entre otras obras.
fuente abc.es

1.10.09

Gran hermano también paga

HISTORIA ORWELLIANA
¿LECTOR VIGILADO? El Kindle de Amazon, el lector para libros electrónicos del que la compañía tomó textos de sus clientes.
Amazon acordó pagar 150 mil dólares por haber borrado "1984" de George Orwell del lector Kindle a un estudiante de secundaria que, además, "perdió" todas las anotaciones que había hecho sobre la obra.
El acuerdo fue más amistoso que todo lo sucedido antes. Pero Amazon.com empieza a hacer frente a algunas de las demandas que le llegaron luego de quitar la edición de "1984" de George Orwell del lector electrónico Kindle. Según los términos del acuerdo, Amazon deberá pagar 150.000 dólares a los abogados del joven Justin Gawronski, un estudiante de secundaria que también perdió las anotaciones que había tomado sobre el libro.
Además, la compañía debió prometer que no volverá a borrar los libros electrónicos de sus clientes.En concreto, la demanda contra Amazon, acusa al mega shopping online no solo de borrar a la distancia la edición de "1984" -del británico George Orwell- del lector electrónico Kindle, sino de arruinar las notas electrónicas que Gawronski había tomado para una tarea de vacaciones. Ahora, el acuerdo debe ser aprobado por un tribunal de Seattle (Estado de Washington, noroeste), donde Amazon tiene su sede.Justin Gawronski forma parte de una cantidad considerable de clientes de Amazon que descubrieron en julio pasado que algunas de las obras que habían adquirido en Internet -entre las cuales había dos del escritor de "Big Brother"- habían sido borradas de sus Kindle, ya que las descargas provenían de copias sin licencia.
"La manipulación hizo que "las copiosas anotaciones" que el joven había realizado en su Kindle, para su tarea escolar, "se volvieran inútiles porque ya no hacían referencia a las partes relevantes del libro", afirma la demanda.Y de remate, la demanda también alega que Amazon no había aclarado a los usuarios de Kindle que podía borrar contenido a la distancia y pedía a la corte que evitara que el gigante de Internet volviera a hacerlo en el futuro. Esto involucra a todos los damnificados.
El fundador de Amazon, Jeff Bezos, se había disculpado ante los clientes de Kindle por la manipulación, afirmando que la "'solución' al problema fue estúpida, irreflexiva y penosamente contradictoria con nuestros principios". Pero los temores sobre violación de privacidad que suscitó en el mundo de Internet llenó de comparaciones negativas asociadas, paradójicamente, a los nuevos miles de big brother del siglo XXI.
Según el acuerdo, una parte del dinero irá a una asociación caritativa que trabaja por los derechos de los niños. Amazon se compromete además a restituir a todos sus clientes las ediciones electrónicas de los libros borrados este verano, junto a las eventuales notas que pudieran haber tomado.
Fuente: Revista Ñ http://delcastilloencantado.blogspot.com

1.8.09

Un estudiante demanda a Amazon por borrar libros de su biblioteca digital

UN ESTUDIANTE DE SECUNDARIA demandó a Amazon.com Inc. por borrar un libro electrónico que adquirió para el dispositivo de lectura Kindle, argumentando que sus notas electrónicas desaparecieron con el texto.
El director ejecutivo de Amazon, Jeffrey P. Bezos, se ha disculpado con los clientes de Kindle por haber eliminado remotamente de sus aparatos ejemplares de las novelas de George Orwell 1984 y Rebelión en la granja. La compañía lo hizo tras enterarse que las ediciones electrónicas fueron pirateadas, y les dio a los compradores un reembolso automático. Pero Amazon lo hizo sin previo aviso.
La demanda, que busca convertirse en colectiva, fue presentada el jueves en un Tribunal Federal de Distrito en Seattle en nombre de Justin D. Gawronski, de 17 años, un estudiante de la Escuela Secundaria Eisenhower en Shelby Township, Michigan, así como de Antoine J. Bruguier, un lector adulto en Milpitas, California. Patty Smith, una vocera de Amazon, dijo que la compañía con sede en Seattle estaba al tanto de la querella pero que no suele comentar sobre litigios pendientes. El caso busca una compensación por daños no especificada para todos los compradores de libros electrónicos que Amazon borró de sus Kindle así como una prohibición sobre futuras supresiones.
La demanda dice que Amazon nunca le reveló a sus clientes que "poseía la capacidad tecnológica o el derecho de borrar remotamente contenido digital adquirido a través de la Tienda Kindle". Bruguier se quejó con Amazon en repetidas ocasiones tras perder su copia de "1984", y apeló en vano para que le restauren la edición, u otra autorizada, a su Kindle, según la demanda.
"Pensé que una vez comprados, los libros eran míos", escribió. Gawronski le explicó a la agencia AP que en la escuela le mandaron como tarea que leyera 1984 y entregara "reflexiones" sobre cada 100 páginas del texto al regresar de las vacaciones de verano, para después presentar un examen. Iba casi por la mitad cuando el libro desapareció de su Kindle.
Sus apuntes "resultaron inútiles porque ya no hacían referencia a las partes relevantes del libro", según la demanda.
Jay Edelson, un abogado de Chicago que presentó la querella, dijo en un comunicado de prensa que las acciones de Amazon podrían tener consecuencias aún mayores. "Amazon.com no tenía más derecho de hackear los Kindles de la gente que sus clientes de hackear las cuentas bancarias de Amazon para recuperar un pago de más equivocado", señaló Edelson."Las compañías tecnológicas sienten que porque tienen la capacidad de accesar la propiedad personal de la gente, tienen el derecho de hacerlo. Eso es 100% contrario a las leyes de este país".