30.9.16

La Cuba decadente y sensual de Padura

Juana Acosta protagoniza, junto a Jorge Perugorría, Vientos de La Habana, el nuevo filme de Félix Viscarret que se estrenará este viernes
Jorge Perugorría y Juana Acosta en Vientos de La Habana./elmundo.es
Las horas de Juana Acosta no están contadas. Cada minuto en su carrera profesional es oro, no por el dinero sino por lo preciado de su tiempo. Es de esas actrices que estén donde estén se hacen notar, y no tanto por su belleza, sino por su presencia. Así lo demostró la pasada semana en Zinemaldia cuando se produjo el preestreno mundial de Vientos de La Habana, dirigida Félix Viscarret y basada en Vientos de cuaresma, del cubano Leonardo Padura. Una película que se estrenará el próximo 30 de septiembre y que cuenta historias policíacas en mitad de la belleza decadente y sensual de La Habana.
Esta producción de Tornasol Films es un proyecto que combina la versión cinematográfica con la televisiva de las cuatro exitosas novelas de Leonardo Padura. La actriz, que hasta entonces no había tenido la oportunidad de trabajar con el escritor, le conoció en el Festival de San Sebastián: "Me pareció un hombre súper inteligente y dio la sensación de que estaba muy satisfecho con el resultado", explica. Uno de los motivos que lo avalan fueron las vocaciones frustradas que los une y que tanto interesaron a Acosta: Conde (Jorge Perugorría) es un policía, cuya real vocación es la escritura; y Karina (Juana Acosta), es ingeniera, pero ama la música, heredada de su padre que desde pequeñita la llevaba a escuchar los grandes del jazz en los bares de La Habana. "Es precisamente la parte de sus almas", explica, "la que se conecta. Y cuando lo hace explota con muchísimo fuego".



El objetivo de Felix Viscarret, comenta, no era retratar a la Cuba actual, de la que destaca su continuo desarrollo y avance, sino el de un país anclado, en el que no existen ni tablets, ni ordenadores, ni teléfonos móviles. "De todas maneras, tú vas a La Habana y es una ciudad que está detenida en el tiempo. Pero ese es uno de los grandes encantos de la ciudad", explica destacando la labor del director a la hora de retratar la atmósfera que se vive en el país: "Creo que por muchos momentos sientes ese calor, esa humedad y te dan ganas de salirte de la película y comprarte un billete a La Habana".
La colombiana ya trabajó hace más de una década en un corto con Viscarret y volvió a coincidir con él en la serie Hispania, un encuentro que sirvió para poner en marcha esta colaboración y que ha sido uno de los mayores retos de la actriz porque tenía que usar acento cubano, tocar el saxofón y aprender a conducir un Chevrolet de los años 50. Sin embargo, hubo un momento que le tenía especialmente preocupada de la grabación: cuando Karina le toca a Conde una canción de jazz desnuda y acompañada únicamente por un saxofón. "Cuando fui a ver la película tenía un poco de pavor, pero está muy justificado porque la relación de Karina y Conde es muy carnal", explica mientras recuerda a su personaje como uno de esos que tiene la necesidad de conectar con su mujer salvaje y volver a sentirse deseada y viva. "No por ello no es difícil hacerlo. Siempre es un poco incómodo porque hay mucha gente en el set, pero eso también te ayuda a controlarte porque es una escena muy íntima. Yo me relajé mucho porque sabía que la película la estaban cuidando hasta el último detalle", dice.

Ese trato tan directo con la gente le ha servido a la actriz para darse de bruces con una sociedad, de la que destaca su buen momento ya que "está cambiando muchísimo" y aunque ese proceso sea lento hay muchos intereses por parte de la población cubana para que el país acabe por despegar en el plano internacional: "Es curioso como muchos artistas internacionales, como Madonna o The Rolling Stones, están yendo a Cuba en los últimos meses pero, comentándolo con Jorge, echo de menos que los artistas europeos que siempre fueron, no hayan regresado". Así, hace un llamamiento para que la situación cambie y el país puede seguir adelante, aunque reconoce sentir algo de contracción al pensar que es importante que esos cambios se produzcan aun cuando estos generen miedos, los mismos que se vienen dando en si país de origen.


La actriz Juana Acosta. FÉLIX VALIENTE"
El proceso de paz en Colombia está siendo muy lento. La posible firma de un histórico acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC es el primer paso de muchos que tenemos que dar", explica sobre un procedimiento del que aún queda votar un plebiscito el próximo 2 de octubre a favor o en contra del proceso de paz. La actriz ha vivido de cerca el conflicto cuando uno de sus hermanos estuvo secuestrado por la guerrilla durante seis meses, una víctima más entre los ocho millones que existen en el país. "Hay gente", concluye, "que está por el no y gente que está por el sí. Yo estoy por el sí, y en campaña porque creo que nos merecemos después de 52 años de guerra que ha azotado a mi país. Por nuestros hijos y por las próximas generaciones creo que es fundamental, creo que nunca se había llegado tan cerca a un acuerdo como el que está consiguiendo ahora el presidente Santos. He aprendido a perdonar y creo que tenemos que apostar por el sí".