29.10.11

Casciari: "Orsai es una apuesta a la producción y la cultura nacional"

Como parodia de la colonización española, la revista que dirige el escritor argentino se imprimió por primera vez en Europa para desembarcar en Buenos Aires. Pero medidas proteccionistas la demoraron unos días en la Aduana. Ya liberada, Casciari cuenta el malentendido, los planes a futuro de su marca que incluye una editorial… y un bar
Las ventas en papel, por riguroso encargo, han llegado a alcanzar los 10.000 ejemplares, mientras que las descargas de la edición digital, gratuitas y con una demora de 15 días sobre su publicación, han superado las 300.000. foto:Efe.fuentes:Revista Ñ.lainformación.com

Fue en septiembre de 2010, cuando el escritor y periodista argentino Hernán Casciari renunció a todos sus compromisos editoriales. Conocido por su blog, "Diario de una mujer gorda" –luego libro y obra de teatro protagonizada por Antonio Gasalla con el título de "Más respeto que soy tu madre"– y por sus textos y columnas en diarios y revistas de Argentina y España, Casciari largaba todo para apostar a la idea que elucubró con su amigo Cristian Balestra: fundar una revista en la que participaran los más destacados escritores y dibujantes. Que contara con más de doscientas páginas en papel y una versión en PDF completa y gratuita. De salida trimestral y de alcance mundial. Y lo más arriesgado: sería un proyecto sin publicidad y sin subsidios privados o estatales. De esta manera, durante una madrugada todavía cálida de septiembre, en Barcelona, nació Orsai, la revista "sin nadie en el medio".


A poco más de un año de aquella noche, Casciari está en condiciones de dar detalles del cuarto número de la revista (un éxito editorial con tiradas de casi 10.000 ejemplares) y de su quinto libro, Charlas con mi hemisferio derecho, que saldrá, al igual que Cuadernos secretos de Horacio Altuna, bajo el sello editorial de la revista. Y hay más novedades. Orsai tendrá un bar propio, funcionará en una casona antigua del barrio de San Telmo. Allí se podrán adquirir las revistas y también asistir a lecturas y encuentros con escritores y dibujantes. Pero antes de la inauguración, Casciari estuvo abocado a que se resolviera un conflicto que tuvo retenidos por varios días los ejemplares de Orsai que venían de España en la Aduana de Buenos Aires.


¿Qué pasó? ¿Fuiste a buscar las revistas y te enteraste que estaban bloqueadas?

No las dejaban entrar para proteger la industria nacional, porque fueron impresas en España. Pero fue un caso excepcional. Por única vez las imprimimos en España, como un guiño para los lectores por el 12 de octubre. Los tres números anteriores se imprimieron acá, los autores son de acá y los lectores también. Fue un malentendido. Orsai es una apuesta a la producción y a la cultural nacional.


A partir del año que viene la revista seguirá saliendo, pero con variantes, ¿cómo será?

Vamos a hacer la misma cantidad de páginas (880) pero divididas en seis revistas y no en cuatro. Nos convertimos en bimestrales y habrá muchos cambios. El objetivo del primer año fue generar prestigio con textos inéditos de Nick Hornby, Villoro, Abelardo, Bellatín, Guillermo Martínez, Fernández-Mallo, fotos de Marcos López, dibujos de Altuna, Rep, Boligán, Sáenz Valiente, entre otros. Y en el segundo año el objetivo será generar adicción. Los temas van a estar más teñidos de preocupaciones puntuales.

La apuesta por el periodismo narrativo es fuerte, se pueden leer notas extensas donde importa la mirada del periodista/escritor.
En Orsai producimos ideas, generalmente de largo aliento, porque notamos que los cronistas, los periodistas, los narradores, están atados a una prensa que le limita la extensión. Y se la limitan también a los lectores. Por eso buscamos textos largos, serenos. Todo lo demás está ya en otra parte.

Y habrá también un bar Orsai, ¿cómo surgió la idea?
Para darle la bienvenida a la revista montamos un bar en Barcelona y sorteamos entre los lectores un viaje para conocerlo. Pensábamos repetir ese juego otra vez para el número cuatro, pero después nos pareció mejor hacer un bar directamente acá. Y como no podíamos costear los gastos nosotros, invitamos a los lectores a invertir en el proyecto. Nos escribieron más de doscientos interesados y elegimos a tres de ellos. Se va a inaugurar el jueves próximo.

Además de la revista presentás tu nuevo libro, Charlas con mi hemisferio derecho.
Es mi quinto libro y tiene las mismas características de los anteriores: son textos que escribí en directo en mi blog. La diferencia es que por primera vez no publico con Random House Mondadori, sino con Editorial Orsai. Son cuentos y reflexiones, con algunos insertos inéditos.

El libro funciona por momentos como la catarsis de un escritor…
Hay algo de bloque literario en los inicios de cada capítulo. Charlas con mi parte seria del cerebro. Una especie de mantra que uso mucho cuando llega el pánico a la hoja en blanco. Planteado como terapia literaria.

¿Resulta complicado escribir con un proyecto tan demandante como Orsai?
Orsai, que no es solo la revista sino el bar, la editorial, el blog, es una novela que cuento todos los jueves en mi blog. Esa novela es fácil de escribir, es casi un diario privado, una construcción literaria basada en un porcentaje altísimo en la pura realidad.


28.10.11

Un festival literario sólo para los niños

Del 31 de octubre al 7 de noviembre, con más de 600 actividades, en todo el país
En el taller Espantapájaros, de Bogotá, la escritora Yolanda Reyes se encarga del primer acercamiento de los bebés con los libros. foto.fuente:vive.in

Con más de 600 actividades en las principales ciudades del país, se inicia, el próximo lunes 31 de octubre, el V Festival del Libro Infantil, que se extenderá en todo el país hasta el 7 de noviembre, y que tiene como lema 'Libros para siempre'.

"La idea del Festival es acercar el libro a los niños de una manera más natural y no tan obligada", anota la escritora y editora María Osorio, coordinadora general del evento.

Sobre la situación del libro infantil, Osorio destaca que pasa por uno de los mejores momentos, no solo en el país sino, en general, en el resto del mundo.

"Cuando empezamos, hace cinco años, las secciones infantiles de las librerías eran incipientes en un rincón abandonado. Hoy en día, todas las librerías cuidan muy bien el espacio del libro infantil y han tomado conciencia de la calidad de las novedades", explica Osorio.

La experta anota que la función de los libreros, ante todo, es la creación de lectores, no tanto de consumidores, a través de la promoción de la lectura, que se ha extendido hoy.

"Este año batimos un récord de actividades, que refleja cómo se ha consolidado el Festival, al que cada vez se unen más entidades públicas y privadas", comenta, a su turno, Diana Rey, de la Cámara Colombiana del Libro.

Aparte de la semana como tal, la idea es que todo el mes se le dedique al libro infantil.

Situación del libro infantil en el país

Como todos los años, el Festival también incluye un componente académico, que este año analizará el panorama del libro ilustrado en Colombia. El seminario tendrá lugar en el Gimnasio Moderno de Bogotá, del primero al 4 de noviembre, y contará con invitados nacionales e internacionales, como María Wernicke, Daniel Rabanal y Pablo de Santis, de Argentina; María Francisca Mayobre y María Fernanda Paz, de Venezuela; Camila Cesarino y Dolores Prades, de Brasil, y Eliana Pasarán, de México. De Colombia estarán María Osorio, Beatriz H. Robledo, Ivar da Coll y Yolanda Reyes, entre otros.

Algunas actividades del Festival

BOGOTÁ
- 31 de octubre: Inauguración, de 2 a 8 p.m., en el Park Way, de la Soledad. Librería, títeres, cuenteros y lectura en voz alta.
- 5 a 7 de nov.: Feria del libro en el Gimnasio Moderno.
- 3 de nov.: Taller Pombo Cotidiano, Fundación Rafael Pombo. 9 a.m.

MEDELLÍN
- 1 de nov.: Libros para despertar el encanto de leer. Biblioteca Limonar
calle 3 con cra 3 Este 18. 2 p.m.

BARRANQUILLA
- 5 de nov.: Hora del Cuento. Librería Nacional Centro Comercial
Buenavista. 3 p.m.

POPAYÁN
- 1 de nov.: Taller de lectura 'Caricias y letras' para bebés de 3 meses a 2 años y su grupo familiar. Banco de la República. 4 p.m.

BUCARAMANGA
- 2 de nov.: Taller 'La historia es un cuento para contar', con la historiadora Anastasia Espinel. Cámara de Comercio (cra. 19
No. 36-20). 3 p.m.

PEREIRA
- 6 de noviembre: Taller de plastilocura, en el Centro Cultural y Biblioteca CCB
Centro (cra. 5 N° 21-48).

SANTA MARTA
- 2 de nov.: Taller 'Los libros y la primera infancia: algo que todos debemos conocer". Banco de la República. 4 p.m.

Los libros se toman parques, bibliotecas y librerías del país

Talleres, lecturas en voz alta y charlas tendrán lugar en toda la red de librerías del país, las bibliotecas de la Red Capital de Bibliotecas Públicas de Bogotá -Biblored- (Virgilio Barco, El Tintal, El Tunal y Julio Mario Santo Domingo), la Biblioteca Luis Ángel Arango y otras bibliotecas del Banco de la República de Bucaramanga, Santa Marta, Pereira, Popayán, Armenia, Manizales y Florencia. Fundalectura realizará actividades de promoción de lectura del libro infantil en los 51 paraderos en parques y los seis puestos de Libro al viento en plazas de mercado de la capital.
Las cajas de compensación Colsubsidio, Compensar, Comfamiliar Risaralda y Atlántico y la Caja de Compensación de Santander se han vinculado al Festival, con programación en sus sedes, bibliotecas, librerías, colegios, ludotecas, centros culturales y plazas, entre otros lugares.

La lectura en la primera infancia

Varios países han puesto mayor énfasis en los planes de lectura para la primera infancia, cuando se dan los primeros estímulos. "Los hombres aprenden por imitación; de allí la importancia del contacto con los libros desde los primeros años", anota Osorio.

Consulte toda la programación del Festival: http://bit.ly/vhEiFv

El político ignorante

Un maestro de la emancipación artística y política, con una obra que activa debates entre creadores
Jacques Rancière, filósofo francés, pone a pensar. foto:internet.fuente:lavanguardia.com

Jacques Rancière (Argel, 1940), uno de los filósofos franceses más prestigiosos de la actualidad -autor de libros celebrados como 'El maestro ignorante', 'El reparto de lo sensible. Estética y política' o 'Política de la literatura'-, reflexiona sobre la emancipación política, artística e intelectual. Su obra encuentra eco entre numerosos creadores, como el artista, compositor y realizador Claudio Zulian o la filósofa Marina Garcés, que escriben aquí sobre algunas de sus ideas clave

Uno de los libros más leídos e influyentes de Jacques Rancière es El maestro ignorante. En él, Rancière recoge y hace suya la experiencia vivida por el pedagogo francés Joseph Jacotot, cuando en 1818 tuvo que exiliarse en tierras flamencas y desempeñar su profesión de maestro con alumnos cuya lengua desconocía absolutamente. Ahí Jacotot descubrió que podía enseñar desde la imposibilidad de transmitir nada a sus alumnos. Descubrió que sus alumnos podían ser puestos en situación de aprender por sí mismos tomando en sus manos el uso de su propia inteligencia. Este descubrimiento, una verdadera revolución interior en la conciencia de un profesor, tuvo lugar en tiempos de Ilustración, en el momento en el que la vida social y política empezaba a pedagogizarse bajo la doctrina del progreso. Jacotot dinamitó esta doctrina. Con su enseñanza desde la ignorancia, Jacotot puso en cuestión las promesas emancipadoras ilustradas y sus presupuestos. Pero no lo hizo desde la reacción contrarevolucionaria, lo hizo desenmascarando las trampas que entraña la idea misma de emancipación, cuando convierte a unos en emancipadores y a otros en necesitados de emancipación. Jacotot puso al descubierto la nueva coartada de la desigualdad vestida de promesa de libertad.

Método

Me atrevería a afirmar que el maestro ignorante es la clave del pensamiento de Jacques Rancière y de su reformulación de la tradición emancipadora para nuestros tiempos. El maestro ignorante es el personaje central, la figura ejemplar de una propuesta emancipadora que no se propone como promesa sino como método, que no es un canto a la libertad sino la exigencia de una verificación concreta y siempre situada de la igualdad de nuestras inteligencias. A través del maestro ignorante y su minucioso método de la igualdad, Rancière apela a una política de los sin-parte, a una política entendida como proceso a través del cual un disenso no previsto ni previsible irrumpe en la sociedad dando la palabra a los que sólo podían gritar y poniendo en práctica las capacidad de los que sólo podían existir desde la pasividad, la impotencia y la obediencia. La minuciosidad y la humildad de Jacotot no deben engañarnos: su política apela a una guerra entre mundos, a una ruptura sin fundamento, an-árquica, del orden de la representación que nos sitúa y nos sustenta. Los iguales no son los que pueden reconocerse entre sí. Son los que son igualmente capaces de reconfigurar el mundo.

Pero, ¿de qué política hablamos? ¿Vale el maestro ignorante como figura desde la cual proponer hoy una regeneración del político, de nuestros políticos? Absolutamente no. El político puede ser ignorante, pero no será nunca un maestro ignorante. Rancière lo tiene claro: el arte de gobierno tiene como tarea borrar el litigio de la política. Sus procedimientos son conocidos: pacificar a través del consenso, fragmentar los intereses y fundamentar la comunidad a partir de algún tipo de identidad o esencia común. La despolititzación en la que hemos vivido en las últimas décadas no es un déficit o un fracaso del sistema de partidos: es su verdadero éxito. El arte de gobierno es la despolitización, la "supresión política de la política", la clausura del disenso y de la an-arquía democrática.

Entonces, ¿cuándo hay política? ¿Quién hace la política? Hay política cuando los sin-nombre irrumpen en el espacio público y lo reconfiguran con sus lenguajes y capacidades nuevas. Hay política cuando quien no está capacitado para rehacer el mundo lo toma en sus manos. Hay política cuando cada uno de nosotros "rompe filas" y abandona "su puesto", su lugar de reconocimiento, y se aventura en un proceso de desclasificación. La política la hace la fuerza del anonimato, una potencia colectiva y nunca apropiable por identidades ni instancias representativas. No son palabras abstractas ni hay que refugiarse en la impoluta ágora griega para buscar un ejemplo de todo ello. Las plazas tomadas en este último año en el mundo árabe y en nuestras propias ciudades son la concreción más fiel de lo que Rancière entiende como verdadera política: ni mero movimiento reivindicativo ni estrategia de visibilización, sino un proceso imprevisible por el que los incapacitados (jóvenes ni-ni, parados, víctimas de la crisis, ciudadanos impotentes, etcétera) hemos decidido salir de nuestros puestos y tomar el mundo en nuestras manos. Cuánto saber, cuántos saberes se descubren entonces en lo que sólo parecía un gran mar de ignorancia. Esta es la lección que ningún político nos podrá nunca enseñar.

La autora

Marina Garcés (Barcelona, 1973), es profesora titular de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Zaragoza. Autora del libro 'En las prisiones de lo posible'. Forma parte del colectivo y revista 'Espai en blanc'

Poesía contemporánea en el Festival de Literatura de Bogotá

La poeta española Yolanda Castaño y el escritor austriaco Christoph Janacs serán la cuota internacional en la segunda semana del festival organizado por la Fundación Fahrenheit 451
Yolanda Castaño, poeta española.foto.fuente:semana.com

Tras la exitosa inauguración del Segundo Festival de Literatura de Bogotá con el poeta uruguayo Alfredo Fressia, la capital vuelve a llenarse de eventos culturales y literarios.

El viernes 28 de octubre-hoy- a partir de las 6:00pm, en la Biblioteca de Los Fundadores, del Gimnasio Moderno (Carrera 9 #74-99), estará la española Yolanda Castaño, poeta y crítica literaria de 34 años, que junto al poeta bogotano Federico Díaz-Granados, conversará sobre el devenir de la poesía contemporánea y las distintas miradas que la envuelven en España y Latinoamérica.

El sábado 29 de octubre en el Teatro Estudio Julio Mario Santo Domingo (Avenida calle 170 No. 67-51), de 3:00pm a 5:00pm, los dos invitados internacionales estarán junto al poeta colombiano, Gustavo Adolfo Garcés, leyendo varios apartes de sus obras poéticas. La entrada es gratuita y con cupo limitado, por lo que los interesados deben recoger su boleta en la taquilla de la Biblioteca Julio Mario Santo Domingo.

Para consultar otros eventos de la segunda versión del Festival de Literatura de Bogotá, consulte la programación oficial aquí.

*La segunda edición del Festival de Literatura de Bogotá es coordinada por la Fundación Fahrenheit 451; el Instituto Distrital de las Artes (Idartes), entidad adscrita a la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte; y el Ministerio de Cultura (Convocatoria Leer es mi Cuento). Se desarrolla gracias al apoyo de la Red Capital de Bibliotecas Públicas (BibloRed), la Universidad Central, ACNUR (Agencia de la ONU para los refugiados), Confabulación, la Universidad Distrital y el Gimnasio Moderno.

30 libros

Hace un par de semanas que publiqué acá la lista, y hubo un par de lectores que dejaron al pie sus respuestas
Un niño leyendo. foto:archivo.fuente:elespectador.com

Honestamente hablando, yo esperaba que fuesen algunos más, y por eso dejé pasar un tiempo antes de publicar mi respuesta a la lista. Hela aquí :

1. Uno que de todos modos te llevarías a una isla desierta.
La isla misteriosa de Julio Verne
Casi como vademécum y/o manual de supervivencia.

2. El más desencuadernado de los que poseas.
Winesburg, Ohio de Sherwood Anderson
Por lo muy leído y lo mal encuadernado. Anderson es el eslabón imperdible entre Mark Twain y William Faulkner, y ellos tres la profanísima trinidad de la prosa americana. Epifenómenos como Truman Capote y Norman Mailer son fotocopias deslavadas. Tan sólo J.D. Salinger se les acerca hasta medio quemarse las alas de tan cerca. Y Hemingway juega soccer, no football, a pesar de las apariencias, que tanto engañan.

3. Uno que compraste intonso (=sin abrir las hojas)
Circe de César González Ruano
Creo (creo, ni siquiera acudo a verificarlo) que sigue intonso. ¡Si lo compré justo por eso!

4. El que más te gusta de tu escritora preferida.
Caníbales y misioneros de Mary McCarthy
Posiblemente no es tan buena como El grupo o Pájaros de América, pero mi estrecho vínculo personal y familiar con los Países Bajos hace que me resulte muy querida, aparte de que su contenido se ha vuelto cada vez más actual hasta culminar en el 11S de Nueva York (hay otro 11 de septiembre más doloroso para nosotros, los latinos)

5. Uno que sólo te gusta a ti dentro de tu círculo de amigos y familiares.
La guerra del general Escobar de José Luis de Olaizola
Me costó romper la amistad con un traductor alemán a quien se la enviaron de una editorial –por recomendación mía– para que informase de si era tan buena como yo aseguraba, hasta el punto de que se debía traducir al alemán. El traductor, buen amigo mío, me confesó que la novela sí le parecía muy buena, pero que él se había educado en una cultura antifranquista y en ningún caso podría recomendar la traducción de una novela cuyo héroe era un general de la Guardia Civil. [Entre nosotros: Un general de la Guardia Civil, católico y de derechas, que fue el único de su cuerpo que respetó el juramento de fidelidad a la República agredida por Franco, y guardó esa fidelidad hasta el último momento. Cuando depuso las armas, el general franquista que recibió su rendición le ofreció un avión para que huyese a Portugal, y Escobar se negó a huir diciendo que había que saber perder. A lo que el general franquista le respondió: «¿Y quién te garantiza que nosotros sabremos ganar?» Por último, tras un juicio sumarísimo y pese a la intervención del episcopado español y del Vaticano, Franco denegó la gracia y Escobar fue fusilado. El único honor que le respetó aquel hijueputa inferiocre fue que el pelotón de ejecución desfilase delante del cadáver]. Con ese traductor no he vuelto a hablar, ni quiero hacerlo nunca más, y mira si no seré yo más antifranquista que él. Antifranquista sí, pero cabeza cuadrada, no.

6. Uno que le regalarías a la persona deseada en silencio, para que lo supiese.
Arráncame la vida de Ángeles Mastretta, pero me temo que mi Desirée ya lo tiene y lo ha leído.

7. Uno que si hubiera quema de libros (los dioses no lo permitan) arrojarías al fuego.
Es una elección difícil, porque tendría que hacerla entre nada más que dos, y mi lógico impulso sería arrojarlos ambos. Pero hay un freno irracional, hay un diablillo susurrándome al oído que los dos están de todos modos condenados a no ser entendidos sino por cortos de entendederas. Y para terminar de joder la marrana, estoy 100% en contra de la quema de libros, aunque sean tan abominables como esos dos que pretenden ordenar nuestras vidas en nombre de "Alguien" que es imposible que exista y mejor es así para "Ello", sea lo que fuere, porque lo que esos libros nos cuentan de ese "Alguien" es lo bastante vomitivo como para nunca invitarlo a tomar un trago con nosotros.

8. Uno de un autor africano no blanco.
La préférence nationale, de la senegalesa Fatou Diome
Favor de abrir el siguiente enlace y así me ahorro el trabajo de tener que volverlo a copiar: http://blogs.elespectador.com/ricardobada/2010/04/28/fatou-diome/

9. Uno de un autor asiático.
Grandes pechos, amplias caderas de Mo Yan
Una obra maestra homologable con Los hermanos Karamasov y con Cien años de soledad. «Lo digo y no me corro», como dejó escrito César Vallejo.

10. Uno de un autor árabe
El collar de la paloma de Ibn Hzam de Córdoba
La cumbre de la literatura árabe, este libro de un andaluz tan universal como Séneca y Juan Ramón Jiménez. Y por cierto que Ibn Hzam está enterrado no lejos de Juan Ramón, en Montija, la finca de Huelva que fue de su familia y a la cual se retiró para morir.

11. Uno de un autor del Quinto Continente.
El taparrabo (A Fringe of Leaves) de Patrick White
Una novela que tanto me impresionó en su día, hace unos 25 años, cuando se tradujo al alemán. Creo que no está traducida al español. Documenta la odisea de una mujer inglesa, a mediados del siglo XIX, cuando el barco en que viaja naufraga frente a las costas de Australia. Cuenta cómo sobrevive, entre los aborígenes, al final desnuda, sólo cubierta por esa mínima prenda que da título a la narración. Me dije entonces que sólo un homosexual, como White lo era, estaba en condiciones de sumergirse bajo la piel de una mujer en esas condiciones, de poder ser "la otra" entre "los otros", de narrar su voluntad de sobrevivir en un medio hostil y de descubrir de paso su propia sexualidad, aherrojada hasta entonces por las convenciones sociales. Y qué curioso, dicho sea de paso, el destino de Patrick White: a no ser por el Nobel, ¿lo habríamos leído alguna vez? En Alemania sólo había un libro suyo traducido entonces, en 1983, y por cierto que por el matrimonio Böll: The Tree of Man. Años más tarde conocí a una ex monja, compositora, que quería hacer una ópera sobre Voss, quizás la mejor novela de su compatriota. Mantuve con ella un brevísimo, intensísimo idilio, pero ella era virgen todavía, y su virgo me contuvo: demasiada responsabilidad para mí. Un día, meses después, me telefoneó desde Londres agradeciéndome que le hubiese reservado su virginidad para el hombre al que amaba.

12. Una autobiografía.
¡Harpo habla! de Harpo Marx
Acépteseme la paradoja: la de Harpo es una de las más elocuentes que se hayan escrito jamás.

13. Un epistolario.
Correspondencia privada (la de Lawrence Durrell con Henri Miller)
Es en verdad fascinante asistir paso a paso al desarrollo de esta amistad que se inicia cuando Durrell le escribe a Miller para decirle cuánto lo admira y anunciarle que le envía un libro que acaba de publicar, y cómo con el tiempo es Miller quien se convierte en discípulo de su antaño discípulo y le escribe para consultarle y pedirle consejo. Lección de humildad tan grande que no me extraña que no se hable de ella entre los literatos del establishment, tan seguros de sí mismos y de su literatura gracias a las cifras que les cantan las sirenas de sus relaciones públicas.

14. Uno que te gustaría ver filmado como peli.
Miss Giacomini de Miquel Villalonga
Es una de esas obras maestras secretas que sería hora de que salieran a relucir y dejaran de seguir vendiéndose en el arca, como el buen paño.

15. Uno que te gustaría ver filmado como miniserie de TV.
La guerra de Galio de Héctor Aguilar Camín, siempre y cuando la miniserie la hiciera la BBC: el escándalo reciente con Rupert Murdoch sería un gancho pintiparado para ello.

16. Uno que habrías querido que el autor te dedicase (el libro mismo, no un ejemplar publicado).
La Odisea de Homero
Pero en el dichoso tiempo cuando se compuso no se estilaba todavía eso de dedicar libros.

17. La mejor novela de detectives que has leído en tu vida.
La llave de cristal de Dashiell Hammett
Léanla y tal vez no coincidan con mi elección porque haya otras que les parezcan mejores, y es seguro que lo sean. Aunque también estoy seguro de que sabrán por qué la elijo entre todas.

18 La mejor novela de ciencia ficción que has leído en tu vida.
Jesús de Josef Ratzinger
A su lado, la saga de Harry Potter es una tira de Superman en un diario de provincias.

19. Uno de historietas cómicas o chistes gráficos.
Cualquiera de los de Yrrah, hubiera sido mi respuesta automática, pensando en ese inmenso humorista neerlandés. O cualquiera de la serie canónica de Mafalda, también hubiera podido ser otra respuesta automática, dependiendo en ambos casos de dónde, cuándo, cómo y por quién se me formulase la pregunta. Después de pararme a meditarlo decido que sea el # 15 de la serie de Inodoro Pereyra, por la dedicatoria autógrafa: «Para el amigo Ricardo, el negro Fontanarrosa», y una tarjeta dentro, con don Inodoro brindando con vino tinto y Mendieta muy circunspecto a su lao, y otro autógrafo: «Ricardo & Diny: recibí el envío y, aún antes de escuchar los compacts les mando un abrazo. Comencemos de nuevo y hagámoslo perfecto. Feliz milenio. El negro Fontanarrosa». Fueron unos CD que le envié con mi queridísima deuda estherna [la escritora argentina Esther Andradi] y el negro me los retribuyó de esa manera inolvidable.

20. Uno que te hayan robado.
O verde violentou o muro de Ignacio de Loyola Brandão (con una dedicatoria autógrafa del autor)
Llegó de visita un muchacho brasileño, recomendado por un buen amigo común, y como en esos momentos no podíamos alojarle en casa le conseguí hospedaje en la de su compatriota Estelina, compañera mía en la emisora. Me pidió algo para leer, y como me había dicho que de Colonia viajaría a Berlín, le presté –no sin reserva, pero sin recelos– este libro que estaba en portugués y donde mi gran amigo Loyola cuenta con mucha gracia su experiencia en la ciudad todavía dividida por el muro. Yo terminé escapando con sólo esa pérdida, la del libro, pero en cambio Estelina, pobrinha!, casi sufre un infarto cuando le llegó a fin de mes la factura de la compañía telefónica: sin decirle nada, ¡este hijueputa había hecho llamadas a Brasil por valor de casi 800 marcos de los de 1985! Excusado es decir que tanto Estelina como yo nos aplicamos a sendos muñecos de cera donde clavamos tantos alfileres como pudimos, al mejor estilo vudú. Ojalá que ese tipo ande sordomudo y manco desde entonces, tal y como se lo deseamos.

21. El que más te gustó de los leídos en su idioma original, distinto del español.
La colección de silencios del Dr. Murke de Heinrich Böll
Mucha radio, mucha Colonia, mucha ironía, mucha incorrección política, una mezcla irresistible para mí; pero es que, además, el Dr. Murke ha sido uno de mis héroes desde que tuve la fortuna de entender a cabalidad su portentosa hazaña: cronometrar en un minuto exacto la inexistencia de Dios en un programa transmitido por la WDR [=Radio Colonia]. ¡Salve, Doktor, y que Ese Superior Que Nosotros Adoramos le conceda una larga y venturosa vida!

22. Una antología de cuentos.
Cuentos breves y extraordinarios, un libro de Borges y Bioy Casares, de 1953
¡En él está representado Kafka con los dos minirrelatos que son mis favoritos entre los suyos! Así, mi alegría proviene de dos motivos: 1°, que sin saberlo acerté en el mismo gusto con Borges y Bioy; y 2°, que cuando leo sus traducciones me parece estar leyendo las mías, que coinciden ± un 75% con las de este libro, y que imagino se deben a Borges. Cuentos, dicho sea de paso, es un libro totalmente distinto de su Antología de la literatura fantástica, donde por cierto también figuran otros dos relatos de Kafka, pero distintos de mis predilectos.

23. Una antología poética.
21 poetas alemanes, hazaña llevada a cabo por Felipe Boso
Aunque cierto nepotismo editorial hace que aún siga inédita su genial y congenial traducción de "Engführung", el poema-insignia de Paul Celan, e impide que se lea su versión, donde «Gras, auseinandergeschrieben», ese primer verso emblemático que en todos los idiomas ha sido servilmente vertido como «Hierba, escrita separado», o «dispersamente escrita», o cualquier otra apisonadora semántica de la misma calaña, por obra y gracia de Felipe se convierte en esta joya: «Grama, deletreada».

24. Uno que le regalarías a tus hijos a sabiendas de que nunca lo van a leer.
Paso. Aquí habría que contar con demasiadas variantes. Tenemos tres hijos que son como muy, muy diferentes entre sí. Para empezar, dos son hembras y uno varón. La única posibilidad harto remota de un libro que ninguno de los tres leyera, sería por ejemplo un diccionario de húngaro–guaraní, pero quién quita que alguna vez no lo hojeasen y ojeasen por pura curiosidad…

25. Uno que compraste en un mercado de pulgas.
De Palos al Plata de Ramón Franco y Julio Ruiz de Alda
Fue en Usaquén, el mercado de pulgas al norte de Bogotá, en mayo 1998, el último día antes de nuestro regreso a Colonia. Acudimos allí como turistas y con una firmísima determinación de no comprar nada. Pero me paré delante de un puesto de libros y tomé al azar uno encuadernado a la antigua, con título estampado en oro y filetes en el lomo. ¡Era el relato del vuelo del Plus Ultra, el hidroavión español que en 1926 cruzó el Atlántico Sur, desde Palos a Buenos Aires! ¡Y este maldito libro contenía las primeras tomas aéreas de Huelva que se conocen! De manera que mi firmísima determinación de no comprar nada se fue al mismísimo carajo.

26. Uno que ganó el Premio Goncourt.
El primer desgarrón costó 200 francos de Elsa Triolet
No recuerdo absolutamente nada de ella y al recurrir a los servicios de mi amiga Miss Hortensia Google y leer una extensa sinopsis, paradójicamente recuerdo todavía menos. Si permanece en mi memoria es a causa de su título, que al parecer es lo único memorable en todo el libro.

27. Uno que no te importaría leer en pantalla.
La novela con que me amenaza S***.

28. Uno del que sueles citar dándole el crédito el autor.
Nosotros, los Borges de Miguel de Torre Borges
No me cabe otra porque para Miguel de Torre Borges, el personaje Borges era sencillamente Tío. Un tío que acostumbraba hablar de Rabindranath Tagore llamándolo por el apelativo familiar, Reventarah Cagore; un tío que en la intimidad hogareña le recitaba coplas procaces, tales como "Por metérsela a una mina / muy estrecha de cadera / la poronga me quedó / como flor de regadera"; un tío que le contaba lo que decía su amigo Nicolás Paredes de una mujer fácil: "Si habrá visto cielorrasos"; un tío, en fin, de quien recuerda su inveterada manía de responder a la vida esgrimiendo el arma de la literatura, y así por ejemplo, al recibir una mala noticia replicaba citando una rima de Bécquer: "Cuando me lo contaron sentí el frío / de una hoja de acero en las entrañas". Este libro es tan obscenamente intrafamiliar, que cuando cito a Borges a partir de él sólo puedo hacerlo diciendo que me lo contó su sobrino, porque si no nadie me creería.

29. Uno al que no te importaría taladrarle un agujero grande en el interior, invisible desde afuera, para que así te sirviese como caja fuerte.
Bueno, ese lo tendría que conseguir ex profeso. Una posibilidad muy seria sería la edición de los discursos de George WC Bush ¡siempre que me la regalasen!, por supuesto, porque invertir en mierda ya se sabe que no conduce sino a ella.

30. Uno (o tal vez, mejor, "El") que te hubiera gustado escribir
El difunto Matías Pascal de Luigi Pirandello
Quienes ya lo conozcan entenderán por qué, y los que no, pues que lo lean y me entenderán.

El fenómeno de Haruki Murakami

A la media noche del martes las librerías londinenses abrieron sus puertas para vender la última novela del escritor japonés Haruki Murakami. El hecho, símbolo de un éxito poco común en el mundo literario, levanta la pregunta alrededor del fenómeno en el que se han convertido los libros del escritor japonés

El escritor japonés Haruki Murakami estuvo también entre los favoritos al Nobel de Literatura 2011. foto.fuente:revistaarcadia.com

Cuando el nuevo libro de Murakami, 1Q84, fue publicado en japonés hace dos años, los ejemplares casi se agotaron en un día. La librería más grande de Japón, Kinokuniya, vendió más de uno por minuto. Millones de copias salieron en el primer mes.

En Francia, se imprimieron 70.000 copias en agosto, pero en el espacio de una semana tuvieron que volver a encender las rotativas. Y en Amazon.com ya está entre los 20 más vendidos. De ahí los planes de lanzar la novela a media noche tanto en territorio británico como en Estados Unidos, de Nueva York a Seattle. "La última vez que hicimos esto fue para Harry Potter", señaló Miriam Robinson de la londinense librería Foyles. "Es difícil encontrar un libro que amerite este tipo de evento". "Éste es el tipo de despliegue que normalmente se utiliza para literatura adolescente", dijo Paul Bogaards de Knopf, editor de la novela en Estados Unidos. Es algo sin precedentes en el caso de una obra traducida al inglés.

Para apurar su publicación, se requirió del trabajo de dos traductores. Con 1.600 páginas, la obra que sale en dos partes en el Reino Unido no se puede tomar a la ligera. El libro se ambienta en un alterno 1984 (su título juega con la pronunciación en japonés de la letra Q, que es la misma para el número nueve) y sus dos personajes principales, un novelista y una asesina en serie, existen en universos paralelos pero se buscan en la medida que la novela se abre camino entre los dos mundos.

Los temas clásicos de Murakami están presentes en su nuevo trabajo; amor y soledad, mundos surrealistas y alternativos, personajes enigmáticos y personas que aunque parecen impasibles están llenas de emociones profundas. No es la primera vez que se cuestiona el libre albedrío y el culto a la religión. "Realmente no hay nadie como él ahora, es completamente diferente", considera Dan Pryce, un vendedor de la librería Waterstone en Londres que ha estado leyendo el libro en su tiempo libre en el sótano de la tienda.

"Me gusta como él nunca explica verdaderamente lo que está pasando, sólo presenta argumentos y los deja fluir. Tampoco hay una resolución al final del libro lo que hace que te deje queriendo más", agregó Pryce. "(Murakami) inspira devoción. Insiste en su rutina y cómo le aburre hasta la saciedad, pero sigue haciéndolo. Es un enigma absoluto, muy extraño. Creo que esa es la razón por la que gusta a la gente".

Hasta la fecha la obra de Murakami ha sido traducida a 42 idiomas y ha aparecido en las listas de best-sellers de países como Corea del sur, Australia, Italia, Alemania y China. Sin embargo, la literatura japonesa de ficción no es tradicionalmente tan popular en occidente, según uno de los traductores de sus novelas al inglés, el profesor de Harvard Jay Rubin. El novelista de la posguerra Yukio Mishima fue muy aclamado, pero nunca a este nivel.

Murakami dio su salto la popularidad en Japón en 1987 con su quinto libro, Norwegian Wood (Madera noruega). El nombre tiene su origen en una canción de los Beatles. Es una nostálgica historia de amor acerca de un grupo de jóvenes que viven en un sanatorio en las montañas, a las afueras de Kioto. Se convirtió en un clásico entre la juventud japonesa, vendiendo más de 4 millones de copias en su país.

"Norwegian Wood fue una especie de experimento para él al escribir una novela completamente realista", explica Philip Gabriel de la Universidad de Arizona, el otro traductor que trabajó en 1Q84. Fue una novela comercialmente pensada que evitó las particularidades surrealistas que caracterizan sus publicaciones anteriores y posteriores.

Las primeras novelas de Murakami no fueron bien recibidas por la crítica japonesa. "Escribía en un estilo que el establishment literario encontraba enigmático y desconcertante", comenta Gabriel. Su desdén hacia la tradición literaria japonesa, su estilo de escritura conversacional, y las constantes referencias a la cultura occidental eran vistas como una afrenta a las convenciones literarias de su país. Escritores como el Premio Nobel Kenzaburo Oe lo describieron como un talento pop de peso liviano.

Pero, como lo explica Gabriel: "Sus primeros trabajos captan el espíritu de su generación, la falta de metas y el tedio de la era post movimientos estudiantiles". A pesar de que los libros de Murakami sitúan las historias en Japón, abordan temas como la soledad, el aburrimiento y la pérdida, por lo que tienen significado para los lectores de cualquier parte del mundo. "Uno no va a leer a Murakami para ver a la sociedad sino al cerebro humano", opina Jay Rubin.

Anna Zielinska-Elliott, la traductora de Murakami al polaco, que enseña literatura japonesa en la Universidad de Boston, explica que los lectores polacos de Norwegian Wood empezaron buscando "algún tipo de mito japonés" pero rápidamente empezaron a apreciar al autor de un modo diferente. "Si uno mira los títulos de las críticas sobre sus obras en los primeros años, algunas hacen mención a la flor del cerezo y a otros estereotipos japoneses; y gradualmente, a lo largo del tiempo, van desapareciendo". "Fue el primer autor japonés en romper con estas expectativas que tienen los lectores. Dejaron de percibirlo como a un escritor japonés".

Fue un camino duro para Murakami hasta lograr que Norwegian Wood fuera traducido al inglés. La versión completa apareció recién en el año 2000. Pero ahora sus libros han vendido dos millones y medio de copias, sólo en Estados Unidos.

Recluso virtual

En Japón Murakami se mantuvo firme en no revelar ningún detalle de 1Q84 antes de su lanzamiento. Sólo se conocía el título y la fecha en que saldría a la venta. Pero los fans empezaron a difundir a través de internet sus propias traducciones, lo que hizo que los editores publicaran el primer capítulo en la página de Facebook del autor.

De acuerdo a Knopf, las ventas previas de copias impresas de su libro en Estados Unidos, un 70%, abrumadoramente superan las digitales, sólo un 30%. Lo que habitualmente sucede con la mayoría de los libros es lo contrario. Esto demuestra cuán decididos están los fans de Murakami a sostener un ejemplar físico del libro en sus manos.

El estatus de Murakami como un recluso virtual sin duda ha ayudado a construir su culto de seguidores. Su opinión sobre distintos asuntos de carácter público es buscada constantemente por los medios. A pesar de ello concede muy pocas entrevistas. En junio, al comienzo del desastre nuclear de Fukushima, se manifestó en contra de la energía nuclear y sus palabras tuvieron amplio eco en la prensa japonesa. Sin embargo, su principal canal de comunicación acerca de la situación mundial siguen siendo sus libros.

Su novela Kafka en la orilla, publicada seis años atrás, tuvo una impresión de lanzamiento de 30.000 copias. La primera impresión de 1Q84 es más de tres veces mayor, llegando a las 95.000. Philip Gabriel lo ve como la quintaesencia del escritor moderno, que habla realmente a un mundo globalizado. "Algunas novelas están demasiado atadas a la cultura que comparte una nación como para poder ser apreciadas en una traducción. Las de Murakami son, en su mayoría, lo contrario".

27.10.11

Disputa por el idioma

Las redes sociales son el escenario de una pelea entre Ricardo Soca, creador del servicio por internet La palabra del día, y la Real Academia Española. ¿Qué hay detrás?
Ricardo Soca es un periodista uruguayo autor de varios libros , entre ellos, La fascinante historia de las palabras. foto.fuente:semana.com

Todo comenzó con una comunicación en la que la Real Academia Española y el Grupo Planeta le pedían a Ricardo Soca, creador del sitio web elcastellano.org y del boletín diario 'La palabra del día', retirar, en un plazo de 72 horas, los avances de la vigésima tercera edición de su diccionario. Soca había hecho una lista de las palabras cuya definición había cambiado y su fuente era el sitio web de la Academia, en el que ya aparecen las definiciones nuevas.

Tan pronto recibió esta comunicación, Soca, periodista uruguayo y autor de varios libros sobre la historia de las palabras, hizo pública la situación. Con una página que, según él, recibe entre 14.000 y 15.000 visitantes diarios, una lista de distribución de correo con 250.000 inscritos y un Twitter con más de 6.000 seguidores, no le costó mucho posicionar el tema en las redes sociales y, en general, en cientos de foros y sitios web dedicados al idioma. Y entonces surgieron dos campañas de apoyo: 'Nos amarraron la lengua' y 'RAE, dominio público ya', y una petición en línea titulada 'La lengua es de todos, no de las corporaciones', que ya ha sido firmada por más de 9.200 personas y ha recibido miles de trinos con palabras de respaldo.

La reacción de la Academia llegó el 5 de octubre en un comunicado que comienza por aclarar que "el Diccionario y otros recursos académicos son de acceso libre y gratuito en Internet". Después enumera todos los recursos que la Academia tiene disponibles gratis en su web y enfatiza que si alguien quiere crear un enlace a estos contenidos, solo debe enviar una petición para que la Academia la estudie. Y luego, el meollo de la disputa: "Su autorización, o no, dependerá del destino que vayan a tener. La RAE está a favor de facilitar los enlaces externos de sus recursos públicos siempre que haya una petición formal que no tenga, por parte de terceros, fines comerciales o lucrativos".

Ante esto, Soca ha sostenido que hace su sitio web por amor al arte y que no obtiene ninguna ganancia de los anuncios que contiene pues el dinero que recibe por ellos ni siquiera le alcanza para pagar los gastos de la página. Argumento que, en principio, dejaría sin piso el de su contraparte.

Pero detrás de todo está la pregunta de si un idioma puede ser propiedad privada. "Una institución académica que quiere mantener el control del conocimiento que genera es inmoral", asegura Soca, quien argumenta que la Academia está financiada con dineros públicos y que, por lo tanto, todo el material que produce tiene que ser de dominio público. "Le corresponde generar y transmitir conocimientos, devolviendo a la sociedad el fruto de sus investigaciones con la máxima divulgación posible. Que las empresas privadas comercialicen material cultural para obtener ganancias no está mal, forma parte de su papel en nuestra organización social, pero las instituciones académicas no deberían involucrarse en la busca de lucro", escribió en su sitio web elcastellano.org. Y va más allá. Sugiere que la Academia "quiere eliminar la competencia del mercado de la red". Y le atribuye esto a una estrategia del gobierno español para tener una lengua unificada en todo el mundo. "Eso representa ventajas, permite usar la misma lengua en todos los mercados, reporta ganancias que ya han sido cuantificadas. De ahí que el español hoy sea un negocio monopolizado por entidades como el Instituto Cervantes, la única que certifica su aprendizaje", dijo Soca a SEMANA.

En suma, más allá de las conjeturas sobre por qué la Academia actuó de esta forma -el de Soca no fue el único sitio web que recibió esa comunicación-, esta discusión revive la pregunta de por qué un idioma tiene que estar al amparo de una única institución, algo que no ocurre con otras lenguas.