Mostrando entradas con la etiqueta NOVELA NEGRA NÓRDICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NOVELA NEGRA NÓRDICA. Mostrar todas las entradas

6.7.10

El policial antiburgués

El auge mundial del policial nórdico acaba de sacar del olvido la original experiencia de una pareja de escritores suecos. Marido y mujer escribieron más de diez títulos juntos, centrados en una fuerte crítica social al Estado de bienestar

La pareja de escritores suecos:Maj Sjöwally Per Wahlöö.foto.fuente:pagina12.com.ar

"Usar la novela policial como un escalpelo abriendo el vientre de un ideológicamente pauperizado y moralmente debatible Estado de bienestar de tipo burgués."

Así es como el escritor sueco Per Wahloo solía resumir las intenciones detrás de la saga de diez libros que, entre 1965 y 1975, escribió junto a su mujer Maj Sjowall. Uno por año, todos de treinta capítulos, pautados previamente entre los dos, luego redactados consecutivamente por uno y otro, y finalmente revisados, corregidos y editados en conjunto. No debe haber muchos antecedentes de libros escritos a cuatro manos, y mucho menos por parte de una pareja de escritores, que aseguraban dedicarse a escribir sus novelas centradas en crímenes por las noches, luego de acostar a sus hijos.

Periodistas antes de dedicarse a los policiales, Wahloo y Sjowall investigaban escrupulosamente cada una de las tramas de sus historias, que en su momento alcanzaron una cierta fama que atravesó las fronteras suecas, llegando incluso a merecer una adaptación cinematográfica norteamericana, titulada Asesinato en masa (1973) y protagonizada por Walter Matthau. Pero terminaron cayendo en un irremediable olvido, del que los ha sacado el sorpresivo éxito mundial del policial nórdico, cuyos principales y más interesantes referentes –desde su coterráneo Henning Mankell hasta el islandés Arnaldur Indridason– han venido asegurando a quien quiera escucharlos que la obra de esta pareja de escritores supo ser su principal inspiración. Algo que se hace evidente al leer Roseanna, que a casi medio siglo de su publicación original sigue siendo un libro fascinante.

Roseanna. Maj Sjöwall y Per Wahlöö RBA 284 páginas

Con la santa trilogía de la novela negra como inspiración confesa –Hammett, Chandler y Ross McDonald–, con este primer volumen de su saga protagonizada por el inspector Martin Beck, Wahloo y Sjowall se propusieron –casi al mismo tiempo que Ed McBain– retratar el procedimiento policial con un naturismo por entonces inédito, y que hoy se ha hecho una costumbre hasta en las series de televisión. Tan bien lo hicieron que, leyéndola incluso desde un presente que Internet y los celulares han cambiado de manera contundente, Roseanna sigue siendo novela de género atrapante tanto por su humanidad como por la meticulosidad del retrato del trabajo policial. No hay héroes en sus páginas. Sus protagonistas son eficientes y entregados servidores públicos, superados –y angustiados– por la realidad que los rodea. La trama, centrada en el asesinato y violación de una turista norteamericana, exhibe una actitud particularmente comprensiva de los detectives ante el deseo femenino, sorprendentemente cercana a la que exhiben los protagonistas de las novelas de Stieg Larsson, casi medio siglo después. Y cada vez que el inspector Beck se resfría o sufre por su mala alimentación, es imposible no verlo como la versión original de Wallander, el personaje que hizo famoso a Mankell.

Cuarenta y cinco años atrás, luego de terminar la última novela de la saga, Per Wahloo falleció. Maj Sjowall no ha vuelto a escribir desde entonces, dedicándose a la traducción y, últimamente, a promocionar las reediciones de aquellos libros, que se han ido publicando en todo el mundo, como consecuencia del éxito del policial nórdico. Originalmente, la saga de Beck supo ser traducida al español por editoriales como Barral y Bruguera, pero esos libros son hoy inconseguibles. Y esta reedición de Roseanna que acaba de asomar en las librerías locales es en realidad una edición de bolsillo fechada en el 2007. "Creo que cualquiera que haya escrito sobre crímenes como reflejo de una realidad social ha sido inspirado, de una manera u otra, por Sjowall y Wahloo", confiesa el autor de Wallander desde el prólogo del primer volumen de una saga cuyos casos, según sus autores, formaban parte en realidad de un único crimen: el de la socialdemocracia sueca traicionando a la clase trabajadora. Pero cada una de esas novelas –particularmente las primeras, según apunta Mankell– siguen siendo, antes que nada, grandes novelas policiales. Sórdidas, mundanas, y terriblemente humanas.

5.2.10

Los escritores nórdicos reconocen la deuda que tienen con Larsson

BCNEGRA
El autor noruego Kjell Ola Dahl, la danesa Inger Wolf y el norteamericano afincado en Finlandia James Thompson visitan la Semana de Novela Negra de Barcelona


"Bajo el cinematográfico título de "Los otros", el autor noruego Kjell Ola Dahl, la danesa Inger Wolf y el norteamericano afincado en Finlandia James Thompson vienen a confirmar en la Semana de Novela Negra de Barcelona que en la novela policíaca nórdica "hay vida más allá de Suecia, más allá de Mankel y de Larsson".

Dahl, que ha presentado su novela "Un paso en falso" (Emecé), piensa que "el boom nórdico de novela negra comenzó antes de Larsson, pero explotó con él gracias a su carácter de bestseller", si bien matiza que "en Noruega, los libros de Larsson no eran considerados como el gran ejemplo, sino como un buen ejemplo más".

Inger Wolf, que ha llegado a Barcelona con "Un oscuro fin de verano" (Alba) bajo el brazo, opina que "la literatura nórdica siempre ha sido reconocida por su visión crítica de la sociedad".

Thompson coincide en que un distintivo de la literatura negra nórdica es esa orientación social, pero "cuando no es buena, la novela puede ser entonces muy mala". En su última novela, "Ángeles en la nieve" (Roca), además de esa herencia nórdica, se mezclan otras tradiciones. El escritor norteamericano recuerda que "en Finlandia no habíamos oído hablar de Larsson hasta el año pasado, pero gracias a él se abrieron las puertas a este boom, y gracias a él mi novela se ha traducido en catorce países, algo imposible sin Larsson".

A pesar de que aparentemente sus novelas rompen el tópico de que Dinamarca, Suecia, Noruega o Finlandia son países tranquilos y sin apenas criminalidad, todos señalan que "en los países nórdicos se vive todavía bien, e incluso puedes dejar la puerta de tu casa abierta cuando vas a comprar", pero también coinciden en que "los suicidios, el alcohol y el consumo de antidepresivos es bastante común".

Todos se reconocen herederos de la pareja sueca Sjowall y Wahloo, "los dos gigantes del género en la tradición nórdica desde los años 70, que establecieron criterios fundamentales en el 'noir'", pero Dahl confiesa que "también me influyeron elementos negros de Dashiel Hammet o Raymond Chandler".

Wolf reconoce que "inicialmente se sintió más influida por ingleses y norteamericanos como Agata Christie o Patricia Cornwell" y entre los nórdicos, además de Sjowall y Wahloo, anota "la postura de crítica social de Lisa Marklund".

El hecho de que haya pocos crímenes en estos países -dos asesinatos anuales en Islandia y una cincuentena en Dinamarca o Noruega- no implica un esfuerzo suplementario de intencionalidad realista en las tramas. Para Dahl, "la escritura siempre implicará la mentira, escribir es mentir y también es entretenimiento, y por eso, no veo la necesidad de realismo". En el caso de Thompson, que también bebe de la tradición de James Elroy, debido a la ausencia de muertes en la población de 6.000 personas en la que se desarrolla "Ángeles en la nieve", en la secuela que ya está escribiendo ha tenido que trasladar a su protagonista a Helsinki.

Las tres novelas presentadas en el marco de la Semana Negra de Barcelona son totalmente diferentes, a pesar de tener en común ese escenario.

Dahl ofrece en "Un paso en falso" "una metáfora perfecta sobre la obsesión" a través de un policía que acaba obsesionándose por una mujer, prototipo de la 'femme fatale', y que se debate entre sus propios sentimientos y su deber policial, pues el hermano de la mujer es un peligroso delincuente a la fuga".

Inger Wolf trata en "Un oscuro fin de verano" sobre la investigación de un asesinato que lleva a cabo un policía de origen croata en colaboración con una especialista informática.

En "Ángeles en la nieve", Thompson sitúa la trama en un pequeño pueblo del Círculo Ártico, donde aparece asesinada y brutalmente mutilada una actriz somalí en cuyo pecho aparece la leyenda "Puta negra". "Hablo sobre una Finlandia negra, de alcoholismo, antidepresivos y con problemas de violencia, hablo -remarca Thompson- de las verdades del país, y allí nadie me ha reprochado que no sea verosímil, sino que quieren que no se sepa".