24.12.10

¡Feliz Navidad!

Feliz ★ ★ *. • ˚ ˚ ˛ ˚ ˛ •
•. ★ ★ Navidad. *.
°. ° ˛ ˚ ˛ * * _Π_____. ˚ *
˚ ˛ • ˛ • ˚ */______/~ \. ˚ ˚ ˛
. ˚ ˛ • ˛ • ˚ | 田田 | 门 | ˚
¡Y un maravilloso 2011!
Prosperidad. Amor. Salud. Nuevos propósitos. Nuevos libros. Nuevas lecturas. Nuevos escritores. Realización de proyectos. Mis perennes deseos para todos los lectores.

23.12.10

Eduardo Galeano recibe premio por su trayectoria como periodista deportivo

El escritor se adjudicó el Manuel Vázquez Montalbán por su producción sobre fútbol, esfera que cultiva en paralelo al análisis político y social

El uruguayo es un declarado fanático del fútbol. Tanto que para el Mundial de Sudáfrica decidio suspender sus actividades y ver cuanto partido le fuera posible.foto:EFE.fuente:emol.com


El periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano ganó el VII Premio Manuel Vázquez Montalbán en la categoría de periodismo deportivo, anunció el jurado que otorga el galardón en un acto celebrado esta mañana en la Sala París del estadio Camp Nou.

Galeano, nacido en Montevideo el 3 de septiembre de 1940, es uno de los referentes más importantes de la cultura de su país y de la literatura iberoamericana. Inició su carrera periodística en los años 60, como editor del semanario "Marcha" y, posteriormente, del diario "Época".

En 1973 fue encarcelado y obligado a dejar su país por las autoridades. Fue entonces cuando se exilió en Argentina y fundó la revista cultural "Crisis". Desde entonces, ha combinado su labor periodística con una obra literaria que no ha dejado indiferente a nadie.

Sus obras más reconocidas y traducidas a más de veinte idiomas son "Memorias del fuego" (1986) y "Las venas abiertas de América latina" (1971), entre otras en las que combina diferentes géneros: el documental, la ficción, el periodismo y el análisis político e histórico.

A través de ellas, Galeano se transformó en un símbolo de la literatura que representa a los márgenes del continente, y que puja por un mundo más justo desde visiones políticas cercanas a la izquierda.

Su libro "El fútbol a sol y sombra" (1995), en tanto, es su obra capital en su otra esfera, la del periodismo deportivo, y un clásico entre los libros dedicados al mundo del fútbol.

Con el premio, Eduardo Galeano releva al periodista español Ramon Besa, ganador del Manuel Vázquez Montalbán el año pasado.

Consejos de comadre

"Antes de echar a perder una buena historia exhibiendo de manera gratuita tu inteligencia, desfógate con el ensayo, la crítica, la correspondencia amorosa, la ortodoncia o la licantropía"

Matías Néspolo.foto:Elisa Vivas.fuente:revista eñe

Consejos de comadre para el cuentista mañero

Como abuela no tengo, me he visto obligado hace tiempo a fabricarme una imaginaria y a medida que me dijera lo guapo y bien peinado que voy por la calle, sobre todo en horas bajas. Esa abuela imaginaria es la comadre que me asiste cuando estoy en problemas, dentro y fuera de la página.

Ahora lo estoy porque me han pedido una suerte de decálogo de perfecto cuentista. ¡Y vaya por Dios! Que eso es cosa de póstumos que ya han hecho el mérito suficiente con morirse… Por eso la llamo y por eso me auxilia. Y mi comadre no falla. Aunque nomás se contente con repetirme al oído ese puñado de viejos consejos que yo me empeño en olvidar.

Primer consejo de comadre: Nunca salgas de casa sin tu sombrero. Pero recuerda que cuando llueve te mojas. A no ser que lleves cosido un paraguas a los hijares, cosa imposible, me advierte siempre la vieja. No sé qué quiere decir eso, pero queda dicho. Y encasquetado el sombrero pues, paso a mojarme de buena gana.

Érase una vez una voz en el espacio y fiat lux se hizo el relato. Así de fácil. Una voz narrativa en un lugar preciso. Esas son las dos condiciones necesarias y suficientes. La una viene con el otro y viceversa. Lo demás son monsergas. Segundo consejo: Todo lo que necesitas ya lo tienes. Así que déjate de excusas y ponte a trabajar. (Aclaración obvia. ¿Qué lugar es el bueno y cuál la voz adecuada? Eso no lo sabe nadie, ni tu comadre siquiera. Y tampoco lo sabrás hasta que no se haga la luz, así que ni modo.)

La imagen del cazador en esto tiene mala prensa, pero no sé de ninguno que conozca de antemano su presa. ¿Qué gracia tiene salir al monte a buscarla si ya está enjaulada? Tercer aviso de comadre: Con las buenas historias sucede lo mismo y no hay peor jaula que la de tu cabeza.

Mañero —que no mañoso— refiere en mi tierra al que tiene malas mañas y resabios. Y por más pícaro o astuto que sea un narrador, el mañero siempre es el lenguaje. Por eso la trifulca está garantizada. La cuestión es quién domina a quién. Cuarta recomendación: Si a la hora de encadenar frases no te comportas como un peleador callejero, estás perdido.

Aunque la musa no exista, no conozco otra manera más honesta de escribir que al dictado de quien narre, como si uno fuera un mero secretario escrupuloso que no pierde palabra. Al final lo de Je est un autre va a ser cierto. Porque de lo contrario puedes acabar limándote las uñas o mirándote al espejo y no se trata de eso. Quinto acertijo de comadre: Los prodigios surgen cuando el texto dice aquello que su autor ignora. Las miserias, cuando el amanuense se pasa de listo. Sherlock Holmes escribe y el idiota Watson se deja leer.

Alguien me contó una vez que Carver había dicho en una entrevista que para ser un buen narrador no era necesario que fueras el chico más listo de tu calle. Jamás me tomé el trabajo de buscar esa cita literal ni de comprobar su legitimidad. Así ya me vale. Sexto consejo: Antes de echar a perder una buena historia exhibiendo de manera gratuita tu inteligencia, desfógate con el ensayo, la crítica, la correspondencia amorosa, la ortodoncia o la licantropía.

Un paisano de mis pagos un tanto desorientado emplea más de doscientas páginas para despotricar contra todo relato en el que aparezca un café con leche. Yo me pregunto si acaso no lo tomará cada mañana. Para el caso mi comadre aconseja perderle el miedo al miedo al tópico porque nada tiene de malo. Hasta los buenos narradores echan mano del lugar común. El truco es transformarlo en un sitio extraordinario.

Un adjetivo sobrante es una piedra en el zapato que puede echar a perder un paseo agradable. Pero un adverbio de más es una mula taimada a mitad del camino que reparte coces a discreción. Y lo mismo puede decirse del gerundio, el participio, la conjunción… Advertencia de comadre: Si no te queda más remedio que arar con tales bestias, ten cuidado.

El gran chileno decía que «un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral». Contra eso mi comadre se subleva. Enésimo consejo: No le hagas asco a nada, ni siquiera a las fábulas terapéuticas de Bucay; aunque con los cuentos de Chéjov ya deberías tener suficiente.

Recuerdo una inefable poeta de mi tierra cuyo verso más granado rezaba: «Me resulta más fácil escribir que hacer pis». Quizá tuviera cistitis. ¿O decía hacer caca? En fin, que tanto mejor… El problema de muchos incontinentes es que cuando toca lo contrario —suprimir, no escribir— les entra estreñimiento. A esa facultad de discernir entre lo que vale y lo que no Auden la llamaba «el censor interno» y la veneraba como a una diosa. De rodillas. Penúltimo consejo: Las tijeras o ya de plano la papelera siempre son una bendición.

Siempre hay una forma más bella, un modo más simple, de expresarlo. Pero al demonio de la corrección le agradan los rodeos y lo echa todo a perder. La última recomendación versa sobre la conveniencia de saber detenerse a tiempo.

Y el corolario mi comadre lo extrae directamente del cancionero folclórico popular, y dice así: «No hay tonto lerdo pa'l fuego / si se queman las batatas. / Mientras se chupa los dedos / las apaga con las patas". Lo que viene a confirmar la inutilidad de toda receta, incluidos sus consejos. Cuando hay hambre y algo que echar a las brasas, hasta el más mañero sale servido.


Matías Néspolo, nacido en Buenos Aires en 1975 y afincado desde hace años en Barcelona —específicamente en Montgat, a orillas del mar—, donde vive con su mujer, sus tres hijas y un perro llamado Jonás, es uno de los veintidós jóvenes escritores hispanoamericanos seleccionados por la revista Granta para su edición titulada The best of young Spanish language novelists.

Ha publicado el poemario Antología seca de Green Hills, la novela Siete maneras de matar a un gato y una selección de autores argentinos de cuentos en coedición con su hermana Jimena (La erótica del relato. Escritores de la nueva literatura argentina), y sus relatos también han sido incluidos en antologías como Schiffe aus Feuer. 36 Geschichten aus Lateinamerika.

Actualmente trabaja en su segunda novela y publica regularmente en El Mundo —sobre todo en el suplemento de Cataluña Tendències, del que fue director hasta no hace mucho—, la revista Quimera y, eventualmente, Qué Leer, Letras Libres, el Cultura/s de La Vanguardia y «donde Ccuele».

CONCURSO

Desde este momento hasta el viernes 1 de abril de 2011 está abierta la convocatoria del premio de relato Cosecha Eñe 2011.
Hay 3000 euros en juego para el máximo ganador.
Rellena este formulario y envía tu relato a través de la web.

Se privatiza el ISBN

Los editores asumen la gestión de la agencia bibliográfica

Un lector hojea un libro en una librería de Barcelona.foto:EDU BAYER.fuente:elpais.com

Cualquier libro destinado a la venta en cualquier lugar del mundo lleva un número que lo convierte en único: el ISBN (International Standard Book Number). La titularidad de ese código que facilita la identificación de autor, título, editor, traductor, fecha y ciudad de edición y número de páginas pertenece a una agencia internacional con sede en Londres. Hasta hoy, su gestión en España corría a cargo del Ministerio de Cultura; desde mañana estará en manos de la Federación del Gremio de Editores de España (FGEE).

Para el director ejecutivo de dicha federación, Antonio María Ávila, la privatización supone una normalización: "El ISBN llegó a España en 1972 y, al contrario que en el resto de Europa, donde lo gestionan los editores, aquí lo asumió el Estado, la dictadura, por motivos de censura y control". Lo primero que notarán los usuarios del ISBN es, sencillamente, que vuelve a actualizarse. En septiembre, cuenta Ávila, expiró el contrato que Cultura había firmado con la empresa encargada de su funcionamiento.

Aunque a algunos socios de la federación les parecía un servicio "ejemplar" -para información sobre otros países terminaban recurriendo a Amazon-, Ávila insiste en que el ISBN nació con un objetivo comercial y no de "mera información bibliográfica". Según él, a partir de ahora, reflejará la realidad del comercio del libro en España. Frente a los 70.000 títulos al año que maneja la FGEE, el ISBN registra 20.000 más y frente a 270.000 títulos vivos, la agencia alcanzaba el millón y medio. ¿La razón? "Cualquier profesor registraba sus apuntes para hacer currículum". A partir de mañana el servicio dejará de ser gratis: "No será como en Alemania, donde cuesta 160 euros por título. Aquí a un editor que pida 200 registros le puede salir por unos pocos céntimos el título".

22.12.10

Para leer y ser feliz

La autora británica Julia Eccleshare ha reunido 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer

Ilustración:Gery-Bichard-barón de Munchhausen.fuente:elpais.com
Relatos de todos los tiempos, clásicos de Andersen o los hermanos Grimm y, entre los españoles, historias de Elvira Lindo, Laura Gallego, Bernardo Atxaga y Gustavo Martín Garzo

Hubo una vez una vaca, que atendía al nombre de Mo, que no se gustaba a sí misma. Érase una vez un niño que soñaba en su barrio de Carabanchel. Había una vez un bosquecillo mágico, lleno de sorpresas, miedos y misterios. Y una isla poblada de pájaros y un príncipe que se convertía en mendigo. Y también un elefante que viajaba de la selva a la ciudad. Érase una vez un lugar habitado por hadas, fantasmas y monstruos. Cuentos para todos los gustos. Historias y más historias que han poblado los sueños de los niños y también de los adultos, y que han sido seleccionadas por la editora y escritora infantil británica Julia Eccleshare en 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer (Grijalbo Ilustrados). La obra incluye referencias de autores del mundo entero, desde los clásicos de Andersen o los hermanos Grimm a los últimos cuentos con historias de hoy mismo, con sus correspondientes ilustraciones, en un repaso pormenorizado por los mejores relatos para niños de todos los tiempos, aquellos que han cautivado a generaciones y generaciones y que siguen resistiendo el paso de los años.

"El objetivo del libro ha sido el de crear una guía con las mejores obras, tanto clásicas como contemporáneas, dirigidas a niños de todas las edades y a través de todo el mundo", asegura, vía correo electrónico, Julia Eccleshare. La selección de los autores y los cuentos de 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer se ha realizado, explica Eccleshare, siguiendo las recomendaciones de críticos, escritores, libreros, académicos y profesores, además de tener en cuenta aquellos títulos que han obtenido grandes premios. "Regresar a ese pasado, visitar de nuevo los clásicos nacionales e internacionales ha sido toda una lección sobre los cambios históricos, culturales y también literarios", asegura la también editora infantil del periódico The Guardian. Las reseñas de las obras elegidas, divididas por edades (desde 0 años hasta más de 12), se acompañan de dibujos y, en algunos casos, de las cubiertas originales de las primeras ediciones. Entre los autores elegidos figuran nombres como Roald Dahl, Isabel Allende, Italo Calvino, Louisa May Alcott, C. S. Lewis, Astrid Lindgren, Antonio Skármeta, Bernardo Atxaga, Elvira Lindo o Gustavo Martín Garzo. Libros que van desde los cuentos populares chinos, 200 años antes de Cristo, de autor desconocido, a clásicos como Pinocho o Los tres cerditos, finalizando en éxitos de ayer mismo, como Memorias de Idhún: la Resistencia, obra de Laura Gallego publicada en 2004. Tan importante como las historias son los dibujos que las acompañan. En muchas ocasiones es el propio autor de la historia el que realza también los dibujos, caso de Antoine de Saint-Exupéry y su Principito, Astrid Lindgren y Pippi Calzaslargas o la española Roser Capdevila con sus famosas Tres mellizas. Otras veces es otro el que pone rostro a los relatos del autor, como Quentin Blake, colaborador habitual de Roald Dahl.

Un trabajo largo y pormenorizado que ha contado en cada país con expertos en literatura infantil y juvenil. En el caso de España, esta tarea ha recaído en Estrella Borrego, cordobesa afincada en Barcelona, quien ha escrito los textos de presentación de la casi treintena de cuentos españoles elegidos. Borrego echa de menos algunos títulos más en español, aunque lo comprende por la gran tradición que tiene la literatura infantil en los países anglosajones, que han editado miles y miles de cuentos fundamentales a lo largo de la historia. "El libro es una joya para quien le guste la literatura infantil y juvenil, también para padres y profesores que buscan fomentar la lectura entre los niños", cuenta Borrego, que destaca la recuperación de algunos títulos difíciles de encontrar y de ilustraciones clásicas ya algo olvidadas. "Es estupendo ver el dibujo real de Heidi, tan alejado de la imagen de dibujos animados japoneses que tenemos hoy tan presente", añade Borrego, para quien la literatura infantil está de moda: "Es un tema recurrente en tiempos de crisis".

Moda o crisis, lo que está claro es que, según datos del Anuario de la Fundación SM, esta literatura no se ha visto afectada de manera tan radical por la crisis económica como el resto del sector del libro. Además del continuo ascenso del número de títulos editados (en 2009 el consumo en literatura infantil y juvenil creció en volumen -11,9%- y en valor -11,4%-, casi el triple que el total del sector del libro con respecto al año anterior), uno de los mensajes más positivos, aportados por este estudio, es ver cómo el número de títulos en circulación mantiene su tendencia alcista de los últimos seis años.

Parece pues que son momentos para la imaginación y la creatividad. Sin olvidar, por supuesto, el humor, ese registro que los autores consideran imprescindible a la hora de escribir para niños o adolescentes. Es el caso de Bernardo Atxaga, cuyo libro Memorias de una vaca forma parte de la selección de 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer. "Se trata seguramente del libro más alejado de mi propia biografía, el más separado de mí. Aunque se cuentan cosas duras hay también mucho humor", explica el autor vasco, que recuerda la absoluta felicidad con la que abordó la escritura de ese cuento. "Quizás ha sido el libro que más felizmente he hecho. Fue un verano en París. Lo escribí a mano y en apenas 23 días. Nunca he vuelto a escribir nada en ese tiempo, ni siquiera relatos más cortos. Tiene muchas referencias de París, como los anuncios de la marca de quesitos La vache qui rit que inundaban entonces las calles de la ciudad. Como lo hice a mano solo tenía un original y me entró pavor de perderlo, así que me fui a un comercio con fotocopiadoras y allí me esperé a que, delante de mí, me hicieran las copias. Luego las mandé por correo y me quedé tan tranquilo", cuenta Atxaga.

Y si a Atxaga le embargó la felicidad, con cruasanes y bistrós parisienses incluidos, Elvira Lindo supo cuando escribió Manolito Gafotas, otro de los cuentos seleccionados, lo que era el valor de la ficción. "Recuerdo la época en la que visitaba colegios, cuando ya llevaba tres o cuatro libros: era recibida como una heroína por los pequeños. Me daban besos, algunos lloraban de emoción y muchos creían que Manolito vivía de verdad. Fue muy emocionante", explica desde Guadalajara (México) la escritora madrileña. Casi igual a lo vivido por Roser Capdevila, autora de Las tres mellizas, pero en casa propia. Esta autora catalana, que llevó a la literatura las aventuras de sus tres hijas mellizas -ahora ya con 40 años- echa de menos aquella época de absoluta creación. "Me hacían tan feliz esos libros y esos personajes que me inspiraban los vecinos de mi barrio o mis propias profesoras de la infancia", recuerda Capdevila, una mujer que creció entre los cuentos orales que le contaba su abuela: Cenicienta, El gato con botas o Blancanieves.

También hay hueco en 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer para la más absoluta de las fantasías. Es el caso de Tres cuentos de hadas, de Gustavo Martín Garzo. Un hada caprichosa, algo frívola y olvidadiza, que es todo un homenaje a los cuentos de Andersen o de los hermanos Grimm. Un mundo fantástico que, según su autor, no se aparta de la realidad. "Al contrario, nos permiten adentrarnos en sus zonas más misteriosas y ocultas. Los seres fantásticos que pueblan los cuentos de hadas son un símbolo de todo lo que de prodigioso hay en la vida. Late en ellos la idea de la vida como un don, de que hay que perseguir la felicidad. Toda la literatura fantástica habla de la búsqueda del paraíso", explica Martín Garzo, para quien en estos cuentos de la infancia es donde se encuentran las primeras palabras, las que te enseñan a mirar y te llevan a las grandes preguntas de la existencia. "Si la vida tiene sentido, qué es el amor, por qué existen la injusticia y el dolor, por qué tenemos que morir

... Luego no hacemos sino dar vueltas a esas historias inolvidables una y otra vez".

Ya lo advirtió el británico C. S. Lewis hace un montón de tiempo. "No hay libro que merezca la pena leer a los diez años que no sea digno de leer a los cincuenta", dejó escrito el autor de Las crónicas de Narnia. Una opinión que es compartida por Julia Eccleshare -"lo que leemos en la infancia permanece siempre en nuestra memoria"- y que ha serpenteado en la selección de los 1.001 libros. Como Bernardo Atxaga, que solo recuerda los tebeos de su época de infancia, pero tiene bien presente un libro que le regalaron en su adolescencia: Los papeles póstumos del Club Pickwick, de Charles Dickens, además de toda la obra de Baroja o Las mil mejores novelas policiacas, en una edición con papel biblia.

Y si hay un título que más que marcar le incitó a leer y escribir a Elvira Lindo fue Mujercitas. "A mí los libros me ayudaron a tener un mundo independiente dentro de una familia numerosa y me despertaron el deseo de ser adulta", señala la autora, que recita toda una larga serie de títulos que ella guarda en un lugar de honor: Huckleberry Finn o Corazón, que le introdujeron en la literatura realista, Zapatos de fuego, sandalias de viento, un clásico alemán que recomienda vivamente y, por supuesto, toda la serie de los Cinco, los Siete, Guillermo Brown o Tintín.

"A Osito Pardo le encanta ser pequeño. ¡Pero a veces le gustaría ser grande de repente!". "Ella conducía el camión como podía, esquivando tocones y madrigueras de conejo". "Brunilda vivía... con su gato Bruno. Él era negro. Y así empezaron los problemas". Son trozos de cuentos, de fantasía, magia, humor, realidad, misterio, miedo. "Todos los libros para niños y jóvenes necesitan una fuerte historia con un argumento que consiga mantener su atención. Un narrador con voz clara en el relato hace que el lector entre de pleno en su mundo y disfrute con él. No pueden faltar ni la imaginación ni el humor", recomienda Julia Eccleshare. Una recomendación que cruza fronteras y edades, que viaja desde el valle de Balanzateghui, donde pasta la vaca Mo, hasta la inmensidad del mar donde el Corsario Negro se bate con los piratas. Mientras Pinocho, ese muñeco de madera, sueña con ser de carne y hueso.

1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer. Selección realizada por Julia Eccleshare. Prólogo e ilustraciones de Quentin Blake, entre otros. Traducción de Ferran Alaminos, Estrella Borrego, Ana Guelbenzu, Fernando Emilio Nápoles e Israel Ortega. Grijalbo Ilustrados. Barcelona, 2010. 960 páginas. 35 euros.


Blecua: "Se escribe más que nunca, pero la gente no comprende lo que lee"

Afirma en esta entrevista, el flamante nuevo director de la RAE

José Manuel Blecua, El Profesor, Director de la RAE.foto.fuente:elpais.com
José Manuel Blecua (Zaragoza, 1939) se define a sí mismo como "un profesor de lengua". Él lo fue durante años en un instituto antes de convertirse en catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, director académico del Instituto Cervantes, presidente de la Comisión Estatal para la Conmemoración del IV Centenario del Quijote, miembro de la Real Academia Española y, desde el jueves pasado, director de esa institución. Ha sido de todo, pero insiste en que ser profesor de secundaria es "lo más útil" que ha hecho como lingüista desde que su padre, un maestro de filólogos del que heredó el nombre, se empeñara en que él y su hermano hicieran oposiciones: "Si no, no nos dejaba casarnos. Había que llegar a fin de mes y en la universidad, en 1962, cobraba 600 pesetas".

En los años ochenta, además, se haría popular con el programa divulgativo Hablando claro, de TVE: "Lo hacíamos en directo, antes del Telediario y cuando solo había una cadena. Imagínese. Nunca había dado clase para ocho millones de personas. Hoy nadie se atrevería con algo así".

Autor también del tomo de fonética y fonología que, "antes de la feria del libro", completará la flamante Nueva gramática publicada el año pasado, Blecua recibe en la sala en la que se reúne habitualmente con sus compañeros de la comisión de lenguaje científico y técnico.

Pregunta. ¿Por qué quiere un académico ser director de la RAE?

Respuesta. Porque para un profesor de lengua es una experiencia muy interesante. Es un honor, aunque cada vez me siento menos honrado. Me pesa tanto la responsabilidad que no me deja dormir. Es un trabajo bonito. Siempre de acuerdo con la junta de gobierno, el pleno, las academias de América... el director tiene muy poquita libertad.

P. ¿Y no supone aparcar la filología para atender a periodistas y presidentes de Gobierno?

R. Pero también eso es aprender cosas que forman parte de la filología.

P. Hay tensión en la Academia entre creadores y filólogos. Los escritores son más reticentes a los cambios de la Ortografía.

R. Es lógico, pero no hay tensiones. Tampoco los lingüistas son un ejército de falanges macedónicas que siguen las mismas tendencias. Los escritores, que tienen que luchar diariamente con la lengua, están muy apegados a una codificación de años. Yo también me resisto a veces a escribir solo sin tilde.

P. La gran difusión del trabajo de la RAE coincide con la cada vez menor presencia de las letras en la enseñanza.

R. No solo eso, el bachillerato es más corto, han aumentado las asignaturas de la vida cotidiana -la informática, por ejemplo- y la literatura ha quedado reducida a ser parte de la lengua, cuando siempre tuvo su autonomía.

P. Las humanidades no están de moda.

R. Han quedado reducidas a una pincelada de la vida de un autor y a unos pocos fragmentos de un libro difícil de entender. Habría que pensar en unas humanidades del siglo XXI, pero hacerla con retazos viejos del siglo XVI tampoco es una solución porque acaba siendo un saber enciclopédico que no lleva a nada. ¿Qué más da que Garcilaso naciera en Toledo o no?

P. ¿Cómo deberían ser las humanidades del siglo XXI?

R. Hay que volver a lo que hacían los grandes maestros del humanismo, para los que era fundamental el comentario lingüístico, la comprensión lectora, todo eso que con el informe PISA, vemos ahora que fracasa. Además, es una contradicción, porque, con Internet, nunca la escritura y los textos han tenido tanta presencia en la sociedad. Esa es la contradicción: se escribe más que nunca pero la gente no entiende lo que lee. El texto ha sido fundamental para las humanidades, y ahora resulta que pretendemos sustituirlo por el dato de dónde nació Petrarca con tres líneas de un soneto, y eso no es.

P. Si a eso se suma la influencia de los políticos y los medios... ¿Hablamos tan mal como se dice?

R. No crea usted que los políticos hablan peor que los profesores. Es verdad que los que tenemos la posibilidad de estar frente a un micrófono tenemos una responsabilidad. La crisis de la educación es lo que ha deteriorado la lengua. Como la educación no nos ha afianzado ni la capacidad expositiva ni la argumentativa, nos convertimos en modelos pobres que imita la sociedad.

P. La lengua es más rápida que la RAE.

R. La fuerza de los medios hace que hoy la dinámica del cambio lingüístico sea muy rápida. Uno enciende la radio por la mañana y ve que sensibilidad ha cambiado de significado totalmente en tres meses. O que no se hace nada sin un plan b, casi nadie habla ya de alternativa.

P. ¿La lengua se empobrece?

R. Las lenguas no son ni pobres ni ricas. En cada momento funcionan de acuerdo con las necesidades que tiene una sociedad y en este momento parece que la nuestra tiende a elementos muy simples.

P. ¿El pensamiento se vuelve también más simple?

R. Es al revés.

P. Siempre se habla de la vitalidad del español. ¿No corre ningún peligro? ¿Ni siquiera por el spanglish?

R. El spanglish no es una lengua. No es un problema porque no llega a los medios de comunicación ni a la literatura. Vargas Llosa unifica mucho más de lo que pueda disgregar el spanglish.

Imágenes y letras para regalar

Una selección de interesantes ediciones que por su calidad y contenido funcionan como un regalo especial en estas épocas de festividades navideñas


Obra de Manuel Drezner.foto.fuente:elespectador.com

En una lista del filósofo y catedrático Germán Rubiano Caballero, acordada con amigos de los mejores artistas visuales en dos dimensiones de Colombia durante el siglo XX, el nombre de Mónica Meira surgió como una de las creadoras irrefutables. Meira es la artista, pintora, dibujante, retratista y grabadora a la que este año Seguros Bolívar dedica su libro anual sobre figuras sobresalientes del arte colombiano. Con textos de Germán Rubiano y José Alejandro Cortés, en sus páginas se recorre la obra de Meira, desde sus inicios hasta su actualidad, que fue surgiendo y consolidando su obra en los años 70. Aquí están registrados desde sus coqueteos con el arte pop, su serie de objetos de zapatos, guantes, sombreros y bolsos, algunos con guiños de humor, hasta sus paisajes enigmáticos llenos de rocas que no tienen referencia en el mundo real, donde la figura humana se va desdibujando o se va haciendo más pequeña. Editorial: Villegas Editores. Precio: $149.000.

Civilización y cultura a través de la música

Este libro hecho por Manuel Drezner, quien ha estado al frente del desarrollo de los sonidos colombianos y de la crítica literaria y musical, da cuenta de lo que ocurrió en el mundo de los grandes compositores. Del barroco al clasicismo, Drezner muestra de manera paralela el contexto literario, histórico, sociológico y artístico en donde se encontraban los genios de la música. El libro viene además acompañado por ochos discos MP3, desde Corelli, Vivaldi, pasando por Handel, Mozart, Beethoven hasta Weber y Schubert. Editorial Fonolibros de Colombia. Precio: $75.000. De venta en Librería Nacional, Panamericana y Discos la Rumbita.

"Antes de Cuibá"

Esta edición, publicada por la Galería Casas Riegner e impresa con el sello de calidad de D'Vinni, fue conceptualizada y escrita por el artista Antonio Caro, quien afirma: "Este libro es una selección de textos 'ilustrados' que cuenta algunas facetas de mis primeros trabajos artísticos". En efecto, está registrado el recorrido de sus inicios, su primer trabajo presentado en público en el XXI Salón Nacional de Artistas en Bogotá en 1970, la primera exposición colectiva, el primer artículo de prensa escrito sobre su obra, la primera muestra individual que surgió del rechazo de sus piezas por el jurado de admisión del XXIV Salón Nacional de Artistas, entre otros. Precio: $50.000 pesos. De venta en Museo de Antioquia, Museo de Arte Moderno de Medellín, Museo Nacional de Colombia Bogotá, principales librerías de Bogotá y en Galería Casas Riegner.

'En su mesa'

Leonor Espinosa, Anita Botero, Catalina Vélez, Diana García y Juanita Umaña unieron su saber culinario para este libro: 'En su mesa: cinco chefs colombianas con recetas para todos los días'. Una publicación de una cuidada fotografía que no se queda sólo en lo estético, sino en la facilidad de sus recetas y de los tips que aparecen al final en una carpeta separada llamada Secretos para Compartir. Cada chef, en su estilo propio, propone una serie de recetas divididas en "Para empezar", "Para acompañar", "Platos fuertes" y "Para el final", donde establece los tiempos de cada preparación. La idea es proponer platos sencillos, pero con sofisticación. MNR Ediciones. Precio: $89.00. De venta en Librería Nacional y Panamericana.

Caballero erótico

Este libro recoge una selección de dibujos, grabados, acuarelas, témperas, carboncillos, tintas, óleos, lápiz y mixtas de Luis Caballero nunca antes publicada, que fue entregada en custodia a su hermana Beatriz por el mismo artista. Los textos son de su hermano Antonio Caballero Holguín, quien asegura que toda la pintura de Luis Caballero es erótica, pero estos cuadros, en particular, parecen estar vinculados de manera muy estrecha a su mundo personal y privado. Aquí está plasmada su percepción del amor y de las pulsiones de la carne en el ámbito de su vivencia homosexual. Editorial Villegas Editores. Precio: $69.000.

Arquitectura de Bogotá

Para contar la historia de Bogotá, este libro, 'La historia de frente. Arquitectura de Bogotá: fachadas que cuentan la historia', reúne 76 fotografías de las fachadas más representativas de diferentes épocas, realizadas según una técnica de representación planimétrica por el restaurador y fotógrafo, con especialidad en arquitectura, Antonio Castañeda Buraglia, y textos históricos del arquitecto Alberto Escovar Wilson-White. Este bella edición es un viaje al pasado a través de espacios detenidos en el tiempo en visión panorámica a pesar de esta ciudad que no ha dejado de transformarse. Editorial LetrArte Editores. Valor: $160.000. De venta en Lerner Norte, Lerner Centro, Central Ungar, Nobel, Nacional y Panamericana.

'Luis Fernando Peláez'

Esta publicación de arte, patrocinada por Colinversiones, hace una aproximación temática a la trayectoria del artista paisa Luis Fernando Peláez. "Al ver el libro siento que hay un bloque, un tema, una mirada de mundo que a veces la consulta, la palabra se mete en la fotografía y de ahí salta a las instalaciones", confiesa el Peláez. Sea cual sea la técnica escogida, hay unas constantes permanentes: la casa, el árbol, una maleta o el torrente de agua que hablan de lo efímero, de lo que desaparece. Peláez ha caminado alrededor de estos mismos lugares cargados de melancolía y poesía que invitan al espectador a sentir la obra. Y si llegáramos a relacionarla con la literatura, 'Esperando a Godot', de Beckett, fungiría como paralelo. Sin duda una excelente edición y una oportunidad de tener al alcance estas formas escultóricas plasmadas en estas páginas. Villegas Editores. Precio: $149.000.

'La siempreviva'

La editorial Tragaluz recientemente ha reeditado la obra del dramaturgo, actor y novelista Miguel Torres, 'La siempreviva', una obra de teatro que desde la mirada de Julieta, una desaparecida, cuenta la tragedia acaecida en el Palacio de Justicia. Esta apuesta forma parte de un intento de la editorial por recuperar los mejores libretos teatrales nacionales y ofrecerlos al público en una edición cuidada y de buen precio ($15.000). Este es un libro único y cocido a mano. La intención de la bella ilustración de la portada es recrear uno de los momentos más conmovedores de la obra, el momento justo cuando Julieta se lava el pelo en un lavadero y le sale sangre de la cabeza. Con esta edición, parte de la colección Deus ex machina, se busca sacar de la ingratitud la obra teatral que por más de 12 años se presentó de manera permanente en Bogotá. Se puede conseguir en la librería del Fondo de Cultura, en Biblos y la Librería Lerner.