28.12.10

'Arte menor', un libro inédito de Juan Ramón para el 2011

Además, su familia felicita el Año Nuevo con un almanaque que incluye poemas no publicados hasta ahora

Juan Ramón Jiménez, vuelve al ruedo con inéditos poemas.foto:Wikipedia.fuente:lavanguardia.es

El poeta y premio Nobel Juan Ramón Jiménez fue uno de los escritores más ricos y prolíficos del siglo XX, como se puede demostrar. Ahora su familia felicita el Año Nuevo con un almanaque que incluye poemas inéditos y, en enero de 2011, saldrá a la luz un nuevo libro, "Arte menor", con otros 43 inéditos.

Se trata de un nuevo volumen de poemas del poeta de Moguer, que ha rescatado el profesor y especialista juanramoniano José Antonio Expósito, hallados en el archivo de Puerto Rico, un tesoro con casi 200.000 manuscritos y cuya digitalización todavía se está llevando a cabo.

"Arte menor", que publicará Linteo en las primeras semanas de enero, encierra un total 142 poemas, de los cuales 43 son inéditos y otros completamente desconocidos y que este profesor de Literatura ha rescatado de diversas revistas de principios del siglo XX, de las que no se sabía que guardasen este importante material.

"Cuando estuve buceando en el archivo para editar 'La fuente pensativa' -explica a Efe Expósito- descubrí 'Arte menor'. Me llamó mucho la atención encontrar un libro hecho y que estos poemas fueran inéditos. Indagué en su historia y comprobé que este libro lo había querido publicar Juan Ramón en 1909 y que llevaba por tanto cien años inédito".

Se trata de unos textos de muchísimo interés, porque, en opinión de este experto, se demuestra "lo decisivo" que fue Juan Ramón Jiménez para la generación el 27.

"Es una poesía neopopular -apunta- que tuvo mucha ascendencia en muchos de los miembros de la generación del 27, como Lorca, Alberti y luego Miguel Hernández. Y en el estudio que hago en el libro demuestro cómo hay un eco casi calcado entre poemas que Alberti o Lorca hicieron muy populares y losde Juan Ramón".

Versos que los poetas del 27 podían haber leído en estas revistas y que sirvieron de fuente de inspiración en ese momento a estos poetas que recitaban canciones, como el verso famosísimo de Lorca del Romancero: "Córdoba lejana y sola" y que tiene su semejanza con el anterior escrito por Juan Ramón que decía: "Huelva lejana y rosa".

"Este es sólo un ejemplo de esta poesía popular en la que Juan Ramón fue un maestro para los del 27, a los que orientó en varios campos. Juan Ramón siempre cultivó este tipo de canciones, pero las dosificó porque creía que había que tener otros cauces poéticos. Él era una fuente inagotable de muy diversos tonos", añade el editor.

Así, "Arte menor" culminaría la trilogía formada por "Baladas de primavera" y por "Las hojas verdes", dos libros anteriores a este inédito; esto es, de 1906 y 1907 respectivamente, y con el influjo de la naturaleza y el espíritu del krausismo y los ideales de la Institución Libre de Enseñanza divulgada por su amigo Francisco Giner de los Ríos, con quien el autor de "Platero y yo" convivió, como temas principales.

"El libro tiene mucho atrevimiento. Sorprenden sus alardes métricos y las palabras que coloca al final de cada verso, que son monosílabos. Es el alarde de un poeta que domina todos los palos", concluye Expósito, que ha llevado a cabo la edición del libro como el autor de "Diario de un poeta recién casado" dejó escrito que se hiciera.

Además, la familia de los herederos de Juan Ramón Jiménez y Zenobia -a la cabeza Carmen Hernández-Pinzón, porque este año falleció el sobrino de Juan Ramón, Francisco, quien dedicó toda su vida a mantener y divulgar el legado del poeta- acaba de publicar un almanaque para 2011 con poemas inéditos, uno para cada mes, con ilustraciones de Mika Murakami, editado por "El Ladrón de Agua".

Son poemas que pertenecen a los libros de "Pureza", "Idilios clásicos" y de "Olvidanzas". Todos ellos seleccionados por Carmen Hernández-Pinzón con la naturaleza y "la pureza" del ser humano como argumento.

Y otra de las novedades juanramonianas que deparará 2011 será la publicación de la tercera edición de "Libros de amor", con once poemas inéditos que se sumarán así a este volumen que salió hace un año y que muestra a un Juan Ramón carnal, erótico y muy fogoso con sus primeros amores y desmonta la imagen de místico franciscano que se puede tener del gran poeta del siglo XX.

Un lenguaje revolucionario

El ensayista Julio Ortega analiza aquí la obra del escritor español Juan Goytisolo, reciente Premio Internacional Don Quijote, dueño de un idioma peregrino

DESPOJOS. El español de Goytisolo no se debe al habla coloquial ni a la oralidad regional, sino a su puntual despojamiento.foto.fuente Revista Ñ

Juan Goytisolo, siguiendo el ejemplo cervantino mayor, ha dado batallas para liberar nuestros varios orígenes, íbero y latino, arábico y judaico; y da la talla en el debate al sumar las voces migrantes de trámite futuro, que con apetito van a dar a la nueva mezcla. Buscando estos caminos del español, más plural que unitario, menos imperial que dialectal, Goytisolo nos ha devuelto un lenguaje urgido por su inmediata veracidad, cernido de brío y agudeza. Y no sin ironía ha conjurado los fantasmas y fantoches de la buena conciencia y la mala fe. Pocas veces el español ha sido capaz de pasión semejante, forjado por la inteligencia crítica y la sensibilidad ética. Pero cuando lo ha sido, en el reclamo de Cervantes y el alegato de sor Juana Inés de la Cruz, en la ironía de Larra y la protesta de Unamuno, en las sumas de Darío y la solidaridad de Vallejo, en la empatía de María Zambrano y la fe de José Lezama Lima, así como en las tareas críticas de Antonio Alatorre y Francisco Márquez Villanueva, este mundo se nos ha hecho, en español, más digno.

No sólo las rutas del español encienden la prosa de Juan Goytisolo, restada de sus sumas. La ductilidad prosódica de sus novelas se ha decantado en su largo proceso artístico, a través de distintos modos de representación, formas narrativas y lenguajes en diálogo. Esa obra parece no acabar, recomenzar por dentro, hacer del lector el actor de su ocurrir, interlocutoriamente. En su taller se fragua la lectura de otro mundo hispánico, capaz de sumar sus orígenes gracias a la crítica; y sus futuros, gracias al lenguaje. La novela, así, le cede a la lectura la aventura mayor: la de rearticular su lugar como la inteligencia mutua que nos debemos. Esa es la demanda con que esta obra nos reclama, la de desbrozar el lenguaje, sacarlo de sus casillas, aliviar su prosa institucional y espesa, desencuadernar sus gramáticas, abrirle horizontes. Se trata, en efecto, de un español peregrino, que acarrea la vivacidad mundana de los grandes tratados medievales; pone a prueba su lección humanista en Barataria, donde el hombre pobre, el analfabeto, aprende a leer y lee como hombre justo; transita entre hablantes arrancados del habla, levantando la documentación imaginaria de su viaje transfronterizo; y suma la urgencia de su trance americano, su paso por la modernidad más civil, la de la mezcla. Es un español que ha peregrinado los campos de Níjar, y ha caminado, sin tierra, sobre las aguas de la memoria, a través de los reinos de Taifa, la Babel newyorkina, las voces de Sarajevo... Por eso el español de Juan Goytisolo no se debe al habla coloquial ni a la oralidad regional, y mucho menos a la violencia verbal en abuso. Se debe a su puntual despojamiento, a la crítica de su indulgencia autoritaria y elocuencia efemérica. Es el español que hablaríamos si nos reconociéramos libres en el lenguaje.

Tiene este español de Goytisolo sus grandes interlocutores en el Arcipreste de Hita, que es el otro escritor nuestro capaz de hablar el árabe dialectal del norte de Marruecos; en san Juan de la Cruz, cuya "noche oscura" se prolonga en el canto sufí; en la Celestina y en Manrique, actualizados para alarma del funcionariado difundido. Con el Conde don Julián se pasa a la otra orilla. Habla en inglés con Blanco White y en francés con el Señor de la Montaña, maestro de relativismo. Libre de las ideologías de consolación, este formidable repertorio dialógico ha puesto en desuso el demótico sentimental que prolifera tanto como el incivil derogatorio de los otros, que deshumaniza el lenguaje con las pestes del machismo, el racismo y la xenofobia. La suya es un habla contra la corriente, que nos concede el vaso de agua clara de cada día.

Carlos Fuentes incluyó a Goytisolo en la "nueva novela latinoamericana"; en París fue definido como escritor emigrado, parte del paisaje local; en Nueva York, cuando lo conocí, el año propicio de 1969, estudiaba imperturbable la lingüística para entender la propia lengua; desde entonces hemos compartido el ánimo trasatlántico de romper lanzas por los nuevos escritores y la crítica nueva. Juan es de los que hablan más de la obra de los otros que de la propia. En sus conferencias de la Cátedra Alfonso Reyes ( Tradición y disidencia , TEC de Monterrey), postula que el autor es antes que nada una persona que rechaza convertirse en personaje. La distinción sugiere que hay más personajes que personas.

¿Cuál es entonces el territorio que recorre el español peregrino de Juan Goytisolo? Yo diría que es el desierto, el espacio que no tiene centro, y cuyo remoto punto de referencia es el pozo de agua donde se repone la tribu. Su peregrinaje, por ello, es de largo aliento, sabiduría y veracidad. Entre los mercadillos de ocasión donde se ofertan valores de varios precios, se adelanta este peregrinar, animado por la memoria de sus exilios, y nos revela el camino de amistad de los otros grandes peregrinos, que se mudaron de territorio para forjar su lengua y recobrar su integridad. Garcilaso, que se había mudado al italiano para poder renovar el español, vuelve a Toledo en pos de la casa que le tiene descubierta su biógrafa, Carmen Vaquero. Góngora, mudado al latín para tensar la sintaxis barroca, regresa aliviado de que Velázquez le ahorrara los laureles al pintarle su retrato. Y Cervantes, desempolvado de andanzas, trae su español acendrado por las voces italianas, árabes y americanas, junto a su escudero, Ricote, esta vez disfrazado de turista para que no le ofendan. Y también asoma Darío, que se había mudado al francés, logrando remozar, para siempre, la música del verso español. Y ya cruza la puerta de Toledo el mismísimo Vallejo ("quiero laurearme pero me encebollo," dice), quien sigue escribiendo palabras que no están en el diccionario, porque en el diccionario están todas las palabras menos la poesía; y ha debido tachar el español para escribir en español. Hasta los críticos tenemos sitio en la obra de Juan Goytisolo; aunque el vuestro, para mejor salud del español, sea hoy reconocer, por fin, el lugar de este magnífico peregrino, que habiendo cruzado el desierto de su tiempo nos trae las primicias del porvenir.

Abbey Road, un paso de cebra de importancia histórica

El famoso lugar, portada de un álbum de los Beatles, pasó a la historia en 1969 tras una sesión de fotos de diez minutos

Portada de Abbey Road de los Beatles (1969).foto:Mcmillan.fuente:adn.es

El paso de cebra de la londinense Abbey Road, famoso desde finales de la década de 1960 por ser la portada de un álbum de los Beatles, ha sido declarado por el Gobierno británico como lugar de "importancia cultural e histórica".

Abbey Road, en el norte de Londres y sede de los emblemáticos estudios donde los cuatro de Liverpool grabaron buena parte de su discografía, es un lugar de peregrinación constante de los seguidores de los Beatles y de numerosos turistas de la ciudad.

A cualquier hora del día y en cualquier época del año se puede ver a gente cruzando el paso de cebra, emulando la icónica instantánea de Paul McCartney (descalzo), John Lennon, Ringo Starr y George Harrison tomada por el fotógrafo Ian Macmillan.

Poca gente conoce, no obstante, que no se trata del paso original, que fue trasladado varios metros por cuestiones de ordenación del tráfico, y que esa zona de Abbey Road ha sido remodelada sustancialmente desde entonces, por lo que las fotos que se toman hoy en día se parecen poco a la portada del álbum.

Tras conocer la noticia, McCartney manifestó que era "la guinda del pastel", ya que en febrero pasado los estudios discográficos fueron declarados también de interés cultural, lo que evitó in extremis que se vendieran para la construcción de viviendas de lujo.

John Penrose, secretario de Estado de Turismo y Patrimonio, manifestó: "este paso de cebra de Londres no es un castillo o una catedral, pero gracias a los Beatles y a una sesión de fotos de 10 minutos en una mañana de agosto en 1969, tiene la misma fuerza que cualquier otro lugar para ser parte de nuestro patrimonio".

Roger Bowdler, responsable de English Heritage, reconoció que este es "un caso poco habitual", pero subrayó que "pese a tratarse de una estructura modesta, el paso de cebra tiene reputación internacional y sigue teniendo un gran tirón cultural".

"La tentación de recrear esa portada de álbum icónica de 1969 es tan fuerte como siempre. Junto a los colindantes estudios Abbey Road (...), sigue siendo la Meca para los seguidores de los Beatles procedentes de todo el mundo", declaró Bowdler.

27.12.10

Feltrinelli compra Anagrama

La editorial italiana adquirirá el cien por cien de las acciones de la española en un plazo de cinco años


El actual editor de Anagrama, Jorge Herralde, en una foto de archivo.foto.fuente:lavanguardia.es

La editorial Anagrama ha hecho público el acuerdo para que la editorial italiana Feltrinelli adquiera el cien por cien de las acciones en un plazo de cinco años. La entrada de Feltrinelli se realizará de forma progresiva. Ahora adquiere el 10 de Anagrama e irá aumentando su participación hasta el 49% a los cinco años de su ingreso. "Durante este periodo el control y la dirección editorial estarán a cargo de Jorge Herralde y Eulalia Gubern. Una vez cumplidos los cinco años, se producirá la adquisición total de las acciones por parte de Feltrinelli, excepto una participación muy minoritaria de Jorge Herralde".

En palabras de Jorge Herralde, "después de 41 años de satisfactoria navegación independiente, se planteaba, por razones obvias, la búsqueda de la continuidad de Anagrama y, teniendo en cuenta los largos años de amistad, sintonía y complicidad con Feltrinelli y las características de dicha editorial, estoy convencido de que la decisión tomada es la más deseable para el futuro de Anagrama".

Por su parte, Carlo Feltrinelli afirma: "Me siento muy feliz y honrado de poder colaborar con un editor que aprecio mucho y de que el primer paso de la Editorial Feltrinelli fuera de las fronteras de Italia sea con una editorial histórica e independiente como Anagrama."

La editorial Feltrinelli pertenece a la familia del mismo apellido, capitaneada por Carlo Feltrinelli, que también es propietaria de las librerías Feltrinelli ( actualmente 103 en Italia).

Carmen Balcells vende su archivo al Ministerio de Cultura español

Los documentos incluyen toda la historia de la agencia, desde 1954, manuscritos y correspondencia con autores

Mario Vargas Llosa besando a Carmen Balcells, un mes después de haber ganado el Nobel.foto.fuente:lavanguardia.es

El Ministerio de Cultura ha adquirido por 3 millones de euros el archivo de Carmen Balcells, la agente literaria más importante de la literatura en castellano, compuesto por obras originales o manuscritos de premios Nobel como Mario Vargas Llosa o Gabriel García Mázquez, según fuentes oficiales.

Correspondencia privada, borradores, primeras ediciones, fotografías y bibliografías completas de autores esenciales en lengua española como Pablo Neruda, Vicente Aleixandre o Camilo José Cela pasan así a formar parte del patrimonio público y están ya en el Archivo General de la Administración, en Alcalá de Henares (Madrid).

Más de 2.500 metros lineales de documentos y un centenar de imágenes de cinco premios Nobel y otros tantos Premios Nacionales componen este legado, cuyo proceso de cesión se llevará a cabo el próximo día 29 de diciembre, confirmaron a Efe fuentes del Ministerio.

"La tramitación administrativa ya está hecha, así como la transacción de pago. Sólo falta un último acto de intervención del Estado que comprueba que la relación entre lo que se ofrece y lo que se paga es correcta", ha asegurado hoy a Efe el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco.

Blanco ha alabado tanto el "diálogo fácil" con Carmen Balcells como su trayectoria de agente literaria, que "en su momento", dijo, fue la "más importante".

Para Blanco, Balcells "supo aglutinar el espacio literario iberoamericano" y recoger "el testigo que luego tomaron los escritores españoles".
"El premio Nobel de este año, Vargas Llosa, está ahí. El premio Cervantes de este año, Ana María Matute, está ahí", ha subrayado.

Y entre las joyas del legado, "que son muchas", ha destacado la correspondencia de Balcells con Rafael Alberti "plena de dibujos del escritor" o "las más de mil cajas con material de Gabriel García Márquez", en las que se encuentran 30 obras originales, galeradas y hasta ediciones "pirata" de sus obras.

Ahora comienza el trabajo de almacenaje y preservación de todo el legado. "Ella ha dado un tratamiento de archivo de empresa y ahora nosotros tenemos que darle un tratamiento archivístico según las normas internacionales, pero Balcells ha sido tan meticulosa y era tan consciente de la necesidad de preservar todo ese material que la puesta a punto va a ser fácil", según Blanco.

Durante la Semana de los Nobel 2010, donde Vargas Llosa recibió el cotizado premio a principios de este mes, la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, aseguró que le parecía "muy interesante" la incorporación al patrimonio español de este legado, aunque consideró "muy prematuro" hablar de negociaciones.

Ahora, con todo este "riquísimo patrimonio" recién incorporado, Blanco considera que España se reafirma como "una potencia archivística mundial", puesto que se suma a los documentos que el Ministerio de Cultura ya posee de otros autores como José de Echegaray o Jacinto Benavente, también premios Nobel.

Y aunque las adquisiciones recientes todavía tienen que pasar un proceso de investigación y de análisis para determinar qué material está sujeto a las leyes de protección de datos, Blanco espera poder poner a la mayor brevedad posible parte de este patrimonio a disposición del público.

"Carmen Balcells quería dejar un legado para todos los españoles", ha dicho, "e imagino que la ministra pensará, y si no yo se lo pediré, hacer una muestra" para exponerlo.

Hemeroteca: 50.000 volúmenes de Balcells a la Biblioteca de Catalunya (1994)

2010, el año de las letras latinas

Vargas Llosa y su Nobel encumbran a América Latina en el mapa literario, de Borges a Bolaño

"ELOGIO DE LA LECTURA Y LA FICCION". Mario Vargas Llosa al recibir el Nobel en la Academia sueca.foto.fuente:Revista Ñ

"Más vale tarde que nunca", opinó Mario Vargas Llosa sobre la concesión tardía del Cervantes a la española Ana María Matute, en una frase que bien podría aplicarse al propio escritor peruano. Porque hasta 2010 no pudo adueñarse del Nobel, para confirmar que este año estuvo signado por un resurgimiento de las letras latinoamericanas.

Considerado desde hace décadas uno de los "candidatos eternos" al galardón de la Academia Sueca, Vargas Llosa obtuvo finalmente un nuevo reconocimiento para la lengua española y para otro exponente del "boom" latinoamericano. Su "enemigo íntimo" Gabriel García Márquez, en las antípodas de su credo liberal, lo antecedió en nada menos que 28 años.

Dueño de un magistral manejo del idioma con el que enseñó América Latina al mundo, Vargas Llosa (Arequipa, 1936) se encargó de enfatizar que el Nobel de Literatura no sólo premia a un literato. "También lo hace a la lengua que escribo, la lengua maravillosa que es el español".

Asimismo el autor de La ciudad y los perros, La casa verde y Conversación en La Catedral tuvo palabras para su patria, que tiene una fuerte impronta en su obra, incluso cuando ésta se sitúe en otras latitudes. "Yo soy el Perú (...) Perú me ha dado las experiencias básicas de todo lo que escribo".

El otrora derrotado candidato presidencial publicó además en noviembre su nueva novela, El sueño del celta, que se convirtió en un importante éxito en las librerías. El entusiasmo por la adjudicación del Nobel también repercutió de inmediato en las ventas
de sus obras previas.

Otra muestra del reposicionamiento de la literatura en español en la cartografía literaria fue la participación de Argentina en la Feria del Libro de Frankfurt, con una nutrida delegación de escritores de todas las generaciones, y que también propició numerosas traducciones. Tras el cierre de la cita editorial más importante del mundo, su director, Jürgen Boos, consideró que se está produciendo "un resurgimiento de la literatura en América Latina".

Sin embargo, 2010 vio frustrarse la máxima cita del idioma español en Valparaíso. El intenso sismo que devastó Chile a fines de febrero también dejó como uno de sus coletazos la cancelación definitiva del V Congreso Internacional de la Lengua Española, que tenía previsto rendir homenaje a los Premios Nobel chilenos Pablo Neruda y Gabriela Mistral.

Asimismo, 2010 fue el año de partida de otro Nobel: José Saramago, el primer portugués en conquistar este galardón, que combinó preocupación social y escepticismo en sus ficciones. Argentina, en tanto, despidió al reconocido periodista y escritor Tomás Eloy Martínez (Santa Evita), así como al irreverente Rodolfo Fogwill.

En el año de conmemoración del centenario de los nacimientos de Miguel Hernández y Gonzalo Torrente Ballester, España perdió a un referente de su literatura del siglo XX, el autor de Los santos inocentes Miguel Delibes.

México, por su parte, se condolió del fallecimiento del gran cronista de su cultura popular Carlos Monsiváis y de los escritores Carlos Montemayor y Germán Dehesa. La compatriota de Monsiváis y flamante ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, Margo Glantz, evocó a su amigo entrañable durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que asimismo rindió homenajes póstumos a Saramago y Eloy Martínez. Glantz, de 80 años, también celebró la tardía llegada del máximo galardón de las letras hispanas para Matute, de 85: "No sé por qué esperan que las escritoras se vuelvan viejas para premiarlas. Hay una gran tendencia a no reconocer a las mujeres".

Sin embargo, 2010 aportó algunas satisfacciones a las escritoras además de la cosechada por la catalana Matute, la tercera mujer que obtiene el Cervantes. Su compatriota Soledad Puértolas pasó a ser la quinta mujer en sentarse en el selecto club de la Real Academia
Española (RAE), a la vez que la argentina Claudia Piñeiro pudo celebrar distinciones por partida doble, el Sor Juana Inés de la Cruz en México y el LiBeraturpreis en Alemania, y la chilena Isabel Allende recibió más allá de las polémicas el Premio Nacional de Literatura de su país.

Mientras, el premio mejor dotado de la escena editorial hispana, el Planeta de Novela, con 601.000 euros, fue para otro catalán, Eduardo Mendoza, por Riña de gatos, ambientada en Madrid en los meses previos a la guerra civil. Algunas décadas después transcurre El arte de la resurrección en el desierto de Atacama, que le valió al chileno Hernán Rivera Letelier el Premio Alfaguara de Novela. Otro galardonado fue el colombiano Antonio Ungar -uno de los escritores jóvenes que participaron en el encuentro Bogotá 39 en 2007-, que se hizo acreedor del Premio Herralde con su novela Tres ataúdes blancos.

Y en otro hecho relevante del año literario, la prestigiosa revista Granta confeccionó por primera vez una lista de los 22 mejores escritores en español menores de 35 años y les dedicó un número con sus textos. Entre los elegidos se cuentan los españoles Andrés Barba, Sonia Hernández y Elvira Navarro, así como los argentinos Oliverio Coelho, Lucía Puenzo, Andrés Neuman y Samanta Schweblin.

Asimismo aparecen en la nómina de "estrellas literarias del futuro" tres autores que ya figuraban en Bogotá 39: el boliviano Rodrigo Hasbún, el peruano Santiago Roncagliolo y el chileno Alejandro Zambra.

La publicación trimestral británica no ahorró elogios para las letras iberoamericanas: "De Borges a Bolaño, el idioma español nos ha dado algunos de los escritores más queridos de los siglos XX y XXI. Pero a medida que el alcance de la cultura de lengua española se extiende mucho más allá de España y Latinoamérica, y Estados Unidos tiende a una mayoría hispana entre su población, es hora de preguntarse quién será el próximo en esta apasionante tradición".

25.12.10

El cuento de Navidad

Ray Bradbury

El cuento de Navidad

El día siguiente sería Navidad y, mientras los tres se dirigían a la estación de naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el niño realizaría por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo más agradable posible. Cuando en la aduana les obligaron a dejar el regalo porque pasaba unos pocos kilos del peso máximo permitido y el arbolitocon sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante para celebrar esa fiesta. El niño esperaba a sus padres en la terminal. Cuando estos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.
-- ¿Qué haremos?
-- Nada, ¿qué podemos hacer?
-- ¿Al niño le hacía tanta ilusión el árbol!
La sirena aulló, y los pasajeros fueron hacia el cohete de Marte. La madre y el padre fueron los últimos en entrar. El niño iba entre ellos. Pálido y silencioso.
-- Ya se me ocurrirá algo --dijo el padre.
-- ¿Qué...? --preguntó el niño.
El cohete despegó y se lanzó hacia arriba al espacio oscuro. Lanzó una estela de fuego y dejó atrás la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, para dirigirse a un lugar donde no había tiempo, donde no había meses, ni años, ni horas. Los pasajeros durmieron durante el resto del primer "día". Cerca de medianoche, hora terráquea según sus relojes neoyorquinos, el niño despertó y dijo:
-- Quiero mirar por el ojo de buey.
-- Todavía no --dijo el padre--. Más tarde.
-- Quiero ver dónde estamos y a dónde vamos.
-- Espera un poco --dijo el padre.
El padre había estado despierto, volviéndose a un lado y a otro, pensando en la fiesta de Navidad, en los regalos y en el árbol con sus velas blancas que había tenido que dejar en la aduana. Al fin creyó haber encontrado una idea que, si daba resultado, haría que el viaje sería feliz y maravilloso.
-- Hijo mío --dijo--, dentro de medía hora será Navidad.
La madre lo miró consternada; había esperado que de algún modo el niño lo olvidaría. El rostro del pequeño se iluminó; le temblaron los labios.
-- Sí, ya lo sé. ¿Tendré un regalo? ¿tendré un árbol? Me lo prometiste.
-- Sí, sí. todo eso y mucho más --dijo el padre.
-- Pero... --empezó a decir la madre.
-- Sí --dijo el padre--. Sí, de veras. Todo eso y más, mucho más. Perdón, un momento. Vuelvo pronto.
Los dejó solos unos veinte minutos. Cuando regresó, sonreía.
-- Ya es casi la hora.
-- ¿Puedo tener un reloj? --preguntó el niño.
Le dieron el reloj, y el niño lo sostuvo entre los dedos: un resto del tiempo arrastrado por el fuego, el silencio y el momento insensible.
--¿Navidad! ¿Ya es Navidad! ¿Dónde está mi regalo?
-- Ven, vamos a verlo --dijo el padre, y tomó al niño de la mano.
Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La madre los seguía.
-- No entiendo.
-- Ya lo entenderás --dijo el padre--. Hemos llegado.
Se detuvieron frente a una puerta cerrada que daba a una cabina. El padre llamó tres veces y luego dos,empleando un código. La puerta se abrió, llegó luz desde la cabina, y se oyó un murmullo de voces.
-- Entra, hijo.
-- Está oscuro.
-- No tengas miedo, te llevaré de la mano. Entra, mamá.

Entraron en el cuarto y la puerta se cerró; el cuarto realmente estaba muy oscuro.
Ante ellos se abría un inmenso ojo de vidrio, el ojo de buey, una ventana de metro y medio de alto por dos de ancho, por la cual podían ver el espacio. el niño sequedó sin aliento, maravillado. Detrás, el padre y la madre contemplaron el espectáculo, y entonces, en la oscuridad del cuarto, varias personas se pusieron a cantar.
-- Feliz Navidad, hijo --dijo el padre.
Resonaron los viejos y familiares villancicos; el niño avanzo lentamente y aplastó la nariz contra el frío vidrio del ojo de buey. Y allí se quedó largo rato, simplemente mirando el espacio, la noche profunda y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de maravillosas velas blancas.

(Ray Douglas Bradbury; Waukenaun, Illinois, 1920) Novelista y cuentista estadounidense conocido principalmente por sus libros de ciencia ficción. Alcanzó la fama con la recopilación de sus mejores relatos en el volumen Crónicas marcianas (1950), que obtuvieron un gran éxito y le abrieron las puertas de prestigiosas revistas. Se trata de narraciones que podrían calificarse de poéticas más que de científicas, en las que lleva a cabo una crítica de la sociedad y la cultura actual, amenazadas por un futuro tecnocratizado. En 1953 publicó su primera novela, Fahrenheit 451, que obtuvo también un éxito importante y fue llevada al cine por François Truffaut. En ella puso de manifiesto el poder de los medios de comunicación y el excesivo conformismo que domina la sociedad.


Ray Bradbury

Ray Bradbury se graduó en la escuela secundaria en 1938, y se ganó la vida como vendedor de periódicos hasta 1942. Comenzó a escribir desde niño, pero publicó su primera historia en 1938, en una revista de aficionados. Adquirió la certeza de lo que sería su estilo cuando compuso The Lake. En 1943 dejó el trabajo de vendedor de periódicos y se dedicó a escribir a tiempo completo, publicando en diversos medios numerosos relatos breves, hasta que en 1950, con la aparición de Crónicas marcianas, comenzó su ascendente fama literaria. En sus páginas, que relatan los intentos de los terrestres por colonizar el planeta Marte, se reflejan las angustias y ansiedades que existían en la sociedad norteamericana de la década de los cincuenta, ante el peligro de una guerra nuclear.

Considerados un clásico de la ciencia ficción, este conjunto de relatos interdependientes recoge no sólo las vicisitudes de la colonización del planeta Marte sino también la caída de su civilización, abarcando un período comprendido entre 1999 y 2026. Los marcianos poseen notables poderes telepáticos, lo que causa graves contratiempos a las tres primeras expediciones. La cuarta aporta al planeta la varicela, que contagia a los indígenas y acaba con su resistencia.

A continuación, se desarrolla la obra colonizadora, que aporta al planeta los aspectos más negativos de la cultura occidental. Sólo un mexicano, que conserva las esencias de su cultura indígena, consigue establecer una auténtica comunicación con un marciano que, a su vez, es depositario de las tradiciones desplazadas por la hegemonía de los colonizadores. Éstos han degradado a tal punto la civilización autóctona, que en uno de los relatos un marciano utiliza sus poderes telepáticos para divertir a los nuevos amos adoptando las personalidades que le solicitan. También los negros estadounidenses establecen asentamientos para huir de la discriminación. Finalmente, el planeta casi se despuebla porque una amenaza bélica en la Tierra induce a los colonos a regresar. Los pocos que permanecen en Marte se convierten en los "nuevos" marcianos.

En 1951 publicó uno de sus libros mayores, El hombre ilustrado, compuesto por varios relatos de naturaleza fantástica, y dos años más tarde otro de los más representativos, Fahrenheit 451Fahrenheit 451 narra la historia de una ciudad del futuro dominada por los medios audiovisuales, en la que se acosa el individualismo, están prohibidos los libros, y los bomberos, brazos ejecutores de un Estado totalitario, son los encargados de quemarlos. Al margen de la sociedad, un grupo de hombres recluidos en los bosques decide memorizar textos enteros de filosofía y literatura para preservar la cultura. (título que alude a la temperatura en que libros empiezan a arder).


Fotogramas de Fahrenheit 451, de François Truffaut

Esta fábula moralizante ha sido considerada como una gran obra antiutópica y acaso premonitoria, y fue llevada al cine por François Truffaut. En el relato de Bradbury se exponen de forma minuciosa las razones de la prohibición de los libros en boca del jefe de bomberos, Guy Montag. Frente a sus argumentos se expone el punto de vista de un profesor que aconseja a Montag y que pone de relieve las características positivas de la lectura. De este modo, se desarrolla una reflexión que se enriquece con referencias a los clásicos.

Bradbury advierte de los peligros y las amenazas que incumben a una sociedad enteramente automatizada, olvidada de los valores tradicionales de la cultura, y próxima al exterminio atómico. Consigue climas sardónicamente alucinantes en cuentos como There will come soft rains (1950), donde una casa robotizada prosigue realizando los movimientos programados, en un mundo carente ya de vida, hasta su postrer quema liberadora, o en The Veldt (1950), donde otra casa automatizada, casi dotada de vida propia, masacra, con la complicidad de los niños, a los padres de éstos.

Pero Bradbury no sólo cultivó la ciencia ficción y la literatura de corte fantástico, sino que escribió también libros realistas e incluso incursionó en el relato policial. Su prosa se caracteriza por la universalidad, como si no le importara tanto perfeccionar un género como escribir acerca de la condición humana y su temática, a través de un estilo poético.


En su niñez Ray se trasladó, por cuestiones laborales de su padre, a vivir en varias ocasiones a Tucson, en Arizona. Finalmente, en 1934, la familia Bradbury se trasladó a California, residiendo en la ciudad de Los Ángeles.

Después de terminar el instituto en 1938, en donde solía realizar actuaciones teatrales, Bradbury abandonó los estudios para convertirse en autodidacta y dedicar su tiempo a la lectura y a escribir, publicando sus primeros relatos cortos, como `Hollerbocher`s Dilemma`, texto publicado en la revista `Imagination`. Al mismo tiempo que comenzaba su carrera como escritor vendía periódicos en la ciudad angelina.

Algunas de las publicaciones en las que vio publicados sus relatos fueron `Futuria Fantasia` (su propia revista), `Spaceways`, `Super Sciencie Stories`, en donde por primera vez le pagaron por un relato llamado `Pendulum`, aparecido en 1941, `Weird Tales`, o `Best American Short Stories`, en donde en 1945 apareció `The Big Black and White Game`.

En esta época solía emplear variados seudónimos, como Ron Reynolds, Guy Amory, Anthony Corvais, Omega, Briand Eldred, Edward Banks, e incluso empleando el nombre de su padre, Leonard Spaulding. Más tarde también emplearía Douglas Spaulding.

En 1946 Bradbury conoció a Maggie McClure, quien trabajaba en una librería. Un año después Ray y Maggie contrajeron matrimonio, el cual duraría hasta el 2003, año en el cual falleció Maggie.

La colección de relatos `Carnaval negro` (1947) sacó a Bradbury del anonimato literario. Posteriormente triunfaría con `Crónicas marcianas` (1950), fabulación sobre la colonización del planeta rojo, `El hombre ilustrado` (1951), `Las doradas manzanas del sol` (1953) o `Fahrenheit 451` (1953), el título más popular de su bibliografía, ambientado en una sociedad que prohíbe los libros.

Con estos títulos Ray Bradbury logró ser reconocido por sus novelas de ciencia-ficción y fantasía, estableciendo miradas bastante sombrías y críticas sobre el devenir de la sociedad humana, a las que no le faltan trazos líricos en una exposición que suele fustigar la desproporción tecnológica, las desigualdades y el totalitarismo.

Por sus trabajos recibió diferentes premios como el O. Henry Memorial o el galardón Benjamin Franklin.

Su prolífica producción literaria, generalmente libros de relatos, incluye otros títulos como `El país de octubre` (1955), `El vino del estío` (1957), `El día que llovió para siempre` (1959), `Twice 22` (1959), `Una medicina para la melancolía` (1959), `R is for Rocket` (1960), `La feria de las tinieblas` (1962), `Las maquinarias de la alegría` (1964), `The Vintage Bradbury` (1965), `S is for Space` (1966) `Dos veces veintidós` (1966), `Leviatán 99` (1966), `Canto al cuerpo eléctrico` (1969), `Fantasmas de lo nuevo` (1959), `Sueño de fiebre y otras fantasías` (1970), `El árbol de las brujas` (1972), `EL maravilloso traje de color vainilla` (1972), `Columna de fuego y otras obras` (1973), `Mucho después de medianoche` (1976), `El último Circus y la electrocución` (1980), `Memoria de un crimen` (1984), `La muerte es un asunto solitario` (1985), `Cementerio para lunáticos` (1990), `Más rápido que el ojo` (1992), `Ahmed y las máquinas del olvido: Una fábula` (1998), `De la ceniza volverás` (2001), `Matemos a Constance` (2002), `Algo más en el equipaje` (2002), libro por el cual ganó el Premio Bram Stoker o `The Cat`s Pajamas: New Stories` (2004).
También ha escrito obras teatrales, ensayos, volúmenes de poesía y guiones cinematográficos, entre ellos la adaptación del `Moby Dick (1956) de Herman Melville realizada por John Huston.

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