28.10.14

México: protestas y cartas contra el poder

Intelectuales hacen oír su dolor en todo el mundo por la desaparición de 43 estudiantes
 Aparición con vida. Como en otras épocas, en México piden por la vida de los estudiantes secuestrados por policías y narcotraficantes./revista Ñ
La comunidad de Iguala se moviliza por los estudiantes desaparecidos sin ningún desaliento./revista Ñ


"Todo el país será una fosa común”, dolorida e impotente la cuentista y novelista mexicana Ana García Bergua dijo lo que nadie quería oír ni saber. Lo que se teme. Esa desazón recorre México y no sólo lastima dentro de sus bordes sino que va clavando aguijones en muchos rincones del mundo donde se comparte esta desgracia. A lo lejos, pero se comparte. Y así fue también que los círculos de intelectuales y de académicos de toda América y también de Europa firman declaraciones, mandan cartas y publican sus opiniones para que la desaparición de los 43 estudiantes de magisterio en el estado de Guerrero no quede en el olvido. Para que los gobiernos sepan que a esas fosas también pueden ir ellos. El país entero.
“Me parece absolutamente vergonzoso y de una grosería inaceptable poner todas esas fotografías con las caras de los muchachos como si fueran delincuentes. Los andan buscando hasta por debajo de los camiones. Cuando en realidad los mataron. Lo más obvio es que van a aparecer en una fosa”, decía con un enojo triste la escritora Margo Glantz al Diario de Cohauila.
El sábado pasado, el estadounidense Noam Chomsky fue entrevistado públicamente en la feria del Libro de El Zócalo de Ciudad de México por Paco Ignacio Taibo II y Fabrizio Mejía Madrid. Ante la situación que vive el país, el lingüista dijo: “hay un cómplice en estos problemas que tiene México. Ese cómplice son los Estados Unidos. En tanto que la mayor parte del consumo de la droga que se produce o que pasa por el país termina en Estados Unidos, al mismo tiempo lo que Estados Unidos da a cambio a México son las armas con las que el pueblo mexicano se está matando entre sí. Estados Unidos tiene una gran responsabilidad. Si a eso le aunamos las políticas suicidas que los gobernantes mexicanos están ejerciendo y las reformas suicidas que están realizando los gobernantes mexicanos nos encontramos frente a un enorme problema.
Está circulando por la web una carta que se puede firmar en http://ayotzinapasomostodos.wordpress.com/ Desde la Comunidad Académica Internacional de más de 60 países y 500 universidades, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil, y con el apoyo hasta ahora de más de 7.500 personas –cifra en aumento constante– se envía esta carta urgente y abierta para que la noticia se sepa y no quede nadie indiferente. Además de Chomsky también adhieren Judith Butler y Elena Poniatowska y se suman las firmas de Laura Malosetti Costa, Eduardo Buscaglia, Andrea Giunta, Francine Masiello, Gabriela Polit, Rita Laura Segato y Gareth Williams, entre muchos otros. Los que firman exigen la “renuncia inmediata” del gobernador de Guerrero, Angel Aguirre Rivero, de su procurador Iñaki Blanco Cabrera y de todos los policías y miembros del Ejército que hayan sabido, encubierto o participado en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Y señalan que la realidad que México ha mostrado al mundo es decepcionante: “El caso de Iguala, sumado a muchos otros sucesos en los últimos meses, ha dejado claro que no se puede hablar ya de criminales comunes sino de la criminalidad de representantes del gobierno tanto local como estatal y federal, que por acción u omisión permitieron que esto ocurriera y ahora no parecen hacer lo necesario para resolverlo y restaurar la confianza en ese mismo gobierno”.
El escritor de Culiacán Elmer Mendoza argumenta, enérgico, ante el Diario de Cohauila: “A los responsables, encabezados por el presidente Enrique Peña Nieto, les digo que esto no puede ocurrir. Si aspiramos a ser un país civilizado, que tenga leyes respetables, no pueden pasar estas cosas”, dice el autor especialista en lo que se dado en llamar la narcoliteratura y autor de El misterio de la orquídea calavera . “No podemos permitir que asesinen a nuestros estudiantes, a nuestra juventud, porque estamos rompiendo cadenas y eso no es justo, no es normal y tampoco es humano. Tenemos que conseguir ser otro país, un país donde los sueños sean posibles”, concluyó Elmer.
“México se ha convertido en una tumba sin nombre donde caen todas las víctimas y los desaparecidos”, concluye la carta que firman Elena Poniatowska, Juan Villoro, Gael García, Paco Ignacio Taibo II, John Ackerman, Liliana Felipe, Dolores Heredia, entre otras personalidades que suman una larga lista y que se publicó el miércoles en el diario La Jornada. En las principales ciudades del mundo hubo manifestaciones de reclamos al gobierno mexicano y de solidaridad con los desaparecidos y sus familias. En la embajada de México en Buenos Aires, unas 200 personas se solidarizaron con los normalistas al grito de: “¡Aparición con vida de los 43 compañeros!”. Los gritos rebotaban en las puertas de la sede diplomática.
La semana pasada en la revista Ñ la antropóloga Rossana Reguillo publicó una nota bajo el título “Otra vez se toca el fondo de un horror que despelleja”, concluía con dolor y bronca: “Seguimos acumulando muertes. Sí, hemos venido tocando fondo muchas veces, pero Ayotzinapa desnuda sin clemencia, la relación descompuesta, podrida, vergonzosa entre los distintos poderes propietarios: estado, gobierno, poder económico, partidos, fuerzas de seguridad”.

Cien años del milagro Dylan Thomas

 Gales rinde homenaje al gran poeta y narrador en el centenario de su nacimiento
El poeta y narrador Dylan Thomas, durante una de sus grabaciones de radio para la BBC, durante los años de la posguerra./elpais.com

Un escritor de poemas y cuentos. Un escritor de cuentos y poemas. De versos que parecen invocar la prosa, de prosa esparcida de versos. De una voz interior que busca ser oída para descubrir la música de las palabras. Ese era Dylan Thomas (Gales, 27 de octubre de 1914-Nueva York, 6 de noviembre de 1953). Donde nació y donde murió es el arco perfecto que traza la vida de lo que fue la trayectoria de un autor de provincia que se convirtió en estrella. Swansea... Swansea es el lugar donde nació y el mundo del que en realidad nunca salió. Y donde conmemoran su centenario con lecturas, exposiciones y nuevas ediciones de libros.
Si bien sus primeras narraciones pueden ser vistas como recargadas o barrocas y crípticas, las segundas son, en apariencia, más transparentes y directas. Pero todas proceden de un mundo interior, a veces inquietante, a veces simbolista, a veces turbio, a veces obsceno, a veces divertido, a veces surrealista, a veces romántico, a veces distraído, a veces apesadumbrado, a veces seductor, a veces contemplativo, a veces inquieto y dudoso, muy dudoso, a veces infantil, a veces amante de la naturaleza, a veces creyente, a veces tierno y sexual, a veces rebelde, a veces acurrucado en la orfandad, a veces alegre, o todo a la vez. Y todo renovación. Dylan Thomas se asomaba a su mundo interior como en un pozo que sus ojos hacían cristalino con las palabras donde los lectores no solo ven ese mundo ajeno sino también el propio. El temblor del agua que los refleja. ¿Metafísico, filosófico, existencialista Thomas? La belleza y el hipnotismo del temblor del agua.
Como cualquier verso de Y la muerte no tendrá dominio, No entres dócilmente en la noche callada o este de La fuerza que por el verde tallo mueve a la flor:
“Los labios del tiempo sorben del manantial que nace.
El amor gotea y se reúne, pero la sangre caída
calmará su dolor.
Y estoy mudo para decir al viento
cómo el tiempo ha marcado un cielo alrededor de las estrellas”.

Dylan Thomas en una imagen de 1946. / Francis Reiss (getty images)
Septiembre de 1936 es una fecha clave en su vida. Dos años antes se ha ido de su casa de Swansea, en Gales. Londres es ahora su hogar, allí vive con un amigo de su pueblo. Con 20 años (1934), se busca la vida como periodista freelance y poco tiempo después entra en el mundo de la literatura con la publicación de Dieciocho poemas. Su nombre empieza a sonar y sus versos a ir de boca en boca. Es con la publicación de Veinticinco poemas, en 1936, cuando la reputación y la fama le abren sus puertas.
¿Y los cuentos? Nadie los quería publicar. Pero él sabía que era cuentista. Que era un contador nato de historias. Su voz que busca ser oída, escuchada, compartida. Sabía que era un narrador de episodios breves convertidos en universos autónomos con el don añadido de abrir la imaginación y la reflexión del lector. Debió recurrir a su ya joven nombre de gran poeta para que en su siguiente poemario, Verso y prosa, se incluyeran los seis relatos de El mapa del amor:
“—Aquí viven –dijo Sam Rib- las bestias de dos espaldas. —Señaló su mapa del Amor, cuadrátula de mares, islas y continentes extraños con una selva oscura en cada extremo…”.
…Y la historia continúa. La gente los lee. Completa su felicidad. Poeta Dylan, cuentista Thomas. A la par. Dos aproximaciones a su mundo que se complementan, necesitan, como esa bestia de dos espaldas de la que habla en El mapa del amor.
Versos y prosas que piden ser leídos en voz alta, que prometen que al hacerlo así ese mundo poético o narrado enriquecerá. Palabra, ritmo, candencia, música de palabras.
Versos y prosas que piden ser leídos en voz alta, que prometen que al hacerlo así ese mundo poético o narrado enriquecerá. Palabra, ritmo, candencia, música de palabras.
Evocar no es desandar. Recordar es caminar. De ese peregrinaje está hecha la literatura del autor que firmó ese libro famoso titulado Retrato del artista cachorro, la pieza que faltaba a su ser personal y literario, al mostrar su lado más ¿divertido y cómico?
En 1952 escribe una nota para un volumen de sus poemas completos que resulta clarificadora: “Leí una vez algo sobre un pastor que cuando le preguntaron por qué cumplía ciertos ritos, en un círculo de hongos, relacionados con la luna, para proteger sus rebaños, él contestó: ‘Sería un condenado tonto si no lo hiciera’. Estos poemas con todas sus crudezas, sus dudas y confusiones, están escritos por amor al Hombre y en alabanza de Dios, y yo sería un condenado tonto si ello no fuera así”.
Muere con 39 años congregando ante sí lo popular y lo elitista. Guiones de radio y televisión, unos 450 poemas y una veintena de cuentos. Prosa y lírica. A cada paso caos, bohemia, borracheras, disgustos, apuros, amores, alucinaciones, lecturas,escándalos. Eso y más rodearon la vida de Dylan Thomas que ha inspirado a creadores de todas las artes. Verdad o mentira, todo es leyenda, y en su estela una de sus tantas frases, esta vez de un cuento, en la que está él y todos: “El hombre se enamoró del milagro, pero no pudo retenerlo a su lado y el milagro se fue de él”.

La ministra francesa de Cultura lleva dos años sin leer un libro

 La sustituta de la crítica Aurélie Filippetti admite en televisión que no tiene tiempo para la literatura y que no conocía la obra de Patrick Modiano antes del Nobel
Fleur Pellerin, ministra francesa de Cultura, no tiene el gusto por leer literatura./elmundo.es

"No leo ningún libro desde hace dos años". La ministra francesa de Cultura, Fleur Pellerin, ha confesado sus no hábitos culturales en una entrevista en Canal+. "No conocía a Modiano", ha dicho también Pellerin sobre el reciente Nobel de Literatura.
Pellerin, nacida en Corea del Sur hace 41 años, adoptada por una familia francesa y educada en la elitista Escuela Nacional de Administración, pasó por el trance cuando la entrevistadora le preguntó por su libro favorito de Patrick Modiano. Sonrisas nerviosas, algún farfulleo y la confesión. "No conocía a Modiano, no he leído ningún libro suyo". La entrevistadora pone cara de escándalo e insiste. Pellerin decide entonces decir la verdad: "No tengo problema en admitir que no tengo tiempo de leer desde hace dos años. Leo noticias de agencias, informes, pero no mucho más.
Pellerin llegó al Gobierno con el equipo de François Hollande como secretaria de Estado de Economía Digital, dentro del Ministerio de Industria. El 26 de agosto de este año 'ascendió' al puesto de ministra de Cultura en sustitución de Aurelie Filippetti, crítica con el rumbo que Manuel Vallls había dado al Gobierno.

Latinoamérica criminal

El libro es un intento de describir un paisaje nuevo o elaborar un mapa nuevo de las distintas estrategias que hoy se producen en ese ámbito literario
Latinoamérica criminal, los nuevos narradores de género neonegro./elmundo.es
Afirma el escritor y traductor brasileño Daniel Galera, en su introducción a un volumen de relatos a cargo de trece autores latinoamericanos y titulado Latinoamérica criminal (Random House), que antes resultaba fácil hablar de esa narrativa y que bastaba con mencionar el realismo mágico o las favelas o la lucha contra regímenes dictatoriales o el legado colonial. Mientras que por debajo del Trópico de Capricornio, era suficiente con añadir a Borges, Cortázar, Rulfo, García Márquez, Rey Rosa y Vargas Llosa, a los que designa como envueltos en una "fría melancolía existencial" (tendría que ver Galera la melancolía por encima del Círculo Ártico). Ahora, la cosa es mucho más enredada.
El libro es un intento de describir un paisaje nuevo o elaborar un mapa nuevo de las distintas estrategias que hoy se producen en ese ámbito literario. Y lo pretende mediante el encargo a esos trece escritores (tres brasileños y los demás en español) de una historia de suspense -que da más bien en género negro, aunque no exclusivamente-, a través de la cual puedan observarse las distintas sensibilidades y estrategias que hoy pueblan el subcontinente. Se supone que muy distintas a las tópicas y emblemáticas.
Esto es un poco más discutible, sin necesidad de reprobar la intentona. El género, o el subgénero aludido, tiene una tradición bastante fiera y romperla, aunque sea como juego, no es sencillo, y exige un esfuerzo y una vocación de partida que no se producen de buenas a primeras. En justa compensación, es indiscutible que cada uno de los autores -entre ellos, Santiago Roncagliolo, Rodrigo Rey Rosa, Alejandro Zambra, los más conocidos en España- consigue imprimir algo de su sello en esta empresa difícil. En resumen, es un paisaje interesante, así como el mundo representado contiene claves de lo contemporáneo interpretadas en esas latitudes.
Digamos también que a nadie en Europa se le habría ocurrido hacer algo semejante, por la sencilla razón de que sería una empresa presuntamente inabarcable y de que el inmediato pasado de la literatura europea, por esquematizar mucho, es menos propenso a la emblemática. En cierto sentido, hay un cierto fondo bolivariano en la propuesta de Daniel Galera, que también ha seleccionado los relatos, pues pretende que existe un marco para lo que suele denominarse literatura latinoamericana. El español, indudablemente, podría componerlo, pero al introducir a autores en lengua portuguesa, ese marco remite a otra idea de contenido más político o más sentimental, pero en todo caso más difuso, salvo que lo geográfico delimite por encima de todo.
Bueno, no pongamos tantas pegas. La idea funciona porque deja ver cosas y en último término permite descubrir a escritores que están arrancando en su proyección internacional y que parecen estar ya bastante fraguados. Añadamos a Carol Bensimon, Rodrigo Blanco Calderón, Bernardo Carvalho, Rodrigo Hasbún, Mariana Enríquez, Andrés Ressia Colino, Jorge Enrique Lage, Andrés Felipe Solano, Joca Reiners Terron y Juan Pablo Villalobos, y ya estaremos todos.

Las veintidos reglas de la escritura según Pixar

Seguro que todos hemos visto sus películas. Nos han hecho reír y sonreír, llorar, pensar y sentir un montón de cosas distintas. Ahora también quieren ayudarnos a escribir mejor
Cómo escribir una historia, según Pixar./literautas.com

Hoy queremos compartir con vosotros un par de cosas que nos ofrecen desde el estudio de animación de Pixar referente a la escritura:
Por un lado, podéis leer a continuación la interesante lista de Pixar sobre las 22 reglas la la escritura.
Por otro, al final de esta entrada podréis ver un vídeo de Andrew Stanton (Toy Story, WALL-E) hablándonos sobre las claves para crear una gran historia. A ver qué os parecen:

1. Haz que tus personajes trabajen

Admiramos más a un personaje por lo que intenta que por lo que consigue.

2. Ponte en el lugar de la audiencia

Debes tener en mente qué es interesante para ti como público, no lo que es divertido hacer como escritor. Pueden ser cosas distintas.

3. Busca el tema al final

Tener un tema es importante, pero no verás de qué trata realmente la historia hasta que la termines. Cuando lo hagas, reescribe.

4. Usa la estructura universal

Había una vez un __________. Cada día, ________________. Hasta que un día _____________. Entonces, _________________. Hasta que finalmente ______________.

5. Simplifica y enfoca

Combina personajes. Sáltate los desvíos. Sentirás que pierdes algunas cosas valiosas, pero te hará libre.

6. Desafía a tus personajes

¿En qué es bueno tu personaje? ¿Con qué se siente cómodo? Piensa en el polo opuesto y haz que lo desafíe. ¿Qué ocurre entonces?

7. Empieza por el final

Construye el final antes que el medio. en serio. Los finales son difíciles; conseguir el tuyo te dará ventaja.

8. Aprende a terminar

Termina tu historia; déjala ir incluso si no es perfecta. En un mundo ideal tendrías ambas cosas, pero tienes que seguir adelante y hacerlo mejor la próxima vez.

9. Aprende de lo que no quieres

Cuando estés bloqueado, haz una lista de lo que NO debería suceder a continuación. Muchas veces el material para desatascarte aparecerá así.

10. Analiza las historias que te gustan

Pon aparte las historias que te gustan. Lo que te gusta de ellas es una parte de ti; tienes que reconocerlo antes de poder usarlo.

11. Escribe tus ideas

Ponerlo sobre el papel te permite empezar a aregllarlo. Si lo dejas en tu cabeza como una idea perfecta, nunca lo compartirás con nadie.

12. Sorpréndete

Descarta la primera cosa que aparezca en tu mente. Y la segunda, tercera, cuarta, quinta… Aparta lo obvio de tu camino.

13. Haz que tus personajes tengan opiniones

Un personaje pasivo/maleable puede resultarte agradable mientras lo escribes, pero es veneno para la audiencia.

14. Busca el corazón de tu historia

¿Por qué debes contar ESTA historia? ¿Cuál es la creencia que arde dentro de tu historia y de la que se alimenta? Ahí se encuentra el corazón de la misma.

15. Sé honesto/a

Si tu fueses tu personaje, en esta situación, ¿cómo te sentirías? La honestidad aporta credibilidad a situaciones increíbles.

16. Pon obstáculos

¿Cuáles son los riesgos? Danos una razón que guíe al personaje. ¿Qué ocurre si no tiene éxito? Haz que tenga muchas probabilidades en contra.

17. No tengas miedo a equivocarte

Ningún trabajo es una pérdida de tiempo. Sino funciona, déjalo ir y sigue adelante; volverá a serte útil después.

18. Conócete a ti mismo/a

Aprende la diferencia entre hacerlo lo mejor posible y preocuparte por detalles nimios. Escribir una historia es experimentar, no refinar.

19. No hagas trampa

Usar la casualidad para meter a tus personajes en problemas es algo bueno; usar la casualidad para sacarlos de ellos, es hacer trampa.

20. Analiza las historias que NO te gustan

Un ejercicio: coge los componentes básicos de una película que no te guste y reorganízalos para convertirlos en lo que te gusta.

21. Identifícate con tu historia

Tienes que identificarte con tus situaciones/personajes; no puedes limitarte a escribirlos. ¿Qué te haría actuar de esa forma?

22. Busca la esencia

¿Cuál es la esencia de tu historia? ¿La forma más sencilla de definirla? Si sabes eso, puedes construirlo todo a partir de ahí.

Hasta aquí la lista de reglas de Pixar. Ahora os dejo con el divertido vídeo de Andrew Stanton (incluye subtítulos en español):




¿Qué os parecen estos consejos que nos dan desde Pixar? ¿Estáis de acuerdo?

¡Feliz escritura!

27.10.14

Bogotá, laboratorio del arte contemporáneo

La X edición de Artbo, con 66 galerías de 29 países, se confirma como la feria del sector más importante en Latinoamérica. Colombia es el invitado a Arco 2015
 
La obra  Clavos, del grupo de artistas Los Carpinteros, en Artbo. / Mauricio Dueñas Castañeda./elpais.com 
Durante la última década, las grandes ferias europeas dedicadas al arte contemporáneo han ido desplazando su atención hacia Latinoamérica tanto por sus artistas como por sus coleccionistas. El talento y el dinero ha ido cambiando de escenario poco a poco. Conscientes de su protagonismo, en toda América han ido surgiendo iniciativas cada vez más potentes y capaces de centrar una enorme actividad en diferentes países. México, Argentina o Brasil fueron los pioneros y después se fueron sumando Chile y Perú de manera más o menos ruidosa. En Colombia, hace diez años que nació Artbo, una feria que arrancó de manera lánguida y que ha conseguido ponerse por delante de sus competidoras, a juicio de los expertos que recorrieron las 66 galerías de 29 países, desde el jueves y hasta ayer que estuvo abierta en los recintos feriales de la capital colombiana. Un festín artístico donde los nuevos rostros de la cultura inventaron sorprendentes eventos situados en el centro de la ciudad, como las ferias de El Millón (400 euros el precio más caro), Odeón (emergentes) y Sincronía (los que venden directamente su obra).
La bonanza económica y de optimismo político que vive Colombia, con el apoyo del Gobierno de Juan Manuel Santos, es una de las causas de esta transformación, asegura la ministra de Cultura, Mariana Garcés.
Un visitante ante la obra de Natalia Castaño. / Luis Acosta (afp)

El espacio central del recinto está ocupado por la sección Proyectos. Su responsable es José Ignacio Roca, prototipo de los nuevos gestores culturales que están poniendo al arte colombiano en el foco de interés mundial. Antiguo resonsable de exposiciones del Banco de la República, es asesor para arte latinoamericano en la Tate Modern, de Londres, y creador del espacio Flora, mezcla de galería, centro de investigación, biblioteca y residencia de artistas, en el centro de Bogotá. Su trabajo consistió en aunar 14 propuestas donde el tejido y la pintura se mezclan con la literatura, “porque no hay fronteras entre la creación”. En este apartado, médula de la feria, participó la bilbaína Ana Laura Aláez con tres obras en una de las nueve galerías españolas que han viajado a Bogotá, Pérez de Albéniz.
Se vive un momento, asegura Roca, en el que se ha entendido que la historia del arte no se comprende sin los colombianos. Cree que la violencia que ha sufrido el país ha repercutido en todos los ámbitos. “El arte”, explica, “es un reflejo de la sociedad donde se produce y nuestros artistas lo han contado”. Es el caso de Óscar Muñoz o Doris Salcedo, con piezas tremendas en las que se recogía todo el drama que aquí se vivía. ¿Esto era bueno o malo para el arte? “Lo que sé es que tenemos que sobreponernos a la memoria del duelo. La violencia fue una terrible nube negra bajo la que algunos corrieron, otros se empaparon y otros sacaron el paraguas. Hay que convivir con eso”.
En el centro de Bogotá se presentaron eventos como El Millón, Odeón y Sincronía.
Fuera de los ámbitos temáticos, las galerías, como en toda feria que se precie, cuelgan sus mejores obras y los coleccionistas y público en general se agolpan ante las más vistosas. Una de las más potentes es La Cometa, con dos grandes cuadros de Manolo Valdés colocados en el exterior. Esteban Jaramillo, director de la galería, cuenta que la mayor parte de los compradores son colombianos y venezolanos: “Hay gente de toda América, por supuesto estadounidenses, pero hay un interés local tremendo por el arte contemporáneo”
El hecho de que la próxima edición de Arco, en Madrid, tenga a Colombia como país invitado es interpretado como la prueba del buen momento que vive el sector. Carlos Urroz, director de esa feria, está de acuerdo en que Artbo se ha convertido en la cita más importante de Latinoamérica: “Han superado con creces a las de Perú, Chile, o México. Por un lado se ve que hay dinero y pueden traer a comisarios internacionales para trabajar con sus gestores. Por otro, hay artistas, que por circunstancias muy dramáticas han sabido hablar de cosas muy especiales de manera honda y diferente. Han roto todos los moldes”.
En la feria, Urroz ha aprovechado para dar a conocer a los artistas que viajarán a España. Son veinte creadores emergentes que trabajan para diez galerías no habituales en los circuitos internacionales: Casa Reigner, Doce Cero Cero, El Museo, Instituto de Visión, Jenny Vila, La Galería, La Oficina, Nueveochenta, Sextante y Valenzuela Klenner.
'Pesca milagrosa', obra del colombiano Carlos Motta. / Luis Acosta (efp)

El comisario de la representación que visitará España es Juan Andrés Gaitán, colombiano nacido en Canadá en 1973, otro ejemplo de nuevo gestor cultural que triunfa en la escena internacional. Historiador y artista, es el director de la Bienal de Berlín.
Se trata de artistas jóvenes, entre 24 y 40 años, con poco rodaje en el mundo de las exposiciones, procedentes de los muchos centros artísticos que durante los últimos años han ganado un sitio en las principales ciudades del país. Dado que Arco es una feria de galerías, los establecimientos que viajarán a Madrid han renunciado a traer a sus artistas habituales en favor de los emergentes.
Todos ellos tienen en común que sus obras no son políticas, aunque algunas admitan lecturas múltiples, explica Gaitán. Piensa que “ya es el momento de separar el arte de las obligaciones ciudadanas. El lenguaje politizado y cargado de denuncia contra la violencia, está desgastado. Es el momento de dar paso a otros lenguajes y a otros contenidos”.

Claves de Artbo

66 galerías de 29 países en diferentes secciones:
Principal: galerías de referencia de diferentes partes del mundo.
Proyectos: Iniciativas de reconocidos artistas contemporáneos.
Referentes: Explora obras de artistas esenciales.
Artecámara: Jóvenes creadores colombianos.
Libro de artista: El libro como medio.
Articularte: Espacio para sensibilizar al público frente al arte actual.

Pedro Páramo, en anticipos; año, 1954

Tres especialistas emprendieron una nueva investigación literaria, adentrándose en el taller creativo de Juan Rulfo para despejar mitos y falacias sobre el proceso de escritura de su máxima novela
Partes del mecanuscrito original de Pedro Páramo, y el retrato a lápiz de Juan Rulfo por Lucinda Urrusti en 1953.
Los investigadores literarios, Víctor Jiménez, Jorge Zepeda y Alberto Vital./Paola Hidalgo.
Las Letras Patrias, la revista de la Universidad de México y Dintel fueron las publicaciones que acogieron los  primeros atisbos de  Pedro Páramo./excelsior.com.mx
Ingresar a su taller creativo para despejar mitos, falacias y críticas sobre el proceso de escritura de su máxima novela Pedro Páramo es el lujo que “el propio” Juan Rulfo (Jalisco, 1917-Ciudad de México, 1986) comparte a casi seis décadas de publicar íntegra la obra considerada una de las mayores ficciones de la literatura mexicana.
Es a través de los adelantos de la novela que Rulfo publicó en 1954 en diferentes revistas de divulgación literaria como abre el universo de su pensamiento, imaginación y reflexión, y se pone luz en el desarrollo del relato que, por su complejidad en estructura narrativa y contenido anecdótico, ha generado mitos “cómicos”.

Los primeros meses de 1954 fueron publicados dos fragmentos, de los 69 que componen la novela, en el primer número de Las Letras Patrias, revista de divulgación literaria del Instituto Nacional de Bellas Artes. Entre junio y septiembre del mismo año, las revistas Universidad de México y Dintel publican otros dos adelantos, y en marzo de 1955 la novela se distribuye en librerías.

El conjunto de capítulos en facsimilares, el mecanuscrito de éstos, junto con los ensayos de los investigadores Víctor Jiménez, Alberto Vital y Jorge Zepeda se reúnen en el libro Pedro Páramo 1954 (RM), que busca desmitificar el origen y proceso creativo de la novela que hace seis décadas quebrantó la literatura mexicana del siglo XX. La publicación se presentará en el Instituto de Investigaciones Filológicas, de la UNAM, en el marco de la cátedra extraordinaria sobre Juan Rulfo.

En entrevista, los tres académicos señalan que los fragmentos ratifican, por un lado, la autoría creativa de la obra, y, por otro, permiten hacer análisis comparativos de las primeras ideas de la historia y sus personajes con el resultado final. Es, aseguran, entrar al taller de Rulfo y testificar su proceso de escritura.

Creo que es subestimar a Rulfo cuando se dice que no estaba consciente de lo que hacía y lo que buscaba con su novela. Estos tres anticipos de la novela también buscaban dejar huella, y desde ellos ya se puede detectar su complejidad”, señala Jorge Zepeda, crítico literario, quien participa con el ensayo Itinerarios de un texto.

Enviar a revistas fragmentos tampoco parece extraño, pues Rulfo había publicado sus cuentos de El llano en llamas en algunas publicaciones periódicas, y si bien podría especularse que su intención era medir el posible impacto de la novela, fue un ejercicio habitual que más bien consiguió alertar de su trabajo a la escena literaria del país.

Jorge (Zepeda) localizó un artículo periodístico donde anuncia esta nueva revista Las Letras Patrias y que en ella estaría un fragmento de la novela de Rulfo, es decir, que ya se esperaba, ya había un interés. Ésta era la revista oficial de literatura del INBA, y que ellos ya tengan en esa época en el radar a Rulfo es muy significativo”, detalla Víctor Jiménez, director de la Fundación Juan Rulfo.

Los adelantos son también testigos para desmentir mitos como que el novelista se apoyó de otros escritores, o que el día de llevar el original a la editorial se le cayó el manuscrito y al levantarlo perdió la secuencia de los capítulos. Lo cierto es que en el aparente desorden narrativo, existe una estructura planteada desde las primeras páginas escritas.

Se pueden hacer ejercicios comparativos que nos dejan ver cómo trabajaba Rulfo, como si fuera su taller, y vemos un proceso paulatino que va formando lo que ahora es Pedro Páramo como una obra de las más importantes de la literatura mexicana y universal”, añade Alberto Vital,  doctor en Letras por la Universidad de Hamburgo.

Ajustes sobre la marcha

En los fragmentos y el mecanuscrito se develan cambios que Rulfo hizo de la novela para ajustar a su objetivo principal. El de mayor notoriedad es el título: en los primeros adelantos se presenta con el nombre Una estrella junto a la luna, frase que se menciona cuatro veces en la historia; luego Murmullos, que de manera implícita es un personaje central, y finalmente se edita con Pedro Páramo, nombre que aparece 69 veces en todo el relato.

El título original lo menciona en dos cartas a su entonces novia Clara, Una estrella junto a la luna y el hecho de que mantenga en Las Letras Patrias ese título no es casual, porque esa frase se menciona cuatro veces en el texto ya final. Rulfo no refiere a la estrella Venus, sino a Xólotl, que es la estrella de la tarde y tenía como misión alumbrar el trayecto de los muertos”, detalla Jiménez.

Caso similar el nombre de Abundio Martínez que en los adelantos todavía se llama Bonifacio Páramo,  pero fue natural que cambiara el nombre para afinar los matices, pues no podía llevar el apellido de su padre que no lo reconoce como hijo legítimo, precisa Vital, quien destaca que en la reproducción del libro del sello RM se pueden apreciar también las tachaduras y correcciones de Rulfo que en su caso era eliminación de palabras o frases.

En 1977 José Emilio Pacheco habla de una teoría de delirantes que habla de quiénes dicen haber ayudado a Rulfo en la estructura de la novela, pero son una serie de charlatanes que aparecen con nombre y apellido. Cuando aparece esta historia en los adelantos se rompen todos los mitos, porque vemos parte sustancial del proceso de la novela”, insiste el director de la fundación.

Para los investigadores la permanencia de Pedro Páramo en la literatura mexicana, incluso como la representante por excelencia de ésta, radica no sólo en su estructura narrativa o en la anécdota de la historia, sino en las reflexiones que el autor propone de manera implícita sobre el control del poder económico y político, y asuntos sociales que aparecen velados.

Por ejemplo, en una lectura analítica se arrojan las críticas de Juan Rulfo acerca de los pocos que dominan el poder del país, y sobre la crisis social que incluso son reflexiones que trascienden su temporalidad y cobran vigencia medio siglo después de publicarse por primera vez.

Es una novela que provoca y se dice que un clásico es el que se lee en toda época, se lee de distinta manera en cada momento, y dice algo en cada momento. Pedro Páramo puede ser una novela, o un diagnóstico de cuál ha sido el mayor mal de México: el mal uso del poder”, señala Vital de la novela traducida a más de 50 lenguas, publicada por 50 editoriales diferentes y distribuida en más de 80 países.