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6.4.10

La polémica biografía sobre Kapuscinski se convierte en éxito de ventas

En Kapuscinski Non-Fiction, se sugiere que el periodista polaco mantuvo una estrecha relación con los servicios secretos comunistas

Ryszard Kapuscinski.fOTO:aRCHIVO.fUENTE:Lavanguardia.es

"La biografía sobre el periodista Ryszard Kapuscinski, Kapuscinski Non-Fiction, se ha convertido en un éxito de ventas seis semanas después de su publicación, con más de 130.000 ejemplares entregados gracias al polémico contenido del libro, donde se pone en duda la veracidad de algunos reportajes del autor polaco.

El responsable de la edición del texto, Pawel Szwed, describió hoy este éxito como un auténtico "fenómeno", y reconoció que sus expectativas más optimistas no superaban las 100.000 copias. "Si las cosas van así, creo que el libro podrá vender el doble de ejemplares para final de año", pronosticó.

En Kapuscinski Non-Fiction, el también periodista Artur Domoslawski lanza varias críticas al hasta ahora intocable Ryszard Kapuscinski, del que sugiere que mantuvo una estrecha relación con los servicios secretos comunistas. Otro de los puntos más polémicos de la biografía se refiere a la posibilidad de que el escritor polaco inventase o exagerase algunos de los términos citados en sus trabajos, como el encuentro con el Che Guevara del que Kapuscinski habló en alguna ocasión.

La viuda de Kapuscinski intentó sin éxito impedir la publicación de la biografía. Kapuscinski (1937-2007) fue un viajero incansable y recorrió a lo largo de su vida África, Asia y Latinoamérica como corresponsal de la Agencia Polaca de Prensa (PAP).

Entre sus obras más conocidas destaca Ébano, considerada por muchos expertos su mejor libro, en la que a través de varios reportajes describe diferentes países de África. Otras de sus publicaciones son La guerra del fútbol, en la que habla de los conflictos entre Honduras y El Salvador causados por el deporte rey; Viajes con Herodoto o Los cínicos no sirven para este oficio, una profunda reflexión sobre la profesión periodística.

La brillante trayectoria de Ryszard Kapuscinski le mereció recibir numerosos galardones, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias en 2003.

4.3.10

Kapuscinski, mito roto

Jon Lee Anderson, compañero del reportero, asegura que solía mezclar ficción y realidad. También dejó circular el error de su amistad con el Che

Ryszard Kapuscinski.
RyszardKapuscinski.fOTO;fUENTE:Elperiodico de Catalunya

En la contraportada de la edición inglesa de los reportajes literarios de Ryszard Kapuscinski, Ébano y La guerra del fútbol, se afirma que el periodista polaco «entabló amistad con el Che Guevara en Bolivia». Una imagen perfecta, el gran reportero mano a mano con el gran guerrillero. El único problema es que no era cierta.

El propio Kapuscinski reconoció en la intimidad esa falsedad –lo hizo ante su colega el norteamericano Jon Lee Anderson– pero que nunca se molestó en corregirla en público. «Me decepcionó que nunca reconociera ese error», asegura Anderson vía internet. El dato podría parecer menor pero adquiere un nuevo significado ante la reciente aparición en Polonia de la irreverente biografía escrita por un discípulo de Kapuscinski, Artur Domoslawski, en la que se revela la falta de rigor del famoso reportero en el ejercicio de su profesión, amén de vincularle a los servicios de inteligencia del gobierno comunista polaco.
Lo dijo John Ford en aquella vieja película: «Cuando la gente se ve obligada a elegir entre la realidad y la leyenda prefiere la leyenda». Al mejor reportero del siglo XX, todos los calificativos se le quedaban cortos. El año de su muerte, el 2007, a los 74 años, su nombre aparecía en las quinielas para el Nobel, en lo que hubiera sido el definitivo reconocimiento para el periodismo literario que él ejerció con magisterio.
Ahora, la biografía que amenaza con situar el mito al nivel del suelo explica cómo exageraba la realidad inventando imágenes para adaptarlas a su historia: como aquella interpretación de que los peces del lago Victoria habían engordado gracias a los cadáveres que Idi Ami arrojaba allí, cuando se trata de una zona que siempre había albergado una fauna piscícola formidable.
¿Faltó a la verdad Kapuscinski? ¿Se saltó las reglas básicas del rigor periodístico? Para Jon Lee Anderson la valía de Kapuscinski es más artística que estrictamente profesional. «Él era un escritor genial que fue más allá del periodismo y creó su propio género, un híbrido entre ficción y no-ficción, algo que quizá deberíamos llamar faction», dice en relación a sus libros periodísticos –como El emperador, el Sha, Ébano y Un día más con vida– que califica de «magníficos». Y añade: «No creo que haya ficción en sus artículos destinados a los periódicos».
Dilema
Gran escritor y hombre con debilidades, el retrato que Anderson hace de su colega obliga a decidir: «¿Cuál de los dos Kapuscinskis acabará siendo parte de nuestro patrimonio, el falsificador de datos o el gran escritor? ¿Cuál nos complace más? ¿Cuál ofrece una mayor aportación a la cultura universal? ¿Cuál es más justo con el Kapuscinski difunto y el legado que dejó».

3.3.10

"¿Nos dijo Kapuscinski toda la verdad?"

ENTREVISTA
La primera biografía del gran cronista y escritor ha armado un gran revuelo en Polonia, donde su viuda intentó sin éxito parar su publicación. El libro pone en duda la veracidad de algunos textos y declaraciones del autor de Imperio

El periodista polaco Artur Domoslawski, autor de la biografía sobre Kapuscinski.fOTO:GAZETA. fUENTE: El País.com

A Ryszard Kapuscinski la entrevista le parecía un género despreciable. Se jactaba de nunca haber hecho una. Artur Domoslawski, el reportero de Gazeta Wyborcza que fuera su discípulo y amigo durante los últimos nueve años de su vida, cuenta que cuando Kapuscinski preparaba Imperio, su libro de viajes a la Unión Soviética, alguien le preguntó si quería entrevistar a Gorbachov. "¿Pero de qué voy a hablar con él? ¿De amor?", dijo. Creía que los políticos nunca le iban a decir la verdad y que no tenía sentido entrevistarlos. Pero a él sí le gustaba que lo entrevistaran. "Una vez me dijo con cierto orgullo que había concedido unas mil entrevistas", recuerda Domoslawski, quien ha titulado la biografía sobre su admirado amigo Kapuscinski non fiction.
l anuncio de su publicación ha desatado una guerra silenciosa: la viuda de Kapuscinski pidió al tribunal civil de Varsovia que impidiera su difusión. Domoslawski ha vivido los últimos días en el ojo de la tormenta. Ésta podría ser otra entrevista despreciable.

Pregunta. Cuando Kapuscinski murió, aparecieron textos que oscilaban entre la hagiografía y la denuncia póstuma. ¿Cómo escribió la biografía de un personaje que fue su mentor y amigo?

Respuesta. Intenté resolver una serie de preguntas clave para entender a Kapuscinski. Uno: ¿Cómo hizo su carrera de gran reportero en un sistema que no era democrático? ¿Era suficiente tener el talento de reportero y de escritor? ¿O era necesario tener otros talentos como el de un negociador político, el saber convivir con gente extraña y el de tener un buen olfato? Dos: ¿Cómo fue la vida privada de un hombre que creció en medio de una guerra y que después estuvo siempre de viaje? ¿Cómo fue el Kapuscinski hijo, padre, esposo y amante? Tres: ¿Nos dijo siempre toda la verdad de lo que había sucedido y de lo que había sido testigo? ¿O cruzó las fronteras de la ficción vendiendo lo que hacía como periodismo? Había varios temas polémicos por investigar: durante décadas, Kapuscinski creyó en el Partido Comunista de Polonia y construyó su carrera de escritor utilizando su posición privilegiada, no de un modo cínico sino como un creyente de verdad. También colaboró con el espionaje polaco mientras era corresponsal en América Latina y África.

P. ¿Cómo lo conoció?

R. Un día Kapuscinski se apareció en Gazeta Wyborcza y le pidió a mi jefe que nos presentara. Le había gustado un texto que yo había escrito sobre Colombia, acerca de las negociaciones entre las FARC y el presidente Pastrana. Al principio fue más una relación de discípulo-maestro. Pero en poco tiempo se convirtió en una verdadera relación entre dos amigos.

P. ¿Qué problemas de conciencia tuvo al escribir su biografía?

R. Cuando iba descubriendo cosas que aparecían como desfavorables a él, mi dilema era si dejar el trabajo o seguir. Con el tiempo, interioricé todo eso y empecé a dejar de mirar a Kapuscinski como un mito. Se trataba sólo de mirarlo como a un ser humano.

P. ¿Qué diría a quienes, antes de leer esta biografía, le han acusado de oportunista y traidor?

R. No acepto este tipo de acusación. Creo que quien lea mi libro se dará cuenta de que la biografía fue escrita con una enorme simpatía. Kapuscinski me fascina. En primer lugar, porque ayudó a un entendimiento universal de los mecanismos del poder. Kapuscinski no cree que el poder trate del progreso y del bien de la gente, cree que el poder trata sólo del poder, y punto. A pesar de toda su desilusión sobre las revoluciones que vio, fue un simpatizante de los cambios radicales. En segundo lugar, Kapuscinski nos propuso otra lectura sobre los desafíos del mundo de hoy desde la perspectiva de los excluidos: dio voz a los que nadie escucha y habló en nombre de ellos. Era un cronista y abogado de conflictos que nadie parecía advertir ni entender. Nunca compartió el entusiasmo por el capitalismo ni por las ideas de difundir la democracia entre los salvajes. La tercera gran contribución de Kapuscinski fue elevar el reportaje al nivel de la gran literatura. A veces hacía experimentos literarios peligrosos para el periodismo. Es complicado llamar "periodísticas" sus historias, pero en la mayoría de casos son gran literatura. Por eso fue candidato para el Premio Nobel. Su camino es a la vez un gran ejemplo y una gran advertencia: cruzar las fronteras entre los géneros de ficción y no ficción sirve sólo para los cronistas y escritores más honestos y talentosos.

P. ¿Cómo administró todos los rumores sobre él?

R. Verificaba uno por uno. Por ejemplo, se supone, por lo que escribió el mismo Kapuscinski, que se había salvado de ser fusilado en cuatro ocasiones. Hasta donde se sabía, él era el único testigo de lo que supuestamente le había sucedido. Según testimonios que encontré, en uno de esos casos, Kapuscinski no fue el único testigo. En la biografía, no puedo concluir que los otros tres casos en que Kapuscinski dijo que había estado a punto de ser fusilado tampoco fueran verdad porque en estos él fue el único testigo. ¿Era un cobarde para viajar a lugares peligrosos? No. Kapuscinski pasó muchos años viviendo en lugares en los que arriesgaba su vida. Pero también sabía que parte de la literatura son los mitos y leyendas, y que el imaginario del mundo intelectual está repleto de estos sobre escritores. Él se esforzó para fabricar este mito sobre él mismo. Llamar a eso "mentira" incluye un juicio moral que no comparto. La palabra "fabulación" es más justa. Kapuscinski mismo usaba la expresión "intensificar la realidad" para contar lo esencial sobre ella.

P. ¿Cómo quería él que lo viéramos?

R. En un momento de su vida Kapuscinski se dio cuenta de que tenía una experiencia extraordinaria en la comunidad de reporteros internacionales: que fue un gran testigo de la caída del sistema colonial en África, pero que, a diferencia de otros, él estuvo en más lugares y por más tiempo. Se dio cuenta de que fue también testigo de revoluciones, dictaduras, golpes de Estado y toda clase de rebeldías en América y Asia. Se dio cuenta de que estuvo cerca de grandes personajes de todo el mundo, aunque, como se suele creer, no llegó a conocerlos a todos. Lo empezaron a llamar "el reportero del siglo XX", alguien que durante la segunda mitad del siglo pasado estuvo en todas las partes donde había sucedido algo trascendente, un gran testigo. Quería que pensáramos eso. Dijo que había recorrido la ruta del Che en Bolivia, y a partir de esta frase se creyó que estuvo junto a él. En las portadas de la edición inglesa de La guerra del fútbol y de Ébano se publicitaba que había tenido amistad con el Che o Lumumba. Y Kapuscinski nunca lo corregía ni lo negaba. Cuando Jon Lee Anderson estaba preparando la biografía del Che, le preguntó si lo había conocido y Kapuscinski le dijo que eso era un error de la editorial. Pero pasaban los años y las mismas frases aparecían en las cubiertas de sus libros. Quería que lo viéramos también como a un escritor y, en sus últimos años, como a un pensador.

P. ¿Cómo entender su colaboración con el Servicio de Inteligencia de la Polonia comunista?

R. Para entender el caso de Kapuscinski es justo contextualizar cómo eran durante la guerra fría las relaciones entre el poder y los intelectuales. Fue una época en que los servicios de inteligencia usaban a los periodistas, escritores, científicos y artistas para obtener información. Por su amistad con gente del Partido Comunista pudo haberse negado a colaborar. ¿Por qué no lo hizo? Porque veía a la Polonia comunista como su patria. Era un creyente en el socialismo. ¿Cometió un pecado? Sí. En esa época no lo entendió. Sólo pudo entenderlo años después.

P. ¿Imagina a Kapuscinski acabando de leer su biografía?

R. Si él hubiera escrito una biografía de alguien, lo habría hecho de una manera similar a la mía, pero no sería feliz leyendo la suya. Después del esfuerzo que hizo durante años para esconder cosas de su vida y crear una leyenda, tal vez se molestaría conmigo. ¿Hubiese sido mejor que escribiese su biografía alguien que no lo hubiera conocido y admirado tanto?

Julio Villanueva Chang es editor de la revista literaria Etiqueta Negra.

16.2.10

La viuda de Kapuscinski quiere que no se publique su biografía

NO ES FICCION. Kapuscinski Non-Fiction de Artur Domoslawski saldría a la venta en tan sólo dos semanas.fOTO:Archivo:fUENTE:LA Vanguardia.es

El autor, Artur Domoslawski, sospecha que "el problema reside en un pasaje de la biografía que se refiere a la posible colaboración con los servicios secretos comunistas"

La viuda del escritor y reportero Ryszard Kapuscinski quiere impedir que se publique la biografía de su marido, fallecido en 2007 y considerado uno de los mejores periodistas del mundo, con 19 libros publicados y reconocimientos como el Premio Príncipe de Asturias.


"La que fue esposa de Kapuscinski (1932-2007), Alicja Kapuscinska, ha solicitado al tribunal civil de Varsovia que impida la divulgación del libro 'Kapuscinski Non-Fiction', de Artur Domoslawski, según informa hoy la edición digital de 'Reszpospolita'.

La viuda Ryszard Kapuscinski no ha querido dar explicaciones e insiste en que su abogado le ha recomendado no hablar del tema hasta que los jueces se pronuncien sobre su petición.

"Estoy sorprendido, no quiero creer que la mujer de un gran autor quiera que los tribunales censuren la difusión de información", lamenta Domoslawski, quien sospecha que el problema reside en un pasaje de la biografía que se refiere a la posible colaboración de Kapuscinski con los servicios secretos comunistas.

Artur Domoslawski ha explicado que cualquier referencia a la conexión del fallecido reportero con el espionaje durante el comunismo se basa en archivos del Instituto para la Memoria Nacional (IPN), una institución encargada de estudiar los crímenes cometidos durante el periodo de ocupación nazi y comunista.

A pesar de las dificultades, el autor mantiene su intención de publicar la biografía de Ryszard Kapuscinski, un lanzamiento que está previsto para dentro de dos semanas.

Entre las obras más conocidas de Kapuscinksi se encuentra "Ébano", considerada por muchos expertos su mejor libro, en la que a través de varios reportajes describe diferentes países de África. Otras de sus publicaciones son "La guerra del fútbol", en la que habla sobre diversos conflictos africanos y latinoamericanos; "Viajes con Herodoto" o "Los cínicos no sirven para este oficio".

Ryszard Kapuscinski fue un viajero incansable y recorrió a lo largo de su vida África, Asia y Latinoamérica como corresponsal de la Agencia Polaca de Prensa (PAP).

Muere Kapuscinski (2007)