16.3.12

Tantos tontos tópicos

Respeto tus ideas, pero no las comparto y otros tópicos del montón
Tantos tontos tópicos de Aurelio Arteta es una antología de todo lo que se dice para opinar, sin tener que pensar.foto.fuente:lainformacion.com

Los escuchamos todos los días y por eso ya ni siquiera les hacemos caso. Comodines de la conversación, muletillas del pensamiento, los tópicos son, eso, lugares en los que nos sentimos tan cómodos que acudimos a ellos con la misma disposición de ánimo que si fuéramos a tomar una cerveza. Pero cuidado: los tópicos entorpecen el cerebro y, en algunos casos, también la vida democrática.

Aurelio Arteta es catedrático de Filosofía Moral y Política en la Universidad del País Vasco y en su último ensayo Tantos tontos tópicos recorre los lugares comunes como si de un mapa se tratara, enseñando las trampas de cada uno de ellos pero también indicando una salida de emergencia.

Sé tú mismo. Entre un consejo amistoso, un concepto filosófico y un manual de autoayuda barato, la exhortación a ser uno mismo indica más una meta que un punto de partida: "no se nace siendo uno mismo, sino que éste se gesta y alumbra progresivamente" escribe Arteta. Por el otro lado conlleva no poderle exigir nada a nadie porque "cada cual es cada cual y yo sé lo que me hago". En los dos casos, si el referente es una persona perezosa, más que empujarla hacia su verdadera naturaleza, se conseguirá que no se mueva ni un milímetro de donde está.

Es una persona muy normal. Si en un sentido sociológico lo normal es lo que no se desvía de la media y que por eso no es ni extraordinario ni destacable, en un sentido moral y político lo normal es lo que no crea problemas. Que no se desvíe de la media es, en otras palabras, una buena noticia. "Tras la reivindicación de la normalidad como índice de valor suele ocultarse el espíritu del rebaño".

Respeto tus ideas, pero no las comparto. "He aquí una sobada fórmula de urbanidad que puede dejarnos ufanos de nuestro grado de civilización, pero que nos engaña sin remedio. Con semejante cortesía pretendemos dar una muestra de tolerancia hacia las opiniones de nuestro antagonista, venimos a conceder graciosamente que no nos echaremos al cuello de quien discrepa de nuestros puntos de vista. Pero, las más de las veces, todo ello sirve para dispensarnos del esfuerzo del estudio y del debate. So pretexto de no molestar a nuestro interlocutor, nos evitamos el riesgo de vernos replicados y contradichos".

Una cosa es la teoría y otra la práctica. La mayoría de las veces esto quiere decir que un cierto proyecto o una cierta idea política está muy pero que muy bien en principio, pero su ejecución es imposible. Sin embargo esta muletilla olvida algo importante: "sin ser en puridad verdaderas (como pueden serlo las teóricas), algunas ideas u opiniones son desde luego más verosímiles que otras; y el que no sean demostrables no les impide presentarse como más o menos razonables, mejor o peor argumentadas. Aviados estaríamos como fuéramos incapaces de fundar racionalmente la prevalencia de unos discursos, programas o proyectos políticos sobre otros".

La política es asunto de los políticos o cómo los tópicos puede llegan a entorpecer no sólo nuestro cerebro sino democracia. De hecho, si la política es asunto de los políticos ¿para qué esforzarse en cuidar de lo público?

La peculiaridad de este tópico es que desencadena otros tópicos.

Primero: la política es asunto de los políticos y para eso les pagamos. ¡Y menos mal! Si no fuera una actividad retribuida, la política sería asunto exclusivo de ricachones que no esperan ganar nada de su oficio porque no lo necesitan.

Segundo: todos los políticos son iguales y entonces ¿para qué esforzarse en reflexionar sobre sus aparentes divergerencias, vigilar sus conductas públicas o distinguir entre un programa electoral y otro?

Tercero: Tenemos los políticos que nos merecemos y entonces ¿por qué culparles de algo que nosotros mismos hacemos o haríamos?

Cuarto: No hay que politizar las cosas. Aun protegiendo la intimidad de la esfera privada, sí hay que hacerlo y por el bien de todos: "hay que politizar todo lo que nos afecta en tanto que miembros de una polis, y en todo lo posible y cuanto más mejor".

Una biblioteca con vista

Si hay un tono, una música que puede escucharse en Virginia Woolf, es el de la contemplación de la vida a través de una textura literaria, que observa, se detiene y se maravilla como si el mundo fuese un libro subrayado y un espejo astillado al mismo tiempo. En esta colección de ensayos, la escritora inglesa parece invitar a escuchar con ella el sonido de esa membrana permeable que separa sin dividir la vida y la lectura
Las portadas de los libros de Virginia Woolf ilustradas por su hermana Vanessa Bell.foto.fuente:pagina12.com.ar

En "La muerte de la polilla", Virginia Woolf se encuentra en una situación típica de ella: está leyendo en un cuarto y desde afuera llegan señales de una "energía" que le impide "mantener los ojos estrictamente clavados sobre el libro". La vida –resumida en una polilla– la interrumpe. Por eso piensa a su manera, que es escribiendo, y una, que es su lectora común, la sigue en ese viaje a la "extrañeza de la vida", patética y grandiosa al mismo tiempo. No es un tour inofensivo a la existencia, porque la guía es especial. Propone una crítica que registre "los pensamientos que se forman" al calor de la lectura, "sin deberes hacia los editores ni consideraciones a los amigos". Renunció al "arte de la vida familiar" matando a golpes al Angel de la Casa –que es la señora que siempre queda bien– porque ese ángel "habría arrancado el corazón de la escritura". Escribe cartas, novelas y cuentos, lleva un diario, concibe un plan literario y de acción, que encima cumple: releer toda la literatura inglesa –toda la literatura impuesta–. Cuando mira la polilla y piensa en la vida, piensa en la muerte porque si "al leer la mente teje una red", como dice en otro texto, al escribir las palabras hacen lo mismo.

La biografía de solapa de esta excelente edición, recuerda que Woolf creció bajo la influencia literaria de su padre, Leslie Stephen, autor de Horas en una biblioteca. Woolf dice que "todos los grandes escritores tienen una atmósfera" preferida y la de ella es la lectura, como forma de comprensión en general, que comparte en este libro. Dice que Henry James "está en su elemento cuando se trata de recuerdos" y lo cierto es que ella está en el suyo cuando se trata de leer. ¿Pero qué significa leer cuando ella está a cargo? Nadie diría al verla leer en su cuarto que es una mujer de acción.

"Leer es abrir la puerta a una horda de rebeldes que la atacan a una en veinte flancos distintos a la vez", dice en su "Carta a un joven poeta". Suena movido pero vale la pena. "No hay nada más desesperante que abrir la puerta y no obtener respuesta", agrega. Para confirmarlo, responde desde la primera página, sin distinguir categorías ni géneros. Ficción o no ficción, se trate de una crítica de "suave superficie", o de la revelación de "Tres pinturas", del registro de un paseo por la calle, del ensayo sobre un escritor o un libro, la lectura siempre tiene el ritmo sostenido de un pensamiento pura sangre –un "highbrow" por usar sus términos–. "Es imposible leer demasiado", agrega. E. M. Forster dijo que a Virginia Woolf escribir le gustaba "con una intensidad que alcanzaron pocos escritores". Ese deseo poderoso se contagia. Es una de esas escritoras que mejoran al lector. Lo hacen escribir en voz baja mientras lee, todo el tiempo.

La muerte de la polilla y otros ensayos. Virginia Woolf Traducción de Teresa Arijón La Bestia Equilátera 264 páginas

Para leerla, valen las consignas de su paseo por Londres: "el cerebro duerme mientras mira", "nos hace flotar mansamente sobre la corriente" y una cosa lleva a otra en el camino. Al paso se abren algunas claves de lectura, algunos temas propios de Virginia Woolf. Para empezar, no habla de personas, situaciones o libros aislados, sino de relaciones. Arma redes, lee en contexto. Las personas, las palabras y las cosas nunca están solas cuando escribe. Por otro lado, al poco tiempo de leerla, se cumple el pase entre "leer" y "leer en forma consciente" que ella misma observa cuando el lector, asombrado, cae en la cuenta de eso que llama, muchas veces, "milagro". El milagro de la escritura ocurre en un mundo específico porque para escribir crítica hay que tener una posición tomada, una visión de la vida. En el mundo de Virginia Woolf, el sepulturero cava una fosa al lado de su familia, que hace un picnic y hay atardeceres tan perfectos que hacen mal. "A pesar de su pobreza y sus harapos", las personas "tienen cierto aspecto de irrealidad, un aire de triunfo" y existen amistades que sobreviven a cuarenta años de cartas y discusiones. El contraste entre la superficie y las profundidades de ese mundo es otra línea que atraviesa el libro. Las miserias de la ciudad tienen un aspecto "rociado de belleza". Tapamos el grito desgararrador con "una pintura tras otra de felicidad y satisfacción". La bondad y la seguridad sólo están arriba, aunque a veces los términos se invierten y en la superficie hay bombardeos. El escritor busca la relación entre ese mundo de afuera y el yo que conoce. Mientras escribe, Woolf apunta también con sus preguntas al espejo. ¿Quién es la que escribe y lee, la que deja el libro y mira por la ventana, la que se va? "El yo es tan variado y errático que sólo al darle rienda suelta a sus deseos y seguir su camino somos nosotros mismos". En el camino, escribe en su cuarto propio y después sale para leer en la Women's Service League o hablar por radio; reflexiona sobre la biografía –ideal para el lector de ficción que tiene "la imaginación cansada"– y sobre la escritura de cartas –que es una forma de salir del cuarto sin moverse–. Le importan los gajes del oficio y su experiencia "en tanto cuerpo", la lucha de Shelley en la vida privada, George Moore y el episódico fracaso teatral de Henry James (que para James fue "un fracaso de su público"). En todos los casos, vida y literatura se abren y comunican porque se incluyen. La verdad, "mucho más bella que cualquier mentira", también la ocupa. Para alcanzarla hay que "romperla en muchas astillas de muchos espejos y luego seleccionar". Es lo que hace delante del lector. Sólo hay que dejarse llevar. Entregarse. "Mejor es ser pasivo. Aceptar seis navajas pequeñas para cortar el cuerpo de la ballena", escribe en un atardecer de Sussex desde un automóvil que se aleja mientras piensa en el futuro, que la incluye.

Presentan en Cuba libro sobre diálogo de Fidel Castro con intelectuales

Reflexionó con los intelectuales durante nueve horas y los llamó a jugar un rol activo ante los riesgos de una catástrofe planetaria a causa de crisis alimentarias, una eventual guerra nuclear y el progresivo deterioro medioambiental
Fidel Castro presentó libro con intelectuales cubanos. foto.fuente:lainformacion.com

Intelectuales cubanos presentaron hoy en La Habana un libro sobre el riesgo de extinción que amenaza a la especie humana, resultante del diálogo que el expresidente cubano Fidel Castro mantuvo con escritores, académicos y científicos de 22 países hace un mes en la isla

El texto titulado "Nuestro deber es luchar" fue presentado en la "Casa de las Américas" con la aclaración de sus promotores de que el lanzamiento fue simultáneo en Madrid, Washington, Caracas, Buenos Aires, Ciudad de México, La Paz, Santo Domingo, San Juan, Luanda, Kingston y Berlín.

El escritor Roberto Fernández Retamar, la científica Gisela Alonso y el economista Osvaldo Martínez integraron el panel que resaltó la "extraordinaria trascendencia" del libro.

Ellos hicieron parte del casi centenar de intelectuales participantes en el encuentro con Fidel Castro, en su mayoría invitados a la Feria Internacional del Libro de la isla, entre los que figuraron el Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel, el periodista español Ignacio Ramonet, el escritor italiano Carlo Frabetti y el teólogo brasileño Frei Betto.

Al final de aquella reunión, el líder cubano propuso a los asistentes que se armara un libro con las ideas y planteamientos allí expuestos.

Fidel Castro, de 85 años y retirado del poder desde 2006 por una enfermedad, reflexionó con los intelectuales durante nueve horas y los llamó a jugar un rol "activo" ante los riesgos de una catástrofe planetaria a causa de crisis alimentarias, una eventual guerra nuclear y el progresivo deterioro medioambiental.

La contraportada del libro que hoy vio la luz reproduce algunas frases de Castro, en una de las cuales señaló que "si uno supiera que el mundo va a durar 10 años, está en el deber de luchar para hacer algo en esos 10 años".

El poeta Fernández Retamar, presidente de la "Casa de las Américas", recalcó que este libro debe servir para alertar sobre un momento "extremadamente dramático" y "avivar" las conciencias de los intelectuales en el mundo ante la situación "complicada, difícil y amenazante" que vive la Humanidad.

Esta versión del texto, revisada y ampliada por sus autores, fue publicada por la editorial cubana "José Martí" en idiomas español e inglés, y también fue lanzada en Twitter.

15.3.12

Preparación para la Feria del Libro de Bogotá

Cincuenta escritores brasileños llegarán a la capital colombiana para participar como invitados de honor en la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2012, que se celebrará entre el 18 de abril y el 1 de mayo
Feria Internacional del Libro de Bogotá, en su vigésimoquinto aniversario tiene como País invitado al inmenso Brasil. foto:archivo.fuente:revistaarcadia.com

Los organizadores de la feria literaria bogotana, la tercera más relevante de América Latina por detrás de las de Buenos Aires (Argentina) y Guadalajara (México), presentaron a los medios los platos fuertes de la cita, que contará con muchos ingredientes brasileños.

Entre ellos, Nélida Piñón, la ganadora de un premio Príncipe de Asturias, quien participará en el acto de apertura, en el que todavía no está confirmada la presencia de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aunque la embajada de ese país no escatima esfuerzos para garantizar su asistencia.

A lo largo de la cita, desfilarán otros compatriotas de Piñón, como el literato Joao Paulo Cuenca, y una nutrida representación de las nuevas letras brasileñas, con jóvenes talentos como Adriana Lisboa.

"Estamos ante un mercado pujante, todavía desconocido para sus vecinos", dijo el vicepresidente de la Cámara Brasileña del Libro, Bernardo Gurbanov, en alusión al sector literario de su país, que tiene 790 editoriales, 3.500 librerías y mueve unos 2.000 millones de dólares anuales.

Entre los participantes hay escritores de un total de 18 países, con representantes como Jonathan Safran Foer, considerado uno de los jóvenes prodigios estadounidenses y autor del texto que inspiró la película "Tan fuerte, tan cerca".

Asimismo, estarán en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), que este año estrena un nombre más corto y nuevo logo, la escritora estadounidense de origen mexicano Chloe Aridjis, Nicole Krauss (EE.UU.), Ricardo Menéndez Salmón (España), el danés Carsten Jensen, el mexicano Enrique Krauze y un asiduo a la cita, el español Javier Moro.

La laureada colombiana Laura Restrepo regresará a la feria, en la que junto a paisanos como Héctor Abad y Guido Tamayo dialogarán en 25 conversatorios con los invitados internacionales, que no se restringen al mundo de la literatura.

El periodismo es uno de los grandes protagonistas con el homenaje a Guillermo Cano, el director del diario El Espectador que fue asesinado hace 25 años, y la presencia de Gay Talese, pionero del Nuevo Periodismo junto con Tom Wolfe.

El fútbol cobra una relevancia especial también con la presencia de "Tostao" (Eduardo Gonçalves de Andrade), estrella del balompié brasileño en la década de 1970, y un encuentro entre el jugador colombiano Radamel Falcao García, del Atlético de Madrid, con el exdirector deportivo del Real Madrid, Jorge Valdano.

El mundo de la gastronomía contará con la presencia del chef español Ferrán Adriá; la música rendirá un homenaje al fallecido y popular cantante colombiano Joe Arroyo y la memoria histórica reunirá a Félix Reátegui, de la Comisión de la Memoria Histórica de Perú, con el presidente de su homóloga colombiana, Gonzalo Sánchez.

La literatura infantil y juvenil tendrá un lugar primordial con numerosas actividades y la presencia del autor lituano Kestius Kasparavicius ("El país de Jauja" y "Huevos de Pascua").

En la edición de 2012, los organizadores de la feria esperan recibir unos 400.000 visitantes y operaciones por 20 millones de dólares y, sobre todo, mejorar el nivel de lectura anual por habitante, que en Colombia es de 1,6 libros frente a Chile, de 5,4 libros al año.

Biblioteca de "Monsi", laberinto que se hace público

Con gatos pintados por Francisco Toledo se habilitará en La Ciudadela el acervo del escritor que fue adquirido por Conaculta

El escenario para la biblioteca está basado en un tapete diseñado por Francisco Toledo, cuyos personajes serán los gatos.foto:Lucía Godínez.fuente:eluniversal.com.mx

Andar por el Fondo Bibliográfico Carlos Monsiváis será como perderse en el barrio de Monsi, en esa ciudad de México que tanto caminó; será habitar su orden construido en el desorden; será también, como andar entre sus gatos, pues el acervo que se compone de entre 24 y 27 mil volúmenes de libros y publicaciones periódicas, se montará sobre un piso cubierto por un tapete diseñado por el artista Francisco Toledo, quien fue uno de sus más queridos amigos.

Esos esbozos que el artista oaxaqueño ha comenzado a hacer, a lápiz, sobre bastidores de fieltro y que serán hechos en México por una empresa de alfombras, están habitados por gatos, gatos que se miran a sí mismos, que dan la espalda, que unen sus colas y saltan; entre ellos hay uno con cuerpo de espiral que mira al cielo y quiere abarcarlo todo, un gato que tiene algo de Carlos Monsiváis.

Su biblioteca, que desbordó su casa en la colonia Portales, una biblioteca rica en cuento, teatro, novela y poesía; que contiene volúmenes de gran formato de fotografía, arte y grabado, así como obras sobre cine y ciencias sociales, y que tiene importantes colecciones de las revistas Sur, Heavy Metal, El Universal ilustrado, Mad y La familia Burrón fue adquirido por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) por la cantidad de 13 millones de pesos.

La compra de la biblioteca del ensayista y cronista fallecido el 19 de junio 2010, en la ciudad de México, forma parte del proyecto de adquisición de bibliotecas personales que se concentran en la Biblioteca de México "José Vasconcelos" de La Ciudadela, edificio que actualmente está en trabajos de remodelación para convertirse en una Ciudad de libros.

En ese espacio, la biblioteca personal de Carlos Monsiváis convivirá con los acervos de José Luis Martínez -único fondo inaugurado-, Antonio Castro Leal -ya terminada-, y las de Jaime García Terrés y Alí Chumacero, que están en proceso. El proyecto arquitectónico, que costará alrededor de 20 millones de pesos, está a cargo del arquitecto Javier Sánchez.

Sin perder su condición casera

La mirada incansable del cronista que fue Carlos Monsiváis, la ciudad, el orden en el desorden y los gatos son los elementos que dominan el proyecto del arquitecto que se rige por una imagen: el escritorio de Monsiváis repleto de libros.

"Hay un elemento importante que tiene que ver con la ciudad de México, el tema de los recorridos por la ciudad, la crónica de la ciudad, de entender a Carlos como un habitante fascinado por esta ciudad y por su gente y tratar de llevar el proyecto de la biblioteca a una especie de recorrido por un barrio que en este caso está construido con base en libreros", señaló el arquitecto Javier Sánchez.

De esa manera, la biblioteca que contiene joyas como Obras espirituales de San Juan de la Cruz publicado en 1703, Compendio della vita di S. Luigi Gonzaga della Compagnia di Gesu de Virgilio Cepari (1792), El crimen de Santa Julia: Defensa gráfica de Francisco A. Serralde, publicado en 1899 y Conquest of Mexico con ilustraciones de Miguel Covarrubias, será una especie de recorrido por un laberinto con una sola entrada pero con múltiples interrelaciones.

"No queríamos una biblioteca fácil de entender, con un solo recorrido; queríamos que hubiera un circuito, muchas posibilidades como de perderse un poco en ella, los libreros serán pequeños bloques, una especie de laberinto por el cual circularemos, que nos darían cierta dirección, un recorrido tridimensional", afirmó el arquitecto que propuso la alfombra con base en el diseño de Toledo.

Y es que Francisco Toledo no sólo esculpió la urna -con forma de gato- donde reposan las cenizas de Monsiváis, también es el autor de los tapetes que cubrirán todos los pisos de esa crujía de 7 x 20 metros donde se instalará el acervo de Monsiváis, que contiene libros autografiados de Gabriel García Márquez, Elías Nandino, Fernando Benítez y Octavio Paz.

Durante la conferencia de prensa, Beatriz Sánchez, prima del cronista y su principal heredera, explicó que todos los libros han pasado a resguardo de Conaculta, dijo que a Carlos Monsiváis le hubiera gustado que su biblioteca fuera publica y que al ver sus colecciones -ricas en cultura popular- será como estar viéndolo a él. "Una biblioteca pública es algo que seguramente él hubiera pensado en un futuro, estamos muy complacidos con el rescate de su biblioteca que es muy importante. La biblioteca es también un poco Carlos, sus libros, sus entusiasmos, sus descubrimientos, es recordar a Carlos, es verlo a él".

Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, dijo que la adquisición del acervo bibliográfico enriquecerá "el pensamiento y la reflexión del país" que pasa a ser parte de lo que llamó "corpus de grandes colecciones".

Un acervo que para Fernando Álvarez del Castillo, director de bibliotecas, da cuenta de una diversidad de intereses, entre los que destacan las colecciones de autores norteamericanos e ingleses, de gráfica, la historia de la cultura de México y las artes plásticas. "Esta es una biblioteca fundamentalmente de investigación".

La biblioteca, que como todas las demás abrirá en el último trimestre del año, cuando acaben los trabajos de intervención en La Ciudadela, tendrá todos los libros reunidos por el cronista; mientras que su colección de caricaturas y obras plásticas se quedan en el Museo del Estanquillo; sin embargo, su colección de 2 mil películas y 10 mil fotos aún no tienen un destino definido por la familia.

'Aquel tipo del cuervo...'

Los anglosajones dicen de Poe que fue el peor de los grandes escritores Críticos, traductores y escritores explican el agravio
Edgar Allan Poe, se le reconoce, sin que él lo haya previsto, ser el creador del género policíaco. Ilustración: Ulises.fuente:elmundo.es

"Edgar Allan Poe: el peor de los grandes escritores", anunciaba anteayer un titular en 'Prospect Magazine', una revista de crítica del Reino Unido. Y nosotros, chicos de provincias literarias, nos quedamos un poco desconcertados. ¿Poe, mal escritor? Las pruebas, al parecer, se basan en un puñado de citas de autoridad: Aldous Huxley lo llamó "vulgar"; Kingsley Amis, "execrable"; George Orwell, "enfermizo, en un sentido clínico". Y hasta Arthur Conan Doyle presumía de ser bastante mejor escritor que el autor de Baltimore, frase que escandalizará a muchos lectores españoles. El artículo, en el fondo, estaba dirigido a ensalzar la figura de Poe más allá de sus zonas débiles y recordaba que el desdén hacia su obra es un asunto del mundo anglosajón, ya que en la Europa continental su buen nombre no está en duda. Pero, ay, ya nos dejaron la duda en la cabeza.

"Lo interesante del tema es que leí ayer un articulo sobre Dickens y el autor utilizaba citas de Huxley y de Orwell bastante parecidas a las mencionadas en el articulo que me mandas...", explica François Monti, crítico y traductor de literatura española al francés. "El periodista explicaba el desdén hacia Dickens como un menosprecio del modernismo vigente en esta época hacia la literatura de finales del XIX. ¿Ocurre lo mismo con Poe? No lo sé, yo tampoco sabía que no lo tomaban en serio. Es verdad que Poe tiene una imagen un pelín gótica y que eso puede explicar cosas. Pero para mí, Poe es el hombre traducido por Baudelaire y defendido por Mallarmé, no puedo no tomar su trabajo en serio...".

El novelista Alberto Olmos también está entre los desconcertados: "Poe no es un autor al que haya dedicado muchas horas. Sin embargo, no parece discutible que se trata de un autor esencial. Lo que sé es que, prácticamente, fundó el género policial, que ya es decir mucho. Aunque siento una mayor inclinación por Ambrose Bierce como autor del género de terror, no se podría entender ni a Bierce ni algunas piezas de Kipling ni, después, al propio Borges, sin Poe. Mi relato favorito de Edgar Allan es 'La caída de la casa Usher'. Su influencia es casi insoportable en la literatura fantástica posterior. Me parece digno de mención que en Japón un autor de cuentos de terror imitativos de los de Poe cambiara su nombre para firmarlos como Edogawa Rampo (que es como se leería a la japonesa Edgar Allan Poe). Piglia ha escrito algunos ensayos apasionantes sobre el detective en Poe. Su famoso poema 'El cuervo', sin embargo, me parece un poco literatura de sacristía, demasiado protocolario en su ranciedad (no en vano era una pieza mecánica perfecta, como él mismo explicaba en 'Filosofía de la composición'). A Poe le debemos el mejor consejo del mundo para escribir cuentos, eso sí: trata de concentrarte en transmitir una sola emoción".

'Poe es para los americanos uno de esos autores que nos obligaron a leer en el bachillerato', explica Scott Esposito.

Más impresiones para el desagravio: Javier Villán, poeta y crítico teatral de EL MUNDO, publicó ayer mismo una pieza entusiasta de 'Desaparecer', montaje de Calixto Bieito con texto de Poe. Quien conozca a Villlán, sabrá que es un entusiasta obsesivo del escritor estadounidense. "Poe es una cosa de aúpa. En el mundo anglosajón quizá lo desdeñen por lo que tiene de insólito, pero es un escritor superdotado como ningún otro para la narración del infierno. Uno vuelve a releer 'El cuervo' y ve el mismo prodigio de misterio. Ese 'never more' que expresa la idea de amenaza, desarraigo y maldad en sólo dos sílabas...".

Villán recuerda también el hilo que une a Poe con los malditos franceses. Y por ahí se dirige también el poeta Antonio Lucas, redactor en la sección de Cultura de este diario. "Lo que sucede con Poe es extraordinario. Abrió campo en varios frentes: novela policiaca, fantástica, de terror gótica, incluso ensanchó a su modo el simbolismo con aquel poema, 'El cuervo'... Y todo, probablemente, muy regado de whisky malo. Baudelaire lo tradujo al francés y dejó al descubierto un mundo que tiene mucho de fascinante, de explosivo en lo oscuro. En la prosa de Poe hay una psicología extremada del pavor, de la fragilidad y de la crueldad al mismo tiempo... Y luego están sus poemas, aquellos que no son 'El cuervo', como el titulado 'Anabel Lee', con su sonoridad, con sus capas de significado, con su 'esoterismo' incluso. Poe significa una forma de entrar a saco en los miedos del ser humano, quizá una senda aún sin desbastar que va a dar tiempo después en Kafka, en Lovecraft, en todo aquello que nombra la penumbra de la vida, donde tantas cosas suceden... Cuando uno lee a Poe por primera vez se queda en Poe. Hace poco se celebró el 200 aniversario de su nacimiento y regresó tímidamente. Es uno de esos autores que ya está ahí, sin marcha atrás. Quizá una moda pasajera lo empuja y le hace escaparate, pero sin que eso suceda sigue siendo Edgar Allan Poe, un tío muy extraño que entendió con un talento prodigioso que el hombre es, en definitiva, un puñado de gente rara".

Está bien. Seguimos siendo de Poe. Pero entonces, ¿de quién es el malentendido? ¿De los anglosajones ingratos? ¿O de nosotros, europeos continentales, llenos de pajaritos en la cabeza?

Javier Villán: 'Uno vuelve a releer 'El cuervo' y ve el mismo prodigio de misterio'

"Si quieres, puedo pedir más sobre el tema a un colega americano, un crítico", escribe François Monti.

'Yes, please'. Al cabo de unos minutos, Scott Esposito, editor de la revista de crítica literaria 'The Quarterly Conversation' manda un correo con la explicación definitiva.

"A Poe lo leímos todos en ell bachillerato junto a un montón de autores de ese periodo (todo lo que va de Harriet Beecher Stowe y Washington Irving a Mark Twain, Walt Whitman, Emily Dickinson, etcétera), así que tendemos a pensar en él como 'uno de esos escritores' que te obligaron a leer. En realidad, era una literatura enseñada más en el contexto de la historia de EE UU que como literatura... Después, la verdad, no es un autor muy leído. Diría que no está en el programa de los grandes departamentos universitarios de literatura en inglés; pocos de mis amigos lo han leído con atendión o le tienen en mucha consideración. Su imagen es la del tipo aquel que escribió un poema sobre el cuervo y un par de historias de terror bien conocidas por sus adaptaciones de Disney. De modo que lo que no suena es la película, más que los cuentos... Sé que Michel Houellebecq escribió un libro sobre su devoción por H.P. Lovecraft, que probablemente sea lo más parecido a Poe que tenemos en el siglo XX... Y que es igual de ignorado. Así que sí, diría que Poe es más querido por los escritores franceses, españoles o argentinos (puede que hasta por los mexicanos) más que por nosotros".

Una tormenta perfecta azota el mundo del libro

Cuatro crisis convergen en el universo editorial: la económica, los recortes que no cesan, el cambio de paradigma digital y la irrupción en el mercado de nuevos actores globales como Amazon
Obra de Quint Buchholz. foto: VEGAP. fuente:elpais.com

El ecosistema del mundo del libro y la lectura está en riesgo. El panorama de recortes es un problema nuevo y determinante que se suma a otros tres al irrumpir en el cambio de paradigma: la crisis económica global por lo que tiene que ver directamente con el bolsillo del lector-comprador y los reajustes empresariales en editoriales o librerías; la reinvención apresurada del sector hacia la convivencia de un mundo dual, analógico y digital, que conlleva en sí mismo muchas transformaciones y traumas; y el duelo competitivo al que se enfrentan las editoriales en España con las empresas globales que han desembarcado aquí. Son aspectos que han alterado la cadena de valor del libro, jubilado un modelo de negocio centenario, amenazado con empobrecer la producción académica y científica y, sobre todo, puesto en peligro la continuación del hábito lector y su retroceso en un país con cifras bajas (apenas un 45% dice leer semanal o mensualmente, en contradicción con la alta cifra de publicaciones: 80.000 títulos al año).

La inquietud sobre esta crisis en el mundo del libro, más allá de cualquier efecto inmediato como del 10% menos en las ventas, tiene que ver con su proyección a mediano y largo plazo. Porque si bien es cierto que la industria editorial es en su gran mayoría privada, las ayudas y subvenciones están dirigidas, especialmente, a renglones que buscan el fomento, la divulgación y la promoción de la lectura, es decir, de creación de nuevos lectores, de personas que con su lectura compren libros y por tanto dinamicen el sector. Y, ahora mismo, lo que estaría más en riesgo con los recortes son las bibliotecas, las campañas de lectura y los diferentes encuentros, ferias y citas literarias. A todo ello se suma la piratería digital, la unificación del IVA al del papel, que es del 4% mientras el digital es del 18%, y los riesgos de posiciones monopolísticas.

El sector del libro es el punto por donde cruzan los actuales caminos peligrosos o llenos de incertidumbres o poblados de miedos agazapados que han surgido en los últimos tiempos.

Y aunque el libro es una de las industrias culturales mejor engrasadas ha sido de las primeras en empezar a chirriar con la llegada del siglo XXI. A partir de ahí, su historia ha comenzado a escribirse en capítulos breves y sombríos. El penúltimo de ellos lo abrió el gobierno de Mariano Rajoy cuando anunció la desaparición de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas. Entonces, hace un par de meses, la incertidumbre aumentó. Ahora, esas funciones, dentro del plan de austeridad, han sido asumidas por la Dirección General de Políticas e Industrias Culturales y del Libro, a cargo de María Teresa Lizaranzu, quien a su vez ejerce la presidencia de la sociedad estatal Acción Cultural Española y de la Comisión de Propiedad Intelectual.

Aunque no hay cifras concretas sobre ayudas públicas, Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremio de Editores de España, se remite al Anuario de Estadísticas de 2011 publicado por el antiguo Ministerio de Cultura. Allí, "el total de la financiación y gasto público en Cultura (refiriéndose estas estadísticas al 2009) fue de 1.135 millones de euros por la Administración General del Estado, 2.046 millones de euros por la Administración Autonómica y 3.874 millones por la Administración Local, lo que supone en términos de PIB (base 2000) el 0,11%, 0,19% y 0,35% del gasto público respectivamente".

Ante las inquietudes por el posible retroceso en programas de fomento de la lectura, fuentes del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, recalcan tres aspectos: del recorte general que tendría Cultura (calculado en un 12%, según algunas estimaciones) lo destinado al fomento y promoción del libro será aún menor, recuerdan que las bibliotecas dependen de los ayuntamientos y comunidades y que España ha pedido a Bruselas la equiparación del impuesto del IVA al libro en papel y digital, del 4%, por lo cual "hay que legislar con un ojo en Bruselas".

Bibliotecas solitarias

Las bibliotecas son un asomo al futuro. Se están empezando a cerrar, hay reducción de horarios, cancelación de fines de semana y destitución del personal. Y eso que se trata de los centros culturales más visitados de España, incluso más que los museos, recuerda Antonio María Ávila. Lo que ocurre, explica, es que "no ha habido algo que se le pudiera denominar red de bibliotecas públicas, que ha sido creada precisamente en los últimos 15 años, siendo la mayor parte de titularidad municipal o regional.

Lo que sucede en Cataluña es un ejemplo, dice Margarita Taladriz, presidenta de Fesabid (Federación Española de Sociedades y Archivística, Biblioteconomía, Documentación y Museística): "En esa comunidad los recortes presupuestarios afectan a diferentes inversiones en las bibliotecas públicas, desde la cancelación del presupuesto para adquisición y renovación del fondo documental (de momento, se aplica un 40% de reducción en la adquisición de Diputación y más de un 75% a la adquisición municipal); la paralización de obras en ejecución de nuevos equipamientos; la cancelación de la dotación presupuestaria para la renovación de mobiliario y equipamiento tecnológico y audiovisual. La desactualización de las colecciones, impresas y digitales dada la reducción presupuestaria de los últimos tres años. Por lo que respecta a los Servicios, que las bibliotecas vienen prestando: se ha reducido el número y la calidad de la programación de actividades de fomento de la lectura a la ciudadanía; en Asturias se ha planteado reducir el número de libros, que una persona puede solicitar en préstamo interbibliotecario; en el Centro Koldo Mitxelena (San Sebastián) han reducido el horario de visitas de los usuarios a sólo cuatro horas en la tarde…".

Librerías amenazadas

Las librerías es otro sector sensible. Aunque el equilibrio numérico se mantiene porque mientras unas se cierras surgen otras especializadas o como librerías-café. Debido a la ausencia de presupuestos generales del Estado, hay un desfase de unos tres meses con el calendario de años anteriores en lo que a solicitud y concesión de subvención se refiere, asegura Fernando Valverde presidente de CEGAL (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros). Una situación, agrega Valverde que supone un retraso en la puesta en marcha de los Proyectos a los que CEGAL destina el importe de la subvención: actividades de fomento de la lectura (Club Kirico), de extensión cultural (Librería Cultural), Estudios dentro de el marco del Observatorio de la librería, desarrollos tecnológicos (Cegal en red y todostuslibros.com), los cursos de formación, etcétera. "Los recortes y retrasos están trastornando el trabajo diario y complicando la organización de dichas actividades en los tiempos habitualmente exigidos por la Administración, es decir a lo largo del año natural en curso. A fecha de hoy ignoramos cual va a ser el recorte que se aplicará a la subvención del pasado año ni cuando se abonará. Aventurarse a realizar actividades en estas condiciones sería por lo tanto muy arriesgado".

Editoriales reducidas

No sólo el sector mas comercial del libro se verá afectado. También las editoriales universitarias tanto en lo que se refiere a la demanda como a la oferta de nuevos títulos, explica Francisco Fernández Beltrán, presidente de UNE (Unión de Editoriales Universitarias Españolas). Asegura que, mientras por un lado, el consumo se ha retraído, con una reducción generalizada de las ventas que se puede situar en torno al 10%, "lo más grave y preocupante ha sido que, debido a la reducción de los presupuestos destinados a las universidades, estas han reducido también las partidas destinadas a la publicación de material de apoyo a la docencia y difusión de la investigación. Esto, unido a una reducción de la oferta de originales debido al impacto de la reducción presupuestaria en las actividades investigadoras, supone un empobrecimiento de la producción académica y científica. Lo más preocupante es que esta doble reducción se va a prolongar y acentuar todavía más durante este año y el próximo, como mínimo. Frente a ello, las editoriales universitarias están apostando de manera decidida por la edición digital, que permite abaratar sensiblemente los costes y ofrecer productos de calidad a menor precio. Pero ello no es suficiente para compensar la caída de originales, una situación que hará que en los próximos años España pierda posiciones en el ránking de la producción científica y académica.

Escritores desprotegidos

De las incertidumbres e inquietudes de todo lo que rodea a la cultura no escapan los autores. "La idea de la cultura como lujo sobrante conduce a la pérdida de la dignidad del ser humano", sentencia Antonio Gómez Rufo, vicepresidente de la ACE (Asociación Colegial de Escritores de España). Una premisa que para el autor de libros como El secreto del rey, sirve para entender lo que está pasando. "Si bastante grave es la integración de la Cultura en un ministerio multidisciplinar, aún más es la desaparición de la Dirección General del Libro y su inclusión en Industrias Culturales, que parece privilegiar al sector industrial (a las grandes editoriales) y seguramente suprimir las ayudas a la traducción y a la difusión exterior de la obra de los autores españoles. Además, la supresión anunciada de fondos para Bibliotecas y Archivos, con la promesa de dedicar esos fondos a la cinematografía, desatiende la necesidad ciudadana de lectura, pone fin a las campañas de Fomento de la Lectura y abandona la recuperación y conservación del patrimonio archivístico español, con la excusa de que ese dinero irá al apoyo público al cine desde la Administración, que finalmente tampoco es cierto"

A todo ello, añade Gómez Rufo, hay que sumar el cambio de modelo de negocio editorial inminente con la digitalización de obras, la ofensiva de los e-books, los precios de venta de descargas digitales a precios excesivos y la crisis global, "el futuro del libro no es optimista. La industria podrá sortear la crisis, tal vez, pero los creadores quedan otra vez, desprotegidos. Justo en el momento en que el índice de lectores en España sobrepasa el 60%, los que al menos leen una vez año, es decir, cuando el esfuerzo por la difusión de la lectura había empezado a dar sus frutos".

Todos comprenden la delicada situación de la economía, a la que la cultura es muy permeable, y los ajustes que se deban hacer, pero invitan a al Gobierno y a las instituciones que suelen apoyar la cultura a que, como dice Manuel Ortuño de la Asociación de Revistas Culturales (ARCE), reflexionen sobre la idea de un país en penurias económicas y a su vez desolado creativamente, sin impulsar sus manifestaciones artísticas, que aunque parecen cuestiones menores, comparados con la salud o la educación, no lo son tanto porque dicha presencia y motivación mantienen vivo el interés por el propio país y psicológicamente ayuda a sobrellevar mejor los malos momentos. "Si hoy las prioridades absolutas pasan y deben pasar por políticas activas el empleo, la sanidad y la educación, las políticas públicas en I+D y cultura son imprescindibles a corto y medio plazo, especialmente en un país de las características del nuestro, donde la cultura tiene un papel predominante en todos los órdenes. Desde el punto de vista público y privado, la cultura es un elemento fundamental de cohesión social, política y territorial".

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